Seminario. El Tiempo. Alterar el futuro ahora.

Varios/Otros


Bienvenidos, hay muchos nombres que están aquí esta noche y que no conozco, muy lindo tenerlos aquí; también hay muchos de ustedes cuyos nombres reconozco.

Esto en que vamos a jugar es como la Parte 2 de lo que es el tiempo. El mes pasado jugamos con este aspecto de lo que es el tiempo, desde el punto de vista del pasado. Y de que el pasado no es un concepto fijo en esta tercera dimensión donde jugamos y vivimos la mayor parte de nuestra vida. Hay un aspecto del tiempo que domina en tu configuración mental: simplemente el tiempo lineal, pasado, presente, futuro, y luego te mueres. Sales hoy y preguntas a cien personas en la calle si hay alguna otra cosa que esto, y muy probablemente recibirás 98 o 100 respuestas que dicen: “¡No! ¿Por qué preguntas semejante cosa? ¿Qué te pasa?” y ese tipo de cosas (se ríe).

Pero en términos reales, a medida que te vuelves más consciente de ti mismo, que empiezas a reconocer ese lugar interior que has conocido toda tu vida, que dice “Hay más, o tal vez expresar desde “No pertenezco a este mundo”, “No sé qué estoy haciendo en este planeta” (se ríe), “No encajo”. La parte que dice “No encajo porque hay algo más grande en mí” versus la que dice “Hay algo inferior en mí”. A medida que tomas más conciencia de ti mismo, más consciente de estar consciente, empiezas a descubrir que la capacidad de mirar al tiempo desde el punto de vista de que solo existe el ahora, como que al ser una persona espiritual habrás estado oyendo eso durante años: “solo vives en el ahora, solo existe este momento de ahora”. Pero de muchas maneras lo que eso significa es “lo entiendo, pero no lo entiendo.

¿Cómo hago para vivir solo en el ahora, cuando tengo toda esta historia detrás?, que dice que así es como funciona, que esto es lo que debo hacer, que así funciona, que esto está bien, esto está mal, y que si quieres tener éxito debes hacer estas cosas”. Y luego está toda esa mochila que andas llevando contigo, ese “no lo hice bien”, “no encajo”, “me equivoqué”, “no les gusto”, “no estoy bien”, y luego la pregunta que nunca pudiste contestar: “¿qué hay de malo en mí?”

Empecemos allí mismo: qué hay de malo en mí, es una pregunta imposible de contestar, imposible, porque no hay nada de malo en ti. Imposible no estar bien. “Oh, espera, Jim. Tú no me has visto, no me conoces”. Bueno, sí que te conozco. Realmente, la respuesta a eso está en gran medida en entender del tiempo que tú solo existes ahora mismo. Ahora bien: hay un ahora pasado, - cinco minutos atrás, cuando esperabas que empiece esta reunión, había un momento presente en el pasado en que estabas en un ahora que ya no es el ahora. Pero el momento presente pasado era bastante el ahora, y ahora mismo, el instante ya se fue, era el ahora pero ya es tres, cuatro, cinco segundos atrás.

Cuando puedes empezar a tener una sensación del ahora, cuando puedes empezar a estar consciente ahora, conectado a tierra ahora, en el centro de tu cabeza ahora, empezando a observar el mundo desde un lugar más tranquilo ahora, empiezas a descubrir que tu capacidad para cambiar el pasado según lo has conocido, todas esas cosas que se dijeron, se pensaron, mucho de esas creencias que sostienes sobre el pasado, los juicios, la culpa, la preocupación, la víctima, simplemente estaban en un momento presente del pasado, que no tiene por qué influir sobre ti en este ahora. “¡Pero lo hace! No entiendes; yo hice aquella cosa y tuve mucha vergüenza,” o bien “Hice aquella cosa, y realmente metí la pata, cometí un gran error, lastimé a otros”. Sí. Sí, en un momento pasado, todo eso fue correcto.

Pero cuando entras en este espacio del ahora, se requiere un poco de percepción conciente para entrar en el ahora. Oh, puedes entrar ahora mismo, estás bastante en el ahora, pero si yo dejo de hablar o si hago una pregunta: ¿qué has hecho en tu vida que te dio vergüenza? La respuesta está allí no más: “Oh, Jim, hice aquella cosa cuando tenía 12 años”. Qué tal si pudieras hacer esa pregunta y no entrar en la emoción de eso, no entrar en la vergüenza de eso, sino simplemente decir “Bueno, hubo ocasiones en que hice ciertas cosas que no resultaron como quería. Alguna gente se molestó con eso, se perturbó,” pero puedes verlo en el pasado como una porción de información: esto sucedió, pero si no conecto la emoción de aquel momento cuando tuve vergüenza, si puedo explicarte, “oh sí, hice aquella cosa y realmente no resultó muy bien, pero no tengo la vergüenza de eso en este momento. No revivo esa experiencia ahora mismo.”

