Egipto 9. Descubrimiento del Yo Parte 7

Kryon


Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Para quienes escuchen más tarde, estamos en la cubierta superior de un banco en el Nilo, con barcos que pasan, se oye música, el sol se está poniendo y empieza el aire a enfriarse. Y estamos en Egipto. Estamos muy cerca de la ciudad de Luxor y tenemos frente a nosotros un grupo de trabajadores de luz.

Hay algo que mi socio ha descripto como realidad de consenso, y hoy vamos a hablar un poquito de eso, en referencia a Wo, que hoy está por oír algo que puede que lo ahuyente de todo lo que se le ha dicho. Es profundo y sin embargo polémico, increíble, tiene que ver con Dios.

Y ustedes se preguntan, quién, qué, cómo, todas las cosas sobre Dios. Porque su mente, queridos, ha tenido una imagen de eso que es Dios durante toda su vida, a partir de aquellos de su cultura en quienes ustedes confían. En esta cultura pueden oírlo; oyeron el resultado: una oración y el culto. Creencia fuerte y dedicación. Allá de donde ustedes vienen tienen lo mismo, pueden ir a un lugar para eso, o no. Pero garantizo que a medida que crecían, oyeron al respecto. Recordarán la primera vez que sus padres pueden haber dicho la palabra “Dios”. O tal vez no lo hicieron, simplemente los llevaron a un lugar donde aprendieron de otro modo.

Pero la realidad de consenso es especialmente para un niño aquello que está sucediendo, lo que los adultos hacen. Y muy a menudo todos ustedes, de niños, son impregnados con esta realidad de consenso y se convierte en su sistema de creencia. Una de las cosas más interesantes, si quieren ver las estadísticas, es que la mayoría del planeta cree en este Dios único. Y tienen muchas maneras diferentes de mostrar sus creencias, o clasificarlas, u organizarlas, o poner reglas alrededor de ellas. Muy a menudo se centran en un profeta que luego es el que enseña sobre Dios.

Pero la realidad de consenso no les permite ver realmente, realmente, qué es Dios. Porque están limitados a lo que les dicen, o por medio de quién tienen que ir para llegar a Dios. O las reglas al respecto. Y eso obnubila el esplendor, la gloria, la belleza, la compasión, la bondad, que es central y pura y espesa alrededor de eso que es Dios.

Wo fue otra vez a ver al hombre a quien había estado viendo, y se dio cuenta de que este hombre era un maestro, tal vez un guía. El hombre representaba a un grupo de pensadores con alta consciencia que atrajeron a Wo originalmente porque a él le costaba andar por la arena y vio que a ellos no. Eso es una metáfora, queridos, de una baja consciencia y de una alta consciencia. Y él estaba entusiasmado por lo que le había dicho sobre lo que él podía hacer de muchas maneras, y sobre quién era él. Ciertamente estaba descubriéndose a sí mismo. Pero todavía era elusivo, porque Wo no entendía por qué estas cosas aumentarían lo que estaba descubriendo sobre sí; él sentía que se conocía bien a sí mismo; estas eran solo herramientas, y cosas que estaba descubriendo sobre su cuerpo y la consciencia y la realidad… pero estaba casi listo para saber más.

Cuando vio a su amigo, su maestro, el maestro le sonreía, como si supiera algo que Wo no sabía. Ciertamente sabía. Este iba a ser el punto a partir del cual Wo volvería o no, porque Dios estaba a punto de aprender sobre Dios. No la realidad de consenso, sino la verdad.


El hombre miró a Wo y dijo “Bienvenido de regreso, Wo. ¿Estás listo para la lección de lecciones? La que va a iniciar muchas más ideas y lecciones. Una en la que puede que tengas que pensar durante mucho tiempo antes de regresar. Una con la que puede que tengas que sentarte y descubrir si es real o no antes de volver.” Y Wo se dio cuenta de que venía algo profundo.

El hombre miró a Wo y dijo: “Wo, tú no eres quien tú crees que eres. Eres una sombra de quien eres. No tienes idea de qué es el ser. Wo, dime: ¿quién es Dios?” Y Wo intentó decirle a este maestro lo que a él le habían dicho. Dijo “Bueno, Dios es una especie de supervisor. Dios es aquél a quien oramos, y es el que nos otorga las cosas que necesitamos.”

El hombre lo miró y dijo: “Eso no es correcto. Dios no es ninguna de esas cosas. Siéntate, Wo, y escucha, amigo mío, algo que no esperabas.” Y el hombre inició una completa explicación de la Fuente Creadora de todas las cosas, una manera de decir cuán grande es Dios, que era imposible; “Dios no es una entidad, no es un quién, no es un qué. Dios es. Dios es la Fuente de cada pedazo y partícula de todas las cosas en todas partes. Dios está en cada uno de los átomos que te componen. Dios es luz en un lugar oscuro. Dios es luz en un lugar iluminado. Dios es amor.”

