Versos a Anastasia.

Varios/Otros


EL RAYITO DE ANASTASIA

A nuestra agitada y ciega vida,
del universo y sus vastos espacios,
a las almas solitarias en la muchedumbre,
un Rayo hasta la Tierra se abrió paso.
Más deslumbrante resplandece
que el sol y los oros más puros
“¡Buenos días, aquí estoy, mi gente!
hablarles como hermano procuro.
¡Por Amor les fui enviado!
Enviado por los siglos por venir.
Acercaos amigos y tomad de mí,
Me entrego a vosotros, amados.
¿A dónde vas? Espera amigo
¿Por qué hay tristeza en tu tez?
Te han abandonado... Lo sé...
Todo aquí me es conocido.
¡Gente! ¿Por qué así, queridos?
El mundo alrededor es hermoso.
Gente mía, queridos vecinos,
Lo puedo todo, soy vuestro amigo”.
Pero con sus rápidos pasos
de tacones estridentes
A la sucia charca del camino
empujó al rayo la gente.
En el sucio barro el rayo se sumergió,
sin tomarlo como ofensa, ni llevarlo a mal.
Mas de repente, del lodo de la charca salió
cristalina y pura agua de manantial.
Entonces, un pequeñín se acercó corriendo,
sin temer ningún castigo por tal cosa,
metió de un salto sus piececitos en la poza
y el dulce bálsamo del rayo fue extrayendo.
De repente, la mano de mamá
se alzó por enojo y desespero,
pero el monumento a Pushkin del lugar
revivió de pronto, diciendo:
-¡Un momento mujer afortunada, espere!
No le pegue a su pequeño, usted no lo hará.
No es por ventura que en la poza juegue,
los corazones de mucha gente él alumbrará.
Toque con sus manos la palmita de la suya,
porque ella, al pequeño ha salvado.
Todo lo que los poetas han cantado
estará en esa palmita
y se reflejará en los corazones.
“¡Mamá! ¡Mamá! ¡Mamita!
tras su mama el niño corre,
¿Oyes este canto, mamita,
el canto de los pájaros alegres?
Sabes que te amo, mamita,
te escribiré versos siempre.
Serás feliz, mamita,
yo lo quiero así.
¿Comprendes, mami? Lo oigo...
y siento que lo puedo conseguir...”.
A nuestra agitada y ciega vida,
del universo y sus vastos espacios,
a las almas solitarias en la muchedumbre,
un Rayo hasta la Tierra se abrió paso.

Autor desconocido

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ANASTASIA (ANAS)

(Sobre la imagen y heroína del libro de V.Megré “Anastasia”)
En Rusia Vladimir Megré escribió,
en artículos de prensa y en su libro,
sobre el cedro resonante y Anastasia,
y en seguida atrajeron la atención.
No es la primera vez que este nombre yo he oído,
y sin embargo no es éste un nombre común.
Anas-tasia, melodioso y lírico
o Nastiona, o Nastiusha, son todos el mismo.
Viven todas en ciudades, las Nastias que conocí,
con el carácter sencillo de nuestra honesta Rusia,
pero en el claro de bosque de cedros de la taigá, allí
yo veo una diosa de belleza en la Tierra, Anastasia.
Anas, una siberiana, de la naturaleza creación,
viviendo en armonía con el mundo que le rodea,
de su alrededor, a las fieras y a las hierbas
mantiene con su conciencia e inspiración.
Sus pensamientos y sentimientos sintonizan con lo vivo,
la razón del Cosmos comprende y sencilla ve,
entre las estrellas, no habrá en el mundo, tal vez
nada para ella desconocido.
Anas, sana y cura en clarividencia,
el cedro resonante le da fuerzas para ello,
y la lógica, el sentido, y de toda lengua - la riqueza,
ella extrae de las culturas de todo lugar y tiempo.
Anas, analista natural y ecóloga práctica,
Su sentido de la vida en que el mundo está en armonía.
la más alta astrología con su intuición domina,
Y es que no hay nada imposible en ello para la bella Anastasía (74).