Ahora bien, eso es realmente una porción de gran información, y si puedo estar simplemente aquí, conectado a tierra, en el centro de mi cabeza, tranquilo, y reconocer que estoy ahora mismo, puedo mirar al pasado – como hablamos el mes anterior – como una porción de información que, si le adhiero la vergüenza, voy a sentir, revivir, la experiencia de veinte años atrás. Pero si no le agrego la emoción, si puedo manejar mi pensamiento y manejar mi emoción/sentimiento, puedo mirar a esa porción de información, puedo traerla directamente a este momento, justo ahora, y hacer la pregunta: ¿Esta experiencia que tuve a los doce años me apoya? ¿Es algo que realmente necesita influir sobre mí ahora?

Y cuando juegas con esto empiezas a reconocer que hay un constructo, energéticas, herramientas, para realmente mirar a toda esta cuestión del pasado – hablamos del pasado el mes anterior, pero repasamos – y desde un tiempo presente en quietud, ahora, puedo reconocer que esa vergüenza que me da miedo, que me preocupa, que no quiero que se repita, y me voy a proteger y evitar hacer jamás algo que me cause vergüenza, miedo (llena el espacio en blanco), y tomo la decisión de que nunca volveré allí, porque temo que ellos (quien quiera que sean) van a recordarlo y burlarse de mí, no gustar de mí, desaprobarme.

Y entonces ¿qué haces? Entras en el momento presente, miras aquel evento y dices, ¡Hum! Ya no necesito realmente estar acarreando eso conmigo; eso sucedió, pero ya no se relaciona conmigo ahora. ¿O bien decides evitar circunstancias que pudieran parecerse a aquel evento del pasado? “Voy a retirarme del trato con la gente, porque puede que ellos encuentren que lo que yo pensaba que era gracioso no lo era en absoluto y se rían de mí. O bien que yo diga estas cosas y ellos las encuentren incorrectas y luego yo me sienta mal con eso, de modo que no volveré allí otra vez.” ¿Alguna vez hiciste eso? ¿Empezaste a restringirte, retirarte, evitar? Oh, incluso podríamos llamarlo esconderse del pasado. Porque esa cosa que pasó a los doce años podría pasar otra vez. ¿Y ahora tienes cincuenta años? Sí. ¿Cuáles son las probabilidades de que vuelva a suceder? Oh, nunca se sabe. ¿Pero qué pasa exactamente en ese pequeño intercambio, si nunca se sabe si puede volver a pasar?

Lo que realmente se está diciendo es “No sé cómo sacarlo de mi mochila.” Me aferro a la emoción de un momento de tiempo presente en el pasado, que ya no está en este momento de tiempo presente, pero me juzgo por eso, me quedo de rehén de eso, temo que suceda de nuevo, no me gusta pasar vergüenza y que me digan que me desaprueban. ¿Alguien sabe de qué estoy hablando?

Pero, qué tal si, con una simple porción de nueva información, realmente no es complicado, la capacidad de mirar a todo aquello de modo levemente diferente, reconozco que estoy bien, que no hay nada de malo. Simplemente me estoy aferrando a un pensamiento y una emoción que sucedieron hace largo tiempo, y que no tienen realmente nada que ver conmigo ahora.

Ahora pausa por un segundo. ¿Tienes alguno de esos? Busca un pensamiento de tu pasado, ese, y pregúntate, nota si hay una emoción adherida a él, y luego pregúntate ¿Esto está en tiempo presente? La respuesta muy probablemente será no. Otra pregunta: ¿Este sentimiento de vergüenza, víctima, juicio, lo que sea, me apoya en este momento? Si solo pudieras tener una varita mágica y tocarlo y ¡se fue! ¿experimentarías este momento presente de modo diferente en cuanto a tu trato con otra gente? ¿En cómo disfrutas? Podrías experimentar una sensación de liberarte de algo que te ata. ¿Qué tal? No es una varita mágica, es solo un conjunto de herramientas. Mejor aún, es una capacidad para mirar a una circunstancia desde un punto de referencia distinto. Es realmente muy simple.

Lo que pasa es que así es como he aprendido, así me ha dicho el mundo que funciona, hice un número de cosas y me pegaron en la mano, de modo que estoy siguiendo las reglas, y ahora que estoy bien alineado porque sé que no puedo ir allí o allá, esto es lo que soy.

¿Pero, te gusta? ¿Te permite ser capaz, excitado, entusiasta, disfrutar de una manera que es realmente excitante? Pero ¿puedo hacer eso? La respuesta realmente es sí. ¿Es difícil? No. Simplemente empieza a tener un punto de referencia distinto. Y cuando tienes ese punto de referencia distinto, un montón de cosas lo acompañan. Una de ellas es que empiezas a reconocer que el pasado no está fijado. Y también que el futuro no está fijado tampoco. Directamente en tiempo presente. ¿Cómo te gustaría experimentarte a ti mismo? En tiempo presente, sin emoción, sin restricciones, sin limitaciones, nada de “no puedo hacer eso porque…” ¿Ese sería un lugar útil para experimentarte?

