Cada día crecemos un poco más…

Varios/Otros


Cada día crecemos un poco más, se encienden en el alma vida y caminos, mundos de posibilidades, encuentros y reencuentros, sincronías y, por sobre todo, fuerza nueva para recomponernos, alinearnos y recuperar la marcha. A veces es más fácil que otras, a veces el camino está nublado por penas o conflictos, pero el alma sigue latente, buscando salidas y nuevas rutas, ella solo quiere seguir viaje sin mirar atrás, como el niño inquieto, pero el ego siempre sale a su encuentro, con trampas y zancadillas…..mientras el alma tenga ganas, continuará el viaje terrenal surcando veredas y avenidas, a veces solo para sí misma, otras compartirá y abrirá puertas.

Vivir es la canción; letra y lírica se componen de la fusión humana-álmica, pero el modo egoico vela el alma y no la deja participar en la creación. El ego se toma el poder, empoderando a su vez al colectivo. Lo que dura más de lo que quisiéramos, porque cada vez es más difícil despertar y hacerse consciente de esta falsa realidad, de las tantas batallas ajenas, egoístas y egoicas que ocupan y han ocupado el viaje del alma.

No queremos pausar al alma, queremos crecer con ella, no queremos mal gastar su tiempo y su viaje, pero sucede y a veces nos toma la vida entera, apenas un atisbo del alma aparece en el lecho de muerte.

Cuanta vida perdida, malgastada. La historia humana conocida está llena de batallas patriarcales impuestas a la masa, que ha sido diezmada una y otra vez.

El alma comienza a despertar, empezando con los niños nuevos, que nos dan el ejemplo, se niegan a participar del sistema, lo quieren quebrar, y otros nos tan niños, aún les cuesta encontrar su lugar en la masa y sus sistemas, muchos, y cada día más, abortan el viaje. ¿Un fenómeno o un proceso natural del despertar? Se marchan antes de tiempo, por propia voluntad, el cansancio y la frustración puede más que ellos, la lucha no es menor.

¿Despertar? ¿Despertar de qué? ¿Cuál es el sueño? Un sueño de individualidad, donde se cree estar separado por religión, por raza, o lo que fuere, donde se empodera el cuerpo y su intelecto y donde el alma y el espíritu no cuentan.

Ambas sociedades, la occidental y la oriental están mal enfocadas, buscando de un modo exotérico, con rituales y auto-negaciones encontrar a Dios, tomando actitudes religiosas, colmadas de ritos y negándose a escuchar al alma; todos están ocupados acrecentando el poder de las organizaciones humanas, porque no divinas, que administran el poder de los cielos al humano dormido, y es que, aun cuando sus orígenes fueron causados por una instancia espiritual, luego se tiñeron de la humana personalidad colectiva, que todo lo encasilla y benefician a los menos.


¿El alma? Cuando habla el alma, ¿qué dice?

Habla desde el corazón, con ganas de hacer, sentir vivir. Es el niño de Dios, el que pertenece al reino de los cielos. Contactarnos con el alma es contactar la propia divinidad y su poder, la puerta la tenemos dentro. Sucede que para llegar a ella tenemos que pasar por el niño herido.

Y es que el miedo se apoderó del humano terrícola y lo hizo perder la fuerza creativa, ya no sabe qué quiere ni qué le gusta a su alma. Todo lo reprimido formó nudos viejos que aprisionaron al niño-alma que quedó sin entusiasmo. Un Mercado de salud mental y emocional, son la panacea. Allí hacen filas los niños-almas dormidas, y los dejan más dormidos con drogas que los terminan de apagar.

Llegar al alma no es un camino muy fácil, ni sencillo; el guardián del umbral se asegura de darnos de probar la amargura que el niño herido ha acumulado por eones, sus miedos y temores de monstruos ancestrales, guardados en el AND familiar y universal, salen al camino, despertando dolores viejos que hay que trascender de una vez por todas. Cruzando la noche oscura del alma se llega a su amanecer y renacer.

Sin duda existe una gran inquietud, de cómo ser feliz, porque una sociedad dormida no es vital, no se conecta con el poder del alma, pierde las capacidades inherentes de la alegría sana que surge del espíritu y solo se enfoca en el placer del cuerpo creyendo que es feliz. Otros tantos, muchos, buscan a alguien que los complete y satisfaga sus necesidades emocionales y físicas, para luego terminar nuevamente solos al fracasar en la búsqueda, siguen incompletos.