N. Mijáilov, Moscú


(74)
Mantenemos la pronunciarón rusa del original para guardar la rima.

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BONDADOSA HECHICERA

Los dólmenes
De Geléndzhik.
Años... muy atrás...
El tiempo nos ha abierto un poco la ventana
para los vastos espacios de la eternidad
entender, sentir profundamente
conocer y apreciar.
A través de la luz de la bondad
en los vastos espacios azules,
tras franquear de mis límites el umbral,
yo vengo a ti, Anastasia, por tus virtudes,
¡nacido de nuevo, sin tardar!
Eres flor de Conciencia y Voluntad,
tienes el poder de los bosques de los cedros,
y pensamientos tan mágicos nos das,
que estoy dispuesto, sin reparos, a creerlos.
Cada fiera, cada pájaro o serpiente,
cada insecto y cada brizna de la hierba...
Tú, encantadora muchacha, bondadosa hechicera,
Vas alegrándolos a todos
e inspirando con tus palabras a mucha gente...
y hoy la luz de tus pensamientos, de tus ideas
en la Tierra fluye cada vez más fuerte.

O.T. Vyálshina, Geléndzhik

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AMOR DE ANASTASIA

A la mujer de mi amado
Rezaré por ti, por ser tú la amada,
la mujer del amado mío,
al ser por él deseada, serás feliz,
serás feliz, tal como yo lo he querido.
Cuida de él, sea fuerte, débil, o atrevido,
cuídale cuando sea irreflexivo,
de mi amado cuida siempre su amor vivo.
En cuanto a mis días, estos han volado...
su loca danza me ha quemado con su ardor,
y tras la danza, los años han pasado veloces,
y a andar por su pie, mi pequeño ya empezó.
Tu papá es el mejor, hijo mío.
¡El mejor!
Fui yo la que no tuve tiempo de abrirme a él...
En la vida, hijito, estas cosas pasan,
de repente, le sorprende otra mujer.
Os acariciará a los dos la suave brisa de primavera,
que me contará con el susurro de las hojas,
cómo él siente el calor y la alegría
que le llega de tus manos
y tus labios... cada día.
No me atrevo yo a distraerle,
del calor de tus ojos y tu ternura.
Pero si estos no fueran suficiente,
Yo, presta os enviaré
un rayito del sol naciente
y la desgracia prevendré.
Volarán los años.
En una noche de tormenta,
la vida os parecerá vacía, exenta.
Yo, como estrella que se extingue, cayendo sobre la tierra,
ahuyentaré de vuestras almas, las tinieblas.
Y para que contigo
el amor no sea del que se rompe,
yo tendré tiempo, te digo,
de rezar por ti, por ser la amada,
la mujer del amado mío.

Autora desconocida

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A ANASTASIA

A una mujer dedico estos versos.
Soy militar, aviador.
Nunca pude ser poeta.
Pero mi corazón prendió
y mi pecho ardió con fuego.
¡Anastasia!
No se ofenda
si dejar de amarla no puedo.
Su imagen, su arrebato emocionado,
es más fuerte que el rugido del motor,
que casi ha fallado,
enloqueciendo los indicadores,
visibilidad nula...
En un instante: una explosión...
Pero entonces su imagen, su Rayo,
como un flash apareció.
Sobre frágiles alas con vida me dejó.
Apenas duró un instante.
Sólo uno...
Mientras el tren de aterrizaje tocaba tierra
soñaba...
que yo era una pequeña hierbecita
a la que sus dedos
rozaban.