Hablaremos del futuro, en un momento, pero ¿alguna vez te preguntaste qué te impide ser (llena el espacio en blanco) exitoso, creativo, alegre? Muy a menudo la respuesta es “No puedo hacer eso debido a algo en mi pasado. No sé cómo hacer eso.” Mayormente porque el pasado ha estado muy restringido, así es como funciona el mundo, encajas en la caja y sigues las reglas. ¿Alguien conoce estos lugares?

Entonces, antes de hablar del futuro, de crear tu futuro desde el tiempo presente, ¿qué interfiere, qué te impide? Serían cuatro cosas, que podemos mirarlas aquí mismo. La primera es el concepto de que el tiempo lineal es la verdad. Es lo único que sucede, mira a toda esa gente que se vuelve vieja; mira mi reloj en mi brazo que sigue dando vueltas avanza. Yo vivo en el momento presente, basado en como era el pasado, proyectándolo hacia el futuro, y luego moriré. Tiempo lineal.

Qué tal si hubiera más. Qué tal si todo ese concepto no tuviera por qué influir sobre tu vida. Oh, todavía estará dentro y alrededor de ti, no se va, el reloj todavía hace lo que hacen los relojes. Pero, ¿qué tal si no necesitara jugar según ese constructo? Esa es realmente la primera cosa: reconocer que en tiempo presente tengo la capacidad de reconocerme a mí mismo en cuanto a cómo me gustaría ser. Tengo la capacidad para hacerlo. Y cómo me manejo con mi pasado, ¿interfiere significativamente con esto? Puedo empezar a reconocer todos los eventos que ocurrieron. Me interesa cómo esas herramientas funcionan para neutralizar la emoción. Pero si solo miro a mi pasado como historia, es bastante valioso, porque… no me funcionó cuando lo hice en ese momento, pero aquí hay una circunstancia que está sucediendo, similar a lo que sucedió en el pasado. Eso es lo que se llama tiempo circular.

Cosas que sucedieron en el pasado y se repiten bastante a menudo, con diferente color, tamaño, forma, persona diferente, circunstancia diferente, Vaya, esto es justo como lo que sucedió en el pasado. ¿Qué tal si interrumpes eso? ¿Qué tal si pudieras básicamente mirar eso y, en lugar de ser un problema, fuera una porción de información que permite ahora mismo elegir de manera diferente de lo que lo hiciste antes? Sin emoción, sin fracaso, simplemente: “Ja, ja, yo conozco esto. Voy a saludar a esta persona, en lugar de esconderme.”

De modo que lo primero es reconocer que el juego, el conjunto de reglas, la 3ª dimensión en que crecí y viví toda mi vida, nunca realmente me apoyó. Las reglas, el tiempo lineal, es parte de las reglas de juego de la 3ª dimensión. Y ese lugar en que yo me gusto, me entusiasmo, en que quiero ser feliz, donde deseo tener alegría, ese no es el espacio de 3ª dimensión. Eso realmente no se desenvuelve en la 3ª dimensión. Cuando tienes esas experiencias, bienestar, entusiasmo, estás como en una cuarta, tal vez quinta dimensión – eso no es importante – no estás en la misma capa de consciencia. Capas de consciencia.

La segunda parte de por qué hago esto es, en gran medida, que solo sabemos lo que sabemos y no sabemos lo que no sabemos. Y muchas veces ese pasado no me da permiso para intentar algo diferente. “Fracasé, no lo hice, no funcionó, mi pieza se cayó, nunca puse las piezas apiladas otra vez, se cayeron”. Pero cuando te permites reconocer “yo solo sé lo que sé, y no sé lo que no sé, pero voy a ir allá y ver qué pasa si apilo los bloques de manera distinta, si se vuelven a caer.” Y muy a menudo, asombrosamente, no se caen. “Pero yo probé una vez y fracasé”.

Ahora, tome una respiración, aquí mismo, porque en cierto modo lo que estoy haciendo, lo que está sucediendo es que no estamos jugando aquí en un espacio tridimensional. Dimensiones es una palabra innecesaria. Simplemente una capa de pensamiento diferente, llamémoslo así, capa de pensamiento diferente. De hecho, las distintas capas de pensamiento es todo un aspecto de cómo empiezo a descubrir lo que quiero. De nuevo: si siempre haces lo que siempre hiciste, pues, siempre consigues lo que conseguiste siempre. Si solo sé lo que sé, y no exploro lo que no sé, me voy a quedar en este espacio donde mi pasado domina en gran medida el cómo elijo experimentarme a mí mismo.

