Las alegrías de donar.

Satya


Cómo ayudar y donar (1a parte B)


«Donando, puedes conocer la alegría.

Ayudando, puedes conocer la felicidad.

Amando, puedes conocer la satisfacción.

Consagrándote, puedes conocer el éxtasis.

Dona, ayuda, ama, conságrate:
tu corazón cantará alegre,
tu Alma volará feliz,
vivirás en paz,
conocerás la emoción
de sentirte sobre la ola del Amor,
que te lleva a las Altas Cumbres. »

«Sé feliz de tu unicidad:
tú eres única e irrepetible,
tú eres única e insustituible,

El lugar que ocupas en el Universo
no puede ser ocupado solo por ti.

Nadie puede sustituirte
en el diseño de tu Alma.

Nadie puede sustituirte
en el diseño Cósmico.

Nadie puede hacer
lo que forma parte
de tu programa.

Nadie puede donar
aquello que puedes donar tú.

Nadie puede amar
como has elegido de amar,
a quien has elegido amar, »

«Eres parte de
un ‘Mosaico Divino’.
Sé feliz de ser una ‘Pieza Preciosa’:
sin ti el encastre no puede ser completo.

Eres parte de
un ‘Tapiz Celestial’.
Sé orgullosa de ser un ‘Hilo Luminoso’:
sin ti el diseño no puede ser perfecto. »

«En el Cielo,
las Almas programan
los encuentros...

Sobre la Tierra,
se producen
los encuentros programados:

no tardes...
no cambies Sendero... »

«En el Cielo,
las Almas se ponen de acuerdo,
para ayudarse,
para amarse,
para consagrarse.
Sobre la Tierra,
las Almas
realizan juntas
su diseño:
y si tú no existieras?... »

«En el Universo,
viajan los trenes de las Almas:
muchos pasan solo una vez...
algunos pasan continuamente...
otros vuelven a pasar solo una vez...

¿Y si no vas a la estación?
¿Y si no estás en aquella parada? »


He aquí porque:

«Ser felices,
es despertarse a la mañana,
es sentir de tener:

una misión en el mundo,
que nadie más puede cumplir;

un encuentro
así importante,
al que no se puede llegar tarde;

un acuerdo
así bello,
al que no se puede llegar faltar;

un tren maravilloso
al cual subirse. »

Por lo tanto:

«Siente la alegría de tu Alma:
es feliz de correr al encuentro
de las Almas que la están esperando.

siente la alegría de tu corazón:
es feliz de estar preparado para recibir
las Almas que lo están buscando. »

« Si miras una flor, un árbol,
puedes coger la alegría que sienten
por poder ofrecer...
mientras sonríen al sol,
y se asoman hacia el cielo. »

« Si escuchas el
murmullo del agua,
el crepitar del fuego,
el susurro del viento,
el canto de los pájaros,
sentirás que cantan
la misma canción:
la alegría de vivir
por poder ofrecerse... »

«En el Universo,
existe un himno a la alegría
perenne:
continuamente en el Universo
alguien ama, dona, ayuda, se consagra. »

«En cada momento,
puedes unirte
a la alegría de la Naturaleza,
a la felicidad del Universo,
amando, donando, ayudando, consagrándote. »

«Danza, canta, regocíjate,
porque hoy puedes hacer
las cosas más importantes:
amar, donar, ayudar, consagrarte. »

Ve feliz por el mundo,
porque hoy puedes ofrecer
la cosa más esperada:
una amabilidad. »

«Y puedes donar una amabilidad,
a una flor: regándola...
a un árbol: acariciándolo...
a un perro: hablándole como a un amigo...
a un pájaro: saludándolo...
a quienes conoces: manifestándoles tu Amor.
a un desconocido: sonriéndole...
a un corazón triste: alegrándolo...
a un corazón ‘pobre’: abrazándolo...
a la Naturaleza: sumergiéndote en ella...
al Universo: cantando...
a tu Niña interior: reconociéndola y amándola...
a tu Ángel: agradeciéndole...
a la Gran Luz: haciendo todo esto...»

