Las bases geométricas del Universo.

V.B. Anglada


* Estructuración Dévica de las formas.

Estas investigaciones que someto a la consideración de ustedes constituyen un nuevo libro dedicado a: "UN TRATADO ESOTÉRICO SOBRE LOS ÁNGELES". En nuestra primera obra estudiábamos "Las Fuerzas Ocultas de la Naturaleza", tratando de descubrir el misterio subjetivo de los ÉTERES, los cuales son sustancia solar energetizada por la vida de los Ángeles en sus numerosísimas huestes, jerarquías y funciones, y convertida más adelante en la sutilísima materia plástica capaz de adoptar cualquier tipo de forma, de acuerdo con los ciclos evolutivos correspondientes a cada Reino, Raza o Especie dentro de la infinita y omniabarcante Vida de la Naturaleza.

Trataremos de llevar la investigación todavía más lejos en un intento de descubrir cómo y de qué manera los Ángeles, las fuerzas vivas del Espacio, y los agentes dévicos a sus órdenes trabajan desde los mundos invisibles para dotar al conjunto universal de las adecuadas formas que precisa para el normal desarrollo de su proceso evolutivo y cómo y de qué manera el ÉTER sutil va substanciándose hasta convertirse en aquella inmensa masa de materia plástica o ectoplásmica, a manera de una gigantesca e indescriptible nebulosa dentro de la cual los puntos de luz de cada conciencia tratan de manifestarse. Cada unidad de conciencia en el centro aglutinante de tal sustancia material trata de apropiarse de la cantidad y calidad de la misma que le es necesaria para la creación del tipo particular de forma que corresponde a su peculiar y distintivo proceso de evolución.

El deseo de manifestación, implícito en la vida de todo ser viviente, es apreciado desde los niveles ocultos como un "sonido" o "mántram invocativo", especialmente cualificado para producir en el ÉTER ciertos efectos vibratorios que atraen misteriosamente una respuesta dévica o angélica con capacidades místicas de creación. Tres principales efectos hay que considerar desde el ángulo de vista de la participación angélica en el Sistema Universal de la Creación, científicamente considerados. Veamos:


1. Un proceso de SUBSTANCIACIÓN o de CONDENSACIÓN progresiva del ÉTER.

2. Un proceso de FORMACIÓN, o de ESTRUCTURACIÓN, dentro de esa Masa de CONDENSACIÓN, de los elementos químicos que son los principales agentes en cada Plano del Universo de la Estructuración de todas las Formas.

3. Un proceso concreto y definido de construcción de Formas, mediante el proceso selectivo de los elementos químicos que corresponden a cada uno de los niveles de la Naturaleza, es decir, a sus Reinos, razas y especies.


Estos tres procesos, en realidad fases de un mismo proceso, corresponden al triple Mántram A.U.M., cuya utilización por parte de la Divinidad equivale al Mandato bíblico "HÁGASE LA LUZ" y mediante el cual "... todas las cosas fueron hechas". Trátase, por tanto, de hallarle una respuesta lógica, plausible y científica a aquella actividad misteriosa y desconocida mediante la cual vino a la luz el Universo y cómo cada ser y cada cosa en el interior de su omniabarcante estructura van siguiendo idéntico proceso de creación a través de unas muy bien definidas líneas de fuerza que bien podrían ser catalogadas como "líneas de semejanza arquetípica". Tal es en realidad el principio universal de creación y tal es también la identidad de los factores mediante los cuales la diminuta semilla se convierte en un gigantesco árbol.

Nuestra investigación tenderá a aproximarnos cada vez más a la comprensión de las leyes ocultas de la Creación intentando descubrir el enigma del Universo, subyacente, sin embargo, en la vida del más insignificante elemento químico en cuyas minúsculas entrañas se agita en toda su plenitud la gloria infinita de la Divinidad.

Al observar las líneas de fuerza que van de la pequeñísima semilla al más ingente árbol o las que se extienden desde el corazón del hombre al de la propia Divinidad, iremos aproximándonos progresivamente a la vida oculta de los Ángeles, los grandes Geómetras del Universo. Así, al contemplar las nobles estructuras geométricas que hallaremos sin duda durante el curso de nuestras investigaciones y a las que dedicaremos toda nuestra espiritual atención, sea cual sea el nivel de nuestras percepciones, nos sentiremos invadidos de aquella gracia angélica que precede a todo tipo de revelación y los conocimientos que de la misma surjan constituirán, a no dudarlo, una impresionante aportación de datos y referencias con respecto a aquellas sagradas Entidades que desde el principio de los tiempos estuvieron al lado de los hijos de los hombres sin que éstos, dentro de su material ceguera, se dieran cuenta de su inmortal Presencia.

