Canalizar a los guías.

Varios/Otros


Nos encontramos en un momento en el que muchas personas quieren canalizar y aprender a escuchar la voz de sus guías. Os habréis dado cuenta que hacer eso no es nada difícil, casi con quedaros en silencio y mantener la intención ya canalizareis.

Pero existe un peligro que se pasa por alto cuando se habla de canalizar, y es una ley de la afinidad, creo que se llama así.
Según esta ley todo lo que llega a nosotros es afín a nosotros, a nuestra energía, nuestros sentimientos, nuestra vibración, pensamientos y deseos.

Cuando hemos escuchado historias para no dormir sobre guija, canalizadores o espiritismo, debemos tener en cuenta de que nada de eso llega sin el permiso de la persona. Es uno mismo el que llama a los seres que va a canalizar y es uno mismo el que les da el permiso, la confianza y les sigue la corriente hasta crear situaciones problemáticas.

Cuando nosotros invocamos a nuestros guías, a nuestro Yo Superior y a nuestros maestros, cuando llamamos a ángeles, o seres de luz, en realidad las palabras son sólo un vehículo de las personas, lo que de verdad escuchan ellos no es el llamado vocal. Estos seres, incluidos nuestros guías, lo que ven es nuestra aura, nuestras vibraciones.
Las personas soltamos una vibración sonora y unos colores imperceptibles para el hombre común, que los seres de otros planos reconocen y les sirven para actuar. Es por ello que las personas cuanto más trabajen interiormente, más seres angélicos tendrán a su alrededor, y no viceversa, aunque pueda parecer una injusticia.

Lo que quiero decir es que los seres del otro lado del velo responden a la llamada, y esa llamada no es vocal, y menos en latín, jajajaja. Es una vibración. Ellos ven nuestros colores, según vean el dorado, el azul, el rojo, el rosa, el blanco, el naranja o el que sea, vendrán unos seres u otros.

El tener un color u otro es cuestión del trabajo de cada uno, al trabajo diario quiero decir, con las personas que nos rodean y con nosotros mismos. La llamada a canalizar se realiza con los pensamientos y sentimientos que tengamos, con las verdaderas intenciones, con el amor o la falta de él, con la entrega a Dios o con la búsqueda de beneficios propios, etc.

Esto que digo puede parecer muy básico pero en realidad es en lo que más se apoyan los seres del bajo astral para mantener a una persona enganchada. Muchas personas cuando quieren canalizar se encuentran con que su verdadero deseo de ayuda en el camino espiritual se basa en la búsqueda de poder, en la vanidad y en el deseo de ser más, de ser algo superior, más luminoso, más amoroso o más lo que sea.

He de aclarar que no me imagino un ser de luz o superior comunicando a nadie ser la reencarnación de ... o la persona escogida entre millones para ... Sí pueden comunicarnos que somos amor, que somos luz, que somos verdad, gracia, que somos el camino, que en nosotros hay un tesoro de amor, que nuestro corazón es inmenso, que somos creadores, maestros, almas de luz, que somos eternos... Pero siempre al igual que todas las personas. Tal vez algunos estén más despiertos que otros, y no digo más evolucionados pues la evolución es algo general de la conciencia humana y no particular. El estar despierto no significa ser más, el poder canalizar no significa tener un don, el conocer a los demás, intuir el futuro o tener sueños estelares no significa que seamos más que otros.

Cuando empezamos en este camino se nos pone una prueba una y otra vez.
Ya sabréis cual es. El orgullo y la vanidad. Es una prueba para muchos difícil de superar, algunos se quedan en la vieja energía al no superar esta prueba. Y hemos de andar con cuidado porque las personas que no superen esta prueba no están canalizando a su guía. Pues en realidad no les interesa escuchar el verdadero mensaje de Unidad que les entregará un ser de luz, quieren mantenerse separados del resto para poder sobresalir, y lo que escucharán serán mensajes que les ratifiquen ese deseo tan soberbia.

Existen aun así muchas otras pruebas que pueden bloquear a una persona en este camino, el deseo y las pasiones han sido una de las pruebas que durante más vidas hemos librado. Hemos de tener en cuenta que esta prueba ya la superamos en otros momentos de nuestra existencia.
Volver a pasar por ella y recaer es un error muy grave. Apoyarse en la pena, en la miseria y en las emociones para justificar este comportamiento no es sinónimo de despertar para nada. Las personas que, una vez en este camino, se apoyan en las bajas pasiones y justifican estos deseos con estados emocionales de separación, como la depresión, la tristeza, el orgullo, el miedo... en realidad están buscando una justificación para no encontrarse consigo mismas, y son conscientes de ello. Los que estamos en este camino ya sabemos que no es verdad que una persona haya tenido una mala experiencia y por lo tanto se compadezca de si misma y no pueda continuar sola, nosotros ya sabemos que esa persona se encontró con la ruptura de viejos patrones, ya sea un desenlace de un patrón kármico o de lo que sea, y cuando pudo mirar a la cara a su verdadero ser, a su guía a su ser superior, cuando la vacuidad le abrió las puertas a un nuevo comienzo limpio y puro de viejos patrones, decidió no mirarse a si mismo por miedo a permanecer solo o por miedo a lo que se encontraría, y se justifica en ese desenlace para justificar su miedo a si mismo y a su libertad.

