Episodio Nº 100 ¿Puedes Decir Muéstrame al Espíritu?

Kryon


Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Benditos son aquellos que comprenden eso que ustedes llaman alegría, o la actitud de alegría. O incluso la química de la risa. Si también la entienden, vivirán más tiempo.

Solo ese enunciado les dice mucho más sobre cómo el Espíritu trabaja con ustedes. ¿Sabían que la risa es una de las cosas que atraviesa el velo? Que va en ambos sentidos, ¿sabían eso? La mayoría dirá: “No, no. No es lo bastante sagrada como para venir de ese otro lado del velo donde están los ángeles.” ¿Sabían que los ángeles se ríen regularmente? Y se ríen de cosas que son maravillosas, se ríen de tus éxitos, y de tus alegrías. ¿No puedes darte cuenta cuando te ríes, que estas cosas son buenas para ti?

Deseo celebrar un número de cosas. Pero creo que lo que más quiero celebrar, es cuando un ser humano da su permiso para lo desconocido.

Hoy ustedes van a oír una historia. Entrevistarán a mi socio, y él les contará la historia de Kryon. Y la razón por la que les doy esta canalización es que yo estaba allí. Ustedes no tienen idea de cuánto sonrieron los ángeles cuando este hombre decidió, en toda su tridimensionalidad, en toda su incredulidad, por un momento permitir la posibilidad de que esto era real.

Él les contará qué lo llevó a eso. Pero este era el designio. Un designio de hacerlo mirar, si él lo deseaba, si él decía que sí. Si él hubiera dicho que no, otros hubieran hecho lo que él hizo. Eso es libre albedrío, queridos.

Pero lo que les quiero contar es el proceso que nosotros, en este lado del velo, el Espíritu, si lo desean, ese proceso de hablar a ustedes sobre los “qué tal si…” Y la idea, si les podemos hacer mirar, con libre albedrío, de que podrían cambiar su vida.

Ustedes son mucho más grandes que lo que piensan, y hay mucho sucediendo, más que lo que piensan. Y hemos mencionado eso muchas veces en el pasado. Les hemos dado muchas oportunidades para entender que hay un tú más grande, y que nunca les enseñaron eso, ni les dijeron eso. Verdaderamente, no hay nadie en este momento, en este planeta, que tenga un círculo completo de verdad con organizaciones que les enseñen que ustedes son magníficos. No realmente. Todas ellas vienen con algo adherido, que ustedes tienen que hacer, o tal vez reverenciar, o lo que sea, con objeto de entender que hay más que simplemente el amor de Dios. Hay un amor en ambos sentidos. Es un amor que es incomprensible. Es incondicional. Lo que verdaderamente significa es que no necesitan hacer nada más que aceptarlo. Y entonces se abre como en una explosión.

Nosotros vimos al hombre que hoy se sienta ante ustedes, en todo lo que él había estudiado, y sabía, y él estaba literalmente preparado para el amor. Anteriormente él había sentido, en ciertas organizaciones espirituales, había sentido el amor de Dios. Sabía cómo se sentía. Eso lo motivó tempranamente. Pero no era el gran panorama, y no lo satisfizo mucho tiempo.

Y él vio algunas inconsistencias. No solo eso; él vio algo de disfunción, y eso lo hizo alejarse. Con eso, él se convirtió en el ingeniero que es aún hoy. Y en eso, la mente lógica suele descartar las cosas que no tienen sentido. Y en su realidad, queridos, los sucesos, procesos, acontecimientos multidimensionales no tienen sentido. Entonces hay muchos que presentan esta lógica de que hablamos, que nunca se volverían y preguntarían “¿Estás allí?”

Lo que usamos, queridos, para hacerles mirar, es su propia personalidad. Entonces, quienquiera que seas, ahora mismo, cualquiera sea la cosa que te interesa, ahora mismo, nosotros te conocemos. Te conocemos en amor, tan bien, que a menudo ponemos sincronicidades increíbles frente a ti para ver si sacudes la cabeza y dices “No voy a mirar” o si dices “¿Qué fue eso? ¡Tal vez debiera mirar eso!” Y sucede todo el tiempo. Queridos, esto les sucede a todos. Puede que no hablen de esto. Algunos lo ven y lo relegan al mundo fantasmagórico, y entonces no quieren tener nada que ver con eso, y ustedes saben por qué: porque se les enseñó: “Si ves estas cosas, son malignas” Porque son inusuales, entonces deben ser alguna cosa maligna. Sin entender que es un ángel que te está dando oportunidades para mirar algo. Que puedas mirar. Eso lo dijimos antes

Existía la oportunidad para hacer que el hombre en la silla, mirara. Contra todas las probabilidades, él miró. Verdaderamente contra todas las probabilidades. Porque él tuvo que descartar sus manos lógicas, y decir “No puedo creer en ciertas cosas que realmente vi y oí,” y por lo tanto él hizo algo que yo aliento a que cualquiera de ustedes haga: arrojó el guante, como dicen, y él dijo: “Muéstrame, o si no, nada.” Me encantó eso. A nosotros nos encantó. Una invitación a entrar y mostrar. Y lo hicimos.

