Formas Mentales. 3 de 3

V.B. Anglada


Las clasificaremos de acuerdo con los siguientes Grupos:

a) Las Formas de los AGNIS, Señores de las Salamandras.

b) Las Formas de los Ángeles AGNISHVATTAS, Señores del Fuego Mental.

c) Las Formas Mentales, o formas de pensamiento, de los seres humanos.

d) Las Formas Vibrantes de los misteriosos Arquetipos, cuya plasmación, desarrollo y cumplimiento constituyen el aliciente de la evolución Universal.

-> e) Las Formas Geométricas, grabadas en el Éter con carácter ígneo, que constituyen la raíz mística del Lenguaje de los Ángeles y de los hombres.

-> f) La Forma ígnea, esplendorosa y radiante del Gran Arcángel AGNI, el Dios del Fuego y Señor del Plano Mental.



e) Las Formas Geométricas grabadas en el Éter con carácter Ígneo, que constituyen la Raíz Mística del Lenguaje de los Ángeles y de los Hombres.

La Raíz Mística de cualquier tipo de lenguaje se halla en el símbolo o figura geométrica encarnando una idea o un grupo de pensamientos. Tales símbolos arrancan precisamente de cada uno de los niveles arquetípicos del Plano mental, los cuales, tal como hemos visto anteriormente, se hallan ubicados en el Sexto subplano de este Plano. El proceso de objetividad con respecto al lenguaje, es decir, el que sigue cualquier tipo de símbolo antes de ser convenientemente objetivizado o concretado en la manifestación hablada o escrita, es un misterio en el que el investigador esotérico debe intentar penetrar. Saber si de una u otra manera quiere ser consciente de las causas del lenguaje articulado no sólo de la humanidad, sino también de las jerarquías dévicas y de la infinita profusión de especies vivientes en todos los Reinos de la Naturaleza.

De acuerdo con nuestra intención de descubrir las fuentes universales del lenguaje, deberemos tener en cuenta que a medida que avanza la evolución, ya sea en el Reino humano o en el Angélico, el lenguaje deja del ser objetivo, articulado o audible (físicamente hablando) y se introduce en el mundo misterioso de los símbolos. Podríamos decir así que en los Planos Superiores del Universo de donde surgen las IDEAS ARQUETÍPICAS, que constituyen la base fundamental del infinito sistema de crecientes objetividades, solamente son percibidos símbolos subjetivos de estas IDEAS de Dios, encarnando intenciones supremas y razones esenciales de Vida. Podríamos decir también que en nuestro Universo de Segundo Rayo hay una especie particular de ÁNGELES, más allá de nuestra humana comprensión, cuya misión es dotar de LENGUAJE ARTICULADO a todos los Reinos de la Naturaleza y a todas las Cohortes Dévicas que en multiplicidad de Jerarquías constituyen el Andamiaje creador y sustentador del Universo.

Ello quiere significar que hay un prodigioso sistema de elaboración y un impresionante proceso alquímico mediante los cuales los SÍMBOLOS se convierten en IDEAS, éstas en PENSAMIENTOS o Formas geométricas y, finalmente, los PENSAMIENTOS en PALABRAS, es decir, en aquellos definidos SONIDOS capaces de ser adecuadamente interpretados a través del lenguaje hablado o escrito; por los sentidos del oído, de la vista y de la mente coordinadora.

La causa del lenguaje característico de las Razas y de las Especies de cada Reino se halla inicialmente en los exaltados niveles de la Intención de Dios, pudiéndose afirmar que cada uno de los sonidos más o menos perfectos que constituye un lenguaje humano o el sonido gutural de una especie definida en los Reinos inferiores de la Naturaleza, son expresiones, no importa en qué perfección de tono, del Mántram Solar A.U.M. Ahora bien, situando nuestra mente en el más elevado nivel al que nos sea posible acceder podríamos ser conscientes quizá, ya que todo en la vida de la Naturaleza está estrechamente vinculado, de un sistema de lenguaje basado únicamente en símbolos geométricos, algunos de ellos de la más elevada singularidad y pureza de líneas. Este sistema de lenguaje no puede ser oído ni percibido a menos que se posean, en un notable proceso de desarrollo, ciertas facultades de tipo espiritual, singularmente las de clarividencia y clariaudiencia en el plano de la mente superior.

