La caída es el mayor acto de amor.

Emmanuel


- La caída es el mayor acto de amor.

¿Quién iba a abandonar la Unicidad si no fuera para servirla a través de ese abandono?

Mientras habéis vagado por siglos de desconocidos, adentrándoos siempre en un momento más de vacío, de la nada, para crear la Luz, os habéis ido convirtiendo en fragmentos de dicho viaje y habéis olvidado quiénes sois y por qué habéis venido hasta aquí.

Y al olvidarlo habéis adoptado una personalidad humana y habéis entrado en lo particular, de suerte que en lo particular ahora os encontráis aparentemente desconectados de la Fuente, intentando regresar con agónica lentitud de nuevo a la Unicidad.

¿Cómo se personaliza uno cuando se es Todo?

Cuando os alejáis de la Unicidad lo hacéis en su compañía y sois la Unicidad.

Sois la Unicidad expandiéndose.

Sois la Unicidad en el acto de crear.

Pues la Creación debe consistir en crear y, por tanto, no tiene fin su labor creativa.

Nunca llega el momento en el que la Conciencia diga:

«De acuerdo, ya he hecho bastante!»

Nunca llega el momento en el que la Luz diga: «Ya he alumbrado bastante.'

En el que la Creación diga: «Ya he creado bastante!»

Pues cuando una cosa es, simplemente debe seguir siendo.

Y la naturaleza de la Creación consiste en crear.

Y la naturaleza del Amor es amar.

Así pues, vosotros, en tanto en cuanto personalidades humanas, ved que estáis separados de quienes realmente sois.

Se trata simplemente de los trajes que os habéis puesto cada encarnación para dar vida a los personajes que sois.

Nunca podréis identificaros por completo con esas personificaciones, pues sabéis quienes sois y ese conocimiento os hace siempre ir más allá hasta conduciros, al mismo tiempo, al Gran Desconocido y de nuevo al Hogar.


- Es sólo una etapa

Es sólo una etapa, si creéis en quien os parece que sois y que ese Hogar y el Gran Desconocido están en otro sitio.


- ¿Quién era Jesús, el Cristo?

Cristo es un maestro.

Digo «es» y no «era», pues aún existe y realmente se halla al alcance de cuantos estáis aquí.

Es un Espíritu de Amor y Luz, de fraternidad y curación.

Se halla profundamente implicado con el mundo humano.

Jesús es mi hermano.

Y también vuestro hermano.

Un Ser de Luz.

Nadie accede a este mundo físico que no sea, en lo más íntimo, un Ser de Luz.

Jesús, el Cristo es el ejemplo supremo de la realidad de la Luz en el mundo humano.

El nacimiento de Cristo es el beso del amor eterno.

Es uno de los mayores regalos que ha hecho Dios a la humanidad.

Es el símbolo en forma humana de la realidad eterna de Dios, de Su amor, de Sus cuidados y de lo que ha sido denominado Su intervención.

La vida entera de Cristo, si pudiera volver a experimentarse en la conciencia de cada uno, podría constituir la simbología más grandiosa de la lucha del alma de cada uno:

una realidad de duda de uno mismo, de aspiraciones, de crecimiento, de expansión, de amor.

Podría ser el mundo de Dios hecho físico.

La vida de Jesús fue un espejo para la humanidad.

Pese a existir la Conciencia de Dios, el alma de Jesús, mientras experimentó la humanidad, conoció el desconcierto.

Se produjo en gran medida una identificación con lo que era su forma física y por lo tanto surgieron preguntas, temores, dudas.

Pero todo ello fue dado para proporcionar una comprensión nueva y más profunda de la condición humana.

La lucha de Jesús constituyó un retrato en el que la humanidad pudo verse reflejada a sí misma y contemplar las infinitas posibilidades que tiene el proceso de crecimiento.

Sin duda alguna fue un regalo de Dios.

Si Cristo fuera un espejo para vosotros, ¿cómo os veríais?

¿Cómo os reflejaría a cada uno?

Otros profetas hablaron de modo distinto, pero Jesús habló a través de la experiencia humana.

La experiencia humana estaba casada con el espíritu.

La lección fue vivida y expuesta.


- Cristo decía: «Mira, humanidad; mira de lo que eres capaz de hacer. Mira quién eres.»

¿Volverá algún día Cristo a la tierra en esa forma?

Estoy aquí para recordaros que dentro de vuestro propio ser está el Cristo que buscáis.

En cuanto a la encarnación de esa Luz esplendente, creo que no.

Otros pueden tomar esa Luz para sí mismos.

Entonces se harán maestros en virtud del nombre y la autoridad de ese esplendor.

Recordad que la chispa se inicia a partir del centro y que la Luz está al alcance de todos.

Ese destello cegado existe en todos vosotros.

Cuando su realización adopta forma humana, brilla con Luz propia y puede ser visto como la vuelta de la Conciencia de Cristo.

El cielo es el espacio existente dentro de cada uno de vosotros que baila en la Luz.

La palabra «Cielo» ha sido inventada para representar lo irrepresentable.

El Cielo está en el interior de vuestros corazones, dentro de vuestras conciencias, y se halla a vuestro alcance incluso en este momento, mientras vais caminando.

El Cielo es alegría y amor, una empresa ilimitada y una creatividad sin fin.

El Cielo es todo lo que buscáis y más.

El Cielo es vuestro hogar.



Extracto de El libro de Emmanuel
Transmitido por Pat Rodegast

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