Pero luego, estas capas de pensamiento sería la tercera parte de esto: capas de pensamiento. Existen capas de pensamiento; no piensas en el mismo lugar todo el tiempo. Algunas de las capas de pensamiento son más fuertes (ruidosas), son más energizadas. Hay capas de pensamiento con las que vives en ese pasado-presente-futuro, y dices Oh, Dios, no se supone que esté pasando esto. Capas de pensamiento. Esa es ruidosa, no tiene mucha estabilidad, errática, esa capa de pensamiento. Y hay otra capa de pensamiento donde tomaré una respiración, estaré en quietud, en tiempo presente, conectado a tierra, en el centro de mi cabeza, tomaré una respiración, y simplemente permaneceré en quietud. Desde el comienzo.

En Mastering Alchemy, muchas veces les señalamos desde el centro de la cabeza a la mente superior, solo una pulgada hacia arriba, media pulgada hacia atrás, para estar en esa capa de pensamiento. Se revierte a la cuarta capa de pensamiento. Los números no significan nada, son solo un punto de referencia. Es un lugar donde empiezas a estar en quietud, jugaremos en la cuarta capa de pensamiento en unos momentos. Es realmente donde te permites observar sin pensar, ni inclinarte, ni arreglar; solo en quietud, observando. Hay una curiosidad, una quietud, una percepción conciente. Y tienes más permiso para observar y reflexionar. No piensas realmente, sería como “Me pregunto cómo funciona eso”. Y entonces sucede algo interesante: la respuesta viene a ti. ¿Conoces ese lugar donde preguntas: qué hago? Y un foco de luz, y “Ah, sí. Puedo hacer esto”

Cuarta capa de pensamiento, llamaremos así al lugar donde no estás buscando la respuesta, simplemente estás haciendo la pregunta, y la respuesta está justo donde se hace la pregunta. Pero eso no puede hacerse desde el pasado y el futuro. Verás, en cuanto dices, “No funcionó una vez anteriormente, tuve que tratar de resolverlo allí.” Ni siquiera estás en tu espacio. Toma otra respiración.

Entonces, aquí mismo, estamos en el proceso de reacomodar – en esta cuarta capa de pensamiento, hablo de esta capa de pensamiento aquí mismo – en tiempo presente, y yo señalo, y tú estás viendo, “Estoy averiguando esto, no, acabo de caer de vuelta a la tercera capa de pensamiento”. De modo que se trata de detenerse un momento y algo así como establecer este espacio. Toma una respiración y reconoce que estás sentado en una silla, en tiempo presente. “Estoy sentado en una silla. No estoy pensando realmente; solo estoy percibiendo concientemente, sentado en mi silla.” Una respiración más. Luego lleva tu punto de atención – esta es otra de esas cosas de las capas – tu punto de atención; permanece en quietud. No pienses en la quietud; permanece quieto. Una o dos respiraciones suaves, nada significativo, solo cómodo, en tiempo presente, quieto. Esto no es un trance, no estás entrando en trance: ojos abiertos. Solo estar en quietud.

Ahora, mientras te sientas aquí, quieto, también reconoce “Estoy justo aquí. Justo ahora. Estoy aquí mismo, no es gran cosa, estoy en quietud, y estoy presente. Mis ojos están abiertos, me doy cuenta de lo que está frente a mí, no estoy pensando en lo que está frente a mí, solo me doy cuenta de lo que está frente a mí.” Otra respiración.

Deja que tu cuerpo pese sobre la silla, está conectado a tierra. Conectado a tierra, estoy aquí mismo, quieto, - mira a la habitación – estoy presente, y me doy cuenta. Esta parte es avanzada, pero mira qué pasa si agregas: “me gusto, estoy bien”. No estamos tratando de probar eso ni analizarlo. ¿Cómo se siente estar bien, sentado en una silla, presente y conciente? Podrías descubrir que una exhalación un poco más grande está disponible, y soltar. ¿Y qué estarías soltando? Estoy soltando un montón de esos puntos de atención en mi pasado o en mi futuro por los que me preocupo, o trato de evitar. No estoy en la emoción del futuro ni del pasado; solo estoy sentado tranquilamente, conciente y muy presente.

Otra respiración, y nota esto. Y ahora lo llevamos más allá. Estoy en este espacio de quietud, no voy a pensar realmente. Voy a notar la habitación, notar que estoy sentado en la silla, me doy cuenta, y no necesito nada. Y aquí mismo, no permitimos ningún pensamiento; simplemente sentarse quieto por un momento, observar la habitación, no necesitar nada.

Y luego nota el cuerpo que está quieto. Grandioso. Desde aquí mismo, veamos qué sucede aquí.

Verás, estas capas de pensamiento están en tiempo presente, son puntos de acceso. La consciencia sucede en capas. Piénsalo como la temperatura. Cero grado o cien grados, realmente necesitas trabajar para jugar en esos espacios. Demasiado caliente, demasiado frío. Pero si llegas a un lugar que está a 65 a 70 grados Fahrenheit, 18 a 24 centígrados, no tienes que trabajar tanto. Estás cómodo, sin ningún estrés, eso es lo que pasa con estas capas; como esta capa, cuando entras en esta cuarta capa.

