Ante la hermandad femenina lemuriana. 4 y 5.

Kryon


ANTE LA HERMANDAD FEMENINA LEMURIANA - 4
Atlanta, Georgia, 15 de febrero de 2015

Saludos, queridas damas, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Nuevamente deseo recordarles un par de cosas. Puede que repita esto cada vez: no hay géneros en el otro lado del velo. El género es específico de los humanos. La voz que oyen es de varón, proveniente de mi socio. Yo no tengo género.

Comprendo sus mentes. Comprendo la belleza de la creación, de la procreación. Comprendo cómo es dar a luz. He estado con ustedes todas sus vidas, de alguna manera. Lo que llamaríamos reino angélico, realmente no lo es. Es el Dios interior, el sin género, el que ha hecho todo el viaje con ustedes.

Se ha dado información sobre la Hermandad. Se han dicho cosas acerca de Melli-ha. Esta noche deseamos continuar, y esto será informativo. Puede traerles recuerdos, y esa es la razón real por la que están aquí.

Están aquí para tratar de captar, de reavivar, de comprender, algunas de las cosas con que muchas de ustedes tuvieron que ver en el comienzo. Repito otra vez: Las probabilidades de ser mujer en esta época y en el comienzo son más altas que 50 y 50; y sin embargo son mujeres, y les dijimos que lo eran. Mujeres entonces; mujeres ahora. Así es como es, alma antigua; durante este cambio potencial el Espíritu te hizo venir en ese cuerpo que tienes, para que seas mujer y no sea por primera vez, de modo que estés cómoda.

Cuando cambias de género, hay vidas y vidas para que te acostumbres. Todas ustedes, sentadas aquí, en este género en particular, están acostumbradas a él. Es con propósito. Sentadas en esas sillas, podrían decir: ¿Cuáles son las probabilidades de que yo fuera parte de la Fuente Creadora cuando comenzó la Hermandad original? Las probabilidades están asombrosamente en contra, y es por eso que es tan puro: porque lo eran.

"Contra todas las probabilidades" simplemente significa que aquí existe un propósito; fueron parte de la original; son almas antiguas que han venido a esta reunión y ahora lo reavivan porque lo sienten. Su akash resuena con esto, la verdad, la belleza de esto.

Les hemos contado que la Hermandad es única. Tiene que ver con la cultura de Lemuria, pero aún más que eso, con el comienzo, con el posicionamiento de la naturaleza humana en el comienzo, y en algunos indígenas aún hoy. Hay un reconocimiento de quienes dan a luz, que también serían el centro espiritual. Se trata de dar la vida, que tal vez le da una ventaja a la mujer; no sólo los órganos, no solo el cuerpo, sino la consciencia que tendría la capacidad de producir vida a partir de la vida.

Y así la parte espiritual solía pasar a ustedes, no completamente, pero para describir cómo era en Lemuria, eso es lo que hacían. Para extender la información dada anteriormente esta noche: las ceremonias que ustedes hacían entonces era muy primitivas y duraban mucho tiempo; eran el comienzo. Esta es una era, esta nueva era, en que les pedimos que reaviven la intención y el propósito, la espiritualidad, la belleza.

El planeta se está volviendo más como una madre; cuida más, hay más compasión; todo el planeta necesita esta intención y anclaje que ustedes están cumpliendo, pero lo están haciendo de una manera nueva-nueva. Esta hecho a medida, en esta energía por Melli-ha. Ahora bien, Melli-ha existió durante muchas vidas, y nunca realmente hablamos de esto antes. Para hacer esto hubo un proceso. Ella enseñó esto durante un tiempo tres veces más largo que lo que la mayoría de ustedes han vivido. Esto se logró por su asociación con la cumbre de la montaña, el Templo de Rejuvenecimiento.

