Las semillas de plenitud en vuestro interior desean brotar.

Jesús ~ Jeshua


Queridos amigos, soy Jeshua. Hoy estoy aquí para celebrar junto a vosotros. Honro a vuestras almas y veo la grandeza en todos vosotros. Habéis venido a Egipto para reuniros con una parte más profunda de vuestras almas. Es vuestro ser más grande, vuestra conciencia más alta, la que buscáis expresar y canalizar hacia la tierra. No es una coincidencia que estéis precisamente aquí en estos momentos, porque en vuestros corazones existe un anhelo para conectar con quienes sois realmente. A menudo os sentís fracturados o incompletos. Es como si no tuvierais un acceso completo a vuestra sabiduría interior y a vuestra fuerza creativa. En alguna parte de vuestro interior más profundo, os acordáis de cómo era sentir y tener a vuestro alcance esa fuerza creativa y esa sabiduría interior y por eso, siempre las buscáis.

En el mundo actual, con la educación y formación que habéis recibido, vivís distraídos de vuestro “yo” interior. Desarrolláis personalidades que están casi enteramente enfocadas hacia el mundo exterior y la sociedad. Sin embargo, sois almas despiertas y no podéis, del todo, olvidaros de quiénes sois verdaderamente. Por eso, notáis ese desgarro en vuestro interior y la mayoría os sentís así desde vuestra infancia. Para poder acceder a vuestro “yo” verdadero, debéis liberaros, o incluso distanciaros de muchas de las ideas que os han inculcado. Es preciso que deis un paso atrás, o bien os separéis de la forma en la cual os han educado. A menudo os sentís incómodos con el tipo de educación que habéis recibido o los trabajos y las profesiones que ejercéis; la parte de vuestra alma que os llama, os aparta de las formas de pensar más corrientes, de la sociedad humana. Y por ello parece que la llamada de vuestras almas os lleva a un lugar, a un espacio de soledad y separación.

Queréis sentir el sustento de un tipo de energía y vibración que aparentemente no está disponible en este mundo. Si os encontráis en este espacio de soledad, inevitable en el curso de vuestra vida, tendréis una sensación de desafío muy profunda. Sin embargo, este lugar de soledad, donde os sentís tan diferentes de la conciencia dominante en el mundo de hoy, es un portal a otro nivel de conciencia.

Os pido, en este instante, que conectéis con la parte de vosotros que se siente fuera de vuestro hogar, que no resuena con la realidad en la cual os encontráis. Sentid cómo os han malinterpretado, y cómo habéis sentido una falta de reconocimiento por parte de otros a lo largo de vuestra vida. Sentid vuestra propia soledad. A menudo habéis luchado contra esta soledad y buscado respuestas en del mundo exterior. Os pido que estéis totalmente presentes y seáis conscientes de vuestra soledad interior. Adentraros con vuestra conciencia hasta sentir vuestro cuerpo desde vuestro interior. Sentid la tristeza en vuestros corazones al encontraros desconectados del todo, de la unidad. Hay una parte de vosotros, que podéis llamar vuestro niño interior, que se siente totalmente perdido y confundido en medio de la realidad actual. Es de suma importancia que lo conozcáis y conectéis con él. Por ello, conectad con él en este momento y sentid dentro de vuestro cuerpo físico dónde se encuentra este niño.

Ese niño interior es muy sensible. Es compasivo y cariñoso, sabe y ve muchas cosas. Es un niño del universo que ha viajado durante muchas, muchas vidas. Y para que ese niño verdaderamente experimentara la vida, tuvo que desprenderse de toda fuente de conocimiento profundo. Cuando comenzáis vuestro viaje como almas, cuando empezáis a tener vidas encarnadas, tenéis que soltar una parte de vosotros. Vosotros – de alguna manera – os separáis de vosotros mismos. Ésta es la herida original de separación. Es vuestra división interior. La parte que es niño en vosotros, es tremendamente valiente. Es curiosa y aventurera y ama apasionadamente la vida. Pero a veces también es ignorante e inocente. Necesita de vuestra guía y dirección. Así que, conectad con ese niño interior, esa parte tan valiosa y preciosa de vosotros mismos – que es la vida misma. Vuestro niño interior representa la dualidad: las emociones internas que suben y bajan, las dudas, los miedos, las alegrías y las luchas … es como un océano de sentimientos y sensaciones dentro de vosotros. Honrad esa parte de vosotros.

En estos tiempos, en estos momentos de transición, vuestra labor es enfocar vuestra atención a ese niño interior. En los templos que habéis visitado, habéis sido testigos de cómo en el borde final de cada templo, el cielo y la tierra se juntan. En la parte más sagrada de cada templo, el techo y el suelo simbólicamente se fusionan, lo que significa que es donde la conciencia se fusiona con la vida, donde la unidad se junta con la dualidad. Y aquí es donde la herida original de la separación, se sana.

