El Misterio del Plano Búdico.

V.B. Anglada


Es el misterio implícito en el AGNI YOGA, el Yoga de Fuego o de Síntesis. La presión de los tiempos, a veces de carácter tremendamente angustioso, está acercando al ser humano de cierto grado de evolución espiritual a la cúspide de un proceso en donde la mente, tal como la conocemos en su actividad normal, analítica y discernitiva, deja prácticamente de sernos útil. Se llegó a esta cúspide en virtud de los sinceros y repetidos esfuerzos de adaptación al Ser espiritual, que esotéricamente definimos como el Ángel Solar (o Dhyan del Fuego – "Doctrina Secreta"). La sinceridad y asiduidad del esfuerzo creó el camino de luz técnicamente descrito como Antakarana. Pero, al llegar a un determinado estadio del proceso, dentro del ejercicio mental realizado a través de alguna técnica definida de RAJA YOGA, el aspirante espiritual se da cuenta de improviso de que su mente se halla inmersa en un estado de conciencia que niega aparentemente la raíz de todo esfuerzo y de toda disciplina. Ha quedado prácticamente desguarnecida, totalmente sumergida en un océano de inseguridad que les exigirá el último de los esfuerzos y la postrer disciplina de carácter mental, "la conquista de aquel estado de conciencia", totalmente nuevo y desconocido, en el que acaba de penetrar. Acerca de tal estado digo en "Los Misterios del Yoga":

"Las dificultades del AGNI YOGA, como Uds. podrán comprender, residen en su aparente ausencia de actividad por parte nuestra, acostumbrados como estamos a pesar, medir y calcular las cosas y a edificar estructuras en todos los niveles. Pero, he aquí que esta ausencia aparente de actividad es una actividad dinámica de la más elevada trascendencia. Nos hallamos frente a unas estructuras construidas por el esfuerzo combinado del espíritu ( la Resolución ) y del entendimiento ( la Mente ), pero ahora el entendimiento, y allí en este punto se halla la más dura de las pruebas, debe ceder ante la fuerza del espíritu y dejar que sea éste únicamente el que realice el último de los Trabajos, (la integración) del vehículo físico, la emoción y la mente conocida en un solo Cuerpo místico de expresión universal. Según se nos dice esotéricamente –y tal como puede comprobarse en el Misterio de la Fe cristiana, en el llamado Sacrificio de la Misa – existe una preparación mística de silencio antes de que el sacerdote oficiante introduzca la Hostia , la representación simbólica del Verbo, en el interior del Cáliz, cuya prolongación objetiva es el cuerpo del sacerdote. Pues bien, este silencio místico, precursor de verdades y misterios, es el que hay que reflejar dentro del ser a fin de darle al Verbo, a nuestro Yo trascendente, la oportunidad de introducirse con toda la plenitud de Verdad que su misterio representa, en el interior de los vehículos estructurados, radiantes y magnéticos que creó la actividad del RAJA YOGA en cada uno de los niveles expresivos del ser. El proceso ya no es de estructuración progresiva del edificio de las propias condiciones y posibilidades humanas. Ahora el individuo sólo calla y observa, es decir, se sume voluntariamente en profunda expectación y deja que sea su propio Yo interior el verdadero artífice de la obra, quien realice el trabajo de acuerdo con un modelo o diseño arquetípico de carácter universal...”

