Por la noche.

Omraam M. Aivanhov


La mañana está unida a la noche que le precede; la noche está unida a la mañana que le sigue.

Cada uno de estos momentos se deben preparar con antelación. Es muy importante que por la noche, al acostaros, no os vayáis de cualquier manera al otro mundo, porque debéis presentaros delante de seres muy elevados, muy luminosos. Debéis por lo tanto purificaros, limpiaros y prepararos para este viaje.


- Cómo hay que lavarse

Antes de acostaros, debéis lavaros, pero nd la cara, porque entonces os desprendéis de todos los buenos fluidos que os protegen y os quedaríais desmagnetizados. Si habéis hecho trabajos muy sucios, pasaos sobre la cara un guante de aseo mojado, pero no os lavéis con mucha agua.

Lavaos el cuerpo, las manos, los pies, pero no la cara.

En cuanto a los pies, es también aconsejable que os los lavéis todas las noches con agua muy caliente, lo más caliente que podáis soportar, porque un baño de pies tiene una buena influencia sobre el plexo solar. No es necesario que mantengáis mucho tiempo los pies en el agua, pero hacedlo conscientemente, e incluso habladles mientras los laváis. Podéis decides: «Mis queridos pies, nunca me había dado cuenta de que soportáis todo el peso de mi cuerpo y me conducís por todos aquellos lugares donde yo quiero ir. Ahora comprendo todos los servicios que me hacéis, ya partir de ahora os estaré más agradecido por vuestra humildad y vuestra paciencia.»


- Preparación para el sueño

1. Importancia del último momento

Un discípulo da mucha importancia a la forma de dormirse, porque es la noche la que determina el día siguiente. Así pues, antes de acostarse, se une al mundo invisible, y deja de lado todo lo que le ha turbado durante el día: los problemas, las inquietudes, las desgracias... piensa en los errores que ha podido cometer a fin de reparados durante la noche y se abandona al fin al Angel de la muerte - es el nombre que la Cábala da al Angel del sueño - porque cada noche morimos para resucitar a la mañana siguiente.

Dormirse, dejar el cuerpo fisico para ir al otro mundo, es un ejercicio que practicamos cotidianamente a fin de estar preparados para el día en que debamos partir verdaderamente al otro lado. El que no sabe cómo dormirse, tampoco sabrá morir. No existe ninguna diferencia entre dormirse y morir, salvo que, cuando morimos, dejamos difinitivamente la casa en que vivimos.

Durante el sueño la dejamos, pero subsiste una unión que nos retiene a esta casa.

Suponed que hoyos habéis sentido con buen ánimo y habéis sido felices. Pero, sin embargo, en el momento de acostaros, sin saber por qué, comenzáis a tener pensamientos de tristeza, de desaliento. A la mañana siguiente, al despertaros, os extrañáis al constatar que todo lo bueno que habíais vivido la víspera ha desaparecido completamente, e incluso, en su lugar, queda una impresión desagradable. Podéis entonces constatar que el último momento de la jornada ha sido más importante, más significativo que toda la jornada. Suponed, sin embargo, que habéis vivido una jornada un poco desagradable, pero que ante-s de abandonaros al sueño, conseguís, por medio de oraciones y buenos pensamientos, dormiros apaciblemente.

Esos últimos momentos son los que limpian todo en vosotros, los que os purifican de manera tal que a la mañana siguiente os despertáis con buenas intenciones y con buenos proyectos.

Existen en el hombre unos obreros que utilizan todo lo que aquél ha pensado en la frontera que hay entre la vigilia y el sueño, porque los pensamientos accionan fuerzas. Por lo tanto, desconfiad, no os durmáis con malos pensamientos, porque éstos destruirán todo 16 que hayáis adquirido de bueno durante el día. Mientras que si os dormís con buenos pensamientos, éstos lo mejorarán todo en vosotros, y al día siguiente os sorprenderéis de ver en qué estado de paz y de luz os despertáis. Evidentemente, no debéis pensar que podéis vivir de cualquier manera durante el día sólo porque recéis antes de dormiros, o que en el momento de morir borraréis todas las malas acciones de vuestra vida. No, porque actuando así tendréis siempre todos los diablos con vosotros. Pero, a pesar de todo, es muy importante que antes de dormiros consigáis calmaros, equilibraros, purificaros...

Si soñamos durante la noche que cometemos actos reprensibles que no cometeríamos en el estado de vigilia, es porque no sabemos preparamos para el sueño. Antes de dormirse, es necesario prepararse como para un viaje sagrado que dará resultado en un futuro próximo o lejano. Está dicho en la Cábala que cuando un hombre se duerme, un espíritu impuro se une a su cuerpo físico para sugerirle ciertas ideas, ciertos deseos... Este espíritu impuro quiere apoderarse de su cuerpo, porque posee una gran reserva de fuerzas. Para defenderos contra este espíritu impuro, es necesario rogar al cielo que envíe un Angel que os preserve de él y que os conduzca a la Escuela del Señor para estudiar el amor y la sabiduría. Así, durante la noche, tendréis siempre un guardián que dará vueltas alrededor de vuestro cuerpo para impedir al espíritu del mal que tome posesión de él.

