La afinidad psicológica del Logos.

V.B. Anglada


5. LA AFINIDAD PSICOLÓGICA DEL LOGOS CON DETERMINADOS ARCÁNGELES CONSTRUCTORES

¿De qué maravilloso e indescriptible Centro cósmico surgen estas extraordinarias actividades de conciencia que magnéticamente atraen, relacionan y unifican a ciertos Arcángeles con determinados Logos Creadores? ¿De qué ignorado rincón del Cosmos proviene esta afinidad Logoico-Arcangélica que contiene el secreto místico de la Creación? ¿Dónde se hallan los Crisoles de aquella misteriosa ALQUIMIA que produce los Universos?

Estas son las preguntas que se formulan los verdaderos investigadores esotéricos y que deberían hacerse los aspirantes espirituales de nuestros días. Las respuestas a las mismas han de tener sin embargo una potente base científica, aunque la Ciencia que produce la tecnología moderna no se ocupe todavía de estas cuestiones. Debe haber un punto de coincidencia también con todo cuanto aprendimos esotéricamente en el pasado. No podemos reducir el proceso de nuestro estudio a un simple recrearse románticamente sobre una serie de misterios irrevelados y construir un mundo de nebulosidades alrededor de un tema cuya formulación mental exige lógica y una conveniente estructura analítica. Hay que utilizar como siempre el principio de analogía e iluminar con ella los aspectos que están ocultos a la ordinaria percepción intelectual. Así, de la misma manera que el principio de la Luz es dual y obedece a las leyes científicas de polaridad magnética, así también el Universo es dual como resultado del contacto magnético del
Logos creador con un poderosísimo Arcángel o Mahadeva. Los investigadores ocultos de la vida de la Naturaleza saben, por percepción Intuitiva, que no es el Azar cósmico lo que hace concurrir en un momento específico del tiempo y en cualquier determinada zona del espacio a un Logos y a un Arcángel. Las razones ocultas que guían desde sus misteriosas raíces cósmicas el trazado particular de un Universo, son el resultado de una AMISTAD que viene manifestándose a través de incontables eones.

Estas motivaciones podrían ser localizadas quizás en "el principio de los tiempos", cuando el Logos Solar era tal vez un ser humano como nosotros, perdido como un punto de luz en el seno de una humanidad transcendida hace millones de años y durmiendo su recuerdo en los infinitos repliegues del inmortal AKAHSA y el hoy excelso Arcángel, un Ángel familiar que asistió a aquel hombre en algún momento cumbre de su evolución espiritual y engendró aquel Karma de Amistad que los mantiene entrañablemente unidos en la expresión del Universo.

Esta idea puede aparecer como un sueño, expresión de un sentimiento extremadamente idealista, lleno de fantasía o de romanticismo espiritual, pero en realidad es el reconocimiento de un destino kármico de luz que abarca el pasado, el presente y el futuro de cualquier posible Universo. En los grandes relatos simbólicos y místicos de la antigüedad se habla muy frecuentemente de amistades entrañablemente íntimas entre Ángeles y hombres, nacidas al amparo de hechos y circunstancias especiales o trascendentes que escapan al intelectual razonamiento. Se nos habla esotéricamente también de "los Ángeles Solares", cuya simbología más conocida es la de Prometeo, el joven héroe mitológico, que compadecido de la ignorancia que ensombrece la mente de los hombres, asciende al Olimpo y le roba al Dios JÚPITER, mientras éste se halla durmiendo, el fuego de la inteligencia para ofrecérselo a la humanidad, la cual desde aquel momento, posee alma individual y sentido social de comunidad.

El símbolo de Prometeo se fundamenta en el Amor y en la Amistad, así como en el reconocimiento del sacrificio de ciertos grandes Ángeles en favor de la humanidad durante el larguísimo y difícil proceso de la evolución de las Razas... ¿Por qué no transferir pues el símbolo de Prometeo al Cosmos absoluto y considerar desde este ángulo la participación kármica y objetiva del Logos solar y de un divino Arcángel en la gloria creativa de un Universo, teniendo en cuenta que todo Universo es kármico?. Hay aparentemente un Karma de Amistad y simpatía entre los elementos principales que intervienen en su creación.

Los Logos y los Arcángeles son los Artífices del Universo, aportando el Logos Intención, Voluntad e Ideas y el Arcángel, Señor de la Memoria Cósmica, la elección del campo de la actividad universal y la capacidad infinita de extraer del Karma logoico -he ahí una idea difícil de ser expresada- todos los ingredientes o materiales que han de hacer posible la obra de Construcción o de estructuración de la Forma, o grupo de Formas en las que debe encarnar la Idea del Logos. De ahí que la frase esotérica "...hay un Ángel para cada Hombre y un Hombre para cada Ángel", analizada en otra parte de este Tratado, bien pudiera ampliarse en el sentido de que "hay un Arcángel para cada Logos y un Logos para cada Arcángel".

El secreto que subyace en el principio de selectividad que precede a la elección del campo, es decir, de las zonas del espacio en donde ha de tener lugar la obra de creación universal, pertenece por entero a la Vida del Arcángel. Éste sabe, sin error posible, donde debe realizarse la Obra por cuanto conoce la Intención del Logos y su más secreto Designio y es capaz de revestirse de Sus cualidades más íntimas para poder extraer del Espacio los apetecibles frutos de la Acción. El Logos, por su parte, puede descansar de la labor de Construcción porque sabe que se halla en buenas manos y conociendo la extraordinaria habilidad del Artista puede proseguir el gran Intento Creador en los indescriptibles y maravillosos mundos de la Intención y de la Idea.

El Karma se complementa y sólo el Recuerdo, la Memoria Cósmica o la Experiencia de las Edades actúan en el proceso de la elaboración universal. KRISHNA y ARJUNA –muy esotéricamente interpretados- están siempre de acuerdo. KRISHNA, el Logos creador, se limita a observar atentamente el proceso de construcción o de elaboración de la Idea universal encarnando sólo un fragmento de su Ser; ARJUNA, el Arcángel, interpreta la Voluntad logoica y con aquel fragmento de Vida del Ser, realiza la tarea de construir el Universo, la Morada de KRISHNA, del Logos, en todos los niveles requeridos por la actividad kármica. Tal es, esotéricamente hablando, la Obra mística del Universo, una Obra de Amor y de Amistad cósmica que trasciende las edades.


Vicente Beltrán Anglada

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