“... Ama, y estarás rodeada de Amor.
Ayuda, y serás envuelta por la Luz.
Dona, y recibirás grandes ofrendas.
Conságrate, y estarás cubierta de alegrías profundas, de emociones intensas.
Vibra de Amor y Yo vibraré en ti.
En tu corazón sentirás vibraciones de alegría inimaginables cuando veas la Luz en las personas que ayudarás a abrir el corazón, a la Grande Luz, a Nosotros.
Sentirás dulces emociones cuando verás sus transformaciones.
Dona con alegría, ofrece alegrándote, manifiéstate como Destello Divino: esto te hará exultar de alegría.”


“... Regocíjate sintiéndote rica, porque estás distribuyendo tus tesoros con el corazón colmado de alegría: cada día llegarán así nuevos tesoros, sentirás alegrías nuevas.

Imagina un cofre antiguo, visualízalo tan abierto de no poderse cerrar más, imagina tus manos que entran en este cofre para coger lo que, luego, tu corazón ofrecerá.

Luego, imagina otras Manos Luminosas que llenan cada día este cofre con nuevas perlas, con nuevos tesoros: son Nuestras manos.

Sonríe a estas imágenes: en realidad todo esto está sucediendo.

Siéntete grande porque has elegido de donar con Amor, todos tus tesoros.

Donando en continuación y siempre más, consciente de tus tesoros, donando con conciencia, con discernimiento, serás cada vez más grande, cada vez más niña. Los niños donan y piden con sencillez, y esto hace ser grandes.

No mires si quienquiera recibe tus tesoros se embellece con estos o los esconde.

Lo importante, es que dones para permitirMe de traerte mucho más a ti.

Lo importante, es que tú dejes tu Alma subir bien alto: así, cada vez más alto la podré llevar.

Donando, y ofreciendo las ofrendas con Amor, se libera el Alma, no solo el corazón.

Esto sucede, porque así se crea una onda y se permite una onda, que lleva en alto el Alma.

Donar los objetos con facilidad, no significa haber aprendido a donar: la verdadera ofrenda es una expresión del corazón, es un acompañar todo con Amor.

La verdadera y grande ofrenda es uno mismo, es saber donar la propia Esencia, el propio Perfume.

Naturalmente, incluso las ofrendas tangibles pueden expresar Amor, y quien las recibe siente si llegan al corazón o no, siente si detrás de aquella ofrenda, existe un corazón que sabe donar, un Alma que sabe consagrarse.

Y mientras estás consagrándote a la Luz, Yo podré donarte, siempre más Luz, podré acompañar tu Alma, siempre más en alto.

Y cuando te ofreces a un ‘Corazón’, u ofreces tus tesoros, puedes sentir que, en realidad, estás ofreciéndote a la Luz.

Para permitir que el propio cofre sea llenado de perlas nuevas, es necesario donar las perlas que ya contiene...

Y esto, en todo: en las pequeñas y grandes cosas, en las cosas invisibles, en las expresiones del corazón.

Siéntete inmensamente amada, y manifiesta tu Amor.

Siéntete rica, comparte la alegría de donar.

Conságrate a la Luz, y manifiesta aquello que sientes consagrándote a la Luz.”


- El ‘privilegio’ de poder Ayudar y donar

«Cuando donas algo,
creas espacios a nuevas
ofrendas para ti.

Cuando te prives de algo
para donarlo,
el Universo será
generoso contigo.

Cuando pienses en hacer una ofrenda,
tu corazón comienza
a cantar.

Cuando haces feliz a alguien
con tu ofrenda,
tu corazón se colma de alegría. »

«Cuando amas,
estas llamado hacia ti
al Amor.

Cuando iluminas
con tu Luz,
estas volviendo luminosa
tu Alma.

Cuando llevas Luz
al mundo,
la Luz te está envolviendo.

Cuando ‘acompañas’ a alguien,
estas alcanzando
tu Meta. »

«Cuando donas una sonrisa,
iluminas tu rostro.

Cuando donas alegría,
haces vibrar todo tu Ser
de alegría.

Cuando donas Amor,
haces florecer tu corazón.

Cuando donas las expresiones
del Amor,
llenas tu corazón
de ternura, de dulzura.

Cuando haces jugar a alguien,
cuando cantas para alguien,
cuando danzas para alguien,
estas dejando libre
tu Niña interior. »

«Cada ayuda que dones,
es un medio para
elevar tu Alma.

Cada ofrenda que donas,
es una gema
para tu Alma.

Cada momento en el cual
amas, donas, ayudas,
es una oportunidad de crecimiento
para tu Alma. »

«Amando,
aprendes nuevas maneras de amar,
descubres el verdadero Amor.

