El Poder de Dios en el Hombre.

V.B. Anglada


Con respecto al "poder" que el ser humano va adquiriendo en los distintos niveles evolutivos de su conciencia, hay que tener en cuenta que el "control de uno mismo", tal como corrientemente es enunciado en cualquier tratado psicológico o estudio acerca del Yoga, dentro del dilatado esquema de la evolución individual, es la base del poder o dominio sobre determinados grupos de devas los cuales, sin que el ser humano se aperciba, van creando a su alrededor aquellas situaciones ambientales que constituyen el Karma.

Podríamos decir, pues, que Devi Yoga empieza a actuar sobre el individuo en las primeras fases de su vida psicológica, en las primeras expresiones del Yoga en su existencia como ser humano hasta culminar en el estadio de perfección. Existe una continuidad de vida, de conciencia y de forma por doquier dentro del infinito océano del espacio donde se expresan los mundos, los Universos y las Galaxias y, habida cuenta de que el ser humano es una reproducción exacta de ese Misterio de Vida que da lugar a "una expresión de forma objetiva, a una incesante evolución de la conciencia y a la continuidad de un propósito creador", es obvio que sus razones íntimas son siempre de orden universal, expresando en todo momento un "poder" o karma de acción, que debe tratar constantemente de controlar e inteligentemente dirigir para evitar ser controlado o dirigido por aquél. Devi Yoga expresa en su acabada esencia el "poder" del hombre sobre el ambiente y sobre las circunstancias.

Desde el individuo corriente al Adepto se extiende así una línea de poder o de acción kármica que cada cual debe tratar de conquistar desde su particular nivel de evolución, a fin de contribuir con su esfuerzo a la evolución del gran conjunto de la Naturaleza, el cual, por razones de la más acrisolada analogía "cumplirá su verdadera misión cuando el hombre haya cumplido la suya".

Al llegar a este punto de nuestro estudio, la analogía nos lleva también a otra importante conclusión: la perfección de un determinado tipo de Yoga, involucrando el control de ciertas áreas de expresión psicológica del ser humano, invoca el poder de la Mónada Espiritual, con el consiguiente dominio sobre las Jerarquías dévicas que operan en cada uno de los Planos de la Naturaleza. Por ejemplo, el control ejercido sobre el cuerpo físico por medio de Hatha Yoga, implica el control y el dominio, seamos o no conscientes de ello, de la "infinita cantidad de vidas menores" que componen el mismo, en el bien entendido de que cada una de estas vidas es expresión de una diminuta conciencia psicológica, con una mente orientada hacia ciertos fines definidos dentro del organismo y poseyendo una forma cualificada para poder cumplir adecuadamente estos fines.

Así, el cuerpo físico del ser humano, analizado desde un plano de observación netamente espiritual, aparece como un verdadero Sistema universal, un verdadero diseño cósmico que reproduce en miniatura pero en todos sus detalles, cuanto ocurre en el Macrocosmos o Universo Solar, con un sol central de vida, el corazón y con una serie de planetas oscilantes, los chacras etéricos y las glándulas endocrinas, con los correspondientes órganos, células y diminutos cromosomas, inmerso todo este conjunto en el elemento coordinador, o "éter" que permite y facilita no sólo su particular hegemonía como organismo viviente, sino también la relación con todos los demás cuerpos que componen el gran conjunto universal y la exteriorización de su contenido psicológico, familiar y social.

Podemos ver, pues, que el organismo físico y su contraparte etérica son expresión de una Entidad psicológica central que en los estudios esotéricos es definida como "Elemental Físico" el cual, a su vez, trata de manifestar la Conciencia psicológica del Alma, de acuerdo con el grado de evolución espiritual de ésta. Teniendo en cuenta que el "Elemental Físico" está constituido por una serie incalculable de vidas menores atraídas a su centro de atracción por grados de afinidad con la evolución del alma, nos daremos cuenta del inmenso trabajo que hay que realizar en el sendero de perfección individual y las características especiales del Yoga en cada uno de los estadios de ese incesante proceso de perfección.


V.B.Anglada

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1 Comentario de lectores

23/01/2019

Excelente tema muchas gracias por compartir, bendiciones infinitas.

ISIDRO GARCIA VARGAS. desde Mexico