Los ángeles y su intervención en los rituales mágicos y ceremonias litúrgicas.

V.B. Anglada


Vamos a analizar en este capítulo las Formas que surgen del Éter al conjuro de los Ritos y Ceremonias realizados en el planeta Tierra en demanda de "ayuda e inspiración divina". Dichas Formas existen en una extensísima gama y en una multiplicidad de matices y características, ya que "la Energía sigue al Pensamiento", un axioma esotérico de la más elevada trascendencia por cuanto rige la totalidad de relaciones establecidas desde tiempos inmemoriales entre Ángeles y hombres.

Al analizar subjetivamente las Formas invocativas que surgen del Centro planetario de la Humanidad, enraizadas en los deseos, esperanzas y temores de los seres humanos, nos encontramos siempre con la intervención dévica, la cual regula las expresiones etéricas de las fórmulas invocativas de acuerdo con los siguientes factores:

a) INTENCIONALIDAD.
b) Intensidad del Deseo.
c) Cualidad de Vida.
d) Sentida de Persistencia.

La Liturgia perfecta es un compendio de las cuatro cualidades básicas que acabamos de describir. Surge siempre de una gran Intención o Resolución, se intensifica por la fuerza del deseo o de la aspiración superior, se expande en grandes espirales de luz vivificadas por las cualidades espirituales del propósito creador y se mantiene supremamente vívida y expectante en el Espacio en virtud de la indomable perseverancia en el intento invocativo. Cuando estas cuatro cualidades han sido debidamente establecidas y desarrolladas en el corazón del hombre, tenemos, esotéricamente hablando, a un MAGO en potencia, capacitado para "invocar eficazmente" de las ALTURAS, fuerza espiritual y energía angélica.

Ahora bien, las Formas psíquicas creadas por la humanidad a través del tiempo han dejado impresas sus huellas en los éteres planetarios. Algunas de estas Formas son de carácter benéfico, como las creadas por la humanidad en la cúspide de sus gloriosas y aparentemente extintas civilizaciones, conteniendo elevados ideales, exquisita cultura, pensamientos sublimes y amor al bien. La utilización correcta de la Liturgia ayuda a que se mantengan "vivas" tales Formas y a que incrementen todavía más sus sanas influencias en los ambientes sociales de la humanidad. Otras Formas, por el contrario, son recipientes de los perniciosos residuos del mal karma actualizado por la humanidad en otras fases de su historia, en las que la civilización atravesó grandes crisis y la cultura humana alcanzó sus cotas más bajas y sombrías. Al experimentado observador esotérico se le aparecen tales Formas bajo aspectos realmente densos, opacos y frecuentemente, repugnantes.

Las influencias de tales Formas son muy nocivas e indeseables en los niveles psíquicos en donde la inmensa mayoría de la humanidad realiza su evolución espiritual y, lógicamente, deberían ser destruidas si hay que introducir cambios positivos y realmente importantes en los ambientes sociales del mundo. Las Ceremonias litúrgicas efectuadas correctamente, con profunda devoción e íntimo sentimiento de aproximación espiritual, ayudarán a destruir estas nocivas Formas ancestrales y a reemplazarlas por otras de más elevada vibración y grado de sutilidad. Como podrán ustedes observar, nos encontramos aquí de nuevo con la eterna lucha entre el Bien y el Mal, analizada muy objetivamente a través de nuestro estudio acerca del Guardián del Umbral y del Ángel de la Presencia.

Así, pues, aceptemos la idea -siquiera como una simple hipótesis mental- de que la Liturgia correctamente utilizada es un método científico de invocación de energías planetarias y extraplanetarias destinado a establecer el equilibrio físico, emocional y mental de los seres humanos. Vamos a considerar, a tal efecto, las dos principales Fuentes de Liturgia Organizada realizadas en nuestro planeta Tierra:

1. Ceremonias Litúrgicas de carácter mágico realizadas por la Jerarquía Espiritual Planetaria, o Gran Fraternidad Blanca.

