Un ángel para cada hombre. Un hombre para cada ángel.

V.B. Anglada


Esta idea debe ser estudiada -tal como es de rigor esotérico- de acuerdo con el principio de analogía. Siendo el hombre el microcosmos del gran Macrocosmos y una exacta reproducción en tiempo y espacio de la Vida de Dios en el Universo, es lógico que reproduzca en miniatura y en todos sus detalles, cuanto ocurre en cada uno de los Planos del Universo de acuerdo con su evolución natural. Al utilizar la locución "un Ángel para cada hombre, un hombre para cada Ángel", tenemos en cuenta la relación existente en el Acto de la Creación Universal entre los Planos o Niveles de la Naturaleza y los gloriosos Arcángeles que los construyen, es decir, la Idea de Dios y Su Voluntad de expresión en espacio y tiempo y la Obra de los grandes Devas Constructores. Tal como esotéricamente sabemos, los Planos del Universo en sus distintas densidades moleculares -si podemos expresarnos así- son en realidad los Cuerpos que utiliza el Dios Solar para expresar Su Voluntad, Su Idea o Su Propósito Creador. Así, el Cuerpo físico del Logos aparece ante nuestra visión como la totalidad del Plano Físico con Sus Siete Subplanos, siendo el Gran Arcángel YAMA el Constructor de este Plano utilizando a Sus Ángeles y devas constructores en increíble diversidad de funciones y jerarquías para construir y modelar todas las formas existentes en el Plano Físico.

Podemos decir, por analogía, que nuestro cuerpo físico con todas sus cualidades y limitaciones es, a su vez, el Plano Físico total e inmenso desde el ángulo de percepción –si lo hubiere- de cualquier elemento molecular dotado de conciencia y formando parte de nuestro cuerpo físico. También podemos imaginar que hay un Ángel o un Deva constructor que siguiendo el impulso de nuestra voluntad, de nuestras ideas y de nuestras emociones, trabaja constantemente en el interior de este cuerpo y atiende -sin que nosotros nos demos cuenta de ello- el proceso vital y regenerador que permite su supervivencia. Así, el alcance del axioma esotérico "hay un Ángel para cada hombre y un hombre para cada Ángel" tiene sus absolutas repercusiones en cada uno de los cuerpos o vehículos periódicos que el hombre utiliza en el proceso evolutivo de manifestación kármica.

Actualmente, el ser humano utiliza cuatro vehículos objetivos de sustancia, a saber:

a) Un vehículo mental, sede de la autoconciencia.

b) Un vehículo astral, o cuerpo psíquico.

c) Un doble etérico físico, campo magnético del ser humano y vehículo transmisor de la energía.

d) Un cuerpo físico denso.

Podemos decir, así, que cuatro principales grupos de Ángeles de distintas categorías o frecuencias vibratorias laboran desde sus planos respectivos en la estructuración, vitalización y perpetuación de los elementos moleculares que estos vehículos periódicos requieren de acuerdo con las cualidades espirituales desarrolladas por el ser humano durante el proceso incesante de la evolución. Veamos:

a) Ciertos poderosos ángeles provenientes de los distintos subplanos del Plano Mental, atraídos Dévica de las Formas por el poder espiritual de la mente humana de Estructuración acuerdo con el principio mágico de la invocación.

Son una especie particular de AGNISHVATTAS, o emanaciones del Gran Arcángel AGNI, el Dios del Fuego, los cuales construyen los elementos moleculares que constituyen el cuerpo mental de los seres humanos.

b) Determinados grupos de Ángeles procedentes de los diversos subplanos del Plano Astral y que encuadrados bajo la denominación genérica de AGNISURYAS y bajo la suprema dirección del Gran Arcángel VARUNA, construyen con la esencia de sus vidas los elementos químicos dotados del tipo de sensibilidad requerida de acuerdo con la evolución emocional de los seres humanos y con las cualidades morales que les haya sido posible desarrollar durante el proceso evolutivo de sus vidas kármicas.

c) Un grupo específico de Ángeles procedentes de alguno de los tres niveles etéricos del Plano Físico, definidos esotéricamente como etérico, subatómico y atómico, tienen la misión de construir el cuerpo etérico, doble etérico o "vehículo de la energía", de los seres humanos. A través de este cuerpo, todas las energías del Sistema planetario pueden pasar al cuerpo físico denso de acuerdo con la medida de la evolución espiritual y al desarrollo de los chacras, o centros etéricos de proyección y distribución de las energías provenientes de los niveles superiores al físico.

d) Un grupo de Ángeles, llamados en su totalidad devas o elementales constructores que viven, se mueven y tienen su ser en los cuatro niveles inferiores del Plano Físico, el subetérico, el gaseoso, el liquido y el sólido, cuyo cometido en esta presente Cuarta Ronda planetaria es dotar al ser humano de un vehículo físico denso de relación que cristalice en su totalidad el Karma de sus vidas pasadas.

La frase crística "...por sus frutos los conoceréis", puede aplicarse por entero al cuerpo físico ya que a la apreciación corriente aparece rodeado de todas las condiciones requeridas a que un buen karma o un mal karma dio lugar. El cuerpo físico da siempre "la medida del karma" en su justa expresión y cuando se utiliza la conocida sentencia filosófica "...los ojos son los espejos del Alma", se hace una alusión directa a la evolución espiritual del Alma que se manifiesta por medio de aquel cuerpo. Éste, lo mismo que el vehículo etérico que constituye su contraparte en materia sutil o radiante, están constituidos por una increíble cantidad y diversidad de devas y elementales constructores que bajo la jurisdicción del Gran Arcángel YAMA y reconocidos esotéricamente con el nombre genérico de AGNISCHAlTAS, concurren en la expresión de las características kármicas aludidas en cada ser humano. Intervienen también en la creación de los motivos ambientales que definen el ambiente social del hombre y constituyen en su totalidad lo que en lenguaje técnico podríamos definir como el andamiaje o "estructura básica" de la evolución.

