Un paso atrás.

María


Querida gente hermosa:

Soy María, quien ha sido la madre de Jeshua en la Tierra. Los saludo a todos desde el amor y la calidez del Hogar. Permitan que la energía del Hogar los envuelva y los reciba. Permitan que fluya a través de todo su cuerpo. Sientan la cálida y suave energía del Hogar. Relájense por completo, no necesitan hacer nada aquí, ni llevar nada a cabo, solo estar y recibir.

Antes de que empezaras este viaje en particular a Portugal, en algún momento sentiste: “Sí, quiero hacer esto”. Quizás no sabías con exactitud por qué o qué era lo que te atraía, pero sentiste un momento de alegría, de entrega, un momento en el que decidiste sumergirte en este viaje. Ahora estás aquí y buscas conectar con la Madre Tierra en este lugar. Has venido aquí para dar algo de ti mismo, para compartir una parte de tu energía y para recibir algo a cambio, aun si no sabes con exactitud lo que es. A menudo no puedes comprender con tu mente la importancia o el resultado de algo que realizas desde la inspiración, desde una sensación de alegría.

Ahora permite que la energía tome la forma de lo que tu alma quiere recibir durante este viaje.

Permítele que borbotee desde la Tierra. Permite que el corazón de la Tierra te toque, te alimente y te dé lo que necesitas. Estás enraizado en la Tierra y donde sea que vayas o estés en este planeta, estás conectado con ella.

Los lugares en este planeta tienen energías diferentes. ¿Por qué estás ahora aquí, donde estamos nosotros? Deja que la Tierra te cuente. Siente su energía de madre, enriquecedora y suave, que sin usar palabras sabe qué es necesario. Siéntete respaldado por su energía y deja ir el pensamiento excesivo, sobre lo que debes hacer o lo que crees que necesitas. La Tierra, tu madre, conoce lo que te conviene y lo que necesitas. Confía en ella y suelta toda resistencia. Imagina que todas las células de tu cuerpo se abren por completo para tomar aquello que les hace bien, lo que las nutre y las rejuvenece.

Has venido aquí en la víspera de un nuevo año. Deja ir las energías del año que acaba de pasar, sácalas fuera de ti. Fue un buen año con todo lo que trajo; has pasado y soportado muchas cosas. Has observado el dolor en ti y, en muchos de ustedes, antiguas capas han salido a la superficie y se han vuelto visibles. A veces las has sentido en carne viva, como una herida que aún no ha sanado. Imagina que ahora alivias esas heridas con ternura. Permite que la energía de la Tierra, y del Año Nuevo que llega, cubra esas heridas con ternura y las sane.

Estás transitando un tiempo de cambio que, por supuesto, siempre es parte de tu vida: en todo momento. Pero ahora hay algo que está aconteciendo en la consciencia colectiva de todas las personas en la Tierra. Una consciencia mediante la cual mucha gente desea lo mismo, por lo que está surgiendo una movimiento. Ahora hay muchas personas en la Tierra que están despertando, que sienten en lo profundo el llamado de sus almas. Algunos no saben por qué lo sienten, no lo pueden describir con palabras mientras que otros tienen un conocimiento más consciente de ello. Juntos crean un conjunto, una onda combinada de energía que los eleva y quiere llevarlos a un nuevo tiempo y a una nueva Tierra.

Esta combinación de energía se vuelve más fuerte a medida que ustedes acercan sus energías. Cada individuo es un canal para esta nueva energía, la nueva consciencia que quiere enraizarse en la Tierra. Imagina que estás ubicado en una ola enorme de agua luminosa a la que la luz del sol ilumina. El agua brilla con colores dorados y pasteles. En esta ola, hay una enorme corriente poderosa y tu única seguridad es seguir a esta ola de cambio. No nadar en contra de la corriente, sino confiar y dejarte llevar por ella.

Imagina por un momento que te relajas y, entregado por completo, el agua de esta ola penetra todas tus células sin que sepas a dónde te lleva. Mientras más confías y te entregas al cambio, se siente más fácil y liviano. ¿Cómo lo haces? ¿Cómo aprendes a confiar y a entregarte? Esa es la pregunta para muchos de ustedes, ya que es precisamente durante este tiempo que mucha gente está siendo puesta a prueba, a medida que muchas certezas caen, en especial a medida que las estructuras materiales colapsan: los trabajos, los hogares, todo lo relacionado con el dinero. Y, además, en el campo de las relaciones, desaparecen muchas certezas externas, lo que puede causar mucha confusión como si se moviera el suelo donde pisas. Muchas personas sienten que se están ahogando en esta ola de cambio y pierden de vista la perspectiva más amplia que les muestra hacia dónde los está llevando.

En el proceso de transición en el que te encuentras en la Tierra, hay un trasfondo de mucha ansiedad, pánico, incertidumbre, duda, soledad y tristeza y a veces sientes ese trasfondo. Cuando estás con otras personas, esa energía puede llegar precipitadamente y te sobrepasa. En estos tiempos resides en dos mundos. Aquí me dirijo a ti que estás de manera consciente dando pasos hacia el nuevo mundo, hacia una nueva consciencia dirigida por el corazón. Quieres avanzar en esta corriente de energía dorada y brillante y, sin embargo, a la vez, te sientes arrastrado hacia una montaña de viejas energías que pueden sentirse caóticas.

