La Serena Expectación (2).

V.B. Anglada


"Yo os he hablado a todos de la serena expectación no como una conquista del alma, sino como un movimiento del Espíritu a través del Alma. Se trata de un movimiento tan rápido en nuestra vida espiritual, que no todos tienen la suficiente capacidad mental y emocional para seguirlo.

"Os he hablado de la atención, o sea de la capacidad de respuesta del discípulo a la serena expectación, no como una disciplina, sino como parte del movimiento de liberación del espíritu, que se manifiesta por grados de expectación.

"Los problemas de los discípulos en esta Nueva Era son muy distintos de los de los discípulos de la Era pasada, porque antaño estaban entrenados específicamente para establecer contacto con el alma, mientras que ahora las perspectivas espirituales son mucho más amplias y profundas pues sin dejar de establecer contacto con el alma –que casi todos los discípulos verdaderos han alcanzado en ciertos niveles definidos– se trabaja muy específicamente en la tarea de entrar en contacto con la Mónada espiritual. La prueba del éxito de este contacto trascendente y pre-iniciático es el grado de serena expectación que hayamos logrado desarrollar en nuestra vida cotidiana, mediante la atención, que no es una mera técnica o un mero ejercicio de "capacitación" mental, sino un acto de servicio social que prestamos a todos cuantos nos rodean.

"¿Te has dado cuenta que el estar atentos es un deber social y no un el seguir una definida instrucción jerárquica proveniente del Maestro o de algún cualificado discípulo? Quisiera que examinaras muy cuidadosamente esta idea.

"En la atención hay decisión espiritual, no un simple compromiso mental adquirido tras la idea de establecer un contacto definido con un definido nivel del alma. ¿Te has fijado alguna vez que en la atención desaparece el yo inferior? La atención es la voluntad del Espíritu introduciéndose en las cosas, en las personas y en los acontecimientos. Las reglas fijas, las disciplinas y las instrucciones son cosas de la mente. Y, ¿para qué queremos la mente (la mente inferior, me refiero, que es el almacén de todas las disciplinas y proyectos del yo inferior) si en la magnitud de la atención, la mente inferior "desaparece" para dar lugar a algo más grande que ella misma?

"Has de comprender exactamente la virtualidad del proceso mediante el cual la mente desaparece absorbida por la ley del Espíritu. Y date cuenta que no te digo "deja las disciplinas, ejercicios, instrucciones o métodos", sino, estate atento a todo ello y a todas las cosas de la vida, englobando el ambiente familiar, grupal y social que –si bien lo examinas– son aspectos muy esenciales en la vida meditativa del discípulo. Hoy día, amigo mío, hay un Sendero nuevo de contacto –esto lo viene diciendo el Maestro Tibetano desde hace años– entre la humanidad y el Centro místico de Shamballa, con unos sistemas de trabajo de unificación y fusión espiritual muy distintos, que los utilizados por el discípulo en sus contactos con la Jerarquía, tras largos años de entrenamiento meditativo. Hoy día, la meditación del discípulo abarca la total espera del diario vivir y esto sólo puede ser posible si extendemos la atención a todos los seres, a todas las cosas y a todos los acontecimientos. Viene a ser lo que el Maestro Tibetano denomina "conciencia meditativa", mediante la cual se prepara la personalidad del discípulo para la gloria de la Iniciación."

Fuente: comunicación epistolar.

Nota: La Serena Expectación es algo de suprema importancia en la vida de los aspirtantes y discípulos espirituales en esta época de la historia de la humanidad. En tal sentido iremos pasando textos de Vicente Beltrán Anglada sobre este tema como un aporte a la reflexión, la comprensión y la aplicación en nuestras vidas. Descargar completo Aquí.

Por Vicente Beltrán Anglada

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