Preguntas y Respuestas. V

Seth


SESIÓN 583, 21 DE ABRIL DE I97I 21.30 MIÉRCOLES

(La otra noche, martes, me fui a la cama mientras Jane estaba en el cuarto de estar con su clase de percepción extrasensorial. Eran alrededor de las 23.30. Cuando estaba en la cama a punto de dormirme me hice a mí mismo la sugerencia de que debía recordar mis sueños por la mañana y luego escribirlos. Extrañamente no mencioné «el viaje astral».) (Dormí algo sobresaltado y me desperté varias veces mientras duraba la clase. Finalmente, pude oír los coches de los miembros de la clase saliendo del aparcamiento cercano a la casa. Luego me dormí. Jane me dijo más tarde que había venido a la cama a las 00.45.) (Lo siguiente que recuerdo es que yo estaba suspendido en el aire en nuestro cuarto de baño a oscuras. Estaba fuera del cuerpo, pero no me preocupaba.) (El cuarto de baño esta en el centro de nuestro apartamento, con el cuarto de estar a un lado, y el dormitorio y mi estudio en el otro. Para que nuestro gato, Willy, no se nos suba a la cama durante la noche, lo ponemos en el cuarto de estar y cerramos la puerta de ese lado del baño.

Ahora me encontraba colgando frente a esa puerta, incapaz de traspasarla.) (No sentía pánico, ni miedo. Mis ojos astrales estaban funcionando. Una luz débil entraba por una ventana estrecha que estaba abierta a mi derecha. La puerta cerrada estaba envuelta en una sombra profunda, pero yo sabía que estaba ante ella. Aunque mi cuerpo estaba durmiendo en la cama al lado de Jane, en la habitación que estaba a «mis espaldas», el hecho no me preocupaba. Al principio no me di cuenta de que estaba haciendo un viaje astral (digamos que no tuve la presencia de ánimo para ordenarme atravesar la puerta hacia el cuarto de estar); pero el hecho de que estaba fuera de mi cuerpo, y en tan agradable estado ingrávido, se fue haciendo consciente para mí lentamente. No tenía el recuerdo de haber abandonado mi cuerpo ni de haberme movido hacia el cuarto de baño.) (Ésta era la primera vez que no había presente ningún elemento de miedo en una de mis bastante infrecuentes proyecciones astrales. Creo que mis pensamientos ordinarios conscientes de que las puertas no pueden atravesarse me echaban hacia atrás.

Me volvía quedar brevemente dormido después de verme detenido por la puerta cerrada. Cuando volví a ser consciente, obviamente unos minutos más tarde, me encontré flotando justo sobre mi cuerpo físico tendido en la cama.) (Yo dormía estirado boca abajo y con los brazos a los lados. Mi cuerpo astral estaba aproximadamente en la misma posición, unos veinte centímetros por encima. Mi estado era sorprendentemente tranquilo y agradable: me sentía despierto, consciente de en qué estaba metido, y bastante libre e ingrávido. Me oía a mí mismo roncar sin prestar demasiada atención a ese hecho... todavía. Sabía que no estaba soñando. Incluso me acordaba de haber leído en varias ocasiones que cuando uno está haciendo un viaje astral conoce la diferencia entre ese estado y el de soñar. Ahora podía testificarlo de primera mano. Estaba muy contento.) (Esta vez tenía un tipo de visión diferente. En cierto modo estaba especialmente consciente de mis piernas, suspendidas sobre las mías físicas.

Me divertí mucho moviéndolas, agitándolas arriba y abajo, gozando de la maravillosa sensación de libertad y ligereza que poseía. Sabía que mis piernas físicas no pueden moverse con esa libertad, aunque están en buena forma. Sentía mis piernas astrales bastante elásticas, sueltas y flexibles, y, de alguna manera, desde mi posición boca abajo ¡pude ver que eran de un color claro y transparentes de rodilla abajo!) (Como mi estado de proyección parecía tan fiable, empecé a pensar que me ofrecía grandes oportunidades. No volvía sentir miedo, sólo confianza. Pensé que era una ocasión estupenda para hacer algo: era el momento de vivir una buena aventura. Me dije que estaba dispuesto a probar cualquier cosa: una visita a cualquier otra realidad, una zambullida al cuarto de estar a través de la puerta, una excursión a la calle, abajo, frente a la casa...) (Jane yacía a mi lado durante todo este tiempo. Más tarde me dijo que yo estaba roncando muy alto cuando ella vino a acostarse. Luego mi atención comenzó a cambiar su enfoque; por primera vez me oí realmente a mí mismo. Me quedé estupefacto por el fuerte volumen de los sonidos que salían de mi cabeza física, que estaba justo debajo de «mí». No creo que hubiera podido reproducirlos estando despierto.)