Hago un énfasis especial a esta locución "profunda expectación", dentro de la cual el discípulo, pues discípulo ha de ser el individuo que enfrenta esta prueba de fuego en su vida, solamente CALLA y OBSERVA, revelando estas dos últimas palabras el secreto contenido en el AGNI YOGA. Cuando el discípulo calla, al someterse voluntariamente a la prueba del silencio, demuestra humildad, una de las cualidades básicas que le son exigidas al Hércules individual. La observación serena y expectante, sin nada en la mente que turbe la atención, es el poder que permite sintonizar la Verdad espiritual que subyace en tal estado de conciencia y –tal como se dice en el Libro de los Iniciados– "crea un nuevo camino en el seno del silencio", un camino muy distinto seguramente del Antakarana de Luz que fue creado en un proceso anterior. La frase a la que hicimos referencia estará relacionada sin duda con el gran dictado místico "ver la Luz dentro de la LUZ " y es singularmente significativa, ya que la luz del Antakarana se ha perdido al introducirse en la luz de un estado de conciencia superior y ha de crear forzosamente otro tipo de orientación del alma. Esta orientación deberá surgir en forma natural, sin exigencias, con la misma facilidad que brota el agua de la roca en las altas montañas, un milagro de la Naturaleza evidentemente dada la fragilidad del agua, pero que nos habla de la fuerza misteriosa de los siglos trabajando silenciosamente en ciertas direcciones y en forma persistente y continuada.

AGNI YOGA es la representación de esta poderosa fuerza del agua del Espíritu que ha logrado perforar la dura peña de los cerrados convencionalismos, de la ciega virtud, de los vanos prejuicios y de la absurda sumisión a la obra de las múltiples tradiciones. Representa un cambio radical en la vida del discípulo –y para mí discípulo es un término que puede serle asignado a toda persona realmente sincera y bien intencionada– que no le obliga a marchar en ciertas direcciones definidas por cuanto no existen avenidas en el silencio, sino que le insinúa en forma delicada y sensible que se someta a aquella prueba de fuego del silencio y no la rehuya como efecto de un cierto conformismo kármico, sino que la acoja con atenta y soberana atención, pues todos los misterios de la Vida proceden del Fuego y el AGNI YOGA, del silencio total del ser inferior, es la culminación de los efectos del Fuego Divino (Dios es un Fuego consumidor), reduciendo a cenizas las artificiosas estructuras donde se apoya la personalidad psicológica del ser humano.

Tal estado –soy muy consciente de ello– será muy difícil de ser comprendido y aceptado por los aspirantes espirituales de tipo intelectual. Puedo asegurarles sin embargo, basándome en mi propia experiencia, que el proceso del AGNI YOGA se inicia en las propias dudas intelectuales y que sólo al cabo de muchas y de muy intensas dudas mentales se alcanza la experiencia trascendente del silencio.

Este silencio conforma creativamente la mente del discípulo con la Voluntad superior, iniciándose así dentro de su alma la más tremenda de las incógnitas y la más difícil interrogante: ¿Qué hay mas allá de la mente? Se trata en realidad de la síntesis de las tres grandes interrogantes en la vida del ser humano: ¿Quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿a dónde me dirijo?

AGNI YOGA se halla más allá de la mente. No podemos introducirlo pues en cualquier aspecto o disciplina de orden mental. Hay poderosas razones ocultas que invitan al ser humano consciente a preguntarse por aquello que su mente –por muy específica y analítica que sea– se niega a revelarle, por ejemplo, el sentimiento de paz que es indescriptible y se halla por tanto más allá del discurso mental. Yo afirmo, sin embargo, que más allá de las fronteras de la mente hay una conciencia reveladora que le muestra al alma cual es su estado y el silencioso camino que ha de recorrer SOLA Y SIN APOYO EXTERNO ALGUNO para descubrir al fin, después de un sinnúmero de fatigosas disciplinas y exhaustivos esfuerzos, cual es la verdadera Meta de su vida. Me estoy refiriendo concretamente a un estado de conciencia –aunque quizás sería mejor definirlo una conciencia sin estado– dentro del cual la mente se ha perdido, en donde no existe atracción alguna hacia los pensamientos e imágenes mentales y en donde prácticamente se ha perdido la habitual conciencia de sí mismo. Me refiero naturalmente a la perdida de la conciencia inferior estructurada a través de los innumerables estados de ánimo y de las actividades concretas de la mente...