Como iremos progresivamente apreciando, hay una estrecha relación entre los elementos químicos y componentes moleculares de cada uno de los cuerpos o vehículos que utiliza el ser humano en sus distintos grados de densidad u objetividad y los Ángeles constructores de los distintos Planos de la Naturaleza. Los Arcángeles son los Directores supremos de esta inenarrable Orquestación universal que en un fantástico despliegue de luces, melodías y formas geométricas constituyen el Universo y el Cuerpo de la Divinidad. Podemos considerar los elementos químicos que constituyen cualquier Plano con sus respectivos subplanos como "agrupaciones sociales" de vidas atómicas cuya ley es la manifestación y cuya energía, o contenido eléctrico, infunde vida a la totalidad del Plano, así como que su evolución que es la propia Vida de la Divinidad llega a lo más hondo y alejado de la expresión universal. Los elementos químicos, pese a su extrema pequeñez y aparente insignificancia, constituyen indudablemente la base estructural del Universo y están animados por unas vidas y conciencias atómicas con capacidad universal de síntesis.

Cuando el ser humano posea órganos de visión especializados en otras dimensiones del espacio, Estructuración Dévica de las Formas podrá observar la actividad oculta de los elementos químicos, así como su sistema social de vida, más perfecto en ciertos aspectos que el que demuestra la sociedad humana, siempre envuelta en nubes de prejuicios, temores, inquietudes y conflictos que la hacen desdichada. Los elementos químicos son una corriente de vida desconocida todavía por los científicos de nuestra época que han considerado solamente su constitución estructural y peso atómico. La observación clarividente muestra, sin embargo, una imagen más real, la de una sociedad corporativa muy parecida a la de las abejas y las hormigas en la que impera el principio de afinidad, sin luchas ni reacciones y el lema fraternal de "todos para uno y uno para todos", una meta muy lejana todavía en la vida de la humanidad que fundamenta el principio de libertad en el egoísmo y sólo admite y aún exige normas de derechos en la perpetuación de su efímera existencia.

La humanidad en su conjunto, salvo la rara excepción de los verdaderos discípulos e Iniciados, constituye una sociedad de derechos en donde muy pocos conocen en realidad cuáles son sus deberes dentro del cuerpo social del cual forman parte. Por esta razón la labor de los grandes Ángeles, los fieles compañeros del hombre, pasa constantemente inadvertida. Hay que decir con respecto a ello y haciendo honor a la verdad que debido a la presión de los tiempos, a las consecuencias psíquicas de las últimas guerras mundiales con la cantidad impresionante de elementos químicos de carácter regresivo que toda lucha fratricida promueve, así como la contaminación ambiental que ha roto casi enteramente el equilibrio ecológico de la Naturaleza, dichos Ángeles han tenido que proteger su propia integridad espiritual y se han separado circunstancialmente de la humanidad refugiándose en los mundos ocultos donde tienen su morada. Actualmente no son posibles aquellas grandes eclosiones de poder angélico que dieron vida al Renacimiento; el Arte en todas sus clásicas manifestaciones está degenerando. No hay un arte angélico como lo hubo en el pasado. Sólo existe técnica, una técnica fría, ausente de espíritu creador en el corazón del hombre. Habrá que recurrir de nuevo al sentimiento místico de invocación que indudablemente poseían los grandes artistas del pasado.

Los Ángeles se han refugiado, hablando en un sentido muy peculiar y esotérico, en ciertos "espacios intermoleculares" situados en las misteriosas profundidades de cada uno de los subplanos superiores del Plano Astral conectados con ciertos niveles específicos del Plano Búdico, esperando, tal como esotéricamente se dice, "el día de la oportunidad". Al espíritu creador humano le falta delicadeza y sutilidad y a la técnica le falta inspiración, amor por la profundidad y por la síntesis. Cuando hablamos de inspiración en nuestros tiempos modernos sólo podemos referirnos desdichadamente a una creciente superación de la técnica. En muy raras ocasiones y en casos muy aislados vemos surgir inopinadamente un creador, un verdadero artista, que consigue penetrar en las zonas intermoleculares en donde moran los Ángeles y puede extraer de allí algunos de los misteriosos secretos de la inspiración humana. Por lo demás, los grandes sectores sociales y aún los aspectos místicos de las religiones humanas han perdido casi por completo la ciencia angélica de inspiración y contacto. De ahí la preocupación, por parte de La Jerarquía planetaria, de informar a los discípulos mundiales y a las personas mentalmente polarizadas del planeta, sobre algunos de aquellos secretos espirituales que contienen la ciencia de impresión y de contacto. Los Ashramas de La Jerarquía, singularmente los pertenecientes a los Rayos segundo, cuarto y sexto están creando centros especiales de meditación para atraer de nuevo la atención de los grandes Ángeles, compañeros fieles del hombre, para desarrollar en el cerebro y en el corazón de los seres humanos las células específicas que producen respuesta a la inspiración espiritual. Un gran trabajo les espera por tanto a los verdaderos discípulos espirituales en estas horas supremas de expectante y silenciosa espera.


Vicente Beltrán Anglada

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