(Hice varios intentos conscientes y deliberados para «arrancar» y viajar fuera de mi cuerpo, pero sin éxito.

Mis esfuerzos no rompieron el ensalmo del viaje astral; simplemente permanecí suspendido donde estaba. Entonces tuve una idea: usaría el sonido de mis ronquidos como impulso para enviarme volando alto a otra dimensión, dejando mi cuerpo en la cama, muy lejos de mí.) (Empecé a roncar más alto deliberadamente, si ello era posible. Quería producir un sólido impulso de sonido que usaría como propulsor, aunque no sabía qué tenía que hacer para que esto funcionase. Lo extraño es que disfruté no sólo del sentimiento de estar tendido justo encima de mi cuerpo físico, sino también de mi capacidad para usarlo para producir sonidos, lo cual implica un estado de conciencia dual, pues yo era consciente de ambos cuerpos.) (No sé si realmente oí que mis ronquidos aumentaban su volumen, o si era que yo estaba enfocado en ellos de manera más intensa. En cualquier caso, mi idea no funcionaba. No sé si hubiera conseguido despegar realmente, porque en ese momento Jane me dijo: «Cariño, estás roncando; date la vuelta», como hace normalmente cuando se cansa de oírme.

La oí con toda claridad, y dejé inmediatamente de roncar, pero no me moví. No recuerdo haber regresado a mi cuerpo físico. Finalmente la sacudí ligeramente y, haciendo un esfuerzo, le conté lo que había tenido lugar. Ella pensó que yo continuaba en trance.) (Me sentía como si pudiese repetir el viaje astral, así que seguí intentándolo mientras Jane estaba tendida tranquilamente a mi lado. No tuve éxito, aunque la atmósfera placentera que había rodeado todo el episodio permanecía claramente en el ambiente. El viaje astral, aunque breve, me había parecido tan fácil y natural que me preguntaba cómo no era más usual. En todo momento supe que se podía hacer mucho más de lo que yo había conseguido, que justo más allá de mis capacidades momentáneas existían posibilidades maravillosas, si conseguía simplemente romper esa... barrera. No me alarmé en absoluto, y en ningún momento vi o sentí el «cordón astral de plata». Finalmente me dormí.) (Esta experiencia dio origen a un par de preguntas que añadí a la lista del capítulo nueve: 1. Mi viaje astral había sido muy placentero, pero contenía tantas posibilidades que me preguntaba por qué el hombre occidental no es más consciente de sus capacidades. 2. ¿Por qué no las cultiva y las pone en uso? Esperaba que Seth comentase algo esta noche.)

Bien. Buenas noches
(-Buenas noches, Seth.)
Y mi enhorabuena.
(—Gracias.)

Esto es para ti. Cuando intentaste el experimento, lo hiciste guardándote un as en la manga, por así decirlo, por si te entraba el miedo, y sabiendo perfectamente que Ruburt iría a acostarse. Sin embargo, estabas listo para intentarlo otra vez, y adoptaste un método fácil y lento, entorno agradable, para que también a ti te resultara fácil, de manera que la sensación te fuera familiar antes de intentar realmente hacer algo demasiado aventurado con ella. (-¿Intenté hacerlo antes de que Jane viniera a la cama?) No. Empezaste antes tus intentos, pero no lo conseguiste hasta que Ruburt se acostó. El sentido del tiempo puede ser muy distinto según se esté fuera o dentro del cuerpo. Sabías que, si tenías éxito en una experiencia, te sentirías mucho más libre, así que escogiste las mejores circunstancias. Por supuesto que podrías haber salido del apartamento. Sin embargo, los ronquidos eran también una señal para Ruburt: sabías que ella te despertaría, y ésa fue la "verdadera" razón de ellos. Así, si no te gustaba el experimento, quedaría interrumpido. Pero entonces descubriste que estabas encantado, y decidiste usar el ruido como propulsor, pero tuvo lugar la reacción usual de Ruburt a tus ronquidos.