Y Wo escuchó y se dio cuenta de que era mucho más grande que lo que le habían dicho. Y en la mente de Wo, en ese punto, él pensó ¡Vaya! ¡Me pregunto si alguna vez podré llegar a un lugar donde me pueda comunicar con ese Dios! Y el hombre sabía en qué estaba pensando Wo, y dijo: “Wo, ¿tú amas a Dios?” Y Wo contestó inmediatamente, dijo “Sí. Esta es mi enseñanza, que yo ame a Dios”. Y el hombre dijo “¿Realmente amas a Dios?” Y Wo se detuvo un momento, como si quizás su respuesta no había sido lo bastante buena, y reflexionó por un momento. Y dijo “Sí”.

Y el hombre continuó, y dijo “Dios es lo más sagrado, para usar el término egipcio. Dios es más que lo que tú piensas, porque Dios es personal. Este Creador del Universo, Wo, ¡conoce tu nombre!” Eso sobresaltó a Wo. “¿Él sabe mi nombre?” “Por supuesto”-

Luego el hombre miró a Wo y dijo: “Te voy a decir algo en que tienes que reflexionar. No hubo un comienzo de Dios, Wo. Todo en este planeta es lineal; Dios no lo es. Todo lo que tienes, tiene un comienzo y un final. Todo lo que tienes envejece, y hay un ciclo. Y nada de eso es Dios. Dios estaba aquí antes de que ‘aquí’ se pudiera definir. No hay un final de Dios. Y esto es lo que debieras saber, Wo, debido a lo que te voy a decir. Si yo dijera ‘En el principio’ estaría equivocado; no hubo principio con Dios; simplemente existió como la Fuente Creadora de todas las cosas. Y sabe tu nombre. Y esta es la razón: porque todas las almas, en toda esta galaxia y en el universo entero son parte de esa Fuente Creadora. No hubo principio ni habrá final para ningún alma; no fue creada, simplemente fue. La estructura del alma, así como la ves, quién eres, eso tiene estructura, y eso fue creado. El sistema en que estás, que es tu alma, fue creado. Pero la esencia de tu alma es Dios. Wo, si tú amas a Dios, debes amarte a ti mismo.”

Eso sobresaltó a Wo, porque amarse a sí mismo es una cosa egoísta, no es algo que se supone que debas hacer, y eso es lo que sus líderes religiosos le habían dicho, “Wo, vigílate, para no ser engreído.” Y aquí viene este hombre a decir “Ámate a ti mismo, tanto como amas a Dios”, y Wo dijo “Quiero más explicación.” Y el hombre dijo: “Sí, la quieres. Wo, amarte a ti mismo no es algo que puedas considerar una emoción, o una trampa del ego, como dicen. Es amar la esencia de la imagen de Dios dentro de ti. Amarla tanto que empiezas a emularla, lo mejor que puedes. Porque tu alma nunca tuvo un comienzo ni un final. Y tú estás en tu alma. Y voy a contarte más sobre el sistema de tu alma, Wo. – Si regresas.”

Y Wo dijo: “Querido hombre, cuyo nombre nunca siquiera pregunté, ¿quieres decir que yo soy Dios?” Y el hombre lo miró y dijo: “En cierto sentido, tú eres un pedazo del Creador, caminando sobre la Tierra en forma humana. Con libre albedrío para descubrir esta verdad o no. Y si eliges descubrirla, hay mucho más para decirte. Amarte a ti mismo es el primer paso para lograr todo lo demás que te he dicho que puedes hacer. Vete de este lugar, Wo, y reflexiona sobre esta verdad.”

Y Wo miró al hombre y dijo “Esto es profundo. Debo pensar. Debo pensar. Va contra todo lo que se me ha enseñado. Señor, ¿cuál es su nombre?” preguntó Wo. “Nunca pregunté eso”. Y el hombre miró a Wo y dijo “Puedes llamarme hoy Yu Sha” Wo estaba confundido; un nombre es un nombre; ¿por qué llamarlo así hoy? Y el hombre se levantó y se fue. Yu Sha.

Wo se fue, más confundido que cuando llegó; tenía mucho en qué pensar. Estaba a punto de entrar en algo que era grandioso, pero en el proceso podía perder amigos y familia, si les contaba lo que sabía.

¿Dónde están ustedes en todo esto, queridos, hoy en día? ¿Están al borde de saber que Dios es más grande que lo que jamás les han dicho? Así lo espero. Porque cada cosa que piensan, tan grandiosa como sea, solo será una porción de la verdad.

Puede que oigan las torres a mi alrededor, al rendir culto, al llamar a la oración en esta tierra. Dios es tan grande, queridos. La invitación se extiende para que reflexionen sobre esto ustedes mismos.

Y así es.

Kryon



Canalización de Kryon por Lee Carroll
Egipto 9 – Barco en el Nilo –marzo 14, 2022
Descubrimiento del Yo – Parte 7
Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro
www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

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