Juegos de familia.

Varios/Otros


Kryon canalizado por Mario Liani


- LA VOZ DE KRYON

Yo soy Kryon en Servicio Magnético para toda la humanidad.

Así es como de nuevo nos encontramos en este estado dimensional que tu y yo, mi querido ser humano, originamos hoy.

Lo logramos porque hemos hecho un maravilloso trabajo de alineación de energías y de elevación de frecuencias a través de una serie de procesos que has podido vivenciar.

Además, disfrutaste de una maravillosa interpretación musical a partir de lo más excelso y sublime que el ser humano tiene para brindar a otros: su amor incondicional a través de su apertura emocional.

Y es por eso que tú y yo estamos aquí, juntos en una nueva jornada de enseñanza, donde nos volvemos a conectar a través de tus anhelos y los nuestros.

Bienvenido seas a este espacio que no es más un espacio físico o terrenal.


- ABRIENDO CORAZONES

Como siempre decimos, hemos originado un ámbito ínter-dimensional donde el tiempo no cuenta. porque el reloj ya no marca la hora y tus oídos no escuchan más nada que no sea la voz de tu corazón.

Esta va a ser una jornada emocional.

Te pedimos, mi querido ser humano, que abras tu corazón, olvides todo aquello que dejaste atrás en la jornada de hoy y borres de tu mente cualquier sinsabor que te haya ocurrido antes de llegar hasta acá.

Cierra los ojos y concéntrate en la voz que sale de los altoparlantes del sistema de sonido.

Más que escuchar la voz, percibe el sentimiento y la vibración que provienen de tu corazón, porque hablaremos contigo a través del lenguaje amoroso de la familia espiritual que vela por ti y siempre está atenta a tus procesos evolutivos, que no solo incluyen tus propios procesos, sino también los de todas aquellas personas que conviven en tu entorno íntimo.


- VIVENCIAS INDIVIDUALES Y EVOLUCIÓN COLECTIVA

Mi querido ser humano, tu evolución no solo es individual. Eres parte de un proceso colectivo que genera continuos aprendizajes para todos los que entran en contacto contigo... y sin que haga falta que pronuncies una sola palabra.

Hay aprendizajes que ocurren alrededor de ti, activados apenas con tu presencia, pues tu manera de verbalizar, tu postura corporal o tu mirada son algunos de los factores que producen cambios a tu alrededor. ¿Por qué ocurre eso?

Porque no estás solo en tus vivencias.

Sucede así, porque has decidido participar en una experiencia que si bien parece personal, no lo es. Haces parte de un gran proceso colectivo. De hecho, este es el momento que escogiste para estar aquí y enfrentar los retos que planificaste junto con las almas que te acompañan en este momento.

Todo esto, mi querido ser, ocurre para que tú y los que están contigo, originen un mundo mejor.


- EL OLVIDO DE UN PACTO

El sueño de un mundo distinto, de este gran cambio que ustedes están esperando, no ocurre en tu imaginación: es real.

De hecho, ese sueño está sucediendo ahora, gracias a que colocaste la intención de avanzar y originar un cambio en tu vida, propicio y perfecto para poner en marcha el proceso evolutivo que decidiste encaminar cuando pactaste estar aquí, junto a todos los que hoy te rodean.

¿Te has preguntado quiénes son? Estás arropado por personas que no conoces, más sin embargo acudieron aquí y se sentaron a tu lado con un propósito similar al tuyo: escuchar el mensaje de la amada Familia Espiritual.

Ah, ¡cuánta añoranza!


- NOSTALGIA DE CASA

Querido ser humano, ¿tenías idea de cuanta nostalgia se puede sentir por una porción de ti que no está aquí? Es contradictorio, porque no la ves ni la puedes tocar. Sin embargo, sientes un poderoso sentimiento por ese fragmento de ti que reside en un lugar que siquiera logras concebir, pero ¿sabías que se encuentra a una respiración de distancia?