Imaginaos esta persona que tipos de seres está llamando cuando canaliza. Por mucho que pronuncie el nombre de Cristo, de su Ser Superior o de quien sea, esta llamando a seres que apoyen ese comportamiento y esas emociones bajas. Los guías estarán ahí, por su puesto, y en algún momento puede que les escuche algo, pero en realidad preferimos mantener los ojos tapados ante las verdades que no alimentan nuestros intereses.

E igual que esto, nos encontramos con los deseos pasionales, sean del tipo que sean. Y si no me crees ¿recordáis el cuento de las zapatillas rojas?, el deseo de tener esos zapatos rojos de baile la llevaron a la niña a que la cortaran los pies. Si sólo alimentamos nuestro ser con pasiones y deseos, si es eso lo único que buscamos, llegará un momento en que serán esas pasiones más poderosas que nuestra conciencia y la única solución será cortar la base del problema para poder continuar. Y ahora bien, ¿qué canalizarán estas personas?, pues seres y energías afines a esos deseos, ya sean pasionales, sexuales, dormideras, o lo que sea.

Ahora bien. Si queremos canalizar, si de verdad queremos canalizar a nuestro Yo Superior, a nuestros guías, ángeles guardianes, maestros interiores o seres de luz crística, hemos de ir a la llamada autentica. Estos seres son entrega, amor, compasión, servicio... Los ángeles por ejemplo, existen cientos de jerarquías de ángeles, creéis que una jerarquía menor intentará en algún momento ser más de lo que es?. No. Su entrega al plan divino, su confianza, fe y amor no le da pie a ese mísero pensamiento o deseo. Somos una herramienta divina, una parte de un todo. No debemos intentar ser más, simplemente debemos confiar en que estamos en el lugar adecuado en el momento adecuado, amarnos a nosotros mismos por lo que somos, aceptar y agradecer el regalo de ser, sentir ese amor y esa entrega real. Si queremos canalizar no debemos esperar nada. No nos van a decir el numero ganador de la lotería, y si lo hacen seguro que el dinero será para algún servicio. El Universo es perfecto y armonioso, no debemos buscar los desequilibrios intentando ser más o querer más.

Nuestro guía nos habla continuamente, cada segundo esta mirándonos, observándonos y hablándonos. Podemos sentir el agradecimiento a tal entrega y buscar qué mensaje nos quiere dar.
Pero no es el fin lo que debemos perseguir, sino el camino y el amor, el ahora y el todo a la vez. Al canalizar nos debemos guiar sólo por el amor y la entrega, no por el beneficio propio y el deseo.

Se os presentarán pruebas, no sólo al canalizar, sino en vuestras vidas. Pruebas para superar los viejos patrones. será en sueños, astrales, con la familia o con las amistades, en el trabajo o donde sea, puede ser simplemente no hablar cuando no se debe, controlar el deseo de ser más, de creer que se conoce más. Debemos ver a las demás personas como seres despiertos y con los corazones abiertos totalmente si queremos despertar y que nuestros corazones se abran, pues sólo en el reconocimiento del otro nos encontraremos a nosotros mismos.
Menospreciar, juzgar, criticar, entablar una conversación sobre "la verdad", tener la razón, mentir, robar la energía, desear que otros no lleguen al final, sentirse más, sentirse dueños de la verdad, dueños de la propia vida...

Habrá otras pruebas contrarias, unas de luz y amor, de reconocimiento, de regocijo, de paz, armonía y belleza. La naturaleza, el cielo, las plantas, el aire, el sentimiento de no ser nada sin lo que nos alimenta, el deseo de alimentar a otros, el de dar, la humildad, la sencillez, el sentirnos parte de todo, el ayudar cuando nos lo piden, el no buscar recompensas y ver el autentico sentido de la ayuda, la oportunidad de amar una vez más, el reconocer la luz crística de la luz artificial, el abandonarnos, abandonar nuestro ego, nuestra personalidad, nuestro amor propio, nuestro deseo de saber, de tener la verdad y la razón, la oportunidad de cambiar, de reír, de amar.

Acabar con las miserias, colorear nuestra vida de nuevo, el rejuvenecer, el querer, el ser hijo de nuevo, el ser padre, madre, abuelo, pero no de nuestros hijos, sino de quien viene a nosotros buscando nuestro amor, el poder amar cada día a todo, bailar, hablar, vivir, sonreír cada segundo, olvidar el rencor, dar de lado a lo viejo, ayunar de nuestros alimentos etéricos, alimentarnos de luz, de aire puro, de miradas alegres...

Estas pruebas son tantas como las anteriores, reconocerlas y superarlas a cada instante es lo que nos llevará a ser libres. A canalizar a nuestros guías auténticos, y no a seres que se hagan pasar por nosotros, mientras nos dicen las mismas patrañas una y otra vez. Somos libres de cambiar, somos libres de ser. Y no estamos solos en ningún momento. Nuestros guías están con nosotros para ayudarnos a superarnos , para guiarnos y avanzar hacia una nueva felicidad no material. La oportunidad esta en el ahora, en la sonrisa que nos entrega cada instante ese amor interno que sentimos hacía la luz, hacia la vida y hacía lo que nos rodea. Podemos cambiar en cada instante, y ese momento, ese descubrimiento de nuestras capacidades sólo se puede realizar a través de nuestro interior, nuestra forma de ver el mundo ha de cambiar. Debemos ser parte de todo y olvidar la soledad. No estamos solos. Verdad?

Que nuestros guías nos acompañen es un hecho, reconocer su presencia y escuchar su voz es una oportunidad de entrega y amor.

Un abrazo
Melkisedita

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