Y es que la complitud está en el alma esperando la unión con su humano. Está más allá del niño herido, en la oscuridad del sueño y del olvido, empolvada por siglos de espera.

El planeta se estremece y muta, todos los reinos se preparan para el gran cambio drástico que se avecina, y aún los gobiernos terrenos hacen mal uso del poder y de los recursos, de forma egoísta, creyendo que lo que hace la comunidad vecina no les afecta; aún no quieren ver que lo que piensa el vecino afecta todos los campos humanos. Más aun, lo que sucede en la fisicalidad afecta a la masa y nuestro hogar planetario.

Despertar es unificar, es unirse con el alma individual y colectica, que son uno con la energía universal, que habita un campo electromagnético sutil e imperceptible más real que nuestros cuerpos, con un poder indescriptiblemente superior. Despertar es darse cuenta que se es UNO con el TODO, todos nos afectamos, entonces trabajemos en comunión, apoyando a los más aventajados sin juzgarlos, para que llegue el día en que los gobernantes piensen y actúen para el mayor bien común y no para sus agendas e intereses secretos.

Tenemos todo el poder para hacer la diferencia, vivir una realidad pacífica, compasiva y plena, donde nos sintamos completos, no por un algo o alguien externos, sino por nuestra propia alma compañera y origen de la propia vida y más alto aún, hacer el contacto con el señor Dios de nuestra alma, El Dios al que todos aspiramos, el señor Dios de todos, el que nos habita, el que ha sido percibido e identificado por los físicos cuánticos.

Por qué seguir ciegos y dormidos, si la información y la realidad están golpeando la puerta, lo hace tan fuerte que está derrumbando muros y estanterías de estructuras viejas y caducas.

La divinidad nos está dando un empujón desde hace bastante tiempo, con los niños y jóvenes que están cambiando realidades, que se niegan a dormirse en el colectivo. Que nos hablan del poder del niño testarudo, que prefiere morir a entregarse, que se siente solo, porque no ha sido bien recibido, que se ha sumergido en la oscuridad de la frustración y la rabia, que se ha teñido de odio a fuerza de sostenerse en lo opuesto.

Las estructuras sociales y religiosas están cayendo, sus ladrillos corruptos se desmoronan, pero a costa de dolor de los niños abusados con el permiso y entrega de poder de padres dormidos. Aún así no quieren despertar, es cómodo dormir y dejarse llevar por la masa, no hay resistencia, ni requiere mayor esfuerzo. Todo está maqueteado, predicho y ensayado. No hay por donde perderse. Entonces, despertar no es el camino más fácil, porque es el camino del hijo pródigo, que sale del confort para conocer la verdad y luego retornar con un extenso bagaje de conocimiento y vivencia, a costa de experimentar, caer y ser juzgado por otros y por sí mismo, pero no hay sabio sin pecador. La sabiduría es fruto de la experiencia, del que toca fondo y se levanta, del que conoce el dolor y ha sabido desafiar la estructura y la palabra ajena, para encontrar la suya propia.

Juzgar al aventurero es fácil, pero muy difícil ser aventurero, cuando se puede estar seguro bajo el ala del sistema.

Volver al alma, es volver al amor, es encontrar la capacidad de ser real y no atender el juicio de los otros, y aún así amarlos y entenderlos, porque se estuvo dormido igualmente. Es dejar ser a cada cual con lo suyo, con su propio camino, que ninguno es erróneo cuando se trata de experiencia, aprender de los errores es aprender.

Aprendamos y despertemos, comencemos a vivir antes que se haga muy tarde para nuestro tiempo humano, cada tiempo y personalidad es única y una oportunidad de crecer y disfrutar los frutos de esta vida que pueden ser tan dulce, con el amor fraternal y familiar, con las razas y colores, con los sabores y sonidos, todo inunda el alma de ocasiones y oportunidades de sentir y disfrutar de los muchos contrastes.

Conectemos con el alma, hagamos la comunión íntima que nos brinda un poder creativo superior, que nos brinda una vida superior, donde todo viene por añadidura, a bendecir al niño del reino de los cielos.


Marisol Stevens
04/29/19
www.marisolstevens.com

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