En el plano sublime planificamos nuestra nueva vida.

Ramtha


Entonces salimos de allí en un estado de reflexión profunda. Se nos da cualquier imagen en la cual deseemos recapacitar sobre todo esto. Algunos reflexionan en altas cordilleras en el Plano Sublime; otros detrás de árboles magníficos y nobles. Otros lo hacen junto a lagos preciosos rodeados de bosques moteados.

Otros en bibliotecas enormes, o flotando en medio de la nada, porque no toleran que los rodee nada. Pero siempre después de esto viene la reflexión, el arte de la contemplación. Y lo que se vuelve ineludible es que esto nos lo hemos hecho a nosotros mismos, porque somos la totalidad del Yo.

Ahora he aquí el dilema: todos esos actos, esa vida, se originaron en un tiempo muy lento en el cual el centro de atención de esa vida fue el cuerpo humano. Así que no importa lo que hagas en el Plano Sublime:

nunca podrás componer allí lo que hiciste en el plano de la carne. En el Plano Sublime no podemos manifestar experiencias que produzcan emoción física, porque allí no tenemos emociones. ¿Cuántos entendéis?

Contemplamos y luego imaginamos, tal como lo hice yo sentado junto al fuego cuando soñé esta jornada.

Imaginamos, y tan pronto como lo hacemos, todas las formas y escenas aparecen de manera instantánea. Y mientras contemplamos nos vemos a nosotros mismos y cómo manejamos lo que hicimos. Imaginamos. Como estamos en el Plano Sublime, donde no se hacen las cosas masa a masa, nuestro Yo es más afín a ese tiempo, que no es un tiempo como el de este plano. De modo que allí, cuando imaginamos algo, aparece exactamente como lo concebimos. Y entonces nuestro entorno está siempre cambiando.

Y esto es algo ideal durante la contemplación, porque al contemplar podemos ver la escena tal como quisiéramos que sucediera. Y por mucho que nos esforcemos por encontrar alivio o desahogo en ello, no podemos hacerlo. Lo que sí se nos proporciona es nuestra divinidad. Nuestro don de la imaginación nos ha permitido reconstruir el pasado; reconstruirlo y avanzar desde ese punto. No obstante, este mapa, aunque se hace minuciosamente, podría demorar miles de años en el Plano Sublime. La contemplación allí es muy diferente a la que se hace aquí.

Y podemos languidecer allí; en aquellos planos podemos planear, delinear y buscar. En el momento en el que se nos ocurre que hay magníficos seres que poseen esta sabiduría, se nos aparecen. Vienen y nos enseñan; nos ayudan con nuestro modelo de imaginación. Ellos no cambian ese modelo en el momento de la contemplación. Ellos te dan los pensamientos y tú incorporas la sabiduría a la imaginación. Así es como funciona, pues no se trata de su imagen, sino de la tuya.

Conocimiento: si para ti el conocimiento es como un embalse de información que fluye por una computadora, aparecerá una que tendrá dendritas conectadas a ti, y entonces el conocimiento fluirá a traves de la computadora. Pero al final, el conocimiento fluye hacia ti, y debes ser tú el programa que lo incorpore. O puede que te imagines que el conocimiento se encuentra en enormes salones de aprendizaje, las enormes aulas de una academia. Puedes imaginarte el conocimiento como un conjunto de libros excepcionales.

Entonces, de inmediato aparecera una enorme biblioteca, cuyo final no podrás ver, y todos los grandes textos aparecerán en viejos y antiguos anaqueles. Y si en tu mente viejo significa cubierto de polvo y desgastado, entonces así se veran. Así que buscas el manual más viejo, más empolvado y lleno de telarañas que haya, pues tu mente dice que ese es el que posee todo el conocimiento, y lo hallarás. Habrá una mesa para que te sientes y una vela, o una lámpara, que puede ser eléctrica, de aceite, o fluorescente. Te sientas y lees. Lees cada página, una página que parece una luz tenue, con letras multidimensionales que saltan del libro hacia ti, y tú piensas que estás leyendo. Es el mismo conocimiento.

Y después de pasar cien años en esta biblioteca, sales con la. información de cómo modular el salón de la contemplación, el salón de ver cómo vas a cambiar las cosas, cómo se va a prolongar esta carga que tienes de estar incompleto a causa de lo que, según tu perspectiva, es el error que has cometido sobre otro. ¿Cómo podrás justificarlo? ¿Cómo podrás escribirlo? Encontrarás la respuesta a todo. Ahora, no es casual el hecho de que todo empiece a comportarse exactamente como un campo cuántico de potencial, pues lo es. El Plano Sublime está en el nivel cuántico, de modo que allí, cuando una entidad —que es espiritual sin el cuerpo— es una mente elevada, todo sucede instantáneamente.

