Ser constante en las disciplinas de la gran obra.

Ramtha


Ahora vamos a hablar sobre anoche. Yo te dejé con la enseñanza de que vosotros creáis la atmósfera y que todo es vida. Hay una escuela de pensamiento que habla sobre la trasmigración de las almas, según la cual, empezando con algo tan bajo como una ameba o una piedra, sus almas empezarán a migrar(*). Bueno, eso es cierto hasta cierto punto, porque todo está en evolución. ¿Y quiénes son los motores de la evolución?.

(*) La creencia en la trasmigración de las almas se conoce comúnmente como “metempsicosis": el paso del alma, espíritu o personalidad a otro cuerpo después de la muerte, ya sea de la misma o de distinta especie. Las raíces griegas "de esta palabra son meta = cambio y psique = alma. Metempsicosis es otra palabra para reencarnación. Esta creencia se sostuvo ampliamente en todas las religiones de la antigua Grecia y Oriente.

Vosotros lo sois. Y si la humilde ameba tuvo su pequeño comienzo al azar, a partir de algo que tú estabas comentando con tu Dios, y de repente apareció una ameba; bueno, entonces la ameba representa esa conversación.

¿Recuerdas esto? (Fig. 8) Todas las ondas de energía son portadoras de una idea, una inteligencia, un pensamiento. Y así es como se ve un pensamiento común: Una onda de energía colapsando en una partícula.

Este es un dibujo de niños pero, de esa manera aprendemos lo más dulce. Ahora, así es como se ve el pensamiento común, y lleva el pensamiento de esta manera: se irradia desde ti como de un sol central. En tus bandas tú irradias pensamiento común. Y obviamente, esta pequeña entidad es una entidad bastante feliz, de modo que el motivo ulterior aquí es como el brillo del sol. Y entonces, como esto está situado en la base de la inteligencia consciente de este individuo, los pensamientos comunes salen en forma de potenciales de energía consciente y comienzan a girar en espiral a nuestro alrededor. Estás dejando caer estos elementos —aquí hay una ameba— y ni siquiera sabes que lo estás haciendo.

Cada pensamiento que se está irradiando ahí afuera (las bandas), está haciendo esto (Onda de energía colapsando en una partícula), y luego gira en espiral hacia ellas (las bandas), y así es como creamos la realidad. Y cuando vienes a la escuela y comienzas tus estudios de maestría, empiezas a ver que esto es lo que siempre has hecho, y que el motivo por el que no has visto cosas extraordinarias en tu vida es porque siempre han estado a tu alrededor.

Es un poco —cómo te diría—, como un pez que quiere tomar un trago de agua. ¿Qué le dirías a un pez que dice «tengo sed»? Bueno, eso es lo que empiezas a entender; empieza a tomar forma. Y realmente empiezas a tener una noción de esto en el Plano Sublime. Como todo lo que te rodea ya está formado, no lo ves como milagroso, pero de hecho, todo esto ha estado formando tu realidad continuamente. Así que si decimos: «¿Por qué mi vida es de esta manera?», entonces tenemos que buscar y encontrar la semilla, justo aquí (en el cerebro), que está causando que esto suceda.

Ahora, si sabemos que el pensamiento común es el poder manifestador, cuando venimos a la escuela aprendemos la aplicación de la disciplina: concentración enfocada y largos periodos en el campo (Trabajo de CampoSM), hacer tu Lista, atravesar el laberinto. Todas las disciplinas que hacemos aquí consisten en crear la realidad intencionadamente. Estamos haciendo deliberadamente algo que para nosotros es un estado natural.

Pero lo que es tan maravilloso de ello, es que consiste de ideas, pensamientos —yo te los doy, y tú empiezas a dibujarlos—, y que cuando te enfocas en ellos intencionadamente, comienzan a irradiarse desde ti. No estaban ahí por su propia cuenta; no estaban estimulados por sí solos; porque tu manera normal de actuar es un motivo que está ahí, y el cerebro está conectado para pensarlo todos los días. ¿Entiendes? Y la enseñanza estaba en que cada vez que encontrabas tu tarjeta de algo maravilloso que habías dibujado, había una gran felicidad dentro de ti, porque la veías como algo milagroso. Lo que quiero decir es que hay tal alegría en ti al ser capaz de hacer eso, tú sabes lo que es cuando encuentras esa primera tarjeta —y te enfocas tanto, has sido impecable y encuentras esa tarjeta—, y ahí está; y te has quedado sin aliento. Lo hiciste, de verdad; pero lo haces todos los días. Nada más hemos introducido artificialmente una idea que nunca habías pensado. ¿Lo entiendes.