Imaginaros que estáis dentro de un templo – cualquiera que os venga en mente – y que estáis en este sitio sagrado donde el cielo y la tierra se fusionan. Sentid la energía del cielo o de la conciencia en la parte superior de vuestro cuerpo. Esta es la energía que tanto habéis anhelado. Es la energía de la claridad y el conocimiento. Sentid como entra por vuestra cabeza y vuestros hombros, por vuestro corazón. Esta es la energía que mantiene todo en unidad, a lo largo de todas vuestras vidas. Permitid que las células de vuestros cuerpos se abran, simplemente pedid que reciban esta energía de hogar. Inhaladla y absorbedla en vuestro interior, dentro de las células de vuestro cuerpo. Allí esta energía está muy presente. No es preciso que estéis en un templo para poder conectar con ella, pero si estáis ahí y sentís la energía de los templos, os puede ayudar a recordar y de esta forma conectar con ella.

Esta energía cósmica no es algo externo a vosotros, como he dicho antes, es realmente la parte esencial de vosotros. Ahora podéis verdaderamente abrazar, aceptar y encarnar esta energía. Ahora es el momento de traspasar más allá de la dualidad. Para poder sumergiros en la dualidad y todas las emociones que conlleva, ha sido necesario tener múltiples vidas. Habéis tenido que realmente vivir la experiencia sin el conocimiento y la sabiduría. Pero ahora estáis listos para seguir adelante. Lo que no significa que rechacéis la dualidad; no significa que defenestréis a vuestro niño interior. Al contrario, debéis abrazarlo y entonces … el baile más hermoso de creación emerge.

Sentid la energía de la tierra, del niño interior en la parte inferior de vuestro cuerpo, sobre todo en vuestro vientre. Ese niño busca que lo guíen y quiere ser abrazado y acogido por vuestra parte consciente. Ha llegado al final del ciclo de vidas en las cuales ha estado sumergido en la vida terrestre. Quiere ser elevado. Así que, ahora, imaginad que la parte de conciencia cósmica que está en la parte superior de vuestro cuerpo baja del corazón al vientre, a vuestro abdomen. Hay un ímpetu y una sincronicidad en vuestro camino de crecimiento: el secreto es que el niño interior solo se abrirá a la orientación de vuestro ser superior cuando haya terminado el ciclo de experiencias. En vuestra vida cotidiana, experimentáis este fin de ciclo cuando (por fin) os rendís, cuando os rendís verdaderamente y completamente a lo que es. En dicho momento de rendición, que a menudo es un momento de no-saber-pero-aceptar, os abrís a una sabiduría superior que no proviene de la mente.

Y muchos de vosotros estáis preparados y listos para rendiros. Cuando llegáis al extremo y al umbral de la dualidad, casi habéis llegado al otro lado. Es una transición, pero vuestros ojos humanos no ven más allá de la oscuridad. No es posible encontrar verdadera plenitud dentro del mundo de la dualidad.

Ahora imaginaos que vuestra parte cósmica y consciente se fusiona con vuestro niño interior, la parte que siente emociones y sensaciones. Como si de un juego se tratase, imaginaros como sería, y qué le pasaría a vuestro niño interior si las dos energías se fusionaran en perfecta armonía. Es posible que empezarais a ver un ángel glorioso y magnifico bailando en la tierra. Ved qué energías se generan en vuestro interior cuando estáis totalmente conectados tanto al cielo como a la tierra. En este estado, os encontráis en unidad con vosotros mismos y os encantará estar en la tierra. Sentid las energías que fluyen hacía arriba y hacia abajo desde abajo y desde arriba. Este es vuestro destino, fusionar estas dos energías. Es un acto de pura creación.

Por ahora os parecerá que es una imagen del futuro, pero os pido que sintáis esta promesa dentro de vosotros, una promesa de unidad y creatividad.

Observad detenidamente quienes sois en este estado de equilibrio creativo y ahora pedidle a este ser, vuestro “yo” futuro, que os guie y aconseje. ¿Qué es importante que sepáis ahora? Sentid la profunda sabiduría interior de ese “yo” superior y miradle a los ojos. Recibid sus bendiciones.

No podéis imaginaros la belleza y sabiduría que lleváis dentro. Estáis verdaderamente creando algo nuevo en el universo. No estáis simplemente volviendo a casa cuando terminéis este ciclo de vidas. En vez, continuareis siendo aventureros y creareis hogar, creareis unidad en sitios muy distintos del universo. Sois admirados profundamente por vuestra valentía y vuestra audacia. Respetaros a vosotros mismos y confiad, tened fe en el futuro. El hogar siempre está dentro de vosotros, en vuestro interior.


Pamela Kribbe
Pamela canaliza a Jeshua (Egipto, diciembre 2017)
Traducido del inglés por Cristina Yoh
https://jeshua.net/

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