Ahora bien, lo que estamos haciendo aquí es: ¿cómo básicamente no tengo ya el presente causándome desafíos conscientes o inconscientes, y cómo miro a mi futuro y creo mi futuro en mis términos, sin esfuerzo? ¿Sería útil? Sin desafío, sin dificultad, ¿cómo simplemente creo un momento presente en el futuro en el que entraré mañana? El mes próximo quiero ir de vacaciones a Hawái, y voy a entrar en eso. Ningún drama real. Facilidad. Otra respiración.

Ahora permite que tus ojos estén abiertos, tal vez mueve tu cuerpo, esto no es un trance, un lugar al que entrar y ser espiritual, ¡tú eres espiritual, aquí mismo! Aquí es donde eres muy espiritual, aquí mismo. Y empiezas a reconocerlo con una porción más de información: ¿Qué me impide? Y otra porción de información que generalmente no se reconoce, la gente suele preguntar: ¿cuál es la diferencia entre un sentimiento y una emoción? ¿Alguna vez te preguntaste? Hay una diferencia. Para este propósito, esta respuesta no es 100% correcta; hay circunstancias en las que lo que voy a decir no es totalmente correcto. Es como un gris, justo en el medio. Si te permites permitir a las emociones ser vibraciones de las que te das cuenta, que tienen aristas – llamémoslas aristas, filos – ira, celos, resentimiento, mejor que…, ya te das cuenta. Esas tienen una arista.

Y tenemos sentimientos como aprecio, gratitud, feliz, permitir, respeto, dignidad, bondad, realmente sin aristas; fluyen. Para agregar a eso, de algún modo, los sentimientos que fluyen son desde el tú que es un ser espiritual más alto, más alto. Simplemente tú, en tiempo presente, gustando de ti mismo desde el corazón.

Las emociones vienen de la mente racional. Verás, la mente racional, realmente importante, tiene que resolver cómo hacerte navegar, protegerte, asegurar que las cosas te funcionen, tiene mucha responsabilidad para no dejar que nada malo te pase. La mente racional ha creado puntos de referencia para protegerte: eso allá es ira; no queremos ir allá.

Pero en el proceso de reconocer las aristas en una vibración, hemos aprendido: eso me sucedió en mi pasado, no quiero que vuelva a sucederme. De modo que no voy solo a estar conciente de eso, sino que voy a ponerle una bandera roja, que no vuelva a sucederme en mi futuro. De modo que andamos por ahí con esto en la mochila y una gran bandera roja que dice: ¡Peligro! No queremos ira, celos, furia, etc. Voy a fijar mi atención en esto, de modo que no me muerda el traste en algún momento futuro. Emociones.

Pero volvamos a donde empezamos: ¿qué pasaría si pudieras mirar a tu pasado como historia, una porción de información, sin tener la emoción de esa porción de información entretejida en ella? Ahora bien, así no es como navegas la 3ª dimensión, la manera en vives tu vida. Pero tu parte espiritual, esa parte de “Yo sé que estoy bien, quiero estar bien, quiero ser feliz, exitoso”, esa parte básicamente es capaz de reconocer cómo esto es historia: “No necesito adherir esta emoción. Mente racional: tengamos una conversación: yo creo que puedo discernir – gran palabra, maravillosa- que esa ira que siento realmente no necesito sentirla, porque en gran medida no tiene nada que ver conmigo. Está allá, del otro lado de mi rosa; está pasando allá, no tiene nada que ver conmigo, pero tan pronto como veo la ira digo Oh, Dios mío,” ¿Conoces ese lugar?

Clarisentencia, segundo chakra. La capacidad para sentir las emociones. “Oh, espera. ¿Qué tal si voy a mi segundo chakra entonces, y elijo estar en tiempo presente, y reconozco que mi historia está llena de emociones que puedo simplemente soltar? ¿Sería ese un lugar útil para vivir tu vida?

Entonces ahora hablemos del futuro. Todo eso es ayuda sobre características del trabajo de presente y pasado. ¿Qué hay del futuro? El futuro es creado ahora. El futuro es creado en este momento de ahora, pero a menudo – lo dije hace un momento – tengo miedo de mi futuro, tengo grandes banderas rojas en mi mochila, me preocupa que se rían de mí otra vez, de hacer la cosa equivocada, no ser deseable, que nadie guste de mí, nunca tendré éxito, ya sabes, lo que dijeron mamá/papá/maestra/sacerdote en algún punto de la vida. Y entonces estoy frustrado y triste, y lastimado y alterado. Y luego la peor pregunta que pueda hacer: ¿qué hay de malo en mí? ¿Notaste que nunca obtuviste una respuesta a eso? Verás: es que no hay respuesta a eso. En gran medida, no estás bien, no encajas, no estás aprobado, no le gustarás a nadie, todo eso es un mal momento en la vida de alguien, que lo vomitó sobre ti. “¡Tú eres mi problema!” No, no; tú no eres el problema.