Creo que de ahora en adelante recordarás muchas de estas experiencias.

(Es domingo, 25 de abril, cuando estoy mecanografiando esta sesión a partir de mis notas. Desde el 21 de abril he esperado con gran expectación otra proyección, pero ha sido en vano. En otra ocasión había tenido un breve viaje astral que, durante casi dos semanas, fue seguido por una serie de proyecciones incompletas o experiencias de sueños que contenían elementos distorsionados de estos fenómenos. Aunque suene raro, podría compararse con las sacudidas que siguen a un terremoto...) Bien, contestando a tu pregunta, el hombre occidental ha escogido enfocar su energía hacia el exterior y desdeñar en su mayor parte las realidades internas. Los aspectos culturales y sociales, e incluso los religiosos, inhiben automáticamente este tipo de experiencias desde la infancia. En vuestra sociedad no hay ningún beneficio social conectado a las proyecciones, pero sí muchos tabúes en su contra. (21.40.) Esto, por supuesto, es lo que han elegido los que pertenecen a esa civilización. También hay equilibrios necesarios para alcanzar la comprensión y la moderación.

Algunas personalidades escogen reencarnarse en sociedades orientadas hacia el exterior, en compensación a vidas que fueron vividas con una gran concentración hacia el interior y con muy escaso manejo de lo físico. El hombre aprende que debe comprender y usar de manera constructiva tanto la realidad interna como la externa. Evidentemente, las proyecciones son constantes en estado de sueño, se las recuerde o no. Se las recuerda cuando existe una razón para ello, cuando implican algún mérito o logro evidente, como sucede en las sociedades donde se considera enormemente ventajoso hacer uso de las proyecciones y de los sueños. Si alguien está experimentando en el presente una vida en la que ha escogido, por ejemplo, concentrarse en el movimiento físico, sucederá que, por medio de vagos recuerdos de sueños en los que vuela, puede inspirarse para inventar aviones o cohetes; pero, si realmente entiende el hecho de que su propia conciencia puede viajar fuera de su cuerpo, el impulso hacia el desarrollo físico de la locomoción no será tan intenso.

Bien. ¿Qué pregunta tienes ahora? (-Número cincuenta y tres: En la sesión 429 del 14 de agosto de 1968, dijiste que algunas personalidades pueden formar parte de más de una realidad.) Eso lo he dicho muchas veces. No hay límites para el ser, ni se ponen barreras a su desarrollo. Una personalidad puede «originalmente» ser parte de cierta entidad, y desarrollar luego por sí misma otros intereses distintos. En ese caso, puede tomar ella sola un camino solitario o, por el contrario, puede unirse a otras entidades con intereses parecidos a los suyos, o dejarse atraer por ellas. La conexión original no se rompe, sino que se establecen otras nuevas. (Pausa a las 21.47.) (-Número cuarenta y seis: En el capítulo ocho de El material de Seth diste una lista de los sentidos internos; ¿ existen algunos más de los que no nos hayas hablado?) Hay más, por supuesto. Sin embargo, tienen que ver con experiencias que no vais a encontrar normalmente en vuestro propio sistema, pero que están latentes. (Pausa.) Casi cualquier célula tiene la capacidad para convertirse en cualquier órgano dado, o para formar cualquier parte del cuerpo. Tiene la "capacidad" de desarrollar órganos sensoriales; pero, desde un punto de vista práctico, éstos no se desarrollarán si la célula se convierte en un codo o en una rodilla. Aun así, la capacidad está ahí. Esto se aplica no sólo a vuestras propias especies, sino también en muchos casos entre las especies, y hay unidades básicas en toda materia viviente capaces de formar vida animal o vegetal, capaces de desarrollar los mecanismos perceptivos inherentes a cualquiera de ellos.

Por tanto, en teoría podéis ver el mundo a través de los ojos de una rana, un pájaro o una hormiga. Estamos hablando ahora de los sentidos físicos. El ser interno tiene también sentidos internos latentes, además de los que usa normalmente cuando la conciencia se sintoniza en un sistema de camuflaje particular.