Y lo que le mostramos, solo él y su personalidad lo habría entendido. Porque nosotros lo conocemos. Lo conocemos. Sabemos qué mostrar; con qué él se relacionaría, qué cosa sería que él la comprendería. Sabemos eso sobre ti también. ¿Cuántos de ustedes han dicho “Muéstrame”? “No lo creo, pero muéstrame”. ¿Cuántos de ustedes escucharían un programa como este? Tal vez es su primera vez. E incluso dudan de que esto sea real; una canalización desde el otro lado del velo. ¿Por qué no arrojas el guante? “Querido Espíritu, si algo de esto es real, estoy dispuesto y doy permiso para que me muestres. Y hazlo fácil de ver. Muéstrame algunas sincronicidades que no pueden ser. Muéstrame algunas cosas que no creo que sean posibles; muéstrame esas. Haz que sucedan algunas cosas. Dirígeme a la derecha o a la izquierda, para que me encuentre con algo que nunca pensé que vería, o algo que he pedido. Muéstramelo.”

Y con eso, tomarás una respiración profunda y dirás, “Oh, Dios. ¿Qué tal si todo esto fuera real?” ¿Qué tal si todo esto fuera real? Mi socio requirió tres años. El hombre en la silla necesitó tres años para realmente salir de ese armario (se ríe), de lógica, y decir “Es real”. Y esos tres años eran lo que él necesitó para acostumbrarse, por no querer que otros pensaran que él era extraño. Y eso no funcionó, porque cuando salió, todos pensaron que era extraño.

Todas estas cosas, basadas en el miedo, le llevaron tres años. Pero una vez que supo la verdad, ya no pudo detenerlo. La bola de nieve rodaba cuesta abajo con el amor, y la divinidad de propósito en su vida, y el futuro de lo que ahora ustedes saben, y lo que ven ante ustedes, llamado Kryon.

Queridos, así es como esto funciona. De modo que quiero decirles una vez más, que incluso mientras se sientan allí, quienes los rodean, cualquiera que conozcan, nosotros tenemos una manera de tal vez sugerir que hay más. Ustedes tienen libertad de elección, de modo que, si no van a mirar, esa es su libre elección. Pero no nos detiene a nosotros de empujar un poquito. Y lo hacemos, en amor. “Mira. ¿Realmente te parece que esto podría haber sucedido, a menos que hubiera otra energía involucrada?” Podrías preguntarte.

Algunos están muy felices de relegar todo esto a la organización espiritual en que están. Y queridos, eso se honra, se respeta. Porque eso también presenta el amor de Dios, el amor del Espíritu. Y tal vez eso sea suficiente. Pero la verdadera alma antigua sabe, cuando llega aquí, que hay algo más.

Mi socio estaba preparado, como alma antigua de este planeta, un lemuriano. Él estaba listo para que todo se abriera totalmente y se revelara una verdad más grande. Fue lento en eso. Pero todo lo que tuvimos que hacer fue pincharlo un poquito, y mostrarle algunas cosas que él no podía creer, y fue entonces que él dijo: “Muéstrame”. Y también agregó, dicho sea de paso, “Si no está allí, solo tienen una oportunidad.” Una oportunidad es todo lo que necesitamos para mostrar el increíble amor por ustedes.

¿Sabían esto? Todos ustedes tienen libertad de elección. Pero de vez en cuando, si quieren ir al nivel siguiente, o tal vez más allá del nivel siguiente, a múltiples niveles, podemos mostrarles otras cosas, y pedirles que miren otra vez. Y pedirles que se rindan un poquito y permitan que las cosas sean de ciertas maneras que quizás no estaban muy listos para permitir.

Sucedió en los escalones de mi socio, para él, a medida que encontraba más y más, de cómo esto funciona, de qué era, y qué era posible.

Este es el mensaje de hoy. Le sucedió al hombre que se sienta en la silla, cuya voz están oyendo. Les ha sucedido a muchos, los pinchamos un poquito y finalmente dijeron “¿Estás allí?” Y nosotros los amamos, y ya nunca fue lo mismo. Los amamos, y ya nunca fue lo mismo.

Yo soy Kryon, enamorado de todos ustedes.

Y así es.

Kryon


Canalización de Kryon por Lee Carroll
Miércoles de Sanación 28 de septiembre de 2022
Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro
www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

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