Cada vez que respiras, cuando inhalas y exhalas, evocas esa parte de ti que vive en ese lugar tan lejano y tan distante, al punto que con solo cerrar los ojos, pudieras sentirlo muy cerca de ti.

¿Qué es eso? Mi querido ser humano, esa evocación es añoranza de casa.

Quizás te hayas preguntado tantas veces donde está tu verdadero hogar.

Lanzaste esa inquietud a las cuatro direcciones, la gritaste dentro de ti, cerraste los ojos y miraste hacia arriba y exclamaste: "¿adónde está mi casa? ¡Quiero regresar!”.

Quizás en algún momento sentiste que ese lugar que tanto buscabas estaba dentro de ti y tú, morando en él... Sin embargo se te dificultaba percibirlo. ¿Por qué es tan duro recordar el lugar donde quisieras estar de vuelta?

¿Qué hizo falta para que te dieras cuenta? ¿Que alguien te lo dijera? ¿Que te escribieran un mensaje de texto, que te enviaran un correo electrónico o una carta explicándote donde queda ese lugar?

No señor, no señora.

Así no te llegó la información. No era eso lo que querías recibir. Estabas esperando obtener una visión precisa de tu hogar, con todas las instrucciones necesarias para acceder a él de nuevo.


- UNA PERCEPCIÓN SIMULTANEA

Ser humano, te tengo una noticia: todavía no puedes estar ahí... ¡más sin embargo lo estás!

"Kryon, no entiendo. ¿Estoy o no estoy viviendo en ese lugar? ¿He logrado conectarme con él? ¿Cómo hago para saberlo? ¿Quién me lo va a decir?"

No necesitas que nadie te lo diga. Tú sabes como llegar a él. Tú sabes hacia adonde dirigir tu mirada: tienes que enfocarla hacia ti.

En tu interior están todas las respuestas. No es hacia afuera que tienes que mirar. Dentro de ti transportas el contrato que lo explica. ¿Sabes cómo saberlo?

¡Siéntelo correr en tu sangre!


- EL CONTRATO CORRE POR TUS VENAS

Tu contrato está corriendo en tu sangre así como el contrato de nuestro vocero corre por sus venas.

¿Cuál es la diferencia entre sentir la sangre correr y sentir tu contrato correr por tus venas a través de la sangre? Oh, ¡hay mucha diferencia!

Cuando sientes correr la sangre por tus venas, lo primero que afirmas es: "¡estoy vivo!". ¡Claro! Por supuesto que estás vivo: si no lo estuvieras, no correría sangre por tus venas.

Para sentir correr en la sangre el contrato que tú aceptaste cumplir - el que suscribiste en ese lugar tan lejano que queda tan cerca de ti - necesitas sentir correr la experiencia de la vida por tus venas.

Siente como corre la experiencia del día a día en ti: la que tú y tu entorno originan de manera simultánea, como criaturas que viven en un estado cuántico de experiencia total, donde todo lo que sucede es consecuencia de tus actos y de los actos de los demás.

La experiencia del contrato que corre por tus venas solo la sentirás si te conectas con "el ahora" que circula por tus venas a cada instante: "la sangre de tu ahora".


- ¿PARTICIPAS EN UN JUEGO Y NO LO SABÍAS?

¿Qué es la sangre de tu ahora? Es un fluido energético que se activa a través del contacto que originas con tu entorno y contiene los mensajes de corroboración que reafirman si transitas por el camino correcto.

Cuantas veces te has dicho a manera de estímulo y consejo: "ten presencia en tu vida y observa tu entorno". Ahí están los mensajes que la vida te está dando. No es tan difícil... es estar presente.

¿Por qué la vida te transmite estos mensajes?

Porque eres un ser que vino aquí a ensayar algo y si la vida no te concediera las pruebas, ¿cómo lo experimentarías? ¿Dónde están las situaciones para crecer si la vida no te las suministra a cada paso que des, como resultado sincrónico de aquello que haces?

Cada acción genera una reacción: simple física energética.