Sin embargo, algunos de ellos son imposibles de expresar en términos físicos, y sólo se podría insinuar su naturaleza a través de analogías. No necesitamos hablar de ellos en este libro. Pertenecen a un libro que trate más específicamente sobre los métodos internos de percepción. (-Número cincuenta y cinco: Esta pregunta viene de una respuesta que nos diste a la número once, cuando te pregunté sobre la preparación que necesitaría Jane para poder transmitir uno de los antiguos manuscritos de Los que hablan. Nos dijiste que algunas de esas lenguas antiguas tenían imágenes y símbolos. Con tu ayuda, y estando en trance, ¿podría Jane hacer dibujos de alguna palabra imagen o de algún símbolo? Tengo curiosidad por saber si ella podría acercarse a alguna de las lenguas de Los que hablan.) Se puede hacer. (Sería muy interesante. -Seth hizo una pausa, así que le pregunté-: ¿Podríamos intentarlo ahora?) No es el momento adecuado. (Pausa). Hay muchas conexiones internas distorsionadas entre ellos. Algunos jeroglíficos y símbolos se usaron en la civilización de Mu. Te sugiero un descanso para que compruebes tus preguntas. (-Bien.) (22.00. Jane y yo repasamos las preguntas restantes; pero, como nos parecieron aburridas, sugerí que terminásemos esa parte de la sesión. El resto lo dedicamos a material personal. Terminamos a las 22.58.)


SESIÓN 584, 3 DE MAYO DE I97I 21.35 LUNES

(Con la excepción de su clase de percepción extrasensorial, Jane descansó del trabajo psíquico la semana pasada.) Buenas noches. (-Buenas noches, Seth.) Contestaré a preguntas que no traten sobre la reencarnación o sobre la religión. (Habíamos estado hablando de estos temas justo antes de la sesión, aunque yo no había pensado en referirme a ellos esa noche.) (-Número cincuenta y ocho: ¿ Existen otras leyes del universo interno, distintas de las que nos diste en la sesión número 50 del cuatro de mayo de 1964?) Las hay; pero, como no voy a tratar de ellas en este libro, os las daré en otro momento. (Hice esa pregunta porque pensé que la respuesta de Seth para la número cuarenta y seis de la última sesión tenía que ver con uno de estos postulados: «La ley del cambio y la transmutación infinitos.» En vista de su respuesta, no seguí adelante con el tema.) (-Número cuarenta y cuatro: Si no te hubiera sido posible hablar a través de Jane, ¿habrías intentado hacerlo a través de otra persona... o lo estás haciendo de todos modos?) He hablado a través de otros. «Esta vez» los acuerdos estaban ya hechos, aunque Ruburt no tenía necesidad de aceptar el acuerdo. De no haberlo hecho, se habría dado el material, pero de forma diferente. Yo no habría hablado de esta manera, pues este trabajo requiere cierto entendimiento específico y características especiales por parte de las personalidades afectadas. Se podría haber dado el material de una manera mucho más simple a través de otro, pero yo quería que resultase lo menos distorsionado y lo más dimensional posible. Si Ruburt no hubiese estado disponible, el material se habría dado a uno de Los que hablan, que viviese en vuestros términos y que estuviera relacionado con el campo de la creatividad. No existe nadie actualmente vivo en vuestro sistema con quien yo haya tenido una gran relación en el pasado, a excepción de vosotros. El miembro de Los que hablan habría recibido toda la información en estado de sueño, y habría escrito una serie de tratados y narrativa de ficción sobre ella.

Sin embargo, si Ruburt no hubiese aceptado, probablemente habría escogido otra vida para hacer el trabajo, en cuyo caso yo habría esperado. No obstante, la decisión final siempre fue suya. Y si no hubiera aceptado en absoluto, se habrían hecho otros acuerdos. (Dirigiéndose a mí.) Tú tuviste un presagio sobre cuál era tu parte en estas sesiones, y también sobre nuestro trabajo. Uno de los cuadros que hiciste hace muchos años anunciaba claramente el desarrollo de tus tentativas psíquicas. Me refiero a aquel que vendiste, que estuvo durante algún tiempo colgado en el mismo sitio en que está ahora mi retrato. Era un retrato de Joseph, es decir, de tu propia identidad interna, como percibiste intuitivamente en aquel tiempo. Tú no conocías conscientemente la conexión, pero eras consciente del fuerte impacto de la pintura. (Conozco el cuadro, por supuesto. Lo pinté en Florida en 1954, antes de que Jane y yo nos casáramos. Tengo algunas fotos que le hice, e intento volver a pintarlo algún día. Claro, esto quiere decir que pintaré una nueva versión del viejo.

