Los sistemas, hombres y dioses probables. II

Seth


SESIÓN 566, 15 DE FEBRERO DE 1971 21.19 LUNES

(Durante las dos últimas semanas estuvimos ocupados con asuntos relacionados con la reciente muerte de mi padre.) Buenas noches. (-Buenas noches, Seth.) Bien. Para cambiar, vamos a hacer un poco de dictado, aunque al final de la sesión puedo hacer algún comentario para vosotros dos. Dictado, pues. Las probabilidades son una parte siempre presente de vuestro entorno psicológico invisible. Vosotros existís en un sistema probable de realidad. No es algo separado de vosotros. Hasta cierto punto, es como un mar en el que está vuestro ser actual. Vosotros estáis en él y él está en vosotros. A veces, en un nivel de conciencia superficial, os preguntáis qué habría pasado si hubierais tomado otras decisiones distintas de las que tomasteis; elegir un compañero distinto, por ejemplo, o ir a vivir a otra parte del país. Os preguntáis qué podría haber pasado si hubierais puesto al correo aquella carta importante que posteriormente decidisteis no enviar; y con estas pequeñas preguntas habéis cuestionado la naturaleza de las probabilidades.

Pues bien, existen conexiones profundas entre vosotros y todas aquellas personas con las que habéis tenido relación, o con las que estuvisteis comprometidos en decisiones profundas. (21.28.) Estas conexiones no son algo nebuloso. Existen interconexiones psicológicas profundas que os vinculan a unos con otros, especialmente de un modo telepático, aunque esto suceda por debajo de la conciencia normal. Las conexiones físicas no realizadas que podrían haber existido, pero no lo hicieron, se desarrollan en otros niveles de realidad. El entorno invisible presente en vuestra mente no es tan solitario como creéis: vuestra aparente soledad interna sólo está causada por la persistente guardia del ego. Éste, por ejemplo, no ve por qué deberíais estar al corriente de una información que él no considera pertinente para la actividad cotidiana diaria. (21.31.) No me gusta la palabra «avanzar»; sin embargo, en vuestros términos avanzar como conciencia es volverse más y más consciente de esas otras materializaciones de vuestra propia identidad. Los yoes probables deben ir ganando conciencia de los otros yoes probables, y darse cuenta de que "todos ellos" son distintas manifestaciones de vuestra verdadera identidad.

No están «perdidos», enterrados o negados en una especie de superyó sin libre albedrío, autodeterminación, o individualidad. Por el contrario, la identidad es lo que ellos son, con total libertad de expresar todas las acciones y todos los desarrollos Probables, tanto en esta realidad como en las otras que "vosotros" conoceis.
Cuando estáis sentados leyendo este libro, en vuestro momento presente de tiempo, estáis ubicados en el centro de una red cósmica de probabilidades a la que afecta vuestro más mínimo acto mental o emocional.

(Pausa a las 21.36.) Los pensamientos y las emociones, por tanto, salen de vosotros no sólo en todas las direcciones físicas, sino en otras direcciones que os resultan invisibles, y aparecen así en dimensiones que no podéis comprender en el presente. También recibís otras señales de ese tipo provenientes de otras probabilidades conectadas a la vuestra, pero sois vosotros los que escogéis cuál de esas acciones probables queréis hacer reales o físicas en vuestro sistema, al igual que los otros también tienen la libertad de elección en sus sistemas. Vosotros, entonces, origináis ideas y las recibís, pero no estáis obligados a traer a la realidad actos probables no realizados que os llegan procedentes de otros yoes probables. Ahora bien: existe una atracción natural entre vosotros y los otros yoes probables; son conexiones electromagnéticas que tienen que ver con las propulsiones simultáneas de la energía. Me refiero a la energía que aparece simultáneamente tanto para vosotros como para vuestros yoes probables de otras realidades.