Autor desconocido

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SUENA, RESUENA EL BOSQUE DE CEDRO

Dedicado a Vladimir Megré
Un vientecillo sopló con fragancia a cedros de Siberia,
a mi rostro ese olor intenso de la resina, inenarrable,
y en la amplitud de media Tierra,
la taiga, como canción interminable.
Como guardianes de la paz, los cedros aquí,
conservan la energía de la Tierra,
para que el humor del alma sea feliz,
y dicen a la gente cuando resuenan:
?Entre nosotros vive Anastasía
en el bosque de pureza espiritual,
aquí, por la sagrada cordialidad de la gente
la Rusia guarda su gran valía.
Ella envía pensamientos, llamamientos a la acción
al camino alto que conduce a la luz divina.
La esencia de Veles, Krishna, Rama, Shiva,
Cristo, Allah, Budda... ella envía.
Del Logos estelar, de la antigua pureza de Rusia
estos sagrados pensamientos
vuelan como ventisca,
llamando a las almas a ir al camino del Sueño.
Existo para todos los que allí están yendo.
Todas las fuerzas luminosas están conmigo,
y el despertar de la oscuridad concedo
a aquellos que no están de espaldas a lo Divino.
Inclínate en reverencia a la Rusia sagrada,
a los Dioses Padres-Madres que nos crearon,
en el sonido incesante de los cedros
que adoraban a la luz y al amor.
¡Así es que volveos, hermanos rusos!
escuchad el cielo con el alma:
en los ríos Ob, Lena y Yana,
vive el Templo de Dios de todas las Rusias.
Subid, pues, a las vías de luz,
al alto camino de la auto programación cósmica,
esperamos vuestros objetivos, vuestras acciones de respuesta,
para devolver Rusia a nuestros Dioses del nacimiento.
Del Cosmos: guardián de las energías,
el cedro resonante, espera en la taiga a aquellos,
que, como Dios-salvador, aman a Rusia
que de corazón viven para su pueblo...
¡Está en paz y amor con la naturaleza,
vive con conciencia, sin mentiras,
extrae la luz de la sabiduría en el pueblo,
y a otros enseña el camino a la luz!
Esa es la gente llamada por Anastasia
a aceptar mi energía y mi sustento,
para que fuerzas luminosas y buenas,
puedan ayudar a los que están yendo?.
Los cedros llaman a todos al camino de esperanza,
a lo divino, a la belleza:
—¡Despertad, mi gente, abrid los ojos!
¡Alcanzad a los otros en el camino al Sueño!?
Para todos los peregrinos que ya han despertado,
el vasto espacio cósmico se abre de par en par.
Para los que unidos caminan este sendero escarpado,
resuena el bosque de Cedros y no deja de sonar.

Ya.I. Koltunov
El presidente de la asociación “Cosmos”,
Comité de cosmonáutica de Rusia, Moscú

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DOS DIOSAS

No vengas aquí para ver mi deshonra
ni pienses en dar bendiciones con tu mudo reproche:
Ni con tu mano, ni con tu secreta mirada
podrás quitar la cruz de mi pecho.
Y no espantará el grito sobre la tierra
la confusión del alma celeste,
No maldecirá el momento sagrado
el lazo entre la mente y los sentimientos.
¡De todo en el mundo hay: rayos de sol y tormentas,
fuego de amor y crujido de dedos,
aquí llamas, ceniza, sangre y lágrimas,
donde la mente es falsa, y los sentimientos verdaderos!
Y estará amarga la miel silvestre,
no habrá dulzor de ajenjo (75)
el hipócrita no comprenderá lo terrenal,
el sabio reprobará el más allá.
¡Y resucitarán en el azul del cielo
relatos, cartas y flores!
Mientras yo vivo... hay dos Diosas:
mi Poesía y Tú!
Pero no humilles los versos hasta el misterio:
¡Ellos no morirán nunca!
En versos eres eterna, nosotros casuales,
como la muerte y el nacimiento...

G. Páutov, físico,
Krasnodar

(75)
Ajenjo: hierba o arbusto con un fuerte olor y sabor amargo.

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Extracto de: Libro 1 de la Serie Los cedros Resonantes de Rusia, Anastasia, del autor Vladimir Megré, traducido del idioma original ruso al español por Iryna O ?Hara y corregido y editado por Rocío Madreselva.

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