Allí es donde se pedía a la elite que viniera, correcto o equivocado, en un sistema que ciertamente era primitivo; socialmente primitivo. Ella fue una de los que pudieron recibir la enseñanza de la fuente pleyadiana original. Esto le dio la capacidad de ser rejuvenecida, y así fue. Entonces ella fue maestra durante muy largo tiempo, muchas mujeres estuvieron bajo su tutela. Ella enseñaba lo que era la intención original, no solo las ceremonias, sino la sabiduría. Había sabiduría en Melli-ha. Su maestra era totalmente pleyadiana.

Ahora bien, quiero darles información que les permita apreciar lo que sucedía en la Hermandad. Descarten la idea de que ustedes eran un número de mujeres que solo se reunían para un momento ceremonial. Ellas ayudaban a la tribu, ayudaban a Lemuria. Esto era la vida de ustedes.

No todas las mujeres entraban en la Hermandad. Correcto o equivocado, había un sistema respecto a quién podía y quién no. No explicaré eso ahora. Era un círculo de mujeres que sentían de cierta manera, y ustedes llevaban lo que es la búsqueda de cómo proceder con la vida.

Todo el propósito de la Hermandad era que, más tarde en forma reencarnada, ustedes contuvieran esa energía y continuaran pasando esta sabiduría femenina a las otras. Una sabiduría suave, que afectaría a todos a su alrededor. La intención era esa, pero con libre albedrío la Tierra podía ir como quisiera. Pero ustedes tenían la capacidad de plantar las semillas en muchas generaciones, y eso hicieron. Diríamos que fueron entrenadas para esto.

¿Cuál es su recuerdo? ¿Pueden imaginar un grupo de mujeres a nivel del mar, haciendo hermosas, maravillosas ceremonias, con los vientos alisios soplando, el crepúsculo, y la luna asomando? No había noches frías. ¿Qué imaginan? ¿Se dan cuenta de que su piel era oscura y su cabello negro? (se ríe). Todas ustedes, lemurianas, precursoras de los hawaianos,, podría decirse de los polinesios, lo que se imaginen. Eso es quiénes eran ustedes.

Quiero contarles: va más allá de la ceremonia, la espiritualidad. Tiene que ver con la vinculación femenina; ustedes apreciarán esto. Esta Hermandad abarca todo, todo en su vida. Y las cosas que no les he contado, hermosas más allá de toda comprensión. Imaginen: la Hermandad estaba allí cuando cada una daba a luz a su primer hijo. Todas tenían hijos, a menos que fueran estériles. Esto era simplemente la forma de vivir en una cultura primitiva: todas daban a luz. Cuando lo hacían, había un protocolo: las Hermanas estaban allí. A cada niño nacido en la isla, el pequeño continente de Lemuria, las Hermanas lo rodeaban.

Imaginen el despertar de ese bebé, y la consciencia, con todas las mujeres participando. Tocaban las manos o el cuerpo de la que estaba dando a luz, en sus gritos o su sufrimiento, o su dolor, incluso tal vez en su muerte. Si así era, si había complicaciones, la Hermandad estaba allí.

Cada una de ustedes sabía que tenía ese apoyo, y si había complicaciones, en el caso en que ustedes no salieran adelante y el niño viviera, sería cuidado por aquellas que eran de energía femenina y compasivas y tenían la semilla espiritual, y morían en paz, no en frustración. Bueno, eso era la excepción. Imaginen dar a luz y la alegría de esto en el dolor, y en lugar de retorcerse las manos, cada una sostenía la mano de otra, en un círculo tomadas de las manos, combinando sus manos con la que estaba dando a luz. Si por alguna razón no era posible sostener su mano, tocaban su cuerpo. Siempre se hacía un círculo, y en el momento del nacimiento el círculo estaba completo.

Y hacían algo insólito. Singular. Cuando el niño nacía, con el primer llanto, ustedes se soltaban las manos y aplaudían (se ríe). ¡Bienvenido a la Tierra! (se ríe). Y ese era el primer sonido que el bebé oía: la Hermandad aplaudiendo.

Cuando una hermana fallecía, y ustedes sabían que era inminente, si era posible y había tiempo, ella se iba de la misma manera que había llegado: sosteniéndola de las manos. Un evento compasivo, una ceremonia de despedida con la Hermandad. No se trata solo de espiritualidad; es camaradería, vida y muerte, propósito y belleza.