¿De dónde viene ese contrato? Lo suscribiste en el momento en que aceptaste volver a participar de este maravilloso juego del cual todos son integrantes.

Es un juego del que no puedes retirarte.

Quizás digas, con la gran sabiduría humana que te caracteriza, "Kryon, el juego se acabará cuando mi vida concluya".

Estás equivocado.

Es ahí cuando el juego se torna intenso, álgido y retador, porque al regresar a casa el juego se te revela en toda su magnitud.

"¡Oh, si lo hubiese sabido antes! Tenías razón, Kryon. ¡Cuantas cosas interesantes puedo ver ahora! ¡Mira con cuánta gente me he reencontrado! Ahora comprendo porque me pasó esto y porque fulano me hizo lo otro. Todo fue pactado. Era un juego, ¿verdad?".

Sí, lo estás jugando todo el tiempo. Es una aventura que nunca acaba. Todo el tiempo ocurren cambios de escenario para que el juego continúe. Cuando regreses a casa, a tu hogar, ¿sabes qué vas a conseguir? Un escenario donde un puñado de almas y unos cuanto maestros te ayudarán a hacer un recuento del juego.

Es más: no solo vas a hacer ese recuento sino que además te reunirás con todos los protagonistas del juego para discutir todas las jugadas maestras que realizaste y también entender porque otros las hicieron contigo.

Seguro exclamarás: "¿Cuál juego? ¿El tuyo o el mío?".

No, no es el tuyo ni el de los demás: es EL JUEGO en el todos participamos.


- JUGUEMOS A SER FAMILIA

Este juego se llama: "juguemos a las casitas, juguemos a papi y a mami, juguemos a ser familia".

Como nuestro vocero les dijo al principio de la jornada, este es un encuentro en familia desde todos los puntos de vista, pues lo originó un grupo de personas que - aunque no lo supieran - ¡son familia!

Este juego fue pautado por la familia para ser ejecutado en los escenario del planeta Gaia: tu país, tu ciudad y tus relaciones.

Donde quiera, ocurren situaciones que atan la vida de las personas.

¿Con quién crees que te estás relacionando? ¡Es con tu familia! Este es el juego que viniste a jugar, aunque quizás no sepas reconocerlo del todo.

¡Viniste a jugar el Juego de la Familia!


- LA APUESTA DEL RECONOCIMIENTO

Ante de acudir aquí, "ahí arriba" empezaron a correr las apuestas: "a que demoro más que tú en reconocerte. Te desafío a que me cruzaré en tu vida y no sabrás quien soy hasta que me vuelvas a ver 20 años después".

"Nooo, Kryon, tú vas a ver que los voy a reconocer".

Vamos a ver...

(Kryon chasquea tres veces los dedos)

¿Despertaste? ¿Los reconociste cuando era el momento? ¿O los identificaste antes de tiempo y así deslumbraste esos familiares que ansiaban a que los honraras con tu reconocimiento?

Este es el Juego de Familia que visite a jugar. Todos los seres humanos que hoy te rodean son tu Familia Espiritual.

Y lo son porque coincidieron contigo aquí, acudiendo con la misma añoranza... aunque no estuvieran del todo conscientes.

"No, Kryon. Añoranza, ¿yo? Pufff, imagínate... Que va. Yo vine aquí porque me trajeron".

Ok, perfecto. Sabemos que estás aquí porque te trajeron. Sabemos que alguien te convenció. ¡Qué bueno que lo lograra!

Cuando salgas de aquí, es probable que te preguntes por que aceptaste acudir, que te hizo escuchar las palabras que aquí se dijeron, como lograste sentir la energía que se movió y como procesaste todos los sentimientos que fluyeron de corazón a corazón.

La meditación que escuchaste fue canalizada para conectar corazón con corazón en un espacio pleno de almas necesitadas de suplir su carencia familiar.

"Kryon, ¿cómo que carencia familiar? Yo no extraño a nadie".