2. Ceremonias Litúrgicas realizadas en el seno de las distintas Religiones mundiales.

No tendremos en cuenta en este estudio los ritos, ceremonias o formas de liturgia realizadas con carácter mágico y utilizando grandes poderes por aquellas oscuras organizaciones que siguen el "Camino de la Izquierda" y son denominados en nuestros estudios esotéricos "Magos Negros". Pero, utilizando la clave de la analogía, base fundamental de todo estudio científico seriamente realizado, puede considerarse que tales ceremonias, rituales, invocaciones o liturgias estarán regidas e inspiradas por un espíritu separativo y egoísta, siendo su ley el crecimiento en el aspecto material, el placer de los sentidos y la soberbia del "yo". Dejaremos marginada, por tanto, la obra de los Magos Negros en este capítulo y consideraremos únicamente la obra de aquellos que han desarrollado el espíritu de buena voluntad y cuyos objetivos principales se fundamentan en hacer que el Bien cósmico alcance al mayor número de seres humanos.

1. Ceremonias Litúrgicas de carácter mágico realizadas por la Jerarquía Espiritual Planetaria o Gran Fraternidad Blanca

Estas Ceremonias son de orden auténticamente mágico y tienen por objeto la invocación de energías espirituales de alta trascendencia, a través de ciertos definidos centros planetarios. Los Centros más importantes del Planeta son, como ustedes saben, los siguientes:

a) SHAMBALLA
b) LA JERARQUÍA
c) LA HUMANIDAD

- SHAMBALLA es el Centro más incluyente del planeta por cuanto es la Morada del Señor del Mundo. Está misteriosamente conectado con las energías que proceden del SOL CENTRAL ESPIRITUAL, el aspecto más elevado del Logos Solar, y utiliza para Sus invocaciones el Poder indescriptible del Fuego Eléctrico. Mediante este Fuego le es posible establecer contacto con el plano con el Plano Mental Cósmico y recibir de allí las necesarias Fuerzas para poder desarrollar convenientemente Su Propósito Individual de Perfección dentro de la total evolución planetaria. Sus Agentes principales o Ayudantes Colaboradores reconocidos en el desarrollo de las Ceremonias Mágicas de la Liturgia son tres excelsos Seres denominados en nuestros estudios esotéricos Grandes Kumaras. Poseen una tremenda evolución espiritual y, según reza la tradición mística, vinieron de VENUS hace unos dieciocho millones de años acompañando a SANAT KUMARA, el Gran Regente Planetario.

A estos cuatro indescriptibles y trascendentes Seres Venusianos, Alma y Luz de nuestro planeta, se les reconoce esotéricamente bajo la denominación de "Señores de la Llama".

El proceso de evolución de un mundo o de un sistema solar se basa en la invocación incesante de energía espiritual, habida cuenta de que los planetas y los Universos son los Cuerpos físicos de Entidades planetarias o solares y que el sistema mágico de la invocación viene a ser para Ellos -buscando la analogía del proceso- una especie de Meditación Esotérica o sistema de contacto entre el aspecto material o Personal de Sus Vidas Logoicas con Sus aspectos espirituales más elevados e incluyentes, lo mismo que hace el esoterista entrenado plegándose a estas leyes invocativas de la energía cósmica cuando a través del proceso de la meditación oculta está tratando de integrar sus vehículos de manifestación cíclica.

- LA JERARQUÍA ESPIRITUAL del planeta puede ser considerada en su conjunto como el ASHRAMA o Grupo Meditativo de SANAT KUMARA. Sigue las indicaciones del Gran Señor y se sujeta a las Leyes marcadas por Su elevado Propósito Meditativo, creando un Plan planetario en todos los niveles de integración dentro de la Naturaleza, a fin de que este Propósito vaya realizándose en el mundo y en la más alejada zona de influencia planetaria. La Jerarquía utiliza para Su Trabajo las energías que proceden -místicamente hablando- del CORAZÓN DEL SOL y por mediación de las mismas puede establecer contacto con el Plano Astral Cósmico. Al frente de la Jerarquía, o Gran Fraternidad Blanca, se halla aquel excelso SER que en los estudios esotéricos es denominado EL BODHISATTWA o Instructor Espiritual del Mundo.