Al acostaros por la noche, introducid en vosotros un buen pensamiento, y dejadlo trabajar durante la noche. No os acostéis nunca con un pensamiento negativo en vuestra cabeza, porque durante la noche hará estragos en vuestro subconsciente.

Suponed que antes de dormiros, os sentís invadidos por la angustia: no os quedéis en la cama, levantaos, encended vuestra lámpara; haced algunos ejercicios de respiración, decid una oración; o leed una página de un pensamiento elevado, y volved a acostaros. Si este estado reaparece, levantaos por segunda vez y recomenzad. En todo caso sabed que no podéis luchar eficazmente quedándoos tendidos. Decís que si os levantáis cogeréis frío, y que podéis luchar con el pensamiento mientras os quedáis confortablemente en vuestra cama. No, solamente si somos extremadamente poderosos podremos defendernos en ese caso. En la posición horizontal somos más pasivos y menos fuertes. Y al contrario, en la posición vertical tenemos más fuerza y más posibilidades de actuar...


2. Ejercicios y oraciones

El Maestro Peter Deunov ha indicado una fórmula para recitar en el momento de acostarse; la recitamos apoyando la palma de la mano derecha sobre el plexo solar, y el dorso de la mano izquierda situada en la espalda, igualmente al nivel del plexo solar. Esta fórmula es la siguiente:

Dios es en mí luz,
Los ángeles son el calor,
Los hombres son la bondad. (3 veces)
Dios es en mí luz,
Mi espíritu es el calor,
Yo soy la bondad. (3 veces)
Para los que lo deseen, ofrecemos esta fórmula en búlgaro:
Gospod veuv méné é svétlina,
Anguélité seu toplina,
Tchélovétsité seu dobrina. (3 veces)
Gospod veuv méné é svétlina, Douheut mi é toplina,
Az seum dobrina. (3 veces)

También podéis decir: «Dios mío, permíteme ir esta noche a Tu escuela de amor, de sabiduría y de verdad, a fin de que pueda aprender a servir mejor Tu causa, para que Tu Reino y Tu Justicia desciendan sobre la tierra.» Quedaos algunos minutos en meditación, trazad con la mano derecha un pentagrama en el aire y después os acostáis.


3. Orientación y posición

La posición que adoptamos para dormir es también muy importante. En principio se recomienda orientar la cabeza al Norte o al Este. Es preferible no dormir boca abajo, ni boca arriba, porque los desechos se acumulan en la columna vertebral; tampoco sobre el lado izquierdo, a causa del corazón. La mejor posición es del lado derecho porque los desechos se acumulan en el hígado, que es precisamente el encargado de eliminados. Podemos cambiar de posición a lo largo de la noche, pero es aconsejable dormirse sobre el lado derecho...


4. El insomnio

En lugar de luchar durante horas contra el insomnio esforzándoos en cerrar los ojos para dormir, pensad que habéis decidido manteneros despiertos. Levantaos, poneos a trabajar y seguid así hasta que sintáis que os apaciguáis.

O si no quedaos acostados, pero tened los ojos abiertos y mirad en la obscuridad con la firme intención de quedaros así toda la noche, con la consciencia bien despierta: constataréis que poco a poco os vais amodorrando. Entonces comenzad de nuevo y haced un esfuerzo por mantener los ojos bien abiertos. De esta manera el sueño llegará rápidamente, mientras que si intentáis dormiros cerrando los ojos, no lo conseguiréis.


Otros métodos:

Beber agua caliente.

Masajearse el plexo solar en sentido inverso a las agujas del reloj.


5. El significado del sueño para el discípulo

El verdadero discípulo deja su cuerpo y va a reunirse con su Maestro, junto al cual continúa instruyéndose. Lee los libros más secretos en las bibliotecas del universo y asiste a ceremonias grandiosas de las que a veces guarda el recuerdo, aunque el cerebro humano no está preparado para recordar tales cosas. Ese recuerdo deja en su corazón una sensación tan sumamente dulce y tan llena de tranquilidad que, al despertarse, se pregunta: ¿«Dónde he estado esta noche? Lo que he visto, ¡Era tan sumamente bello!... ». El dormir se convierte en un acto sagrado cuando nos acostamos con la intención de ir a estudiar al otro mundo, porque es allí donde recibimos la verdadera iniciación.



Extracto de LA NUEVA TIERRA
OMRAAM MIKHAËL AÏVANHOV

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2 Comentarios de lectores

08/01/2022

Hermoso. Muchas gracias


Diana Margarita desde Colombia

14/12/2021

Que fantástico!!! Es una verdadera instrucción para nosotros, los que queremos hacer paz para todos y todo y sobretodo para uno mismo.
Me encantó el mensaje, buscaré información del escritor. Muchas gracias Oso amoroso!

Raul desde Chile