Esperamos, de todo corazón, que tales conocimientos nos sirvan para conocer mejor el mundo invisible que nos rodea y podamos extraer de los mismos una mejor comprensión de las leyes absolutas de la Eterna Vinculación Cósmica que en multiplicidad infinita de espirales evolutivas unifican a Ángeles y a hombres dentro de este destino superior y de la más elevada trascendencia que llamamos Fraternidad. Que el gozo de esta divina unión reemplace la conciencia de separatividad que divide a los seres humanos y los lleve a un espíritu perfecto de buena voluntad, tal es nuestro sincero anhelo y nuestra más cálida esperanza...


Vicente Beltrán Anglada
ESTRUCTURACIÓN DÉVICA DE LAS FORMAS "UN TRATADO ESOTÉRICO SOBRE LOS ÁNGELES"



* Las Bases Geométricas del Universo.

No podríamos introducirnos científicamente en el estudio de "La Estructuración Dévica de las Formas", sin recordar previamente la gran verdad oculta contenida en el conocido axioma platónico "EL UNIVERSO ES GEOMÉTRICO Y MATEMÁTICO"... Podríamos afirmar así, preparando ya el camino de nuestra investigación esotérica, que Dios geometriza utilizando la Ciencia de los Números y que la Naturaleza entera es un resultado de estas leyes o principios, ya se trate de la estructuración de un simple átomo químico, el cual, visto clarividentemente, demuestra en su constitución oculta o subjetiva y siempre de acuerdo con su particular contenido de protones, electrones y neutrones, unas muy bellas y regulares formas poliédricas, o la conformación total del Sistema Solar, un gigantesco ÁTOMO CÓSMICO, cuya constitución básica percibida desde el mundo causal es la representación objetiva de tres figuras geométricas definidas, a saber: el hexaedro o cubo, la pirámide de base rectangular y la esfera.

Tal es la representación esotérica del Universo físico utilizando la clarividencia mental, pero veamos ahora su coincidencia o analogía en la vida psicológica del ser humano cuando la trepidante civilización tecnológica o el enrarecido ambiente social no han logrado todavía amortiguar completamente sus instintos naturales o superiores. Veamos: Si le pedimos a un niño, sea cual sea su condición social y nivel cultural, que nos dibuje "una casa", nos hará casi invariablemente una composición geométrica constituida por un cuadrado como base y encima del mismo, como cúspide o cubierta, añadirá la figura de un triángulo... Si el niño es muy perspicaz, seguramente que a un lado u otro de esta doble composición geométrica situará un círculo representando al Sol, la expresión simbólica de la Vida en nuestro Universo.

Esta triple imagen, examinada desde el ángulo oculto, es la representación objetiva de un recuerdo inconsciente en la vida espiritual o mística del ser humano que procede de las impresiones arquetípicas que Dios infundió en el ser humano al dotarle de alma o de conciencia. Viene a ser como la representación cósmica del proceso de la evolución universal, la cual se apoya en el cuadrado, asciende hacia arriba por medio del triángulo equilátero y culmina en el círculo, el símbolo del Sol, cuya significación oculta es precisamente el Hogar de Dios, o la CASA del PADRE...

Según sabemos esotéricamente, nuestro Logos Solar, un Ser Trino, tal como sin distinción alguna afirman todas las grandes religiones y filosofías de la humanidad, realiza su indescriptible evolución a través de tres Universos.

Según asegura la tradición esotérica, en el Primer Universo desarrolló la Divinidad los poderes correspondientes a Su Personalidad Integrada, es decir, que llegó a la perfección del Cuerpo físico, del Cuerpo Astral, de la Mente Concreta y de Su Radiante Vehículo Etérico, y que esta experiencia acumulada en el Tiempo y fructificando en un misterioso PRALAYA, o proceso de Memorización o Recopilación Cósmica, llegó a constituir un día la base de este Sistema Solar actual en el que la figura más interesante desde el ángulo geométrico es la del Triángulo, siendo la Meta reconocida de la evolución logoica la Integración de sus radiantes Vehículos superiores ATMA BUDHI y MANAS; es decir, de su TRÍADA ESPIRITUAL, teniendo como objetivo supremo de Vida el Plano Monádico Cósmico, el cual constituye la base circular geométrica de Su Universo del Futuro...

Estas ideas contienen, como verán ustedes, un grado superlativo de abstracción, por lo cual se habrá de apoyar el razonamiento en las sagradas leyes de la analogía hermética, las cuales pueden depararnos la oportunidad de establecer una directa relación entre cualquier hecho cercano o inmediato sujeto a nuestro análisis y otro inmensamente lejano y de carácter universal. Así, el examen del dibujo de una CASA, tal como lo hacen los niños, formada de un cuadrado, un triángulo y un círculo, puede constituir el punto de contacto o de anclaje necesario para relacionar la vida espiritual del hombre con la de Su Augusto Creador.