En nuestro mundo occidental, tan gloriosa Entidad es reconocida bajo el nombre de CRISTO, la sublime Personalidad Humana cuyo infinito AMOR por la humanidad lo ha llevado a reencarnar cíclicamente como AVATAR o SALVADOR DEL MUNDO, a través de las edades. Está asistido en Su vasto Plan de Perfección planetaria por un escogido grupo de Seres humanos perfectos, llamados ADEPTOS o Maestros de Compasión y de Sabiduría, así como por una inmensa pléyade de Ángeles superiores y Devas constructores en todos los niveles de evolución de la humanidad. Por tal motivo, en los tratados ocultos se considera a CRISTO como "MAESTRO DE MAESTROS, DE ÁNGELES Y DE HOMBRES".

- LA HUMANIDAD es el tercer gran Centro planetario y engloba a todas las Razas y a todos los seres humanos que viven, se mueven y tienen su ser dentro del vasto Esquema terrestre. Está constituida, siguiendo rigurosamente el principio de analogía, por SIETE grandes grupos de seres humanos, cumpliendo cada uno de ellos con las reglas exactas que señala la evolución del conjunto planetario. Veamos tales grupos:

a) Hombres involucionados.
b) Hombres corrientes, o del promedio.
c) Aspirantes espirituales.
d) Discípulos en Probación.
e) Discípulos Aceptados.
f) Discípulos en el Corazón del Maestro.
g) Iniciados.

La técnica invocativa que utilizan los seres humanos en sus primeras fases evolutivas es el DESEO material en todas sus amplias perspectivas. En los que empiezan a sentir, consciente o inconscientemente, dentro de sí, el estímulo de la vida interna, el DESEO material se convierte en ASPIRACIÓN espiritual. En los discípulos la ASPIRACIÓN se transmuta en RESOLUCIÓN y utilizan el poder de la mente para lograr sus propósitos internos. Los INICIADOS hasta la Cuarta Iniciación utilizan las energías superiores de la mente y abren a través de ellas las misteriosas puertas que llevan al Plano Búdico y una vez trascendida la Cuarta Iniciación, el Iniciado deja de pertenecer kármicamente a la humanidad y se convierte en un ADEPTO, en un ser humano perfecto, en un ciudadano del Quinto Reino de la Naturaleza, en un Servidor perfecto del Plan que el SEÑOR DEL MUNDO CONOCE Y TRATA DE REVELAR.

La humanidad en su conjunto, y de acuerdo con un vastísimo Plan jerárquico o espiritual, utiliza el Fuego de la Materia, denominado ocultamente KUNDALINI, para establecer contacto con el Plano Físico Cósmico, el cual, como esotéricamente se sabe, es nuestro Sistema Solar, hasta donde sus energías, sus esfuerzos y merecimientos lo permitan.

Ahora bien, en orden a Jerarquías Espirituales hay que tener en cuenta que SANAT KUMARA es el más alto exponente del Poder de Dios aquí en la Tierra. El Logos Solar es -por así decirlo- Su Maestro. De ahí que las Ceremonias Litúrgicas celebradas en SHAMBALLA, de acuerdo con el Propósito de establecer contacto con el Logos Solar y aun con otras Fuentes Cósmicas de más elevada trascendencia, constituyen un alto secreto iniciático que sólo conocen Aquellos Excelsos Seres de la Jerarquía que forman parte del Consejo Privado del Gran Señor y Aquellos otros, de naturaleza angélica, llamados esotéricamente "Los Agentes de Shamballa", cuya misión es canalizar fuerza cósmica con destino a nuestro planeta y están bajo las órdenes de los Señores de la Llama.