Pero ¿cuántas veces alguien se impuso sobre ti, y trataste de responder esa pregunta, qué hay de malo en mí? Y no solo no recibiste respuesta; agregaste al desafío: “Soy un fracaso; no puedo ni entender qué hice mal, pero mejor no me acerco nunca más a ellos, porque probablemente lo haré otra vez y no quiero equivocarme de nuevo.”

Toma una respiración, porque estoy iluminando muchos de tus cuadros, pero también diré que estamos jugando y estás en el proceso de hacer limpieza, eliminar mucho de eso de que estamos hablando exactamente. ¿Te gustaría soltar eso? Otra respiración. ¿Tiene sentido esto?

Entonces, ¿qué tal si yo pudiera navegar mi mundo en tiempo presente, reconocer que mi pasado es historia, historia sin emociones adheridas, y en tiempo presente empezar a usar algo de esa historia como oportunidad para realmente preguntar: qué quiero? ¿Cómo me gustaría vivir? ¿Qué me gustaría experimentar? ¿Qué me gustaría disfrutar?

Este es uno de los lugares en que se juega en Nivel 2, realmente un gran papel en cómo desarrollas eso, cómo empiezas a sostener esa sensación de yo estoy bien; aquí es donde empiezas a reconocer: yo creo todo desde aquí mismo.

Entonces, ¿cómo creas tu futuro? En parte, empieza con estar bien. Estar en el espacio donde no me manejo en base a las banderas rojas de mi mochila, diciendo simplemente: estoy bien, y ¿cómo me gustaría experimentarme a mí mismo? Hay un aspecto en cada uno de nosotros que brinda esa respuesta bastante bien, y realmente se lo refiere como puntos de atención. ¿En qué sostienes tu atención? Si es en la mochila, y todo se enmarca en esa mochila, ese punto de atención no te apoya mucho, lo que hace es validar ese “no estoy bien”, que yo pienso que no estoy bien pero es imposible. Solo sé lo que sé, y no sé lo que no sé, de modo que no debo estar bien.

Pero aquí mismo, en tiempo presente, la capacidad de empezar a preguntar ¿qué es lo que quiero? Y permitir que la respuesta venga a ti, ahora en estas diferentes capas de pensamiento, el ruido, el no estar bien, no existen en esta cuarta capa, quinta capa de pensamiento. A medida que dejas caer más y más de ese “no estoy bien”, empiezas a limpiar la energía que lo está sosteniendo allí, - no es difícil de hacer, nada difícil – cuando entiendes: “Oh, ¡esto no me sirve!” Estoy mirando mi experiencia del pasado, sin adherirle una emoción, y hago una pregunta muy sencilla, trayéndola directo al tiempo presente: cuando tuve vergüenza a los doce años, sin esa emoción de avergonzarme, este sistema de creencia, que todos se reirán de mí, ¿me apoya?

En esa cuarta, quinta capa de pensamiento, en esa quietud, lo que pasa es: No, no es un pensamiento, es un sentimiento. Es un saber: esto no tiene valor para mí. Puedo simplemente abrirlo, desarmarlo, - 4º Rayo, 5º Rayo – no, no tiene valor – 6º Rayo – y devuelvo el libro a la biblioteca: no necesito esto. Es así de simple. No necesariamente fácil, porque … “Ay, no sabes qué mal está mi mochila”. Pero una vez que empiezas a reconocer que aquello que no sé, puedo tomar conciencia fácilmente, y aquello de que tomo conciencia y que no sé, ahora lo sé. Y al saber lo que ahora sé, puedo soltar un montón de lo que me ha estructurado hasta este momento.

También sé que todo lo que me ha estructurado hasta este momento y que ahora suelto y dejo ir, me libera para mirar de responder a la pregunta: ¿qué es lo que quiero? ¿Cómo me gustaría vivir mi vida? ¿Cómo es realmente la alegría? ¿Cómo me permito estar en la alegría? 6s Otra respiración.

Verás, aquí mismo también empiezas a darte cuenta de algo grande, y no necesariamente lo crees, pero empiezas a darte cuenta. Y esa percepción conciente es en parte la pregunta de por qué estás aquí. ¿Por qué elegiste estar aquí justo ahora? En lugar de cincuenta años después, o cincuenta años atrás. ¿Por qué ahora? ¿Por qué estás aquí?

Y una cosa que empiezas a permitirte saber, que no sabías antes, es: soy grande, soy significativo, soy importante. “Eso asusta”. No. ¡No! empieza a ser una percepción conciente que simplemente permite el “me gusto”, empieza a permitir una percepción conciente; empieza a permitir cómo miro a mi futuro y crear lo que quiero para jugar, desde este lugar donde estoy ahora. Otra respiración. Nota: la energía acaba de cambiar.