Estas conexiones psíquicas tienen que ver con una reacción unificadora, empática y emocional, y con una conexión que se muestra con gran fuerza cuando estáis en estado de sueño. En ese estado, en el que las funciones del ego están en cierto modo aquietadas, hay una considerable comunicación entre las distintas porciones de la entidad total. Puede ser que en los sueños tengáis algún destello de los caminos probables que podríais haber tomado. Tal vez penséis que son fantasías, cuando en realidad es posible que estéis percibiendo un cuadro legítimo de acontecimientos que ocurrieron dentro de otro sistema de probabilidades. Ahora podéis tomar vuestro descanso. (21.45. Jane quedó sorprendida por la «poca» cantidad de material transmitido. Dijo que creía que «había estado realmente volando» con un nuevo material fantástico. Continuamos a las 22.00.) Un acontecimiento puede ser realizado por más de un yo probable, y podéis pareceros a algunos yoes probables más que a otros. Como estáis comprometidos en una intrincada Gestalt psicológica como ésta, y como las conexiones antes mencionadas existen, hasta cierto punto podéis valeros de las capacidades y el conocimiento que poseen estas otras porciones probables de vuestra personalidad.

Estas conexiones son las responsables de «infiltraciones» casi constantes. Sin embargo, una vez que sois conscientes del sistema probable, también aprenderéis a estar alertas ante lo que voy a llamar «impulsos benignos intrusos». Dichos impulsos os pueden parecer desconectados de vuestros intereses o actividades normales; son intrusos en el sentido de que aparecen rápidamente en la conciencia y producen una sensación de extrañeza, como si no fueran vuestros. Estos impulsos pueden ofreceros distintos tipos de pistas. Por ejemplo, puede que no sepáis nada de música, y una tarde, en medio de cualquier actividad mundana, veros sorprendidos por un impulso repentino de comprar un violín. (Pausa a las 22.06.) Este impulso podría indicar que otra porción probable de vuestra identidad está dotada para ese instrumento. No os estoy diciendo que salgáis corriendo a comprar un violín, pero sí podrías dejaros llevar por el impulso dentro de lo que sea razonable (por ejemplo, alquilando un violín o sencillamente informándoos acerca de un concierto para violín). Aprenderíais a tocar el instrumento mucho más rápidamente, si el impulso se estuviera originando en un yo probable. Huelga decir entonces que los yoes probables existen en vuestro «futuro» al igual que en vuestro pasado. Es una actitud muy equivocada hacer hincapié negativamente en los aspectos desagradables del pasado que conocéis, porque algunas porciones del yo probable aún pueden estar implicadas en ese pasado. Esa concentración puede acarrear mayores infiltraciones e identificaciones adversas, porque esa parte será un antecedente en común con cualquier yo probable que hubiese brotado de esa fuente en particular. (22.12.) Hacer hincapié en la posibilidad de una enfermedad o un desastre es asimismo una actitud equivocada, pues en ese caso establecéis redes negativas de probabilidades que no necesitan ocurrir. Podéis alterar teóricamente vuestro propio pasado, el que habéis conocido, pues el tiempo no está más separado de vosotros de lo que puedan estarlo las probabilidades.

El pasado ha existido de multitud de maneras, pero vosotros sólo habéis experimentado uno de los pasados probables. Cambiando ese pasado en vuestra mente ahora, en vuestro presente, podéis cambiar no sólo su naturaleza, sino también los efectos que produjo en vosotros y en los demás. Supongamos que un acontecimiento pasado en particular os ha perturbado enormemente. Imaginad en vuestra mente, no que lo borráis, sino que lo reemplazáis por otro acontecimiento de naturaleza mucho más benéfica. Bien, esto debe hacerse con gran viveza y participación emocional, y debe hacerse muchas veces. No se trata de un autoengaño. El acontecimiento que escojáis se convertirá automáticamente en un acontecimiento probable que, de hecho, ha pasado, aunque no haya sido ése el acontecimiento que escogisteis percibir en vuestro pasado probable dado. (22.24.) Si el proceso se hace correctamente, vuestra idea también afectará telepáticamente a cualquier otra persona conectada con el acontecimiento original, aunque ésta tiene la libertad de rechazar o aceptar vuestra versión.