El "Gran Consejo de Shamballa" está constituido por el Señor del Mundo y Sus tres Grandes Discípulos o KUMARAS, llamados también "Budas de Actividad"; por el divino Señor BUDA, Aquel que en su última encarnación en nuestro planeta se llamó Sidharta Gautama y fue Príncipe de un pequeño Reino en el norte de la India, cerca del Nepal, bajo las nevadas Montañas Tibetanas; por los tres grandes Jefes de los Departamentos de Política, Religión y Civilización, o sea, el MANU, el CRISTO y el MAHACHOHÁN, y por los Siete Chohanes de Rayo, aquellos grandes Adeptos cuya misión es canalizar las energías de los Siete Rayos de nuestro Sistema Solar hacia la Tierra. Hay también unos Elevados Consejeros Solares que están más allá de nuestra comprensión y ciertos exaltados Ángeles, de categoría espiritual similar a la de los Chohanes, cuyo trabajo, examinado desde nuestra limitada esfera de percepciones, consiste en dotar de adecuadas Formas a cada

Plano de la Naturaleza y son los Agentes Directores de los Siete Reinos de la Naturaleza y de todas las especies vivientes que en los mismos realizan su evolución.

Las Ceremonias Mágicas efectuadas cíclica y periódicamente por los Señores de la Llama, los Adeptos Planetarios y los Agentes Dévicos de SHAMBALLA constituyen verdaderos secretos iniciáticos. No vamos a referirnos a ellas en este Tratado. Sin embargo, habrá que hacer un énfasis especial a su altísimo poder invocativo que puede atraer de las regiones místicas del Espacio un tipo de energía que por su cualificada y potentísima vibración sólo en muy contadas ocasiones fue utilizada en el devenir de la evolución planetaria.

Una categoría especial de AGNISHVATTAS sirven de vehículos de transmisión de este Fuego Eléctrico liberado de regiones cósmicas, y del que se nos dice esotéricamente: "Es celosamente guardado en la Cámara Secreta del Señor del Mundo" para utilizarlo creadoramente cuando las circunstancias planetarias así lo requiriesen. (Una cantidad de este fuego cósmico fue utilizada para "destruir el gran Continente de la Atlántida", en donde se había refugiado un elevado número de Magos Negros, o "Ángeles Caídos", que atentaban contra la correcta marcha de la evolución planetaria.)

El fuego Eléctrico de Shamballa, utilizado creadoramente por SANAT KUMARA, siguiendo la ley invariable de los ciclos o etapas evolutivas, produce integración planetaria, la cual está basada en el Propósito Espiritual del Gran Señor. Los Fuegos latentes, los de la inspiración espiritual avivados por el fuego místico de Shamballa, producen a su debido tiempo la perfección de la humanidad y conducen a los seres humanos "de la oscuridad a la Luz, de lo irreal a lo Real y de la muerte a la Inmortalidad".

Aclarada hasta cierto punto la identidad psicológica y mística de Shamballa, de la Jerarquía y de la humanidad, vamos a intentar descubrir ahora hasta donde nos sea posible la índole de las Ceremonias Mágicas o invocativas que tienen lugar en el Centro planetario de la Jerarquía. Tengamos presente, sin embargo, que la Jerarquía en su conjunto es el ASHRAMA, o Grupo Espiritual, a través del cual SANAT KUMARA ordena y dirige los destinos del mundo. Así, este segundo gran Centro engloba o reúne en su seno sin distinción alguna, aunque siempre por orden jerárquico o evolución espiritual, a todos los grandes Adeptos planetarios, a las Potestades Angélicas trabajando conscientemente para el establecimiento del Plan de Dios aquí en la Tierra y a todas aquellas personas de reconocida buena voluntad y mente inteligente capaces de reaccionar en forma positiva y constante a los impulsos espirituales de la Jerarquía planetaria a través de los Adeptos o Maestros de Compasión y de Sabiduría en las distintas líneas de Rayo.