Pero la grandeza de esto es esa idea manifestada en el campo. Ahora, si esa idea se hubiera asentado como motivo ulterior, tú estarías irradiándola todos los días.

Entonces, ¿por qué te enseñé a hacer la Lista? La lista, para el estudiante sincero, se convirtió literalmente en una manera de reconectar la red neuronal, y al hacer esto, reorganizar la intención, excepto que, lo que empieza a suceder en la mayoría de la gente, es que su intención o motivo ulterior está tan profundamente arraigado en lo que se refiere a diferentes cosas de la lista, que ellos no creen en ella. Así que cuando vienen aquí, hay un motivo ulterior que no está apoyando la lista, y eso también se ve así (Fig. 8). Es casi una negación intencionada de algo maravilloso para ti.

Ahora, el estudiante que trabaja seriamente en esta escuela, puede mirar su lista y decir: «Bueno, he sido capaz de manifestar estas cosas de mi lista, y mientras lo haga con constancia, estoy irradiando ese pensamiento que va a hacerse realidad. ¿Por qué ciertas cosas de mi lista no se han realizado?» Esto es un indicador de cuál es el motivo ulterior, y tiene que ver con el autodescubrimiento.

¿Y por qué no has sido capaz de hacer una curación extraordinaria? Porque no crees en ello; ese es el motivo ulterior. Y no puedes confiar en que puedes hacerlo cuando no crees en ello. En otras palabras, tienes una casa dividida contra sí misma. Tienes una oportunidad para hacer lo milagroso, pero hay una decisión que ya está tomada dentro de ti que no lo cree, así que no puedes depender del trabajo del Cuerpo Azul®, porque no es tu modo de operar. ¿Lo entiendes? ¿Y qué haces con eso? Bueno, ésta es la tarea. Tienes que decirte a ti mismo: «Si mi tarjeta se manifestó en el campo y estas otras cosas se manifestaron, entonces tengo un estado de aceptación por ellas. Si esto no sucede, no tengo un estado de aceptación.» ¿Y por qué? Ahí es cuando tienes que sacar de un tirón al motivo ulterior y verlo. Y dices: «¿Traje esto del Plano Sublime?» Sí.

¿Porqué? Quizás has programado el no curarte. Quizás has arreglado padecer esto. Tal vez necesitas sufrir.

Quizás así es como lo has dispuesto todo, porque nada te sucede por casualidad; todo es intencional. Todo pensamiento común es intencional. Y sentado junto al mar de la tranquilidad, en ese hermoso lugar, la contemplación irradia desde ti como un gran sol central.

Entonces, ¿qué fue eso? ¿Qué es esa cosa sentada ahí arriba que dice: tú puedes tener esto, pero no puedes tener aquello? ¿Puede cambiarse? Hoy puede cambiarse. Dite a ti mismo revisando este momento: «Cambia esto. Yo soy merecedor de una salud espléndida. ¿Sabes por qué voy a ser merecedor de ella?.

Porque me amo a mí Misino y amo mi vida. Quiero amar mi vida de principio a fin, y simplemente no tengo lugar para ninguna otra cosa más que la vida». Tienes que verlo de esa manera.

¿Y qué haces entonces? Sacas eso de tu lista y pones ahí el motivo ulterior. Cambias el motivo. En vez de: «Yo acepto la curación del Cuerpo Azul®», tú pones: «Yo ahora acepto la vida. Yo soy merecedor de salud». Y cada vez que dices eso y encuentras una negación en ti, lo repites cien veces más hasta que se dé por vencida. ¿Lo entiendes? Porque es fácil hacerlo en el Plano Sublime sin el cuerpo. Aquí sin embargo, la negación está arraigada y es un programa en el cuerpo, y tienes que cambiar el programa. Esto es parte de ser un maestro.

La otra parte es que si no lo haces, siempre estás irradiando que no eres merecedor de la vida, y eso debilita todo. Y ese es el pensamiento común que sale hacia fuera, ya que tenemos un amargado sentado ahí arriba que es odioso y vengativo. Bueno, durante todo el tiempo que pases sentado ahí con terror, cólera y malicia, observa eso. No importa lo que pase durante el día: puedes levantarte por la mañana, los pájaros estarán cantando, y desearás al instante que estén muertos. ¡Sáquenlos de ahí! Tu niño se despierta contento, y tú no lo quieres ver. Y todas las cosas tienen ese lado tan feo. Eso es pensamiento común. ¿Qué es eso?.