Si pudieran pasar eso al planeta, ¿se imaginan cuán suave sería? Honrar el nacimiento de este modo; honrar la muerte de este modo; que la vida misma sea suave, compasiva y hermosa. Esto es la Hermandad y todo lo que ella abarca, esta es la Hermandad, y yo estaba allí.

En su mente, sientan la brisa, siéntanla soplar en sus negros cabellos, sentadas como antes lo hicieron, recordando cómo era. Que comience.

Y así es.

Kryon



ANTE LA HERMANDAD FEMENINA LEMURIANA - 5
Portland, Oregón (no se da fecha)

Saludos, queridas damas, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Es un tiempo especial. Quiero que tomen un respiración profunda y se relajen. Me doy cuenta de quién está aquí, y de lo que ustedes llaman "específico del género". Me gustaría repasar con ustedes lo que he dicho en el pasado sobre cómo funciona la reencarnación con el género, porque les va a presentar una visión, tanto para esta noche como para después. Si alguna vez se preguntaron cómo funciona, cómo se sabe cuando uno viene a este planeta, una vida tras otra, ¿cómo se sabe qué género tendrá la próxima vez? No importa - la respuesta es sí.

Específicamente, el género femenino en el planeta es amable, es el que da a luz, la madre es la que enseña a toda la humanidad; es importante.

Ya he dado esta explicación y volveré a darla. No es por azar; ustedes ciertamente van estando en ambos géneros por turnos; pero hay razones para el género que tienen y cuándo lo tienen, y también para cuántas veces. El sistema pide el mismo género muchas veces seguidas. Cada una de ustedes en este salón ha sido mujer las dos vidas anteriores y lo saben, y lo sienten. Cuando llegaron a esta vida, estaban cómodas con su género, y al respecto es importante que entiendan: si no estaban cómodas, por lo menos sabían qué querían, basándose en el pasado. Todo esto va para decir que están justo donde corresponde, como mujeres, en esta vuelta.

Ahora bien; he dicho esto antes, pero lo que no les dije es que todas ustedes están en el proceso de una serie de ser mujeres; la próxima vez lo serán, y la siguiente, y es probable que la otra también. Así, en este sistema, asumen este género: dos vidas pasadas, al menos dos más por venir, y esta misma. Lo que hemos enseñado y estamos enseñando hoy es que en un planeta que se está volviendo de energía más maternal que nunca, la tarea de ustedes es obvia.

Lo que hagan hoy - y estoy hablando a las que están frente a mí - lo que hagan hoy puede influir sobre lo que sucederá la próxima vez y la siguiente. Porque este traspaso, no solo de género sino de consciencia, del que hablamos antes, este traspaso será recordado. Las afirmaciones que hagan ahora se recordarán; los cambios que hagan hoy se recordarán. Y despertarán nuevamente en el género que prefieren, el que acostumbran, el que desean, el que tiene sentido para su semblante; femenino. Despertarán en él con mayor comodidad que en esta vida.

Según lo que hagan después en esta reunión, dependerán muchos años en adelante y lo que suceda en su próxima encarnación. ¿Qué van a decirle a su Innato esta noche? Quiero darles algunas sugerencias (se ríe). Quiero que piensen en lo ilimitado. Lo que sea que quieran, lo que piensen que quieren, quiero que lo sea diez veces. Ustedes tienden a limitar lo que piensan que pueden ser, basadas en las vidas pasadas en que estuvieron limitadas, y en el estado de la consciencia sobre las diferencias entre hombre y mujer hoy en día.

Déjenme decirlo de otra forma: ustedes se auto-limitan porque tienen un sesgo de quiénes son en la cultura a la que creen pertenecer. ¿Cuántos filtros hay aquí sobre lo que creen que pueden hacer, basadas en lo que se espera que haga una mujer en su cultura? Y si lo abordan desde ese punto de vista, no es lo bastante bueno; simplemente no es suficientemente bueno.

