Conceptos generales de esoterismo. IV

V.B. Anglada


La atención acompañada de ejercicios, por ejemplo, de respiración, de dejar la mente en silencio, ayuda también a soportar ese estado, pero lo principal es la conducta diaria; lo que digo siempre, porque la meditación ocupa diez minutos, veinte minutos, en nuestros momentos, nos quitan, nos roban, tenemos que robarlo de actividades sociales que nos obliga la vida, la vida que nos rodea, y tenemos que decir, diez minutos, veinte, lo que podamos, pero aquello es solamente un anticipo de la gran verdad que se está completamente analizando, desde el momento en que tienes que estar enfrentando un hecho y el hecho es lo que te desafía la circunstancia. Debes presentarte ante cualquier persona, debes realizar un trabajo para el cual tú te sientes incapacitado y te ejerce temor, y para el cual no estás mentalizado, también es un momento de angustia, y estos momentos de angustia los hemos pasado todos porque todos hemos tenido que enfrentar un hecho para el cual nos hemos creído incapacitados. No estamos mentalizados para la vida espiritual, como tampoco hemos estado mentalizados para una vida social correcta, porque, al fin y al cabo, lo mismo es una cosa que otra porque una persona que obre correctamente en sociedad tiene que buscar valores espirituales profundos.

Entonces, para mí, yo siempre digo, la persona que se encuentra en conflicto es que está en un momento de evolución muy bueno, porque si no, no se presenta la lucha. El caso de la tentación; lo que decimos tentación en religión es la persona que está escapándose del demonio, esto es simbólico ¿eh?, yo no creo en el demonio, ya lo he dicho muchas veces, pero hablamos en sentido metafórico. La persona que se escapa del demonio es la que es tentada, la que está de acuerdo con el demonio no tiene tentación alguna, entonces el que tiene tentaciones es que está en buen camino, porque la peor tentación es no tener tentaciones, ¿os dais cuenta? Luego, si tu registras un estado de angustia es que estás en el buen camino... (Corte de sonido)... en seres auténticamente sociales. Sed buenos ciudadanos, ya no ser buenos esotéricos, ni místicos, sino simplemente personas que tratan de reconocerse, de quererse, de amarse, de sacrificarse los unos por los otros. Ya estamos interpretando la octava sinfonía esta del culto de la naturaleza, porque estamos viviendo de acuerdo con la ley y no de acuerdo con las propias satisfacciones, porque todos tenemos satisfacciones, inmediatas, producidas por el pasado, por un estado de ánimo —y esto, primero, para nosotros, esto es antes que el Reino de Dios— y por eso se dicen las palabras sacramentales: “Buscad primero el Reino de Dios y, después, vendrá lo demás por añadidura”.

Y eso se aplica a todo el sistema de yoga, porque primero buscamos un sistema de yoga y después buscamos a Dios, en tanto que si buscamos a Dios a través de la conducta, Él, hablando siempre en sentido muy universal, nos dice: “este es el yoga que te pertenece”. O cuando hablamos de pranayama, de respiración, estamos educando un sistema de respiración para llegar más fácilmente a Dios, pero, ¿sabemos si aquella respiración es la nuestra?, ¿sabemos si debemos escoger un hábito, por ejemplo, de respiración, normal, planetario, o solar o lunar o, digamos, zodiacal, que nos corresponde? No sabemos nada. Él, Dios, sí que lo sabe, por lo tanto, en vez de buscar una respiración para llegar a Dios, buscar a Dios y que Él elija nuestra respiración. Así que, si un día respiráis de una manera, es que Dios respira a través de ti, no te preocupes, pero nos levantamos tratando de buscar unas reglas respiratorias determinadas, y ¿por qué?, porque nuestra sociedad está mecanizada, simplemente, y hemos llegado a un estado en el cual queremos que Dios nos diga: tú debes respirar esto, de esta manera y con este ritmo.

No es que te lo diga con palabras, lo sientes por dentro, ¿eh? No es que lo sientas, es que estás respirando de una manera distinta; también estamos condicionados por ciertos tipos de rayo. Y, ¿qué pasa con la alimentación? Ahora todo el mundo quiere ser naturista, y cuando este te diga: hay que empezar por aquí, empieza por aquí, pero ¿qué es empezar con el naturismo si nos es desconocido y serás un pelele de la sociedad? Si solamente pensarás en el estómago... y qué le voy a dar. Te encontrarás mejor físicamente, pero ausente completamente de aquello. ¿Os dais cuenta cómo la matemática celeste es la que debe regir nuestros pasos? Y, claro, leemos la Biblia, leemos el contexto de los libros sagrados y olvidamos lo más importante, aquél que dice, por ejemplo, “buscad primero aquello y lo demás vendrá por añadidura”, por añadidura a la búsqueda, porque hay muchos iniciados que no llevan una vida naturista y son plenamente iniciados y trabajan por la Jerarquía. Hay quien respira de una manera... “oh! este respira de una manera”... está respirando de acuerdo con el sonido que le ha dado la Jerarquía, está hablando de acuerdo con la Jerarquía, está haciendo todo de acuerdo con la Jerarquía y no podemos juzgar al Iniciado como juzgamos al común de los hombres, porque se escapa a todas las leyes conocidas, está por encima de los astros, está por encima de todo; por lo tanto, es como tratar de diseñar el vuelo de un pájaro, es imposible, o el aire, a ver qué pasa con el aire, sentimos pero ¿podemos coger el aire y clasificarlo? O, clasificad un color de la naturaleza, a ver si podéis definirlo, como decía Ricardo.

No se pueden definir ciertos estados, pero podemos sentir la impresión de algo que debemos hacer y eso todo el mundo lo sabe, pero no lo hacemos. Todo el mundo siente la voz de Dios constantemente, pero... hoy, sí, a ver mañana, mañana, a ver, sí, mañana, y se va aplazando el tiempo y, cuando estamos cansados decimos, bueno, bueno, a la otra reencarnación. Entonces, ya posponemos y ya no es el aquí y vamos a la otra vida y así proyectamos toda nuestra insuficiencia, la indiferencia con los demás y todo el sistema caduco de valores para dentro de mil años, dos mil años, sí, sí, porque después reencarnaremos y lo arreglaremos, es la confesión que hacemos.

Interlocutor.—...con el pranayama equivocado se han cometido muchos disparates...

Vicente.— ¡Ah! sí, ahora mismo,... lo estoy viendo, hay personas que dicen: educa esta especie de respiración y vas a ver cómo tú te vas a ir al plano astral, dando al plano astral una significación como si todo el mundo estuviese capacitado para ir al plano astral y ser consciente o autoconsciente en el plano astral. Dejar que la naturaleza cumpla su misión, tú entrégate y lo que venga pues acéptalo y nada más.

Ricardo.— La gente quiere poderes, poderes.

Vicente.— Sí, sí. La mayoría de cartas que recibo es para que enseñe a descubrir poderes. Créame, que lo diga Leonor, o que le cure una enfermedad, pero nunca me piden ¿qué puedo hacer para los demás?...


Barcelona, el 22 de Junio de 1975
Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias (G.T.C.) 28 de Abril de 2007

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