Algo que está sentado ahí arriba. ¿Cuándo vas a cansarte de eso? ¿Entiendes?.

Esto también trata de la alegría. Dios te libre de que seas feliz. Que Dios no permita que seas feliz. Él no quiere que tengas un día realmente feliz. «Yo sufro, mira esto.» Ya sabes, las palomas se cagan en su cabeza.

Bueno, ésta podría ser una persona que no es merecedora de la vida, y eso se irradia. Está en cada pequeña afirmación. Está en cada pequeña acción. Está en cada pequeño sentimiento. Estas personas simplemente están chorreando todo eso. ¿Por que. ¿Por qué no cambias eso? Simplemente cambíalo; cambíalo; encárgate de ello.

También hay gente que parece no poder conseguir su riqueza fabulosa. Bueno, la propia valía es una cosa maravillosa, porque nosotros vemos el valor como un intercambio de energía, la propia valía. Y hay personas que si no se sienten valiosas porque están cargadas de culpabilidad o vergüenza o algo por el estilo, entonces, cuando llega el momento de aceptar la riqueza fabulosa, la riqueza es igual a la valía. Y la falta de valía siempre la arruina. ¿Cómo puedes seguir diciendo: «Yo acepto mi riqueza fabulosa», cuando el verdadero centro de tu valía lo niega? ¿Entiendes eso? Tienes que cambiarlo. Debes decir: «¿De qué no soy merecedor?» No hablemos de dólares y centavos, de oro y rubís. «¿Quién me convenció, y qué mentira me creí de que no tengo valía ni valor? ¿Qué es lo que acepté que me hace seguir negando oportunidades?»

Pregúntate eso y no tengas miedo de conocer la verdad. No tengas miedo de sentir lo que es. Recuerda: la cosa que más temes es tu conciencia humana. Métete en ella y averigua qué es lo que hiciste que te causa tener tal carencia en tu vida. Y la carencia no tendrá nada que ver con el dinero; tendrá todo que ver con la autoestima. ¿Has programado eso en esta encarnación, de alguna manera, que tu mochila es tan pesada en este aspecto que no te sientes digno?

Bueno, debemos cambiar eso ahora mismo, porque el karma se neutraliza en cualquier momento. En el instante en que se cambia el motivo ulterior, ya no hay más karma. Está hecho; está hecho. No somos un Dios con un plan de pagos; está hecho. Sólo tenemos que encontrar la semilla justo aquí (en el cerebro).

Ahora, la felicidad: cuando estamos listos para aceptar la alegría, no podemos aceptar la alegría basándola en otra persona. En verdad, no podemos aceptar la alegría basándola en la edad y en la apariencia. Debemos tener alegría incondicionalmente, sin personas, lugares, cosas, momentos o sucesos, porque basarla en cualquier otra cosa es entregar nuestro poder y nuestra rica felicidad. Tienes que aprender a ser feliz con un grano de arroz. Tienes que aprender a ser feliz sin nadie más en tu vida. ¿No eres lo suficientemente bueno como para estar solo? ¿No eres tú compañía suficiente? Si no lo eres y tienes miedo de estar solo, entonces quizás deberías echarle un vistazo a quien está viviendo contigo, quiero decir: tú. ¿Porqué no te divierte tu compañía? ¿No te gustan tus pensamientos? ¿No te gusta lo que haces?

Bueno, eso debería ser un claro indicador para ti de que nunca nadie te hará feliz, ni tus hijos, ni cómo te ves o cómo no te ves, ni cuánto dinero tienes. Nada te va a hacer feliz si no te amas a ti mismo y estás en paz con ello, porque él es quien va a estar presente en esta revisión de la luz, mi querida gente.

Y hacer eso es amar a Dios. Hacer eso es tener amor por todos los demás. Ser feliz sin tener que hacer algo constantemente y simplemente sentarte y estar tranquilo con tus pensamientos es algo extraordinario, porque hace esto(*). Cuando estás haciendo algo y estás entretenido todo el tiempo, tu motivo ulterior está cubierto de conversación. Eso es lo que estás irradiando hacia afuera. Ser feliz contigo mismo es estar tan limpio que el sol puede salir. Ahí es cuando tu gran obra está realizada. Ahora, esto no es una conversión en masa; es una transformación individual. ¿Cuántos de vosotros lo entendéis?

