La Movilización de Dios.

Varios/Otros


Escrito del Pastor evangélico alemán Joh.W.Matutis, de la Iglesia libre Nazaret, de Berlin.
(Berlin el 27-11-2008)


Mientras estuve haciendo esta mañana mi recogimiento matutino, Dios me dio una visión. Me mostró una “movilización” grande, mundial:

Estuve andando por la playa y de repente sonó un retumbar fuerte que fue creciendo y cada vez más potente. No era como el bramar del mar o el murmurar del viento. Afuera había una calma total. El mar era como un espejo. El retumbar fue tan fuerte como si se derrumbaran unas montañas; era un estallar que no había oído nunca en mi vida.

Fue llegando desde el otro lado del océano, desde muy lejos. El bramido fue tan fuerte y potente que todo el suelo temblaba. Sonaba como si uno tocara un trombón de bajo. Tampoco había oído nunca esta clase y profundidad de un tono de bajo. Todo el aire vibraba. Me escondí entre las dunas y tapaba mi cara, esperando qué pasaría con este espectáculo de la naturaleza.

Como este bramido no cesaba sino fue creciendo más y más, empecé a rezar en esta visión y a hablar con mi Dios. Entonces sonó una voz, diciendo: “Hijo mío, no temas, esta es la llamada de Mi “movilización”. Fue como una señal del otro mundo. “Yo llamo ahora a Mi pueblo, eligiéndolo de entre todos los pueblos. Yo Mismo sacudo la Tierra y el mar. Los pecadores y los ateos perecerán por miedo, esperando los acontecimientos que se avecinarán. Comprende, hijo mío: Con la crisis financiera ha empezado todo.

Esto fue sólo el principio de la perdición. Las bases de la sociedad actual se sacudirán de tal manera que los hombres perderán todo lo que se habían ahorrado y ganado con su trabajo.

Toda la infraestructura y los suministros se derrumbarán “por momentos”. La vida se volverá muy dura para muchos. Se perderá la seguridad general y la criminalidad aumentará mucho más hasta tal punto que será una gran amenaza para toda la vida en esta Tierra.

Pero a vosotros que temáis a Mi Nombre, os salvaré de toda esta perdición y mantendré sobre vosotros mi Mano protectora…”


Aunque no hubo brisa alguna y no se pudo apreciar ninguna ola en el mar, el bramido fue tan potente que casi se me paraba el corazón. Estuve pensando: ‘Ahora voy a morir’. Entonces me dijo el Señor: “Hijo mío, no temas, tú vas a vivir y proclamar mis Obras. Levántate y vete a casa. Cuenta esto a todos los tuyos y diles que la Venida de Mi Hijo está al llegar. Yo movilizo ahora todo para llevar a Mi pueblo a casa, liberándolos a todos de lo que les está todavía reteniendo y bloqueando…”.

Cuando me levanté, obedeciendo a la voz de Dios y yendo a casa, ví a muchas, muchas personas tumbadas en las dunas. Todas habían salido de sus casas y acudido a la playa para presenciar este espectáculo extraordinario. Ahí estaban tumbadas como paralizadas, tapando su cara con las manos, igual que yo lo había hecho antes.

Al ir pasando entre ellos en mi camino a casa, a pesar del bramido que siguió resonando desde lejos, ellos me gritaron: ‘¡Estás loco, ahora ya no puedes hacer esto, todo es demasiado peligroso!’. Y siguieron metiendo sus cabezas aún más en la arenas de las dunas por miedo a lo que iba a suceder todavía. Ya no querían ver ni oír nada más.


Entonces el Señor me dijo: “Pero para vosotros que teméis a Mi Nombre, este es el día de mi “movilización”. Para vosotros saldrá el “Sol de mi Salvación”… con ello recojo a mis verdaderos hijos y los voy reuniendo. Ve, hijo mío, y proclama esto a todos los que puedas alcanzar…”.

Y yo pregunté: “Señor, ¿qué quieres que les diga?”

El Señor mi respondió: “… diles a mis hijos que no se sigan ocupando de las cosas perecederas sino que se ocupen de las cosas eternas, imperecederas. Que me busquen a Mí y que lean mi Palabra. Que se perdonen los unos a los otros mientras haya aún tiempo y que hagan las paces entre ellos. Que dejen de ser envidiosos y señalar con el dedo al otro, que dejen de acusarse y sospechar del otro. Cada uno debe hacer lo que debe y puede hacer.”

Y diles también: “que se liberen de todo lo inútil, que dejen de justificarse a sí mismos y dejen de luchar siempre por tener razón, preocupándose inútilmente. A partir de ahora, Yo me ocuparé de defender su derecho y procuraré justicia. Están por venir grandes modificaciones a nivel mundial y un poderoso cambio en todas las áreas. Preparaos, porque nada será como ha sido hasta ahora…”


Me fui alejando de la playa y escuché el bramido cada vez menos, aunque tenía la impresión de que ahí, a lo lejos, todo el espectáculo habría aumentado. Ahora me sentí protegido como estando en “una jaula de cristal”.

Entonces volví a escuchar la voz del Señor: “A mis hijos los rescataré y los llevaré a Mi seguridad a mi modo. Ya veréis todo lo que llevaré a cabo en este mundo. El mundo tendrá que vivir aún todas las “plagas de Egipto”, antes de que conduzca a mis hijos a Mí país y antes de que el “Faraón” os deje libres para siempre. Pueblo mío, ¡manteneos firmes y en unidad! Uníos y animaos mutuamente. ¡Pronto lo habréis superado todo!”.


Esto fue lo último que había escuchado de esta visión. Al reflexionar sobre lo que había oído y pensando qué debería hacer con esto, el Señor me dijo: “Divulga esta revelación, que te he dado esta mañana sobre Mi movilización, a todos mis hijos y anímales a seguir pasándola a todos, porque Yo estoy en las puertas. Diles también, y especialmente a Mi pueblo, que han de tomar en serio su relación conMigo (su Dios) antes de que sea tarde…”.

Por tanto, ayúdenme a divulgar este mensaje a todas partes. Envíenlo a todos sus amigos y familiares, a sus parroquias y círculos de conocidos, y tradúzcanlo a otros idiomas.

Maranatha: Nuestro Señor viene.


www.nnk-berlin.de (nuestra parróquia)
e-mail: pastor@matutis.de

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1 Comentario de lectores

01/06/2009

como y donde unirnos,debe existir un punto fisico de reunion