La tarea de interpretación del mismo en forma correcta y sin errores exigirá asimismo una elevada integración espiritual y haber desenvuelto la conciencia búdica de unidad un elevado grado de evolución. Con un equipo humano de tales características será posible percibir el lenguaje simbólico o causal mediante el cual los Ángeles se comunican entre si o el que utilizan los grandes Iniciados para establecer relación con otros Iniciados, de dentro o fuera de nuestro Sistema planetario. Cuanto pueda decirse, con respecto al lenguaje simbólico esencial será lógicamente de muy limitado orden. Dejaremos sentada, no obstante, la idea de que se trata de un lenguaje universal capaz de ser interpretado correctamente por todos aquellos que poseen el debido grado de desarrollo espiritual.

Como complemento de estas ideas, deberíamos añadir la "percepción clarividente de los símbolos" viene simultáneamente acompañada de "la audición perfecta" de los sonidos particulares que les son propios. Las frecuencias vibratorias más afines con la capacidad de nuestro vehículo astral de la sensibilidad se registran como MÚSICA, aunque mucho más suave y sutil que la que conocemos como "música selecta” en el plano físico. Estas palabras pueden parecer hasta cierto punto exageradas, dada la alta sutilidad de la música selecta que penetra en nuestro ánimo como un acorde perfecto de la vida espiritual, sublime y mística de la humanidad. Sin embargo, deberemos reiterar que los "sonidos" a los que hacemos referencia contienen algo más que “música". En tales sonidos se adivina e intuye algo superior e indefinible para nuestra mente o para nuestro corazón sensible, ocultos bajo un impenetrable velo de susurrantes misterios... ¿Será una parte del Propósito Divino de Redención lo que se oculta tras dicho velo de misterio?

Lo que sí puede afirmarse es que se experimenta una indescriptible sensación de plenitud cuando alguno de dichos símbolos, notas o sonidos pueden ser captados por nuestros sentidos de percepción superior, una plenitud idéntica sin duda a la que experimentaban los grandes músicos de la humanidad cuando lograban extraer de las misteriosas y elevadas regiones del espacio, aquellas sublimes melodías que engrandecen y dignifican el corazón del hombre. Esotéricamente sabemos que la MÚSICA es el lenguaje de los Ángeles y que los signos musicales que constituyen la estructura técnica de la música son muy parecidos a los símbolos geométricos que constituyen el lenguaje simbólico mediante el cual los Ángeles se comunican entre sí...

Más allá del placer auditivo, cuando la música ha sido concretada u objetivada -por decirlo de alguna manera- en los conocidos signos interpretativos, tenemos una imagen muy parecida a la de ciertas formas angélicas de comunicación, como las que podrán ustedes observar en los gráficos adjuntos. Se nos abre en todo caso una maravillosa perspectiva de unidad en lo que se refiere a las dos evoluciones humana y dévica. Los puntos de contacto son realmente interesantes y dignos de estudio por parte del investigador consciente.

Hay que considerar también el lenguaje gutural, con escasas articulaciones, de la multiplicidad de especies que realizan su evolución en los Reinos inferiores de la Naturaleza. Cada una de estas especies expresa ciertos estados de conciencia evolutiva con determinados símbolos geométricos como base de los mismos y un determinado orden de sonidos. Se nos abre aquí una vastísima panorámica en el devenir de nuestros estudios esotéricos, ya que nos permitirá clasificar a las huestes angélicas, cuyas Vidas estamos tratando de investigar, con sólo enfocar nuestras percepciones en aquellos niveles en que los símbolos geométricos son "sustanciados" u "objetivados" y empiezan a formar parte de nuestro equipo mental como motivos de conocimiento. así, el canto de un pájaro, el ruido del viento, de la lluvia y el de cualquier elemento vivo de la Naturaleza nos dará razón de un aspecto del Creador que a través de una infinita legión de Ángeles está tratando de manifestarse.

Lo mismo puede decirse con respecto al lenguaje humano, el más perfecto de la creación, mediante el cual los ciudadanos de un país pueden establecer relaciones sociales entre sí, en tanto la ley infinita de la evolución está "trabajando silenciosamente" por medio de los Devas superiores del Sistema Solar para dotar a la humanidad de un lenguaje común y unitario que sirva de medio de comunicación normal y natural a los hombres de todas las Naciones de la Tierra. Un lenguaje universal, lleno de inefables matices y de indescriptibles símbolos que unirá al mundo más estrechamente de lo que humanamente podemos suponer y que será la amplia y fecunda avenida de la Fraternidad Universal.



f) La Forma Ígnea, Esplendorosa y Radiante del Gran Arcángel AGNI, el Dios del Fuego y Señor del Plano Mental.