Donando,
conoces aquello con que las ofrendas
están envueltas,
están acompañadas

Ayudando,
conoces a ti misma,
comprendes la imposibilidad
de conocer a los otros...

Consagrándote,
manifiestas tu Esencia,
te conviertes en una ‘Ofrenda’
de la Luz. »

«Ama, dona, ayuda,
con todo el Amor
que existe en tu corazón,
con todas las sabidurías
que conoces;

da lo mejor
que eres, que tienes:

en tu corazón existirá
la felicidad, la serenidad, la paz.
Ellas florecen luego de haber hecho
lo mejor posible.

Sentirás así el deseo
de donar todavía más.

Descubrirás en tu corazón,
nuevas ofrendas que ofrecer.

Sentirás tu Alma susurrarte:
existe una manera
aún más bella
de amar, donar, ayudar.

Nacerá en ti el entusiasmo
por descubrirlo...
la alegría por aprenderlo...

Intuirás que existe un solo Camino
para alcanzarlo,
un solo medio
para conocerlo:

continuar a
amar, donar, ayudar... »

He aquí porque, en realidad,

«Amar, donar, ayudar,
no es solo un medio que ofreces,
un servicio que haces,
sino, ante todo,
es un ‘privilegio ‘que tienes. »

Entonces, sonríe feliz, y

«Ama, con la alegría
de aprender
el ‘arte de amar’.

Dona, con la simplicidad
de quien está aprendiendo
el ‘arte de donar’.

Ayuda, con la humildad
de reconocer que estas aprendiendo
el ‘arte de ayudar’. »

«A quien recibe tu Amor,
recibe una ofrenda tuya,
acepta tu ayuda,
agradécele:

es un Alma Luminosa
que está permitiendo,
a tu corazón de entrenarse,
a tu Alma de aprender,
a tu Esencia de resplandecer. »

«Pide a tu Ángel
ayuda para tener:

coraje, para cancelar
lo conocido del mundo,
para dar espacio
a la sabiduría del Alma;

fuerza, para entrenarte
en cada gimnasio,
en todos los sectores;

atención, para no
dejarte escapar
una sola lección;

constancia, para hacerlo
en las pequeñas cosas,
en las grandes ocasiones,
en cada situación;

memoria...
para recordar siempre que:
quien recibe de ti,
es una ofrenda para tu corazón,
es un medio para tu Alma;

humildad, para
continuamente decir:

– Ahora estoy aprendiendo
el arte de amar.
el arte de donar.
el Arte de ayudar – »

«Sé agradecida, por tener,
una ‘Escuela especial’ para aprender:
la Vida;

muchos ‘Medios especiales’ para entrenarte:
las Almas que encuentras;

un ‘Amigo especial’
que estará siempre a tu lado,
para ayudarte, contenerte, acompañarte:
tu Ángel;
una ‘Casa especial’ donde reconfortarte:
la Naturaleza;

un ‘Refugio especial’:
los brazos de tu Ángel;

un ‘Alimento especial’:
el Amor de tu Ángel;

una ‘Protección especial’:
la Gran Luz. »

«Sé feliz, por tener
el ‘privilegio’ de
amar, donar, ayudar.

Regocíjate, por ser
un Alma Luminosa
que esto puede hacer.

Canta serena:
amando, donando, ayudando,
aprenderás
‘el arte de vivir’ »

“... Siente la grandeza de poder colaborar con Nosotros, trayendo el Cielo sobre la Tierra, y elevando la Tierra al Cielo.

Deja libera tu Alma para hacer esto:
y tu corazón conocerá alegrías inmensas,
la satisfacción inimaginable.

Sonriendo, lleva tu mirada al Cielo:
otras miradas se dirigirán al Cielo.

Deja ir aquello que impide a tus pies levantarte de la Tierra:
ayudarás a levantarse de la Tierra.

Lleva mucha Luz en tu Camino:
iluminarás los pasos de quien acompañas,
de quien te seguirá.

Déjate proteger por el Cielo:
sabrás proteger quien camina sobre la Tierra.

Contiene quien camina sobre la Tierra,
ayuda a tener los pies bien firmes sobre la Tierra:
así, podrás indicar a ellos el Cielo;
así, como árboles,
tenderán hacia el Cielo,
teniendo las raíces en el corazón de la Tierra.

