Sobre el Festival Wesak y la Meditación. IV (La alquimia).

V.B. Anglada


Interlocutor. – Ha hablado varias veces de alquimia, y ahora he relacionado esto con esta época que estamos pasando de los tres plenilunios estos de los que ha hablado, de Aries, Tauro y Géminis. Han hablado los esoteristas de comenzar la gran obra en esta época; pero yo la verdad no comprendo nada. ¿Cósmicamente tiene una influencia esta época sobre el hombre y sobre toda la vida en general del planeta por la zona que esté pasando la Tierra en su movimiento de traslación alrededor del Sol, la zona cósmica? [Sí] ¿Es una zona de preferencias, de influencia en los ritmos vitales?... No sé...

Vicente. – Sí, desde luego. Se dice que nuestra Tierra está penetrando ahora en zonas ocupadas por la constelación de Acuario. Se dice también que Acuario es una constelación y, al hablar de constelación, me estoy refiriendo a un Sol central con varios planetas que constituyen esta constelación, o varias estrellas que constituyen esta constelación, que está magnetizando (así como suena), una cierta zona del cielo o del espacio celeste. Cuando la Tierra y el Sistema Solar van progresando, siempre buscando su línea de actuación alrededor de un eje superior, pasa por este punto donde operan las energías de estos poderosos señores cósmicos que actúan a través de la constelación de Acuario, entonces se produce una interacción de..., o respuesta invocativa a través de una serie de contactos entre el Logos de nuestro Sistema Solar o el Logos Planetario, cuando afecta directamente a la Tierra, y los Logos que constituyen la constelación de Acuario, dando a las constelaciones de todos los tipos que existen y a todos los sistemas solares y cósmicos, una existencia psicológica.

Es decir, que cuando se dice “Hombre, conócete a ti mismo”, se nos está diciendo que en la comprensión de nuestro contexto psicológico y a medida que avanzamos por zonas no trilladas del entendimiento, y hacemos contacto con las regiones superiores de nuestra vida, entonces empezamos a tener nociones psicológicas de aquellas grandes psicologías. Cuando esto se hace en grupo, como ocurre con los momentos de meditación, esto es más positivo; pero, individualmente, y como civilización, cada vez que el planeta Tierra está penetrando dentro de una zona dentro de la cual actúa la influencia magnética de estas potestades cósmicas, algo de aquellas potestades cósmicas está actuando y creando unas derivaciones magnéticas o, si ustedes lo prefieren, alquímicas, dentro de la naturaleza, que afecta todos los reinos de la naturaleza empezando por el reino mineral, vegetal, animal y profundamente en el humano que es el más sensible, por cuanto es el punto de enlace entre los reinos inferiores y el reino superior, el quinto reino de la naturaleza. Entonces, sí. Es algo que ocurre precisamente, y cada vez que la Tierra ha penetrado en una zona magnética ocupada por esta, digamos, gravitación magnética de una constelación, ha cambiado radicalmente el tipo de civilización de las humanidades.

Habitualmente una constelación, por la precesión de los equinoccios, dura 2.500 años, por lo tanto, lo que tarde la Tierra en recorrer la constelación; o sea, ese campo magnético del Señor de Acuario, lo que tarde en dar estos 2.500 años de recorrido, se van a producir hechos que están relacionados con la evolución, digamos, de esas entidades cósmicas que se manifiestan a través de Acuario, de la constelación; y el planeta que está en conexión, digamos magnética, más acusada con la constelación de Acuario, es el planeta Urano. Y, por lo tanto, Urano es el planeta que en su vinculación, y constituyendo parte del sistema solar, manifiesta a través del sistema solar toda la fuerza posible que le envía directamente la constelación de Acuario. Es decir, que hay que contar con dos cosas: primero, que la Tierra está entrando en la constelación de Acuario y que está sujeta ahora a ciertas transformaciones propias de Acuario a través de Urano, por ejemplo, las conquistas del espacio es algo directamente impresionado por la fuerza de Urano recibida de Acuario; el fenómeno Hippie es un fenómeno radicalmente de Acuario, aunque es un ensayo de buscar el hombre superior, que es un revolucionario pero con inteligencia.