- EL NIÑO QUE ALGÚN DÍA FUISTE

Para que puedas comprender mejor de donde procede este sentir, vamos a remontarnos un tiempo atrás en tu vida.

Esta es la historia del niño o de la niña que algún día fuiste tú, al nacer en el seno de una familia humana.

Quizás no recuerdes tus primeros años de vida porque estabas procurando hacer la transición entre la energía que dejaste en tu hogar espiritual y la energía que irías a traer a tu hogar terrenal.

Esa transición no fue fácil porque a ratos "estabas ahí", a ratos "estabas aquí".

Cuando veías tus compañeros "imaginarios" (como decían papi y mami) estabas "ahí", pero cuando tenías que lidiar con las críticas que ellos te hacían, tenías que estar "aquí"... y si estabas aquí, no podías estar allá.

Con el paso del tiempo, llegó un momento en que esos recuerdos de familia se fueron desdibujando porque perdiste la conexión directa con tu hogar. Más bien, empezaste a alejarte y perdiste la posibilidad de estar en dos espacios simultáneos para dialogar con los que dejaste.


- UNA TRAVESÍA SIN PUNTOS DE REFERENCIA

Es como tomar un barco que se va alejando del muelle, desde donde alguien agita un pañuelo blanco a modo de saludo de despedida. A medida que el barco se va alejando, la figura de aquella persona que agita sus manos se va haciendo pequeña y al final desaparece.

Estabas en la popa mirando hacia el muelle que habías dejado atrás, que se perdió de vista. Entonces comenzaste a mirar hacia la parte delantera del barco. ¿Que viste? Un mar desconocido, amplio y sin puntos de referencia.

Quizás pudiste haber exclamado: "Oh, ¡qué difícil! ¿Para esto vine? No me acuerdo de haber pedido esto".

Y así es que te encontraste observando el mar frente a ti, sin puntos de referencia. No había una imagen de la villa donde vivías, de tu casa, de los familiares que dejaste...

¿Sabes qué ocurrió luego, querido ser humano?


- AÑORANDO LO QUE SE OLVIDA

Durante tu niñez, empezaste a sentir una indefinida añoranza de algo que no comprendías. "Dios, ¿qué me está pasando? ¿Por qué me siento tan triste, solo y abandonado?".

Entonces, comenzaste a escudriñar los rostros de tu familia humana, los de papi y mami.

¿Qué viste en sus rostros? Nada. No reconociste a nadie.

Tampoco viste nada familiar en los rostros de tus hermanos ni en los de tus abuelos. Nada.

¿Por qué no viste nada? Porque en ti hay tanto apego y añoranza hacia ese hogar que consideras verdadero, que sin ser consciente de lo que sucede, sentías como si vivieras entre desconocidos, como si no pertenecieras a ningún lugar.

Y así inició tu viaje hacia la búsqueda de una identidad emocional y social.


- EN BÚSQUEDA DEL RECONOCIMIENTO

¿Qué fue lo primero que te planteaste de manera inconsciente?

Te dijiste a ti mismo: "necesito ser reconocido, aceptado y ser amado".

Y así comenzó tu búsqueda: empezaste a buscar tu "alma gemela".

¿Qué es el alma gemela?

Ser humano, debido a que la identidad terrenal origina el ocultamiento de aquello que dejaste atrás, el concepto del alma gemela lo traduces como "alguien de quien enamorarse por toda la vida".

Tu necesidad de reconocimiento y aceptación emocional requiere que haya otra persona que te acepte y "te reconozca".

La búsqueda del alma gemela que emprendiste durante la etapa de tu niñez, no era otra que la necesidad de re-encontrarte con alguien que dejaste atrás y que ansiabas reconocer en esta vida para compensar tu necesidad de pertenencia: "esa persona me está recordando algo que no puedo definir, pero deseo estar con ella porque siento que me completa".

Claro, creíste que esa persona te completaba en el mundo terrenal, pero en realidad buscabas algo que no sabías discernir.

¿Qué sucedió después?


