La Tabla de la Esmeralda de Hermes.

Serapis Bey


Verdad, sin falsedad, cierto y muy verdadero, lo que está arriba es como lo que está abajo y lo que está abajo es como lo que está arriba, para la realización de los milagros de la Cosa Una. Y como todas las cosas proceden de Una, por la mediación de Una, así todas las cosas tienen su origen en esta Cosa Una por adaptación.

El Sol es su padre, la Luna su madre, el Viento le lleva en su vientre, su nodriza es la Tierra. Este es el padre de toda perfección, o consumación de todo el mundo. Su poder es integrante, si es convertido en tierra.

Tu separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo denso, suavemente y con gran ingeniosidad. Ello asciende de la tierra al cielo y desciende nuevamente a la Tierra y recibe el poder de los superiores y de los inferiores. Así tienes la gloria del mundo entero; por esto toda oscuridad huye ante ti. Esta es la fuerza fuerte de todas las fuerzas, venciendo todo lo sutil y penetrando toda cosa sólida. Así fue creado el mundo. De allí fueron todas las maravillosas adaptaciones, de las cuales ésta es la manera. Por esto soy llamado Hermes Trimesgistus, teniendo las tres partes de la filosofía del mundo entero. Lo que tengo para decir es completo concerniente a la operación del Sol.


El Arquetipo Maestro

0. Todo el poder que fue o será está aquí y ahora.

1. Soy un centro de expresión para la Primaria Voluntad hacia el bien que eternamente crea y sostiene el universo.

2. A través de mí, su infalible sabiduría toma forma de pensamiento y palabra.

3. Lleno de entendimiento de su perfecta ley, soy guiado momento a momento por el sendero de la liberación.

4. De las inagotables riquezas de su ilimitada substancia, extraigo todas las cosas necesarias espirituales y materiales.

5. Reconozco la manifestación de su indesviable justicia en todas las circunstancias de la vida.

6. En todas las cosas grandes y pequeñas veo la belleza de la expresión divina.

7. Viviendo de esa voluntad, sostenido por su infalible sabiduría y entendimiento, mía es la vida victoriosa.

8. Espero confiado la perfecta realización del eterno esplendor de la luz ilimitada.

9. En pensamiento, palabra y obra, confío mi vida, día a día, al firme fundamento del Ser Eterno.

10. El reino del espíritu está incorporado en mi carne.

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