La mujer lleva lo perfecto del nacimiento: ¡todo humano del planeta proviene de sus vientres! ¡Cada uno de ellos! Y ustedes no pueden olvidar eso; no es simplemente que son mujeres y eso es lo que hacen. Ustedes llevan en su cuerpo y transfieren al bebé la consciencia de quiénes son, y eso es una pre-definición, es un programa para cada ser humano que nace de ahora en adelante. ¿Y qué es lo que van a transferir esta vez, y la próxima vez, a quienes las rodean, a los bebés por venir - si vienen - a los hombres, a las mujeres?

La consciencia ilimitada de quién pueden ser, de lo que significa ser un ser humano. ¿Ustedes creían que habían terminado con eso de ser madres? No. No hablo del proceso del nacimiento; puede que sí hayan terminado en esta vuelta; pero ser madre es compasión, se puede ser madre de la familia, ser una madre para su vecino. Cuando los grandes Maestros de este planeta caminaron por esta Tierra se podía ver lo femenino en su masculinidad. Eran suaves, se podía ver eso en sus ojos, y eso provenía de sus madres. La imitación del espíritu dulce de lo femenino en el planeta es el secreto de la paz en la Tierra, y ustedes lo saben. En las afirmaciones y ceremonias no se limiten a lo que ustedes creen que pueden ser. ¡No! Ustedes pueden ser lo que quieran.

Un mensaje simple para las mujeres.

Y así es.

Kryon



Lee Carroll http://sacredenergyalchemy.com/wp-content/uploads/2014/03/Sisterhood-Atlanta-15.mp3
Lee Carroll http://sacredenergyalchemy.com/wp-content/uploads/2014/03/Portland-O-sisterhood-14.mp3
Traducción: M. Cristina Cáffaro www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar
www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm

Ante la Hermandad Femenina Lemuriana (5)


Saludos, queridas damas, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.


Durante los primeros 4 minutos del audio se oye la voz de Yawee (Dr. Todd Ovokaytis) cantando tonos pineales.

Saludos, queridas damas, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Antes de decir algo, diré lo que siempre: no hay géneros en mi lado del velo, y para este momento yo soy una hermana; ignoren la voz, el timbre, y vean la consciencia de este mensaje.

Hay mucho para decir sobre lo que acaban de oír (los tonos cantados por Yawee), pero tenemos que decir algo aunque llevaría volúmenes. Los tonos de Yawee finalmente han llegado a la Hermandad Femenina, y lo significativo es que Yawee nunca estuvo en una Hermandad Femenina. Por lo tanto esto es una integración; una metáfora de la integración de lo masculino y la femenino, incluso desde el comienzo. Es una metáfora de lo que les contamos que era una predicción para el planeta, que todos los indígenas conocían.

La transmisión que acaban de oír es la primera de su clase, entregada desde lo que él describe como su madre pleyadiana hacia la Hermandad, cosa que nunca sucedió antes. Todos los tonos que fueron entregados, en tiempos de Lemuria eran estructurados, altamente estructurados. Mucho más que cualquier cosa que ustedes conozcan hasta ahora de estructuras en los comienzos de una civilización.

Todavía no les hemos contado mucho sobre la Hermandad Femenina; se va revelando de a poco. Hay mucho que les puedo contar sobre lo que ustedes consideran azar; por ejemplo, en este momento, ¿quiénes están sentadas ante mí? ¿Cuáles son las probabilidades, ahora mismo, de que también hayas participado como mujer en Lemuria? Y te diré: las probabilidades están extraordinariamente en contra; por eso esto es tan especial (se ríe). La sincronicidad no tiene nada que ver con esto, excepto que te trajo hasta aquí hoy. Fuiste planeada; cuando pasaste el marcador y la precesión de los equinoccios y se completó el ciclo de 26.000 años, ciertamente se planeó que serías mujer en ese momento, para honrar lo que conlleva un descubrimiento: que vendrías a una reunión y recordarías. No recuerdas la ceremonia, y no se trata de eso, ni siquiera de la camaradería; quiero que recuerdes la capacidad, quiero que recuerdes la participación que tuviste.