- NAVEGANDO ENTRE FAMILIAS

En esa búsqueda del alma gemela que te aceptara y te proporcionara el sentido de pertenencia que no encontraste en los integrantes de tu familia humana, comenzaste a dirigir tu mirada hacia tu siguiente familia, la social.

Empezaste a buscar ese reconocimiento en la mirada de un amigo o amiga, de un compañero o compañera de juegos o de cualquiera que se topara casualmente contigo, pues querías sentirte identificado en la mirada del otro.

A medida que fuiste creciendo y te convertiste en adolescente, joven y adulto, dejaste atrás una etapa de tu vida y te abriste a otra para crear tu propia forma de ganarte la vida a través de los talentos que posees.

Entonces, tu mirada comenzó a cambiar y empezaste relacionarte con la familia laboral, que al final representa todas las relaciones que a lo largo de los años has originado durante la búsqueda de lo que te permitiera ganarte la vida.

En consecuencia, la familia original de papi y mami empezó a quedarse atrás, porque al dedicar tu energía en la búsqueda de la independencia financiera, dejaste de tener tiempo disponible para relacionarte con ellos y con tu entorno social inmediato.

¿Quiénes eran esos seres que recién aparecieron en tu vida? Eran los que representan tu familia laboral. ¿Por qué la llamamos "familia"? Porque tuviste que aprender a convivir con ellos durante 8 o 10 horas diarias, más tiempo que con tu familia original y tu familia social.

Así es que descubriste algo muy significativo.

Reconociste que en esa familia laboral había una suerte de padre o de madre que velaba por ti, colocándote bajo su tutela para protegerte y enseñarte. Es posible que descubrieras al hermano que nunca tuviste o la hermana que añoraste tener durante tu infancia.

Así como surgieron padres, madres, hermanos y hermanas en esa familia laboral, también aparecieron personas que se comportaron de manera opuesta a lo que esperarías de un familiar: personas más tiranas que tu padre, más demandantes que tu madre, más peleonas que tu hermano y más celosas que tu hermana.

¿Cuántas veces cambiaste de familia laboral? Después de conocer a los integrantes de una bonita familia laboral, descubriste que no era tan linda como pensabas... y te preguntaste porque la vida traía a tu realidad personajes tan dispares.

¿HAY ALGUIEN ESPECIAL POR AHÍ?

"Kryon, no sé que pasa con mi familia original. Siento que he perdido contacto con ellos. Ya no los veo como solía hacer antes. En lo que respecta a mi familia social, unos se casaron, otros se fueron, algunos se pelearon conmigo... y mi familia laboral no es todo aquello que yo esperaba".

El niño que eras, creció y pasó por fuertes procesos de búsqueda de identidad y necesidad de reconocimiento social y afectivo, escudriñando en cada grupo social y familiar un rostro que pareciera conocido, una mirada que te conectara con un recuerdo que te hiciera decir: esto es familiar.

Entonces, te planteaste otros interrogantes.

"Estoy consciente de que acepté acudir a esta experiencia y relacionarme a nivel humano con quien me tocara, pero debe surgir en mi vida alguien singular, que no pertenezca a mi familia original, social o laboral".

Y es así como empezaste a buscar personas "especiales": el maestro que te iluminara, el hombre de conocimiento que te instruyera, el chamán que te sanara...

Perseguiste una experiencia tras otra, suponiendo que detrás de ellas estarían las respuestas que buscabas.

¿Ese fue tu proceso pasado o todavía estás enganchado en ello?


- MAESTROS SIN TÍTULO DE MAESTROS

Después de procurar por doquier maestros, guías, gurús y chamanes, en la creencia de que existía una familia de personas sabias y elevadas que te ayudarían a reconocer aquello que buscabas o te darían lo que necesitabas, percibiste algo relevante.

Gracias al largo andar a través de tu proceso evolutivo, al final comprendiste que nunca reconociste la persona que buscabas en cada grupo familiar que integraste, porque asumiste que ella no era "especial", pues no hacía las cosas que tú deseabas que hiciera.