Los grandes Iniciados Atlantes y Sacerdotes Egipcios habían adoptado como "Figura Central" de sus cultos una especie de CÁLIZ compuesto de las siguientes partes: un Cubo perfecto como Base, un Prisma Triangular con base equilátera como Soporte y una Semiesfera de Cristal de Roca como Copa que debía contener el Principio o Verbo de Revelación. Visto este CÁLIZ desde arriba, en su proyección horizontal y en forma transparente, nos muestra una imagen de las tres figuras geométricas que constituyen el Pasado, el Presente y el Futuro del Señor del Universo en su aspecto simbólico, esotérico y místico. De no ser así carecerían de importancia las sabias palabras de Platón, un alto Iniciado a quien no podían pasar inadvertidas las imágenes geométricas que era capaz de visualizar internamente como base afirmativa de su aseveración lógica y real de que "DIOS GEOMETRIZA".


Pero otra afirmación de la más elevada concepción esotérica y proveniente de altas Fuentes Jerárquicas nos habla asimismo de estas figuras geométricas esenciales como constituyendo el poder aglutinante de los vehículos etéricos o pránicos de los hombres de acuerdo con su grado de desarrollo espiritual, en el sentido de que los pequeñísimos devas que en grandes concentraciones los construyen adoptan las formas geométricas del cuadrado, del triángulo o del círculo(1).

(1) Téngase en cuenta que apreciadas desde la cuarta dimensión todas las formas geométricas son poliédricas y no se aprecian en su plano sino en su volumen, por lo cual las figuras reales, tal como las observa el clarividente en el caso que nos ocupa son las del hexaedro, la pirámide y la esfera.

De tal manera, un observador esotérico entrenado en la investigación oculta distinguirá la evolución de cualquier individualidad psicológica con sólo fijarse en la cantidad de cuadrados, de triángulos o de círculos que entran proporcionalmente en la construcción de la compleja e intrincada red etérica que constituye su aura magnética, los cuales son representativos de sus estados habituales de conciencia.

Lógicamente, los cuerpos etéricos de los seres humanos poco evolucionados contendrán sólo figuras geométricas en forma de cuadrado, en tanto que en el de un glorioso Adepto de la Jerarquía, el fruto perfecto de la evolución planetaria, contendrá únicamente círculos geométricos de brillantes e irradiantes colores más allá de toda posible comparación con los colores conocidos. Entre el hombre involucionado y el Adepto, constituyendo el ALFA y el OMEGA de la evolución solar, es decir, la base y la cúspide del proceso, se extiende la infinita legión de almas que constituyen en su totalidad "la Gran Escalera de Jacob" de la Vida del Universo.

En uno de los ORÁCULOS CALDEOS, de los que obtuvo no poca información Mme. BLAVATSKY para escribir su grandiosa obra: "LA DOCTRINA SECRETA", puede leerse este comentario: "Del ÉTER proceden todas las cosas existentes y al ÉTER deberán retornar un día, pero dejando impresa en cada uno de sus vitales componentes la indeleble Memoria de los hechos y de las ideas que se produjeron a través de las edades..." Y, ¿qué quieren significar estas palabras sino la infinita capacidad de la sabia Naturaleza de agrupar tales Memorias por orden de densidad, en forma de cuadrados, de triángulos o de círculos? Según esta idea, todas las posibles formas creadas surgen básicamente de las tres figuras geométricas antes descritas y son, por así decirlo, ideas arquetípicas a desarrollar a través del tiempo.

Así, los Ángeles especializados en el arte de la construcción de los vehículos etéricos de los seres humanos realizan su trabajo condicionándolo a la cantidad de cuadrados, de triángulos o de círculos que ocultamente les proporcionan las Almas de los hombres en su proyección causal, a través de los átomos permanentes físico, astral y mental, los cuales, vistos clarividentemente en el subplano atómico de sus Planos respectivos, adoptan las radiantes figuras geométricas del hexaedro, de la pirámide y de la esfera, pudiendo afirmarse así, con toda justicia, que el destino del hombre es GEOMÉTRICO, siendo los Ángeles o Devas que construyen sus vehículos de manifestación cíclica, los SABIOS GEÓMETRAS que a través de las aportaciones infinitas de un lejanísimo pasado escriben geométricamente en el ÉTER el destino inmortal de los seres humanos.