Sería imposible duplicarlo de manera exacta. De todas formas, no lamento haberlo vendido.) También representaba a esa parte de ti con perspicacia y un descontento creativo, que buscaba un conocimiento y una comprensión más amplios. La relación tan peculiar que existe, entre Ruburt y tú era también un requisito previo, de modo que también eran necesarios tu permiso y tu aceptación. Si te hubieras mantenido aparte, las sesiones no habrían comenzado. Tú has estado conectado con la misma entidad, aun- que te has separado totalmente de ella, pero la relación interna aumenta el poder disponible. Tu ayudas a estabilizar el circuito, por así decirlo. También generaste la energía y el impulso iniciales para poder ayudar a la de Ruburt. Para este tipo de trabajo no basta con escoger una persona, sino que hay que considerar muchos otros elementos. Se sabía, por ejemplo, que Ruburt iba a necesitar de tu apoyo, al igual que se sabía que el trabajo en sí mismo ayudaría a tus capacidades creativas.

Todo esto fue decidido por vosotros dos y por mí antes de que vosotros empezarais esta vida actual. Incluso se conocían de antemano las dudas intelectuales y la gran renuencia de Ruburt, y se las adaptó para ayudar en el trabajo programado. La información no se daría a «gente crédula» sino a personas inteligentes, a un «médium» que la cuestionara, no sólo para sí mismo sino para todos aquellos inclinados al mismo tipo de dudas. Por consiguiente, a medida que Ruburt va comprendiendo, y se va desarrollando, no sólo obtiene un triunfo para sí mismo, sino para todos aquellos que siguen sus aventuras. Pero también queríamos que hubiese un equilibrio, así que tú eres el hombre que reconoció intuitivamente el valor de la información interna y la importancia del material, a pesar de que estos conceptos te eran desconocidos. (22.00.) Huelga decir que, en niveles mucho más profundos, no existe esta resistencia por parte de Ruburt, o sus capacidades no se habrían desarrollado de esta manera. Sus críticas del principio sirvieron también para asegurar a su ego, en sus primeras experiencias, que no se lo iba a mantener apartado, ni se lo iba a dañar en manera alguna. Las características necesarias para actuar como médium son muy parecidas a aquellas que necesita una persona muy creativa. Es necesario un ego fuerte y resistente, especialmente en las etapas iniciales. En los períodos de perturbación grave de la personalidad que pueden acompañar a los momentos de gran creatividad, el ego se aterroriza de la fuerza de la capacidad creativa, y tiene miedo de ser aplastado por ella. En esos casos el ego se vuelve demasiado rígido, y no se expande con la naturaleza de la totalidad de la experiencia creativa de la personalidad. Por supuesto, esto puede pasar tanto en un médium, como en cualquier otra de estas actividades. Sin embargo, en este caso, el ego de Ruburt empezó a desprenderse gradualmente de su rigidez, en un proceso gradual que permitió la expansión de la personalidad total, incluido él mismo.

Fin del dictado por ahora y una nota personal: puedes comprobar que la información anterior tiene estrecha relación con Ruburt. La idea de desprenderse de la armadura física, como hacéis cuando leéis normalmente, es buena. Puedes tomar tu descanso, y luego continuaremos con la sesión. (22.09. El trance de Jane había sido profundo y su transmisión rápida. Dijo que estaba viendo muy claramente el cuadro de 1954 cuando Seth hablaba sobre él, incluido su marco dorado, antiguo y ancho. Al principio se había olvidado de cómo era el marco, me dijo, pero luego lo describió correctamente. Está claro que vendimos el cuadro antes de que conociéramos conscientemente su importancia. Esto no sólo sucedió antes de que empezasen las sesiones, sino de que nosotros pudiéramos sospechar esta posibilidad. El resto de la sesión está suprimido del documento. Fin a las 22.28.)


Extracto de Habla Seth II
La eterna validez del alma a través de Jane Roberts

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