¿Cómo te mantienes de pie en este campo de energías en movimiento? La clave está en dar un paso atrás y después dos hacia adelante. Si te sientes arrastrado hacia esa energía antigua de miedo, duda, desconfianza o autocrítica, da un paso hacia atrás. Sé consciente de lo que está ocurriendo y que tú no eres eso. Da un paso atrás hacia tu centro dorado, la energía del Hogar, y recuerda quién eres. Ya no necesitas continuar sólo para que la vieja energía te consuma; estás listo para la nueva era.

Te hablo de esta manera porque estás listo para residir en la nueva Tierra. En especial en el ámbito de las relaciones, por ejemplo, puede resultar tentador mantener un pie en el viejo mundo porque te sientes muy conectado con ciertas personas y quieres llevarlos contigo en tu viaje. Pero esto no puede suceder porque cada uno crea y elige su propio camino. No puedes hacerlo por otra persona; no puedes forzarlos a cambiar. Es una señal infalible de amor cuando sueltas y te paras sobre tus propios pies en esta nueva Tierra.

No los estás abandonando, todavía estás presente pero eres parte de otra realidad. En cuanto tengan la madurez necesaria y estén listos para recibir esta realidad, se les creará una nueva conexión. Ya no puedes aferrarte a relaciones dominadas por la dependencia, el miedo o la lucha. Esto aplica a todos los ámbitos: relaciones de pareja, amistades y relaciones de negocios.

Solo puedes ser parte de dos mundos por cierto tiempo. En algún momento deberás soltarte. Por lo tanto, atrévete a decir adiós a las personas o situaciones que te tiran hacia lo viejo. Date cuenta, en el fondo, que te estás haciendo un favor a ti mismo y al otro porque vas a vivir con más fuerza desde lo nuevo y te vuelves un ejemplo de eso para ellos. Te pido que pienses en alguien en este momento en tu vida, alguien con quien estás en una relación en la que sientes que una energía vieja se está desarrollando entre ustedes. Diferentes aspectos de poder y de dependencia, de lucha o de ansiedad desempeñan un papel en esa relación. Atrévete a ser honesto y auténtico en este punto.

Imagínate que esa otra persona está frente a ti y observa si descubres una o más cuerdas energéticas entre tú y la otra persona. Observa si hay una cuerda que no es brillante o que no se siente libre y que no fluye. Hazte esta pregunta: “¿por qué sigo sosteniendo esta cuerda, por qué me siento obligado o por qué deseo mantener esta cuerda?” Mírala con honestidad y franqueza y deshace y desconecta la cuerda. Date cuenta que el romperla es un acto de amor porque el propósito de toda vida es radiar desde su propio centro, independiente y libre. Eso es amor. Solo cuando eres independiente y libre puedes conectar en realidad con otra persona y sentirte feliz y sorprendido en una relación. Mientras necesites de otro para llenar un vacío o para sentirte completo, hay expectativas. No eres libre y no dejas que la otra persona sea libre.

En la nueva era, vives en libertad. Eres completo en tu interior. Siéntelo por un momento. ¿Qué se siente cuando el aura a tu alrededor está llena de tu propia energía, cuando puedes relajarte y estar en paz dentro de ti? Cuando puedes sentir esta paz, estás conectado a tu Yo divino más profundo, tu alma.

Imagina que tu alma está presente en este espacio como si fuera un sol radiante, una esfera de luz que está ahí justo arriba de tu cabeza. Siente la luz de tu alma a tu alrededor, que te abraza con cariño y penetra en todas las células de tu cuerpo. Siente lo feliz que es tu alma cuando te puede acoger. Lo hermoso que eres para tu alma así como eres: perfecto. Está orgullosa de ti. En su presencia, todo lo que eres es valioso.

Permite que la luz de tu alma, tu centro divino, fluya a tu corazón y hasta llegar a tu abdomen. Siente la fuente inexhaustible de energía que es. Si ingresas al mundo desde esta conexión, conoces con asombro, interés y alegría a otra gente. No tienes necesidad de que otra persona te complete. Imagina que hacemos esto aquí y ahora. Desde la unión de tu centro divino, tu alma, estamos aquí en este círculo de personas e irradiamos luz. No esperes nada, no necesitas nada. Simplemente “eres quien eres” y no retienes nada. Permites que tu esencia irradie luz por completo.

Observa qué sucede en el medio de este círculo: emerge una luz, una creación conjunta. Todos son libres y, sin embargo, emerge algo que es más grande que la suma de sus partes. Hay algo más grande y vasto. Te pido que sientas lo que surge de esta creación común, desde esta combinación de energía que quiere venir a ti. Mírenlo en completa libertad, manténganse abiertos los unos a los otros. Detrás de cada ser humano se esconde una fuente infinita de luz y amor y es la alegría de las relaciones. Es la promesa de una aventura juntos. Nunca terminas de mirar o experimentar.. Cada ser humano es una maravilla en sí mismo. Permítenos celebrar eso.

Los saludo a todos desde el Hogar y quiero recordarles la belleza y el valor que tienen.


Pamela Kribbe canaliza a María
Traducción de Sofía Sujeros
https://jeshua.net/esp/canalizaciones/maria/un-paso-atras/

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