Estas ideas exigen, como ustedes verán, una atenta consideración por cuanto nos permiten entrever en una elevada medida el significado trascendente de la afirmación platónica "DIOS GEOMETRIZA". De acuerdo con la misma, y constituyendo la base angular del proceso de estructuración de las formas en la Naturaleza, vemos aparecer y desaparecer de la faz de la Tierra absorbidos por la vorágine infinita de la Evolución solar a hombres, pueblos, ideas, culturas y civilizaciones, pero dejando impresos en el ÉTER o ESPACIO UNIVERSAL, que es el Cuerpo Etérico de la Divinidad, su legado kármico o histórico en forma de figuras geométricas nítidamente reflejadas en el espacio y constituyendo partes inseparables de la Memoria Cósmica, Suma infinita del entero Contenido Universal.

Y dentro de la misma, por una hábil, sapientísima e indescriptible operación mágica o transmutación cósmica, todas estas formas geométricas van agregándose por vibración, peso y grados de sutilidad a los gloriosos Arcanos de la Vida de Dios en donde se halla la exacta Medida de la Evolución, esta inmortal medida que le da a cada cual lo que justamente se merece...

¿Podríamos imaginar así, utilizando los mágicos poderes de nuestra actividad creadora, la Vida de la Divinidad desde el ángulo sublime de la Geometría Cósmica como un supremo Arcano de Valores Psicológicos sintetizados en las tres principales figuras geométricas del CUBO, de la PIRÁMIDE y de la esfera, como tres dinámicos centros de atracción magnética dentro de cuyos indescriptibles Recipientes se vierten por “ley de afinidad" y "por orden de semejanza" las experiencias de todas las vidas que pueblan el Universo: Dioses, hombres, Ángeles, animales, vegetales y minerales, ya que en su peculiar, singular y propia medida constituyen todas ellas la Gloria Infinita de la Experiencia Divina?

¿Y no podríamos imaginar también que estas grandes Figuras Geométricas que condicionan el Pasado, el Presente y el Futuro de la propia Divinidad, no son sino la afirmación esotérica, filosófica y mística de aquellos valores inmortales segregados por el fluir de las Edades que el hombre registra como subconsciencia, conciencia y supraconciencia, otra forma de describir psicológicamente el dictado supremo del principio hermético de analogía que en las figuras geométricas del cuadrado, del triángulo y del círculo halla la Vida del Señor su más elevada y exaltada Complacencia Cósmica?

Y ya para terminar esta Introducción al libro "La Estructuración Dévica de las Formas", sólo habrá que hacer hincapié sobre la vida del hombre, el cual, siendo, como es natural, el máximo punto de referencia psicológico en nuestros estudios e investigaciones, exige que del fruto de nuestro trabajo extraigamos conclusiones científicas de orden práctico y realizable.

Nosotros estamos plenamente persuadidos que un examen profundo de la Ciencia de la Geometría, tratando de verla como el origen universal de todas las formas de la Naturaleza, podría deparar visión psicológica, humana e impersonal. Bastaría para ello que cada cual se considerase básicamente un cuadrado, constituido por su cuerpo físico, su vehículo etérico, su cuerpo astral y su mente intelectual e imaginar que tal cuadrado es todavía muy irregular e imperfecto como para poder edificar sobre el mismo la gloriosa y simbólica figura geométrica del triángulo equilátero y comprender que precisa de un trabajo lento, paciente y perseverante de integración como base de la perfección de su particular cuadrado, o Cuaternario inferior, tal como se le designa esotéricamente(2).

(2) Hay un poderosísimo MANTRAM, legado por la Jerarquía a los verdaderos discípulos mundiales, en una de cuyas sagradas estrofas se afirma: "YO, el TRIÁNGULO DIVINO, CUMPLO LA VOLUNTAD DE DIOS DENTRO DEL CUADRADO y sirvo a mis semejantes". Otra aseveración más de la importancia de los símbolos geométricos en la vida espiritual del ser humano.

La gloria espiritual del Triángulo equilátero, símbolo de la Tríada espiritual Atma, Budhi y Manas, y la incorporación de su figura geométrica en nuestra aura etérica dependerá básicamente de nuestra aspiración superior, la cual deberá orientarse constantemente hacia la cúspide de nuestro ser, al Monte Everest de nuestra conciencia, allí en donde augusta aunque desconocidamente vibra nuestra glándula pineal, conectada con valores espirituales de la más elevada trascendencia, y esperar allí, en confiada espera, que la Gloria del Señor descienda hacia abajo creando los sublimes lados del Triángulo que habrán de coincidir perfectamente con la base del Cuadrado que en procesos anteriores de ardua y dolorosa disciplina fuimos capaces de visualizar y estructurar. Tal es la Ley y el Destino de los hombres.


Vicente Beltrán Anglada
ESTRUCTURACIÓN DÉVICA DE LAS FORMAS "UN TRATADO ESOTÉRICO SOBRE LOS ÁNGELES"

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