Porque todas estas cosas que hemos estado señalando hasta este punto, recién cambiaron. Grande, significativo, importante. Es como que “Uh, necesito tomar una respiración”. ¿Pero ¿qué tal si lo eres? Verás, desde ese punto empiezas a jugar en un nivel diferente, en una capa de consciencia diferente. En esta capa no hay emociones; simplemente es ¿cómo crear? ¿cómo participo? ¿cómo estoy en servicio? ¿cómo me doy para mí mismo? Cien por ciento para mí, cien por ciento de servicio a otros, en una acción. Es un gran lugar para jugar, es un lugar en que sales del almacén y alguien viene detrás con los brazos cargados de bolsas, y tú sostienes abierta la puerta y te dice: ¡Oh, muchas gracias! Y tú: ¡Es un placer! Cien por ciento para ti, que te sientes bien, y cien por ciento de servicio al otro.

Pero ¿cómo creo el futuro? Digamos que te alineas cómodamente con lo que quieres. “Quiero que suceda esto”. “Quiero experimentar esto”. Lo que sea. Es un proceso muy sencillo en ese lugar. Cuando empiezas a decir, “Quiero ir a Hawái el mes que viene, dentro de seis semanas. Si esperas para subir al avión dentro de seis semanas, humm, probablemente no subirás al avión. Pero si simplemente, en tiempo presente, dices “¿cómo quiero que sea mi experiencia? Quiero estar en la playa, quiero alegría, estar en un lindo hotel, con lindas comidas, y conocer gente divertida, quiero disfrutar.” Esa es la idea, esa es la creación, no es tanto “necesito cosas”, es más bien “me gustaría experimentar esto, que esta sea mi experiencia.” Ves, no dices quién se sentará a la mesa contigo; simplemente dices: quiero disfrutar de alguien con quien reír, y pasar un rato agradable.

Es lo que deseo experimentar en mi futuro. No necesitas saber quién es, no necesitas saber de qué color es el coche que quieres conducir, ni cuán grande es la habitación del hotel. Solo “esto es lo que me gustaría”

Y luego, la parte siguiente de eso, crear el futuro, es que, mientras siento lo que me gustaría, lo que quisiera que sucediera, justo aquí en tiempo presente, quieto, conciente, presente. Simplemente no yendo al futuro, sino trayendo el futuro hacia ti. De modo que estoy aquí sentado y puedo imaginar cómo se siente estar en esa lindísima habitación del hotel. Haz eso, simplemente juega a esto. Algo realmente simple, algo que te trae alegría, algo que se siente bien tener, experimentar. Encuentra eso, hazlo realmente simple, no complicado, ni caro, solo “me gustaría ir a caminar por un sendero al lado de un arroyo, en un bosque, en un día hermoso”. ¡Simple! Lo que sea que te gustaría. Y aquí mismo, sitúate en esa experiencia. Siente la experiencia, cualquiera que sea. “Quiero estar en mi caminata a lo largo del arroyo, tomaré una respiración y tomaré conciencia de cómo huele el aire fresco”.

Ahora mismo. Tú sabes a qué huele el aire fresco. Huélelo. Podría estar fresco, o podría estar tibio. Aire libre; el cuerpo se siente bien. Este es un sendero realmente encantador, justo al lado del arroyo. Bellos árboles; flores silvestres, lindas rocas, el arroyo fluye muy lindo. Y esa montaña allá, con la cumbre nevada, ¡vaya! Qué montaña grande. Me gusta eso. Justo aquí, en el cuadro, en la experiencia. Te sientes bien, aire fresco, el suelo es lindo, la temperatura agradable, y solo caminas. Solo caminas. Allá, sobre la izquierda, hay una flor interesante, son flores realmente bellas. Amapolas californianas, qué lindo. Sigues caminando. Continúa hasta ver que hay una curva en el sendero. Vaya, mira esa roca que surge allí, es realmente asombrosa. Y el musgo sobre los árboles, suave. El cielo está azul. Haz una pausa aquí, y sitúate en la creación. No está en el futuro, está en el ahora, justo ahora. Puedo tener esto, puedo sentir esto. Estás usando tu imaginación, una herramienta muy poderosa para crear.

Pero la diferencia está en que yo estoy creando para tener esto. No estoy creando para desear esto. Estoy experimentando esto. Así es como se va a sentir en mi momento del futuro cuando esto me llegue, cuando yo llegue al momento futuro. Lo mismo. Estoy en el momento futuro, justo ahora, teniendo la experiencia, armándola como experiencia, para permitir al Universo brindármela, y dentro de seis semanas, cuando me prepare para subir a ese avión o para caminar por ese sendero, esto es lo que esperaré experimentar, esto es lo que sucederá. Disfrutaré, el aire estará fresco, el sendero será muy hermoso, el arroyo estará allí. ¿Lo viste? Es tu creación. Siéntela. Sentado en el restorán. Caminando hacia el hotel. Estar en el momento futuro, ahora. Al estar en el momento del ahora simultáneamente con lo que se materializará en el momento futuro. Y huelo el aire, sintiendo la felicidad; estoy creando lo que quiero.