Se trata de una Forma de tal indescriptible y fulgida radiación que sólo puede ser contemplada por los grandes Logos planetarios de nuestro Esquema Terrestre. Cuanto pueda decirse acerca de dicha Forma sonará siempre a algo vago e incompleto, ya que sólo en términos de forma podemos referirnos a tan augusta Entidad Arcangélica. Como un pequeño ejemplo, sólo bastará decir que la Electricidad dinámica, en su más elevada cualidad e intensidad, constituye solamente una de sus más débiles expresiones en la vida física de la Naturaleza.

El Dios AGNI, el Señor de los Fuegos, comunica su impresionante dinamismo a cada uno de los átomos constituyentes de los Planos de nuestro Sistema Solar, originando con sus infinitas radiaciones el fenómeno de la vida en el Universo. Se dice de ÉL en los más antiguos tratados místicos y esotéricos de la Jerarquía: "Sus Manos alcanzan el más elevado FOHAT Cósmico. Su Corazón es un Radiante Centro del Fuego de la Vida o PRANA Universal y Sus Pies están profundamente anclados en las entrañas místicas del KUNDALINI Solar." Es una manera muy poética de afirmar que el Señor AGNI abarca en SÍ la totalidad de las funciones asignadas al Triple Fuego Creador de la Divinidad: el Eléctrico, el Solar y el Fuego por Fricción, es decir, los Fuegos del Espíritu, del Alma y del Cuerpo de la Entidad Logoica, Señora de nuestro Universo.

A partir de estas afirmaciones nuestra mente sólo ha de limitarse a efectuar analogías entre estos tres absolutos campos de Energía Ígnea y a analizar sus infinitas repercusiones en la vida de la Naturaleza y muy concretamente en la vida del ser humano. Éste, por su divina constitución, es un receptáculo en espacio y tiempo de la triple energía ígnea que proyecta y mantiene controlada "en dinámica expectación" el Gran Arcángel AGNI.

Si pudiésemos expresar gráficamente la Forma del Gran Señor del Fuego lo haríamos en forma de Tres infinitas Esferas de Fuego; la del centro, representando Su naturaleza Eléctrica o cósmica más elevada, la Esfera intermedia, que sería la representación de Su Corazón interno dotando de vida consciente a todo el Universo y la Esfera, que representada la superficie de este vasto esquema de Fuego, constituiría la expresión más objetiva de Su Fuego Creador, dotando de vida física a todas las formas creadas, ordenando de esta manera el proceso de la evolución cíclica del Sistema Solar entero. Y, sin embargo, pese a Su tremenda y exaltada evolución, el Dios AGNI es solamente el Vehículo Mental de la Divinidad, el Instrumento Sagrado del que se vale para infundir Vida, Conciencia y Forma a todas las Mónadas espirituales que "viven, se mueven y tienen el Ser" en este Universo. Llegados a estas conclusiones, podríamos establecer el siguiente cuadro de analogías:



Fuego - Cualidad - Relación Planetaria - Cualidad Humana a Desarrollar
Cósmico - Eléctrico - SHAMBALLA - Síntesis
Solar - Pránica - JERARQUÍA - Intuición
Kundalini - Material - HUMANIDAD - Intelecto


La relación Dévica correspondiente a estos tres Tipos de Fuego seria la siguiente:

Fuego Cósmico: Ángeles AGNISHVATTAS, Señores de la Radiante Visión

Fuego Solar: Ángeles AGNISHVATTAS, Señores del Vibrante Dinamismo

Fuego de Kundalini: Ángeles AGNISHVATTAS, Señores de las Salamandras


El Triple Fuego es llevado así a nuestro planeta mediante la intercesión de los grandes Agentes Ígneos del indescriptible Arcángel AGNI; en su cualidad esencial o eléctrica por cada uno de los Agnishvattas, Señores de la Radiante Visión, que regentan los subplanos superiores del Plano mental y son Servidores del Centro místico de SHAMBALLA; en su cualidad intermedia por los Agnishvattas, Señores del Vibrante Dinamismo. Quienes trabajan especialmente con ciertos exaltados Adeptos de nuestra Jerarquía planetaria y de las demás Jerarquías espirituales dentro de nuestro Sistema Solar. La Cualidad objetiva del Fuego es expresada por los Agnishvattas, Señores de las Salamandras. Quienes se relacionan mayormente con la Humanidad y con los Fuegos místicos de la Materia en los subplanos inferiores del Plano mental. Sin embargo, podríamos afirmar, ya que esotéricamente partimos del principio de unidad, que solamente existe un FUEGO en el Universo, el de la Resolución de Dios de SER y de EXPRESARSE.

Los tres Fuegos, al igual que el Misterio místico de la Trinidad Divina, son únicamente emanaciones distintas del Fuego principal o único de la Deidad Creadora.




Vicente Beltran Anglada

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