El matrimonio, Símbolo Universal. I

Omraam M. Aivanhov


Tanto el cine como el teatro, las novelas, las canciones o la poesía, tratan siempre del amor.

Del amor y del matrimonio. Sobre este tema no hay discusión: los hombres y las mujeres llegan a la tierra con la necesidad de amar y, además, la mayoría de ellos sienten la necesidad de unirse en matrimonio con la persona que aman. Evidentemente, amor y matrimonio no van siempre juntos; a veces hay amor sin matrimonio, y otras, matrimonio sin amor. Sin embargo, y de una manera general, un hombre y una mujer que se aman tienden a casarse para vivir siempre juntos y cuidarse mutuamente. Así pues, normalmente, los hombres y las mujeres se aman y se casan.

Ahora planteo esta pregunta: «Está claro que vuestra principal preocupación es el amor y el matrimonio, pero, ¿cómo lo habéis comprendido? ¿Porqué tenéis que casaros?.. O, más bien, sin tener en cuenta el matrimonio, ¿por qué pensáis que tenéis que establecer contacto con otro ser, uniros a él y, aunque sólo sea durante unos segundos, formar un solo ser con él?...» ¿Quién sabrá responder? Muy pocos. Pocos se planteanceste dilema; ya que es así, no hay que romperse la cabeza. Pero, he aquí que los Iniciados, que tienen la costumbre de reflexionar sobre todas las manifestaciones de la existencia profundizando en ellas, han descubierto que esta tendencia tan natural y extendida de buscar a otro ser para unirse a él, encierra uno de los grandes secretos del universo. El hombre sería una divinidad si comprendiera el significado de esta tendencia y supiera utilizarla en sus trabajos espirituales.

La tradición nos enseña que en el origen el ser humano fue creado macho y hembra. Así pues, el hombre es al mismo tiempo hombre y mujer, y toda mujer es, a la vez, mujer y hombre. Ser hombre o ser mujer es solamente la mitad, y cada uno tiene que encontrar su otra mitad complementarla. ¿Dónde? Dentro de uno mismo, y esto es lo que ignoramos. Para cada hombre y para cada mujer, el verdadero matrimonio es la unión interna con la otra mitad de su ser, y no la unión externa con otra mujer u otro hombre. Este es el verdadero matrimonio: encontrar la otra mitad de sí mismo, atraerla, fusionarse con ella y convertirse finalmente en un ser completo para realizar el trabajo mágico.

La mayoría de matrimonios que se realizan en la tierra no son más que experiencias o ensayos con más o menos éxito, mientras estamos esperando poder realizar el verdadero matrimonio que es de orden espiritual. Este verdadero matrimonio está representado en la India mediante el símbolo del «lingam». Ya conocéis este símbolo, el cual nos enseña que los dos principios - el masculino representado por la línea vertical, y el femenino por la base horizontal - jamás deben estar separados en el ser humano. Cada hombre y cada mujer tienen que llegar a realizar interiormente la unión de estos dos principios. Naturalmente, ello es muy difícil y la mayoría de las veces, cuando el hombre y la mujer se unen físicamente, en realidad están separados: en su alma, en su cabeza, están separados. El hecho de que estén físicamente separados no tiene importancia; lo importante es que cada uno realice en símismo el matrimonio de los principios masculino y femenino.

Si sois capaces de comprender los misterios del matrimonio, comprenderéis todos los secretos de la vida. El matrimonio está muy extendido, pero muy pocos conocen su sentido profundo. La gente se casa para distraerse, porque se aburre, porque ansía placeres, porque es pobre y desea enriquecerse, o porque es incapaz de desenvolverse en la vida cotidiana y necesita una criada o una ayuda de cámara que le asista. ¿En qué han convertido los seres humanos el matrimonio? Es mejor olvidarlo.

Para mí el matrimonio es un acto tan sublime que no estoy muy seguro de haberlo profundizado totalmente. Lo que sí sé es que el matrimonio espiritual permite realizar grandes cosas. El hombre posee la fuerza y la quintaesencia, pero mientras no esté casado internamente, no puede condensar esta quintaesencia para hacerla visible, tangible y real en el campo físico: le falta el factor capaz de proporcionar la materia para realizar las cosas, el principio femenino. Y la mujer que tiene todos los materiales, si no está casada interiormente, no tiene la llama, la chispa capaz de abrasarlo todo; por mucha materia que posea, si no le prende fuego está muerta y estancada, pues le falta el espíritu. Esto no lo olvidéis nunca.

Así pues, reflexionad sobre esas cosas e intentad no pasaros la vida sin comprender nada, inmersos en el sueño de la inconsciencia. A partir de ahora vivid una vida sensata, abandonando todo lo que os ata a las regiones inferiores, todas estas sensaciones y ocupaciones que no os aportan nada. Tomad lo esencial y ¡poneos a trabajar!


Omraam Mikhaël Aïvanhov
Extracto de: Los secretos del libro de la naturaleza

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2 Comentarios de lectores

03/02/2015

y que pasa con el matrimonio homosexual no esta permitido por ser dos personas del mismo sexo??porque yo creo que mas alla del genero eiste la diversidad en el amor ¿o me equivoco ?

José Luis desde Chile.

-.-.-

No se. Habría que preguntarle a quienes lo viven de esa manera.

Más allá de eso, el Amor es el Amor y el matrimonio con amor...

Un abrazo
Oso de Luz

21/01/2015

Interesante, pero no lo entendi todo. Entiendo lo que es amor, pero no el matrimonio. Yo he estado casada, pero no me gusto, porque es como una atadura. Enla educacion corriente ensenian que el matrimonio es para siempre, pero sinceramente y con respeto veo en la mayoria de estas "uniones" que la pasion se termina. Solo que pareciera que el amor es una cosa y el sexo es otra. Esto lo veo a menudo en muchas parejas, solo que ellos mismos se sienten mal y no pueden explicarse el por que. Por mi parte pienso que lo que mata eso es la rutina y tal vez la mala interpretacion... Bueno, todavia me falta leer la parte II.
Se que los hindues lo encaran de otro modo.De todos modos, agradezco muchisimo los envios y la constancia que tienen uds. Envio un gran abrazo de luz y amor!Din.

Dina desde Argentina

-.-.-

Si!. Por supuesto, la pasión se termina rápido... Por eso es muy importante trabajar en construír el Amor.

Dina. Pienso en voz alta...

La pasión la imagino como la niñez; juventud. Y si lo relacionas con el sexo, lo vemos, recordamos en las primeras relaciones.
El amor lo imagino con la adultes; la sabiduría de lo vivido... Y si lo relacionamos con el sexo, igual. Es más complejo, completo, en el disfrutar, compartir, vivirlo...

Creo que quienes se sienten mal es porque tienen sexo sin amor.


Un abrazo
Oso de Luz