Una razón de vida –no me atrevo a llamarle de nuevo "estado de conciencia"– que no da nociones de cosas, sino que ofrece plenitud, paz e integridad. Sólo hay un nivel en la vida de la Naturaleza capaz de prodigar estos dones inapreciables para el alma humana, el PLANO BÚDICO, el Cuarto Plano dentro del Sistema Solar y sólo existe un Yoga en la vida humana capaz de interpretar debidamente esta razón de vida, el AGNI YOGA, el Yoga de Fuego, el Yoga del Corazón, el Yoga de Síntesis. La analogía, raíz del verdadero conocimiento esotérico, nos formula estas razones:

Cuarto Plano Plano Búdico
Cuarto Yoga Agni Yoga
Cuarto Centro Chacra Cardíaco
Cuarto Rayo El de la Armonía a través del Conflicto
Cuarto Planeta Nuestra Tierra
Cuarto Reino El Reino Humano

Sin entrar en nuevas y más extensas relaciones, si hay que hacer constar que el número CUATRO, dentro de un Universo septenario como el nuestro, ocupará siempre el centro místico de la evolución y marcará la ruta de ascenso hacia nuevas formas superiores de vida. De ahí la importancia que ocultamente se le asigna al corazón humano en el devenir de esta Cuarta Ronda de Mundos dentro de la cual nuestro planeta ocupa el cuarto lugar. De ahí también la relación del AGNI YOGA y el PLANO BÚDICO. Así, cuando en estos comentarios esotéricos nos referimos al AGNI YOGA como la Ciencia del Corazón, lo hacemos con pleno conocimiento de causa basándonos en el principio universal de analogía. Por ello, en "Los Misterios del Yoga", al referirme al Corazón como síntesis de todos los Yogas, hago el siguiente comentario:

"En realidad, y tal como hemos señalado anteriormente, un sólo tipo de Fuego opera en el plano mental, aunque aparentemente se muestre diferenciado en dos aspectos: el del Quinto Principio Cósmico que trajeron a la Tierra los Ángeles Solares, los verdaderos Prometeos del Cosmos. La explicación de esta división aparente la tenemos en el hecho de que los tres subplanos superiores del plano mental en donde actúa AGNI YOGA (y desde donde el discípulo se introduce en el Silencio) están enlazados con el Plano BÚDICO donde se manifiesta el Dios del Aire (INDRA), una expresión divinizada del Plano etérico cósmico, Quien, simbólicamente hablando, insufla Su aliento sobre el Fuego de los tres primeros subplanos del plano mental haciéndole todavía más sutil y ardiente, en tanto que el Fuego de los subplanos inferiores del plano mental se hallan enlazados con los primeros subplanos del plano astral, cuyo elemento constitutivo, el AGUA, aún en su exquisita e indescriptible sutilidad o evaporación, le resta poder al Fuego de la Mente en estos tres niveles en donde se realiza el ejercicio superior del RAJA YOGA. En el Cuarto subplano (del plano mental) ciertos devas muy especializados fusionan, mezclan y coordinan los dos aspectos del mismo Fuego y lo ponen a disposición del Ángel Solar el Cual, en determinado estadio evolutivo los aloja plenamente armonizados en el corazón del ser humano y desde allí, desde el SANCTA SANCTORUM, desde la cámara más secreta, prepara las condiciones precisas y kármicas que han de convertir las virtudes humanas en cualidades divinas. A este respecto y para una mayor aclaración de acuerdo con las leyes de analogía, hay que tener en cuenta que el corazón, como centro de poder y de energía unificante, está situado también entre los centros o chacras superiores de la garganta, del entrecejo y de la parte superior de la cabeza y los inferiores del plexo solar, del sacro y de la base de la columna vertebral.

AGNI YOGA, el Yoga de Síntesis, opera preferentemente desde el centro del corazón y labora en los planos intuitivos de la mente realizando el requerido equilibrio de la razón y de la voluntad con el sentimiento y la intuición. Este equilibrio traerá paulatinamente a la existencia el HOMBRE NUEVO, el hombre de la Nueva Era (Séptima subraza de la Quinta Raza )".