Éste no es un libro de técnicas, así que no entraré en profundidad en este método en particular; me limito a mencionarlo. Sin embargo, recordad que muchos acontecimientos que no se perciben ni se experimentan físicamente son tan válidos como esos otros que sí se experimentan, y son igual de reales en vuestro entorno psicológico invisible. Así pues, en vuestros términos, hay ilimitados futuros probables para los que estáis poniendo las bases ahora. La naturaleza de los pensamientos y sentimientos que origináis y de aquellos que habitualmente recibís conforman un patrón, de manera que vosotros elegiréis entre esos futuros probables aquellos acontecimientos que se van a convertir en vuestra experiencia física. (Pausa.) Debido a que existen infiltraciones e interconexiones, podéis sintonizar con un «acontecimiento futuro», digamos de naturaleza desafortunada, un acontecimiento al que estaríais abocados en caso de continuar vuestra trayectoria actual. Tener un sueño sobre él, por ejemplo, podría asustaros de tal manera que os haría evitar el acontecimiento y dejaríais de experimentarlo. En ese caso, un sueño así es un mensaje de un yo probable que sí experimentó el acontecimiento. (22.30.) De igual manera, un niño puede recibir en sueños ese tipo de comunicación de un yo probable futuro, de una naturaleza tal que haga cambiar completamente su vida. La identidad completa existe ahora. Toda división es mera ilusión, de tal manera que un yo probable puede tender una mano de ayuda a otro, y a través de estas comunicaciones internas los distintos yoes probables "comienzan" a entender la naturaleza de su entidad.

Bien, esto conduce a otras aventuras en las que pueden estar implicadas civilizaciones enteras, pues, al igual que las personas individuales tienen sus destinos probables, también lo tienen las civilizaciones, las naciones y los sistemas planetarios habitados. Vuestra tierra histórica, tal como la conocéis vosotros, se ha desarrollado de muchas maneras distintas, y existe una profunda conexión inconsciente que une todas esas manifestaciones.
Incluso los átomos y las moléculas retienen a su manera un conocimiento de las formas de vida por las que han pasado; así las personas que componen una civilización dada mantienen en su interior el conocimiento de los experimentos y los procesos, los éxitos y los fracasos en los que las razas han estado implicadas en otros niveles de la realidad. Podéis tomar vuestro descanso.

(De 22.39 a 22.55.) En algunas de las realidades probables no floreció el cristianismo que vosotros conocéis. En otras no dominaron los varones. En otras la composición de la materia física sencillamente siguió líneas distintas. Ahora todas esas probabilidades están en el aire a vuestro alrededor, por así decirlo, y yo las describo tan fielmente como puedo, pero debo relacionarlas con conceptos que os resulten en cierta manera familiares. Hasta cierto punto, entonces, la «verdad» debe ser tamizada a través de vuestros patrones conceptuales para que os sea posible comprenderla. Basta con decir que estáis rodeados por otras influencias y otros acontecimientos. A algunos de ellos los percibís en vuestra realidad tridimensional y los aceptáis como reales, sin daros cuenta de que sólo son partes de otros acontecimientos. Creéis que la realidad termina donde termina vuestra visión, de modo que debéis entrenaros para mirar entre los acontecimientos, entre los objetos, en vuestro interior, en esos momentos en los que parece que no estáis haciendo nada. Estad atentos a los acontecimientos que parecen no tener sentido, pues a menudo son las pistas que conducen a acontecimientos mayores no visibles. Fin del dictado. (Luego Seth contestó brevemente un par de preguntas personales.) Bien, si no tenéis más preguntas o comentarios... (Yo negué con la cabeza.) Tengo la intención de terminar este capítulo el miércoles. Mis mejores deseos y que paséis una buena noche. Y, cuando hayamos terminado, comenzaremos contigo. (-De acuerdo. Muchas gracias, Seth. Buenas noches. -23.06.)



Extracto de Habla Seth II
La eterna validez del alma a través de Jane Roberts

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1 Comentario de lectores

04/06/2016

Buenos días, como siempre estoy muy agradecida por estos correos que tan fielmente enviais, yo no conocia la existencia de Seht hasta que empecé a leeros, estoy leyendo sus libros y son una increible aportación al conocimiento, muchas gracias.
Un abrazo de luz.

Corinne desde España