A este grupo escogido de seres humanos, definidos "Sal de la Tierra” por Cristo, les corresponde la noble tarea de "unir el Cielo y la Tierra dentro del propio corazón". Los podremos hallar en todos los departamentos de trabajo creador en el mundo, en todos los Rayos y en todas las esferas sociales, y consciente o inconscientemente todos ellos trabajan para el establecimiento del nuevo orden mundial, secundando la obra espiritual de introducir buena voluntad y deseos de bien en los ambientes sociales donde kármicamente viven inmersos.

Así, una Ceremonia Ritualística, Invocativa o Mágica realizada en el Centro Místico de la Jerarquía, repercute en cualquiera de las zonas planetarias por medio de los Adeptos, de los Agentes Dévicos y de los discípulos y llega a cumplir adecuadamente los Propósitos de Shamballa integrando el mundo en una sola e indestructible UNIDAD. En lo que a la humanidad concierne, esta obra espiritual se realiza principalmente en el Plano Astral debido a la polarización astral del alma humana. Sin embargo, no tiene carácter místico, sino que es esencialmente dinámica y tiene por objeto eliminar del aura psíquica de la Tierra todas aquellas formas astrales procedentes de lejanísimas edades que impiden al Logos Planetario desarrollar Su Plan de Redención, de Armonía y de Equilibrio tal como lo tiene proyectado en Su indescriptible Mente para esta Nueva Era de grandes transformaciones sociales en el seno de la humanidad.

Unas de las grandes conquistas humanas será la realización objetiva del "programa de relaciones correctas" que surgen del establecimiento del principio de buena voluntad y hará posible que se trasciendan los recelos y antagonismos humanos y se cumpla la ley de la comprensión y del amor. Así el "respeto mutuo" reemplazará la antigua fórmula de "el temor de Dios", que tantos estragos ha venido causando en el seno místico de la humanidad a través del tiempo. En todo caso, el propósito del Logos Planetario es claro y definido para esta nueva época de inspiradas realizaciones: la Instauración de un Nuevo Orden Social basado en la igualdad de oportunidades y el reconocimiento de la Divinidad en la vida de todos los seres humanos.

Estos dos puntos son dos avenidas de Luz que aclaran la visión de los investigadores esotéricos, los cuales pueden comprender mejor el sentido de las Ceremonias celebradas en los santuarios místicos de la Jerarquía(*) en muchas partes del mundo y el aspecto integrante de la multiplicidad de grupos y asociaciones políticas, económicas, religiosas, culturales, etc., aparecidos en los últimos tiempos y que dan fe de un trabajo mancomunado de aproximación entre los seres humanos.

(*) Definidos esotéricamente como ASHRAMAS.

Bien, esto que acabamos de decir es sólo una pequeña indicación de las bases jerárquicas en donde se afirma el proceso invocativo, sea cual sea el nivel en donde se realice dentro de la propia Jerarquía, la calidad espiritual de los participantes y el grupo, o Ashrama, en donde tales invocaciones o meditaciones tienen lugar. Esto nos llevará a reconocer, como siempre, el principio de jerarquía dentro de la Gran Fraternidad Planetaria y a comprender que el misterio iniciático, que es la culminación de una serie infinita de invocaciones humanas, produce unión y acercamiento entre ciertos grupos espirituales internos bien definidos, un hecho tan absolutamente natural como el que rige la ley cósmica de equivalencias, que reúne y atrae hacia determinados centros comunes a grupos específicos de elementos químicos.