El trabajo sobre AGNI YOGA es mucho más importante, por tanto, de lo que pueda parecer a simple vista, no sólo porque prepara el camino del Hombre nuevo, sino también y muy preferentemente porque es en AGNI YOGA en donde el sentimiento de UNIÓN que ha de acercar el hombre a la Divinidad , empieza a actuar sobre su conciencia y le revela el carácter de Síntesis, cuya comprensión tiene efectos iniciáticos. La Iniciación es una eclosión natural en la vida de la Naturaleza y su línea creativa de acontecimientos trascendentes se inicia en el corazón a través del AGNI YOGA y se explaya luego en las inmensidades del plano búdico expresando en cada uno de sus subplanos algunos de los hechos iniciáticos, así como las razones que indican la calidad de los mismos. Sin embargo, por su carácter especial, no pueden ser totalmente registrados tales hechos en el cerebro del Iniciado. La razón es obvia; AGNI YOGA actúa más allá de la mente y no deja tras de sí secuela alguna de recuerdos. Yo diría sin embargo, que es el corazón quien los registra en forma de paz, armonía y plenitud. Hay así muchos Iniciados que no saben todavía que lo son por las razones expuestas. Es en etapas muy avanzadas, cuando el Iniciado ha recibido la tercera Iniciación, la de la Transfiguración , y ha enfrentado por vez primera en su vida " la Radiante Presencia del Señor del Mundo", que el recuerdo de las experiencias iniciáticas pueden llegar sin dificultad alguna a su cerebro, ya que se ha establecido un perfecto equilibrio entre las razones de la mente y los sentimientos del corazón y, como consecuencia de ello, existen una paz y una plenitud perfectas en la vida del Iniciado. Tal es la culminación del AGNI YOGA y tal es, por analogía, la conquista por derecho del plano búdico.

Hay que aclarar, no obstante, que este no es el carácter general que ha de aplicarse al Iniciado, el Hombre del cual sabemos tan poco. Hay excepciones que escapan a la regla y ofrecen notables y distintas particularidades, es decir, que hay Iniciados que desde el primer momento saben que lo son y recuerdan perfectamente la experiencia iniciática y todos y cada uno de los hechos que en ella concurrieron. Podríamos hablar simplemente de una conciencia búdica de unidad que puede ser registrada en forma de recuerdo por la mente o que puede ser captada en forma de sentimiento de integridad por parte del corazón. Pero, en definitiva, el Iniciado lo es por orden y merecimientos y tanto si registra como no los acontecimientos iniciáticos en su vida personal, su comportamiento social será siempre el de un perfecto servidor del Plan y el de un verdadero colaborador de la Jerarquía. Podríamos resumir todos estos comentarios acerca del misterio del plano búdico en el sentido de que expresa el equilibrio de la Voluntad de Dios con respecto a la Naturaleza , un equilibrio que trata constantemente de revelar el ser humano a la eterna búsqueda de la perfección, a través del Cuarto Rayo que rige la evolución del Cuarto Reino como un todo y que tiene como línea de actividad la realización de la Armonía a través de todos los conflictos engendrados por el karma. La existencia de este tremendo impulso espiritual latente en el alma humana, capaz de vencer todas las dificultades y sufrimientos a lo largo del fatigoso Sendero y adueñarse del secreto de la Armonía cósmica, justifica verdaderamente cualquier esfuerzo y tentativa en pos de los bienes inmortales. Es por tal motivo que me he sentido inspirado a escribir sobre el AGNI YOGA y a hacer resaltar ante los aspirantes espirituales de nuestros días los cálidos secretos del Corazón y la infinita Misericordia que se halla oculta en cada uno de sus misteriosos repliegues. hombre.


Capítulo 13 - El Misterio del Plano Búdico
Reedición libro de Vicente Beltrán Anglada
"Introducción al Agni Yoga"

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1 Comentario de lectores

16/02/2013

Agradezco desde el corazón vuestra sapiencia.
Mis bendiciones y que la luz os siga iluminando.
Con cariño y gratitud. Gerardo.

Gerardo desde Mexico