Estas son las lecciones extraordinarias que vas a volver a escuchar. Vas a oír mi voz diciéndote esto cuando estés de pie junto a tu Espíritu Santo. Quiero que recuerdes eso. Recuerda: va a pasar otra vez, y vas a volver a oír esto. Y quizás, a la hora que escuches esto de nuevo, ya te habrás convertido en ello, y el alma pesará como una pluma... Qué exquisito.

¿Puedes imaginarte, en el nivel humano, cómo me hace sentir eso? ¿Entiendes ahora cuál es mi misión?.

¿Entiendes ahora por qué tengo tanta paciencia con vosotros y por qué os amo tanto? ¿Entiendes por qué te hablo y enseño del modo en que lo hago y no te dejo pasar ni una? Porque esto va a pasar de nuevo, y yo sé que cuando estés ahí de pie, yo voy a estar contigo. Y te vas a dar cuenta realmente de que hay algo que simplemente te ama. Tu Dios simplemente te ama, y este mensajero te ama verdaderamente y entiende que esto va a pasar de nuevo, cada palabra, cada vez que asientes con la cabeza, cada movimiento, y cada cosa que sientes y no sientes. Y cuando esto pase de nuevo, y tú seas simplemente eso y seas hermoso y hayas limpiado tu casa, vamos a brillar juntos.

¿Cómo crees que me siento? ¿No lo sabes? No es cuestión de si crees en mí. Escucha lo que te digo: cree en ti mismo. Es por eso que estoy aquí de regreso, porque cada clase que tenemos está llena de significado, y si no te cambia ahora, ya te cambiará. Si no llego hasta ti ahora, ya llegaré hasta ti. ¿Entiendes? No seas un bufón y creas que esto no será recordado. No seas un bufón. No seas tan estúpido como para pensar que esto se va a excluir de tu revisión en la luz; está allí.

Así que piensa un momento en esto. ¿Lo harás? Porque ahora empiezas a entenderme. Y empiezas a pensar más elevadamente. Empiezas a tener patrones de pensamiento mucho más amplios qu esa pequeña e insignificante vida que has tenido. Estás comenzando, ahora te estás abriendo. Piensa en esto: ¿y si todo lo que estás viendo ahora, ya has llegado a serlo? Piensa en eso. ¿Cómo se siente hoy tu conciencia? ¿Es pesada o se está aligerando? ¿Se está aligerando? Eso, entonces, es evolución, y nos está despegando las alas, ¿entiendes? Y estás empezando a sentirte más ligero y más efervescente. Eso irradia de ti.

(*) Alineación con el Ahora.

Entonces, ¿qué tipo de periodo de descanso vas a tener después de esta revisión? Quiero decir, te he dado tal conocimiento —ni siquiera he rascado la superficie— para hacerte entender cómo pensar, y para decirte cosas que te van a conmover en el momento que veas esto, que te van a poner en marcha. Es como decirte que yo sé que tienes la opción de llevarte tu cuerpo o seguir, y puedes hacer otro cuerpo, pero en algún momento vas a tener que amar este cuerpo. Lo has convertido en tu amo, le has dado el poder de tener dominio sobre ti. Pero al hacer eso, lo has perjudicado, porque no estás ahí para rescatarlo cuando está en apuros. Y no sabes cómo rescatarlo y no tienes el poder para hacerlo. No sabes cómo evitar que envejezca.

No sabes cómo mantenerlo sano, cómo darle paz, tranquilidad. No sabes cómo hacer eso. Y al no ser su amo, lo has perjudicado.

Y cuando estés ahí de pie —esto vendrá tan rápidamente— y digas: «Regresa a tu cuerpo», roguemos que para ese entonces hayas amado a tu cuerpo lo suficiente siendo su amo en vez de su esclavo, y que ya no te interesen las apariencias; que sólo te interese la salud. Si ya no te interesan las apariencias, deja de echarle la culpa a tu cuerpo por conseguir a alguien o por no conseguirlo, porque se va a morir y se lo comerán los gusanos.


Extracto de NACIMIENTO MUERTE Y REENCARNACIÓN. El Libro Azul.

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