Esa persona pudo haber sido ese compañero de juegos que tuviste en tu niñez durante 4 o 5 años y que luego se fue a vivir a otro país, dejándote la dolorosa añoranza de una amistad interrumpida.

Tal vez fuera tu jefe laboral, al que nunca hubieras considerado como amigo, pues lo rechazabas porque era muy exigente contigo. Es más, aspirabas que lo despidieran para ocupar su lugar.

Sin embargo, después de todos los años que pasaron, te diste cuenta de que esa persona fungió como un maestro para ti, porque estuvo enseñándote algo muy especifico. Te retó, te exigió, te demandó. ¿Por qué crees que lo hizo? Porque había un contrato que establecía que esa persona se convertiría en tu maestro durante ese particular momento de tu vida.

Un maestro no es como te lo imaginas: hay maestros bondadosos, pero también los hay críticos y severos, justos y tolerantes, exigentes o flexibles, chistosos o desordenados.

No importa como sea o haya sido ese maestro: fue MAESTRO.


- DESCUBRIENDO TU FAMILIA ESPIRITUAL

¿Recuerdas tu compañera de juegos, la chistosita que te hacía reír y que considerabas superficial, vana, ridícula e infantil? ¿Por qué estuvo ahí? Fue para alegrarte la vida. Esa era su misión. ¿Ahora lo comprendes?

Las personas que nunca tomaste en cuenta tenían un pacto contigo, una misión que cumplir en tu vida. ¿Por qué? Porque eran familia. En el Hogar se pactaron alianzas para que esas personas te enseñaran algo necesario para tu proceso evolutivo, para que te sintieras más liberado, más feliz, que tuvieras un instante de consuelo en un rato triste... o lo que fuera.

Cada uno de los personajes que aparecieron en tu vida y te dejaron un recuerdo, son tu Familia Espiritual.

Mi querido niño, mi querida niña, conocemos las situaciones que has pasado en la búsqueda de una identidad espiritual y por eso te instamos a que mires hacia atrás y analices las intenciones y los resultados que las acciones de esas personas tuvieron en tu vida.

Las consecuencias de sus acciones no las percibirás hasta que abras tus ojos espirituales y mires de otra manera a ese ser que en un dado momento apareció en tu vida para ayudarte a crecer.

Ese humano que añoras porque murió y te abandonó cuando más lo necesitabas, tenia la misión de llevarte hasta un cierto punto y soltarte para que crecieras y ejercieras tu individualidad, auto confianza y auto valoración de la mejor manera posible.

¿Lo hubieses podido aprender si él no te hubiera dejado de la manera en que lo hizo?


- LOS QUE DEJAN HUELLAS EN TU VIDA

Sabemos que te causó mucho dolor, pero te aseguramos que dentro de algunos años, cuando mires hacia atrás, te darás cuenta del impacto y la huella que esa persona dejó para que te convirtieras en lo que ahora eres.

Mi querido ser humano, ¿quiénes son los que están a tu alrededor? ¿Quiénes son los que conviven a diario contigo? ¿Quiénes son los que dejan una huella en tu vida?

Una huella te la puede dejar cualquier persona que te encuentres en un momento dado, dialogues con ella cinco minutos y luego no la veas más. Esa persona también es familia, forma parte de un grupo de almas que se apoyan entre sí y se intercambian para poder lograr que tu experiencia engrandezca la experiencia familiar.

¿Cuál es la familia que necesita ese engrandecimiento? Es la gran Familia Espiritual. Eres tú, somos nosotros, somos todos. Todos somos Familia.

Tu familia espiritual no es sólo la familia original de tus progenitores, la familia social, la familia laboral, la familia de los super seres especiales que creías que venían a salvarte.

La familia espiritual es muy grande y está compuesta por un gran grupo de almas que conviven simultáneamente en diferentes estados dimensionales.