Lemuria fue muy distinta de lo que tal vez imaginarías. En primer lugar: era un continente pequeño, empujado fuera del agua por la burbuja del magma desde abajo, casi todo lo que es la montaña de Hawaii y todas las islas con ella, eran una gran masa de tierra. Existió de esta manera durante cientos de años; surgió y se hundió. Mientras estuvo emergida, tú fuiste parte de ella; llegaron los Lemurianos, hablo de los pleyadianos como lemurianos, y es difícil distinguir porque muchos de ellos serían lo que ustedes llamarían híbridos. Eso sería Yawee, que tuvo una madre pleyadiana y fue una de las primeras almas humanas en el planeta en tener una madre y un padre que eran muy diferentes.

Queridas, olvidamos contarles algo. Ahora bien: nosotros no lo olvidamos; lo olvidó mi socio. La semana pasada describimos un círculo de hermanas lemurianas que se reunían a celebrar el nacimiento y la muerte. Olvidamos contarles - no yo, mi socio (se ríe) - y la razón por la que lo olvidó es que no lo reconoció como significativo. Mi socio no tiene la consciencia de ustedes y por eso informa lo que ve; pasa por sus filtros. Él las vio alrededor de un estanque de nacimiento, y no notó el significado de un parto en el agua. Así es como se hacía. En esa época, como ahora en los trópicos del planeta, el agua era cálida. Un nacimiento en el agua simboliza muchas cosas, pero también es muy saludable para el bebé. El agua salada es sanadora, está a la temperatura correcta, nacer en ella es sencillamente ser parte del fluido en el que ya estaba antes. El nacimiento es cómodo para el niño. Está suspendido en el agua hasta que es momento de cortar el cordón. Luego se lo levanta y se oye su primer llanto. Es una experiencia más amable y ustedes eran parte de ella. Él olvidó contárselo (se ríe) porque no lo reconoció como lo que era.

Tal vez resulte interesante para ustedes saber que no todas las mujeres de Lemuria eran parte de la Hermandad Femenina. Correcto o equivocado, la civilización y la sociedad estaban estructuradas como una consciencia inicial. Se las elegía entre las diversas familias para representarlas en la Hermandad. Entonces, la Hermandad tenía a aquellas que luego serían las mayores y se entrenaban para eso; un grupo especial. Tal vez ustedes pensaban que eran simplemente partícipes con todas las mujeres; no era así.

Lemuria fue más grande que lo que ustedes creen. La población creció, sin embargo la Hermandad no. Verán, era un grupo de elite, un grupo selecto, un grupo elegido. Y la elección la hacían aquellas que eran más representativas de las mujeres pleyadianas (se ríe). Las madres estaban allí; ustedes reverenciaban su cualidad angelical, su compasión, su benevolencia hacia ustedes; un origen femenino perdurable. Que no se les escape que Yawee, alto sacerdote de Lemuria, recibió todo lo que necesitaba de una mujer: todo. Nunca jamás hemos mencionado a su padre. Su padre estaba afuera haciendo otras cosas como ser humano, pero nunca participó en la entrega de sabiduría, ni de ciencia, ni de compasión. Todo provino de su madre.

Esto sienta las bases aún para hoy; tal vez hablo en forma críptica, ustedes comprenderán que la metáfora está completa, porque ella regresa a ustedes en algo que él nunca hizo en Lemuria: combinar lo masculino y lo femenino solo para un momento de compasión, de canto, de celebración de quiénes son ustedes.

Estamos juntos con Melli-ha y con Yawee; nunca pasó antes.

Que comience la reunión.

Y así es.

Kryon



Traducción del Audio de la Canalización de Kryon por Lee Carroll
Sacramento el 21 de febrero de 2015
www.kryon.com
Lee Carroll http://sacredenergyalchemy.com/wp-content/uploads/2014/03/Sisterhood.mp3
Traducción: M. Cristina Cáffaro
www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar
www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm

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1 Comentario de lectores

27/01/2020

Gracias


Lorena desde España