Permanecer en la presencia del Cristo.

Oriol Bonilla


Queridos hijos e hijas de la Tierra, Yo Madre María os envuelvo en el amor y la dulzura. Os hago entrega de estos tres decretos para potenciar vuestras existencias, y ampliar vuestra estructura vibracional con la intención de elevar vuestras existencias, en su mayor expresión. Que la luz sea en vosotros, y que esta se magnifique hasta la eternidad de la que sois parte.

1. Yo Soy la Luz, que os entrega el amor en su magnificencia.

A través de esta misma energía de luz, os unifico a todos y cada uno de vosotros y es así, que podéis sentir a través de la emoción la conjunción energética de mi expresión en vuestras consciencias. La que se expande sin fin y se representa a través de millones de geometrías que se unifican unas con otras, caracterizando la verdadera expansión de las civilizaciones que han establecido sus reinados hasta el momento actual, de vuestras existencias. Sois parte de cada una de ellas, y tan solo tenéis que despertar la presencia del Cristo para restablecer esas energías, en vuestras consciencias en la actualidad. La simbiosis de la evolución se refleja a través de la continuidad de la vida, una vida eterna fuera de la carne como experimentáis en vuestra realidad, sino en el Espíritu donde se construye la verdadera extensión de luz y sabiduría que se caracteriza por todo lo que es.

2. Yo Soy la Palabra que envuelve vuestras existencias en la Luz.

Esto os hace conscientes, de que percibís en todo momento la presencia de mi identidad, una energía benevolente y sagrada que os hace vibrar en armonía con el todo, y que de alguna forma siempre habéis percibido y en este momento la sentís de veras. Sentir significa experimentar que no hay mejor sensación que despertar al interior, y presenciar que todo es luz y gratitud en forma pensamiento. Esta se consolida en cada una de vuestras células y os hace comprender a través de vuestro Ser, que la única separación entre Yo y cada uno de vosotros es la impresión mental de una realidad basada en la materia, que no tan solo os limita a nivel del Espíritu sino que os aleja de construir en la pureza de vuestras existencias, la verdadera ilusión de volver al hogar del que formáis parte. Sentir como la palabra transmite luz a través de vuestras cuerdas vocales, y así, envolver a vuestro alrededor de colores y formas para su propia ascensión.

3. Yo Soy la Presencia de cada uno, en la eternidad del caminar recorrido.

El letargo que muchos habéis experimentado, de alguna forma os ha alejado de ser quienes realmente sois, ya que la forma pensamiento negativa os ha hecho creer que no habría manera de salir de esa impresión. Simples conjeturas de proyección mental negativa, que en estas palabras se transformaran mostrándoos realmente que la presencia del Cristo en vosotros, es la puerta de entrada a la eternidad que os representa. Ahora, es tiempo de que por sí mismos liberéis esas energías y les deis una inclinación energética mas afín a quienes realmente sois, lo que os mostrara conscientemente que todo lo que habéis caminado hasta el presente, es en un beneficio propio y sagrado. Mirar hacia atrás, ya no generara más dolor ni sufrimiento sino que os entregara, un beneficio constante de luz y armonía a través del amor que lo creo. Nada queda en el azar, o fuera de lo que podáis experimentar bajo vuestra impresión mental humana.

En este preciso instante adentraros hacia el interior, y ser conscientes de vuestras existencias hacia la eternidad, al participar de la ilusión de ser eternamente amados.

Me entrego en mi Ser para mostraros la verdad, y a través de esta haceros conscientes de que sois tan grandes como podáis imaginar, siempre que lo hagáis desde ese sentimiento de amor y fraternidad hacia el Cristo en vosotros. Toda la constitución del Universo del que formáis parte, es una expansión de energías que se unifica en la contemplación de la vibración energética más afín, que se representa a través de vuestras existencias. Es de esta forma, que podéis experimentar que atraéis a vuestras vidas la misma expresión de pensamiento, que emitís en vuestras emociones. Esto queridos hijos e hijas, es lo que os hace caer en la debilidad de creer que no podéis atravesar esas mismas limitaciones que vosotros os habéis implantado, ya que la fortaleza con la que fueron creadas, tiene que ser restablecida de nuevo en el amor y la comprensión de poder trascenderlas.

La presencia del espíritu, os envuelve en su totalidad y os entrega la sabiduría de experimentar que todo es como tienen que ser, y que en ningún instante de vuestras experiencias se representa el dolor, más que a través de una proyección mental negativa que no es capaz de vibrar en resonancia con la eternidad. Sois libres de elegir el sendero a seguir, y este tan solo se representa en dos direcciones, la luz y claridad o la oscuridad y el miedo. Permanecer en la presencia del Cristo, os envuelve en esa energía de amor y de profundidad que constituye despertar a la verdad y daros cuenta, de que todo es tan sencillo como la intención de poder realizarlo. Una vez sentís que sois parte del todo, la magnitud de vuestras existencias se amplifica de tal forma que podéis adoptar cualquier existencia anterior que os represente, y exponerla a través del pensamiento.

Esta es la presencia de la luz, de la que os hago entrega en este preciso momento.

Me alegro de haceros conscientes de la inmensidad de la que sois parte, a la vez que os entrego la benevolencia de ser tan grandes como podáis llegar a imaginar. Utilizar la imaginación y ser guiados a través de estas palabras, a que esta es una herramienta en la luz que os facilita notablemente, el comprender que sois los portadores de la verdad y que una decisión es el inicio, de una larga travesía de experiencias en la materia que os representa. La impresión de sentir la luz de quienes sois, os caracteriza por elegir desde la verdad y construir desde la certeza de que todo es realmente perfecto, a los ojos de la divinidad que os representa. Prestar atención a vuestras propias decisiones, y ser conscientes de que estas marcaran el camino a seguir, basando vuestro aprendizaje en la intensidad de amor y de luz que experimenten vuestras formas pensamiento.

En la expansión de vuestras células, la Madre María en dedicación y gratitud por vuestras existencias como seres humanos.


A través de Oriol Bonilla.

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