¿Qué hace la entidad? Selecciona senderos de destino intencional y los crea de una manera lineal, con o sin ayuda. Se esfuerza por encontrar una solución, pues nadie quiere vivir en medio del castigo. Ese reino se llama el infierno, pero uno lo vive en forma de asuntos pesados y sin resolver, inconclusos.

Ahora recuerda, ten presente que en aquel plano no hay nadie que te diga que tienes razón o que estás equivocado. Eres tú el que emite esas opiniones; no hay ni bueno ni malo. Pero se hace muy evidente el hecho de que pertenecemos al reino angelical y que somos viajeros foráneos en un mundo ajeno, y que estamos facultados para recrear ese mundo de acuerdo con nuestra imaginación, que es nuestro recurso más valioso.

De modo que allí no hay nadie que te diga que esto es bueno y aquello malo. Te digo que al ser Dios en ese momento de repaso en la luz sentirás el impacto de todo lo que repartiste en tu encarnación, pues Dios no es algo, sino todo.

Ahora: el salón de la contemplación. Muy importante. Todavía hay seres allí que han estado trazando una vida potencial de manera muy cuidadosa. Llevan allí cientos de miles de años. Están planeando esa vida y son como el guardián de la puerta de la historia que conté, que observaba a todos los que entraban. Pues bien, hay se que se sitúan junto a la gran puerta del cielo para observar cómo entran todos con sus cosas, y aprenden. Pero lo que es importante es que el aprendizaje no es significativo hasta que se aplica en el nivel en el que se originó la sabiduría. ¿Cuántos entendéis? Que así sea.

Ahora te hablo en un lenguaje corriente de un plano que es mucho más ilustre, dinámico, fantástico y mucho más hermoso de lo que puede permitir el habla común. Me estoy esforzando por hacerte entender una lección muy valiosa que vamos a aprender acerca del Yo extraordinario y por qué escogiste estar aquí.

Una entidad cargada que tiene muchos asuntos sin terminar aquí, no los puede culminar a menos que posea un cuerpo físico que opere en este tiempo. En aquellos otros niveles lo pueden soñar, pero nunca podrán experimentar sus sueños hasta que nazcan en el tiempo destinado para ellos. Ahora, la entidad cargada ha esbozado, entonces, su recorrido lineal y ha conseguido toda la ayuda que ha sabido solicitar.

Cuando esté lista para regresar será atraída a un grupo genético igual al que pertenecía cuando se marchó.

En este Plano Sublime—el cielo como lo llamarían otros; yo los llamo los planos superiores— no te sientes arrepentido de estar allí. Quiero que sepas que no hay un lugar más vivaz y hermoso que éste, porque es lo inimaginable imaginado. Y nunca hubo un estado de ser que estuviera tan completamente libre de las cargas del tiempo lento y la masa lenta. Tampoco hubo un lugar en donde la belleza física no fuera lo más importante, porque allí podías asumir la apariencia que querías y entonces ya no era importante. Aquí sí es importante; allí no, porque es cambiable, de modo que todos están libres de ese aspecto y flotando más cerca de Dios. Estás en un estado sombreado por el reino dorado, un estado donde el día o la noche pueden ser eternos. Hay multitudes allí, y es como si hubiera espacio suficiente para todos lo hay. Es un lugar merecido; el lugar de descanso antes de la batalla siguiente.

Así que no es —como creéis algunos de vosotros que tenéis tendencia a sufrir— un lugar donde se languidece en los bosques de contemplación y se sufre. No. Pero desde el punto de vista subjetivo de Dios es importante que sientas lo que hiciste. ¿Cuántos de vosotrosentendéis? Mas siempre eres objetivo, y partiendo de esa base, no sientes pesar por dejar a tu familia, a tu esposa, a tu esposo, a tus amigos o tus vecinos. No tienes ese tipo de emoción, porque estás libre de todo eso.

Hay un entendimiento que penetra en estos planos y es que en la Tierra se está llevando a cabo una gran obra de teatro en la cual tuviste un papel. Pero lo que importa es que nunca llegaste a terminar tu parte del guión. Y al salir de ese sueño tan pesado, sabes que tus hijos realmente no quedaron abandonados: siempre existirán. Tampoco abandonaste a tu amor. Tu amor siempre estará contigo, porque cuando nos convertimos en el Dios subjetivo, interactuamos con la totalidad de la vida. Entonces, ¿cómo podríamos estar separados de ella? Es difícil entenderlo cuando uno está en ese estado, mas todos habéis estado allí, todos. De otro modo no podríais estar aquí ahora.