Siempre Acuario está actuando sobre nosotros, en un principio, en forma de excentricismo y extravagancia, porque es un planeta que es muy movido, de cambios súbitos, y por lo tanto, tendremos que apreciar y desarrollar en nosotros grandes capacidades intuitivas para poder reflejar, sin deformación, la fuerza que nos envía Acuario a través de Urano. Es decir, que nuestra vida psicológica está cambiando profundamente (y ahí está la gran oportunidad), debido a que hemos entrado recién ahora en la constelación de Acuario. Y de la misma manera que el crepúsculo de la noche precede a la noche y las auroras preceden al día, estamos ahora solamente en la aurora de la influencia de Acuario, eso quiere decir que solamente bordeamos las grandes posibilidades y oportunidades de la constelación de Acuario, es decir, somos solamente algo conscientes (esto ya dentro del terreno esoterista), de algunas de las influencias que están manifestando los Logos solares que constituyen la constelación de Acuario a través de Urano.

Así que consideren todo el universo cósmico como solidario, como si fuesen familias agrupadas que se visitan de vez en cuando y que traen cada una de ellas un mensaje para la otra. Siendo así, cuando hablamos de fraternidad empleamos un término mucho más profundo que cuando hablamos de la fraternidad humana que prácticamente no existe todavía. Por lo tanto, si no somos capaces de sentir esta profunda fraternidad humana, ¿cómo vamos a comprender la fraternidad cósmica, la que unifica las constelaciones diferentes con las galaxias distintas que existen dentro del conjunto de universos que constituyen el espacio cósmico? Y aquí se pierde la mente; no podemos, es imposible razonar sobre la magnitud de esta cosa, de ahí que cuando Sócrates decía: ”Yo sólo sé que no sé nada”, estaba dando un principio místico de humildad, porque se daba cuenta de que no podía penetrar nunca el misterio de elevación que existe dentro de la infinita fraternidad cósmica. Más o menos ¿te ha contestado esto?... Desde luego, no puede ser contestado esto en forma directa por una razón que te diré, y es que todas las personas tienen un distinto modo de ver las cosas y una distinta manera de apreciar los acontecimientos; por lo tanto, según la educación, la cultura, el concepto psicológico, el tipo de educación recibida, y según el tipo de rayo fundamentalmente, apreciará las cosas según un punto de vista determinado; lo cual no quiere decir que esté en el error sino que ve las cosas en forma diferente.

Pero la alquimia, a la cual te has referido desde un buen principio, es el principio de progresión o polarización de inferir a lo superior, es decir, que cuando los grandes místicos del pasado (equivocadamente) buscaban la conversión del plomo en oro, no hacían sino rebajar el proceso místico a algo que pertenecía a la ciencia química; y se equivocaron en esto, sino que el sentido de alquimia, el sentido de traslación de la conciencia, el sentido de polaridad hacia lo superior, no es ni más ni menos que algo que estamos realizando constantemente.
Cada día estamos polarizándonos en otro estado de ánimo, es decir, que nacemos pero nunca somos los de ayer, pertenecemos al día de hoy, y el día de hoy nos traerá hechos muy diferentes a los que trajo el día de ayer.

Es decir, vamos a terminar la idea: la alquimia, que más tarde se convirtió en la química moderna, como la astrología fue el precursor de la ciencia astronómica, tienen un sentido de valores, de reorganización, de polarización y, sobre todo, de traslación de la conciencia, y ahora, si entendemos o tratamos de comprender la idea de que los universos y las constelaciones que existen en el plano cósmico son casi consanguíneas (permítanme esta expresión), que todas obedecen al mismo resorte de una entidad absoluta de la cual jamás tendremos noción, llegaremos a la conclusión de que está operándonos actualmente como una oportunidad, un sentido de valores que está reorganizando la vida psicológica del ser humano en la actualidad, preparándola ya para una época futura en la cual podrá quizá expresar un nuevo arquetipo de bondad, de verdad y de belleza.


Extracto de la Conferencia de Vicente Beltrán Anglada
En Barcelona, 27 de Mayo de 1975
Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias (G.T.C.) 4 de Julio de 2009

6837 lecturas

Comentario de lectores

Ninguno para este artículo