DETRÁS TU ÉXITO ESTÁ TU FAMILIA

Ese gran grupo de almas viven dentro y afuera de ti, pues parte de tu energía está "aquí "y parte de tu energía está "en ese otro lugar" que por ahora no te es posible asimilar.

Ese gran grupo de almas pacta entre si para que "sucedan cosas", de forma que los planes maestros que se originan desde ese lado del velo los puedas llevar a cabo y traer el éxito a Casa.

¿De quién es el éxito? El éxito no es solo tuyo: es de todos, porque todos participamos de ello.

¿Quiénes somos los que estamos tras ese éxito?

Somos tus guías, tus maestros en otras dimensiones. Somos el grupo de almas con quienes convives estrechamente durante todos tus procesos evolutivos. Somos tus ancestros. Somos tus predecesores. Somos todas las almas que han pasado y seguirán pasando por tu vida.

Somos tu familia, no lo olvides.

Cuando acudes a un encuentro de familia como este, vienes a encontrarte contigo y después con todos los fragmentos de alma que forman parte de ti y que están orgullosos del linaje que representas.

Ser humano, cada uno de ustedes ostenta un linaje espiritual. ¿Sabes qué ocurre cuando se mezclan o se integran diferentes linajes? Sucede los mismo que en el plano terrenal: la familia se amplía y el juego nunca acaba.


- PACTAR PARA SANAR

En nuestros encuentros, en todas las reuniones de Familia donde ocurre enseñanza como la de hoy, auspiciamos un instante de sanación porque sabemos que es el momento adecuado para que puedas integrar mejor todo lo que hicimos juntos durante la jornada.

Es el instante propicio para pactar con tu propia esencia espiritual atemporal, con tu Yo Superior, con tu grupo de guías, con tus ancestros y las almas que te dejaron de forma prematura.

Es momento de dialogar, pactar y sanar.

Hoy queremos instarte a que realices un acto de perdón y sanación hacia todas a aquellas personas con las cuales recuerdes haber lidiado y que te dejaron una huella, que según tu percepción haya sido "positiva o negativa".

Ser humano, procura quitarte por un instante la venda dimensional que te limita. Mira hacia adentro de ti y realiza un acto consciente de revisión de procesos de vida, hasta que percibas el regalo que esas personas te dejaron.

Es momento de agradecer a quienes se conectaron contigo desde tu nacimiento hasta el presente.

Conéctate con esa gran familia que a lo largo de tu vida se ha encontrado recurrentemente contigo. Identifica a cada cual y dile lo siguiente:

"Querido, querida, ¡cuánto siento no haberte podido reconocer en su momento! Sin embargo, estoy consciente de que dejaste una huella que vive dentro de mi y es la que ha permitido y facilitado que yo pudiera adelantar este maravilloso proceso de evolución conmigo mismo y con la humanidad".

Además de su presencia terrenal, ellos viven en diferentes dimensiones pero el fragmento del Ser que permanece en lo atemporal, está recibiendo ahora este acto de sanación y de perdón... que no es humano. Es más bien un acto de honra para la memoria de todos los seres que colaboraron para que te convirtieras en un mejor humano.

Todos nosotros conformamos tu Familia Espiritual y por eso, no hay manera de escapar de una relación familiar de tal magnitud.

Nos sentimos muy complacidos de haber estado aquí contigo, en este intercambio directo de corazón a corazón, porque todos los corazones que aquí laten se han estrechado en un lazo de interacción para que pudiésemos producir un mensaje que te llenara el corazón y te hiciera regresar a tu hogar físico con la sensación y la certeza de que ya no estás extraviado, de que no hay añoranza que no se pueda suplir con el reconocimiento de que todos somos UNO.

Y así es como esta jornada concluye con nuestro agradecimiento por habernos permitido entrar en tu corazón e irnos contigo de la mano.

Siempre estamos con ustedes, pues en la ínter dimensionalidad no hay despedidas.

Vayan en paz.




Kryon por Mario Liani
Caracas, Venezuela, 0ctubre 2011

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