Esta idea, basada en las más elementales reglas de la analogía, nos llevará asimismo a la consideración del Gran Centro Jerárquico Planetario, como constituyendo un núcleo infinito de Poder Espiritual, extendiéndose en ondas concéntricas de energía de diversas intensidades hasta llegar al lugar más alejado del Centro en donde trabajan, se esfuerzan y luchan los discípulos mundiales, aquéllos que fueron reconocidos como aptos por sus espirituales Mentores y tratan de extender y propagar la luz de la Jerarquía en sus respectivos lugares de residencia, cumpliendo correctamente con sus deberes sociales y constituyendo puntos de luz de inspiración espiritual para todos los que viven en contacto con ellos en el difícil proceso de la existencia kármica.

Podemos imaginar, por tanto, que independientemente de la calidad de las ceremonias o actividades ritualistícas que se realicen en el seno místico de la Jerarquía, los frutos de las mismas, actuando como poder superior, serán percibidos en todos los niveles jerárquicos y cada miembro, sea cual sea su espiritual evolución, recibirá e irradiará "la parte de tales energías liberadas que por ley le corresponda", es decir, la que pueda asimilar perfectamente y sin peligro de congestión externa, a la medida exacta de sus posibilidades individuales. Así, pues, lo interesante desde el ángulo oculto, y aquí habrá que hacer una obligada mención a los Ángeles, es que el flujo o corriente espiritual no se estanque o paralice y que en ningún momento se produzcan "innecesarios cortocircuitos".

Los Ángeles, que por su calidad etérica pueblan los mundos invisibles, constituyen de manera misteriosa esta infinita corriente de Vida divina, que arrancando del Propósito indescriptible de SANAT KUMARA llega al más alejado centro de vida planetaria a través de la Jerarquía.

Por tanto, la denominación de "energía individualizada" con respecto a los Ángeles, tal como lo hacemos nosotros, adquiere una tremenda realidad al observar el mundo oculto y percibir cómo las energías que surgen de la Divinidad y llegan a nosotros en aspectos de Rayos, de cualidades internas y de estímulos externos dentro de la multiplicidad infinita de actividades humanas, mentales, emocionales y físicas, adquieren FORMAS definidas al atravesar los éteres de nuestro mundo y constituyen núcleos de Poder espiritual flotando por encima de la densa y contaminada atmósfera planetaria, exigiendo de los seres humanos debidamente preparados el esfuerzo necesario para invocarlo y recibir del mismo los sagrados impulsos espirituales para poder proseguir sin desmayos y hasta el fin el humilde, aunque maravilloso, propósito de la vida humana, de encarnar en si el indescriptible Propósito del Señor del Mundo.

Yendo esotéricamente al fondo de la cuestión, podríamos decir que las invocaciones especiales, bases de las Ceremonias Jerárquicas, pueden ser comparadas -aunque teniendo en cuenta las limitaciones humanas en tal sentido- a las que se realizan en algunas de las iglesias organizadas de nuestro mundo, ya que, como esotéricamente es sabido, estas iglesias responden, en cierta manera y hasta cierto punto, a la gran ley de analogía o de semejanza con el gran proceso invocativo del Señor del Mundo llevado a cabo por la Jerarquía Espiritual Planetaria. De acuerdo con este sentido íntimo de la analogía hermética, podríamos "visualizar" un cuadro de alguna de las Ceremonias Invocativas del Gran Centro de la Fraternidad Planetaria utilizando nuestra mente creadora.

Contemplaríamos así un vastísimo Recinto o Templo de incalculables perspectivas, cuyo ALTAR se pierde en las inmensidades del Espacio. En el centro de este Templo, cuyas bóvedas se sustentan en el Infinito, se yergue llena de resplandeciente Luz una blanquísima Figura, la de CRISTO. Su Cabeza se halla inclinada hacia arriba, y encima de ÉL dos Ángeles de auras refulgentes de color oro sostienen una Copa de Cristal... A ambos lados del CRISTO se hallan en profundo y dinámico recogimiento Sus dos grandes Hermanos; a Su derecha el Señor MANU, de la Raza Aria, y a Su izquierda el Señor de la Civilización, el Gran Mahachoan de la Era presente, aquél que hasta hace muy poco era el Chohan del Séptimo Rayo(*).