Hazlo simple; no pienses demasiado; siéntelo. Te sientas en la cama de la habitación del hotel, ahora mismo, siéntelo. Arriba y abajo, cama dura, cama blanda, linda cama. Siente. Sé uno en la creación, ahora mismo. Feliz. Dándote para ti mismo. Recibiendo para ti. Hazlo simple. Hazlo disfrutable.

Una cosa más en esto: haz una pausa, justo dentro de esto. El arroyo todavía fluye, los árboles todavía están allí. Permite que venga a ti: yo puedo tener esto. No lo pongas en una línea de tiempo, a menos que desees ponerle tiempo. Seis semanas. Quiero hacer esto. Ajá. Bien, grandioso. Si es una creación que deseas tener y experimentar, de alegría, de disfrutar, ¡bien! Créala, siéntela, vive en ella, disfrútala en el momento, y luego simplemente sabe que está viniendo hacia ti. Yo puedo tener esto. Soy un ser creador. Permite que aparezca una sonrisa, si no ha aparecido aún. Encuentra el sentimiento – esta es una palabra difícil – de validación. Simplemente di: ¡buen trabajo! Esto está bueno, voy a tener esto. Está viniendo a mí; voy a experimentar físicamente lo que estoy experimentando física, mental y emocionalmente aquí sentado. Yo puedo tener esto.

Y vuelve a visitar ese enunciado: estar muy presente, en quietud, conciente, pero muy en el ahora mismo, estoy aquí mismo. Y sé congruente con “yo puedo tener esto. Esto está viniendo a mí. Yo puedo permitir esto. Puedo tener esto.” Sin peros, sin vacilación, nada de “bueno, tal vez” Simplemente asume esto. Permítete estar excitado; está bien, esto será divertido. Esto vendrá a mí. Y simultáneamente, no lo olvidas.

La parte siguiente es: ¿qué necesito hacer ahora mismo? Ese es el paso siguiente. Ser capaz de subirte al avión hacia Hawái en seis semanas. Mejor toma una linda respiración. Abres los ojos, te levantas y caminas un poco: entro en internet y busco qué línea aérea va allá. Quiero nadar con los delfines en la bahía; busco si los delfines estarán allí en esa semana, veo en internet. O puedes preguntar a los delfines, ellos te lo dirán. Puedo tener esto; estoy disfrutando esto. Puedo darme para mí mismo.

Ahora bien; date cuenta. No te dijeron eso en 3ª dimensión. De hecho en 3ª dimensión solían gritarte, tal vez, por soñar de día, por inventar historias, “¿por qué mientes? No hay ningún ángel sentado en esa silla.” ¿Y qué hicimos? Dijimos: está bien. Y dejamos de crear.

¿Cómo se siente esta creación? Traer un momento presente del futuro hacia la realidad, para luego entrar en ese momento de tiempo presente en el futuro, cuando llegas allí. Me gusto. Una respiración más.

¿Puedes permitirte simplemente tener esto? ¿Simple? Sí. Puedo hacer esto. Me gusto.

Verás; justo aquí donde estamos, no estamos en 3ª dimensión, no estamos en tiempo lineal, no estamos en aplicaciones restringidas, limitaciones. Estamos en una capa de consciencia que permite que suceda la manifestación, cómodamente.

Ahora toma un momento; valídate a ti mismo, gusta de ti mismo, y ten realmente en claro: yo puedo tener esto, y mucho más. Solo permite que sea posible. Entonces descubrirás que estás creando el futuro desde el momento presente.

Mueve los dedos de los pies, mueve los dedos de las manos, toma conciencia de estar sentado en la silla, me gusto, y sostén esta percepción conciente, esta quietud, presente, conciente, estoy aquí mismo. Toma un momento, respira abriendo los ojos, sin saltar fuera del cuerpo, y al respirar abriendo los ojos y simplemente ten la sensación de “sí, yo puedo.”

Otra respiración. Mira alrededor, complacido contigo mismo. Y mira si puedes sostener esto, sin saltar fuera de esto, y haremos algunas preguntas y respuestas. Pero por unos momentos, mira si puedes quedarte en esto, esta linda sensación de comodidad, el sendero, caminar por el arroyo, creando lo que quieras. Y veremos adónde va esto.


Jim Self - Seminario: El Tiempo - Alterar el futuro ahora
EL TIEMPO – ALTERAR EL FUTURO AHORA
Seminario online de Jim Self – Mastering Alchemy
14 de octubre de 2021
Para escuchar audio: https://masteringalchemy.com/content/time-altering-future-now-free-webinar
Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro
www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

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