Ahora deja de sufrir y lamentarte por un momento y comprende que en ese estado de "carga" se origina nuestro máximo poder. Queremos entonces diseñar una vida, imaginarla y cambiar sus patrones, los personajes. Todo el que desee participar puede hacerlo. Hacemos esto antes de regresar y continuar donde terminamos. Es algo muy importante también.

Ahora quiero referirme a los personajes de la próxima pieza teatral. Siempre se ha sostenido que las personas que se encuentran y sienten empatia recíproca se conocen de una vida pasada. No es así. Qué te parece esto: nunca os habíais conocido y os encontrasteis en el Plano Sublime porque teníais la misma carga, llegasteis al mismo bosque a contemplar la misma cosa. Algunos de estos lugares están repletos y siempre nos atrae lo que somos.

De modo que los personajes que tendrán un papel importante en nuestra próxima vida no tienen que ser personas que conocimos anteriormente. Y engañarte a ti mismo continuamente con este pensamiento es una señal de tu ignorancia sobre la vida espiritual, porque este lugar no lo es todo, ni estas vidas lo son todo. En el mismo lugar de contemplación encontraremos seres que, ¡por Dios!, pueden se entidades extraordinariamente avanzadas que en encarnaciones pasadas fueron genios o grandes líderes y que tienen una falla que llevó a estar en contacto contigo. O podrían venir de otro planeta terrestre para resolver aquí esa falla. Nos conocemos a través de la asociación de cargas. ¿Cuántos entendéis?

Ahora —y qué difícil de entender es esto—, cuando te sientas al lado de otra persona y entablas una conversación, te estás vincula con ella, y muy pronto te mueves por el laberinto de su mente, comprendes lo que te dice, estás dentro del otro. A su vez, el otro se desplaza por el laberinto de tu mente. Eso es lo que llamamos conversación. Si entiendes eso, entonces empezarás a captar el concepto de que la asociación de cargas, cuando se comparten, atrae a los semejantes en aquel lugar sublime. No se trata de conversar. Allí no se habla, tus pensamientos proclaman. Y así cada uno participa de los pensamientos del otro.

En estos momentos, cuando hay una participación recíproca de los pensamientos, ocurre algo maravilloso llamado compasión. Entonces en este maravilloso reino donde hemos diseñado una vida, hemos hallado a alguien que tiene la misma carga, pero la carga puede ser que aquella entidad le hizo a alguien lo que nosotros hicimos. Y, aunque en este lugar de contemplación ambos somos a la vez el que lo hizo y el que resultó afectado, nuestras mentes se juntan y planean una relación, que se materializará más tarde en este plano.

De modo que no se trata de los que conociste hace dos mil o cuatro mil años. Los más significativos son los que conociste en el Plano Sublime, porque llegaron al mismo lugar. Bien. Dichas personas entrarán y saldrán de tu vida, a menudo para realizar el mismo drama que tú viniste a consumar. ¿Y qué papel están representando ahora? Al final es selectivo en ese momento. Cuando repasaron su vida y vieron que le hicieron algo inconcebible a alguien, pueden replantear las cosas para que lo inconcebible recaiga sobre ellos. Y el personaje involucrado será alguien que fue la víctima en la existencia anterior. Están aprendiendo el equilibrio.

Con todo, pueden aparecer y luego desaparecer de nuestra vida, pero para eso estamos aquí.

No existe la casualidad. Todo se crea desde la conciencia y el único propósito de la conciencia no es sólo este plano; es todos los planos. Y cuanto más cerca estamos del Punto Cero, más puros somos como seres conscientes. Así que este maravilloso reino —donde lo que pensamos es— es nuestra naturaleza. Es nuestra verdadera naturaleza es a lo que estamos acostumbrados. A lo que no estamos acostumbrados es a llevar el peso y la carga del tiempo lento y los mecanismos del cuerpo físico, porque allí estamos liberados de eso y de todo lo que representa.

Entonces, cuando hemos trazado el plan en nuestro memorable encuentro con otras entidades allí, cuando establecimos ese patrón y hemos decidido esta línea de potenciales, estamos listos para retornar. Nos encontraremos de nuevo con aquellos con los que interactuamos antes. No los recordaremos, pero los encontraremos, y el alma sabrá porque el Espíritu recuerda la conversación. El alma recuerda el viaje. Sólo la mente corporal y el cerebro corporal de la entidad física por nacer no recordarán este incidente.



Ramtha
Extracto de El Libro Azul

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