Detrás de estas tres excelsas Figuras pueden contemplarse, constituyendo una estrella de seis puntas con un punto en el centro, a los Siete Grandes Señores de Rayo y más allá de Ellos pueden contemplarse, formando diversidad de figuras geométricas llenas de simbolismo creador y de acuerdo con la calidad de sus respectivas misiones, a todos los Adeptos de la gran Fraternidad Blanca y a todos los Iniciados, que sin ser todavía Maestros de Compasión y de Sabiduría, han alcanzado el suficiente poder espiritual como para poder asistir, en cuerpo mental, a estas renovadas Ceremonias de Invocación de Fuerza Cósmica con destino a nuestro Planeta.

(*) El Adepto conocido esotéricamente como el Conde de Saint Germain (Príncipe Rakoczy de Transilvania).

El Grupo total de la Jerarquía bajo la directa inspiración y guía del CRISTO, que actúa como SACERDOTE, inicia el Acto Mágico de la Literatura mediante un dinámico culto de expectante Silencio, dentro del cual sólo son audibles las Palabras y los Mántrams que ÉL va pronunciando y que van repitiendo sucesivamente, con los "requeridos tonos jerárquicos", todos los Congregantes o Asistentes a este Ritual Mágico. Al llegar a cierto punto, dentro del proceso de la Ceremonia, los Ángeles elevan la Copa de Cristal y encima de la misma aparecen los Tres Budas de Actividad, los tres Señores de la Llama, los Cuales, en Nombre de SANAT KUMARA, el Señor del Mundo, llenan místicamente la Copa con las energías eléctricas de SHAMBALLA, aquellas que proceden de las elevadas zonas del Cosmos por Intercesión directa del Logos Planetario. Hay que advertir, sin embargo, ya que de no hacerlo atentaríamos contra la verdad esotérica, que estas Ceremonias

Litúrgicas están destinadas a favorecer la totalidad de la Existencia planetaria y que las energías invocadas, tras el obligado proceso de transformación de las mismas, irrumpen en los éteres que circundan la Tierra y dinamizan su entero contenido. Nunca con más justicia podría ser educida la conocida sentencia esotérica de: "cada cual recibe según su propia medida y capacidades naturales". No hay que olvidar tampoco que las Grandes Transformaciones de la Acción Cósmica o de las potentes Energías Liberadas son realizadas en lo más profundo y oculto de los éteres planetarios por los Grandes Ángeles o Devas que en lenguaje oculto denominamos "los Agentes Místicos de Shamballa".

Llegamos finalmente a la conclusión de que las Ceremonias, los Rituales, la Magia y la Liturgia son procedimientos universales de invocación de energías, mediante los cuales los grandes Devas del Sistema transmiten Vida, Amor e Inteligencia siguiendo el dictado inexorable de la Ley de la Necesidad, compartida cósmicamente por todos los Logos Creadores, no importa la grandiosidad infinita de Sus Excelsas e Indescriptibles Vidas y Gloriosos Destinos dentro del Cosmos Absoluto.

Bien, hemos tratado de "visualizar" un cuadro, un cuadro demasiado grande quizá para poder ser contenido dentro de nuestra insignificante mente finita, pero sabemos, oculta o intuitivamente, que Dios, el infinito Creador, está en nosotros y es nuestra vida en lo profundo del corazón. ¿Por qué no admitir serenamente que cuanto hemos visualizado internamente ES UNA REALIDAD y que constituye un retazo de la Gran Idea que inspira nuestra mente y la lleva por la Senda que el Altísimo nos trazó hace muchos millones de años y que ahora, al recorrerla, nos da una clara sensación de plenitud y de realidad?...



Vicente Beltran Anglada

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