Crea las huellas, para que quién elegirá seguirte,
pueda apoyar los pies,
y alcanza tu Cumbre:
ayudarás a cada uno a alcanzar su Cumbre.

Comparte tu alegría de conquistar una Cumbre Alta:
sentirán el entusiasmo de conquistar Altas Cumbres.

Sé un canal vacío:
permite a la Luz del Cielo
descender sobre la Tierra,
de sanar un cuerpo,
de despertar un Alma.

PídeMe el Amor del Cielo:
lo podrás donar sobre la Tierra,
a cada Alma que encontrarás.

Únete a la Tierra,
deja libre tu Alma para fundirse con la Luz del Cielo:
unirás el Universo en ti,
otras Almas se sentirán parte del Universo.

Ama la Tierra,
sintiéndola un jardín,
donde has elegido florecer:
ayudarás a las Almas a vivir su propia Esencia de Flor,
y amar su perfume.

Ama el Cielo, tiende al Cielo
sintiéndolo tú verdadera Casa:
las Almas que encontrarás,
recordarán que de allí han partido,
que allí las esperan.

Ofrécete como Hija de la Tierra,
como una fruta de sus árboles.
Conságrate como Hija de la Luz,
como una Ofrenda del Cielo.

Alégrate por todo lo que sobre la Tierra tienes:
expresa agradecimiento al Cielo que te lo ha donado.

Sé feliz de caminar sobre la Tierra,
de poder aprender en este viaje:
estas elevando tú Alma al Cielo.

Ofrece el calor del Amor de la Tierra,
el alimento del Amor del Cielo.

Dona la contención de la Tierra,
la protección del Cielo:
puedes traer el Cielo sobre la Tierra,
donando su Luz, ofreciendo su Amor.
La Tierra se alimentará de ello, se transformará,
evolucionará, se enaltecerá...

Es así que puedes ser de ayuda a las Almas que encuentras,
es así que otras Almas,
ayudarán la Tierra a elevarse hacia el Cielo.

Es así que puedes colaborar con Nosotros,
mientras envolvemos la Tierra con la Luz,
para elevarse hacia el Cielo.

Ama, como Nosotros te amamos:
dona, aquello que a ti traemos:
ayuda amando, donando:
nos ayudarás a hacer conocer el Amor,
a llamar las miradas a la Luz.”


“... Mientras estás viajando sobre la Tierra, siente que estás cerrando con el Antiguo, estás preparándote a lo Nuevo, estás creciendo, tu Alma está evolucionando.

Mira a cada persona que encuentras como un Alma que colaborará con Nosotros para permitir a ti todo esto.

Mientras caminas por el mundo, siéntete un Alma que colabora con Nosotros para realizar el diseño de las Almas que encuentras.

Sé feliz de poder amar, donar, ayudar.

Puedes, por lo tanto, acercarte a un ‘Corazón’ diciendo:

– Dóname la posibilidad de entrenarme para amar, amándote; de entrenarme para donar, donándote; de entrenarme para ayudar, ayudándote, ahora, como lo sé hacer ahora. –

Así, podrás aprender un nuevo modo de amar, de donar, de ayudar.

Entonces, siéntete una niña, y ama, dona, ayuda, con la simplicidad y la espontaneidad de los niños.

Cuando esto hayas hecho, podrás acercarte de nuevo a aquel ‘Corazón’, y con Amor decir:

– Te estoy agradecida, porque me has dado la posibilidad de entrenarme, de aprender, de crecer. –

A veces, sentirás que todo eso también ha traído sanación a tu corazón, transformación en tu vida: aún más, por lo tanto, sé feliz cuando puedes querer, donar, ayudar, y expresa la gratitud a quien recibe de ti.

Si alguien crea dificultades, puede ser que éstas te parezcan tales, pero que, en realidad, son ayudas para crecer, para evolucionar.

Si alguien no te está agradecido, no te agradece por lo que has donado, rechaza tu Amor, o no aprecia tu ayuda, agradece aún más: está ayudándote a amar, donar, ayudar, incondicionalmente, con el desapego necesario, con la compasión indispensable.”



Extraído del libro: Ayudar con la Luz y el Amor
Autora: Satya
Además de estos libros hemos publicado 22 pequeños-e-book:
http://www.suonidiluce.com/es/libros/libros/peque%C3%B1os-e-books/

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