¿Es verdad que hay grandes misterios dentro del cuerpo humano?

Kryon


Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Y yo les diré: son misterios para ustedes, en este momento, porque no podrían creer lo que realmente podría estar en su interior. Este mes les ofrezco cuatro misterios en el interior del ser humano. Son grandes misterios, y cada uno de ellos está más allá de lo que se les enseña, más allá de lo que la ciencia reconoce, quizás, incluso del esoterismo.

Estamos en una época de despertar, y quiero celebrar eso. Los humanos empiezan a emerger de una época muy baja de consciencia, de energía, que durante eones ha hecho retroceder al humano a un simple grupo que se agrupa con los animales. Y en lugar de la energía del alma, que es magnífica, y que tiene propósito espiritual, y en este Cambio que están atravesando quiero recordarles lo que está en su interior.

Ahora los llevo a un lugar que sucede repetidamente. Es un laboratorio, donde están probando sustancias que se han desarrollado para sanación del ser humano, tal vez en forma de píldoras. Y en este laboratorio, los que se presentan allí tienen tal vez una enfermedad, o síntomas quizás, o dolor, y están buscando soluciones que nunca ha habido antes.

Y la compañía que ofrece las soluciones, toma al grupo que se presenta, y lo segmenta en partes, y toma las diversas píldoras que tiene, y las hace de distintos colores y tamaños, y las prueba. Este grupo, por favor, tomen esta. Y pueden ser de diferentes concentraciones de la droga desarrollada, o sustancia, o incluso suplemento, y entonces se pide al humano que tome la píldora siguiendo un programa y luego regrese e informe. A veces las concentraciones son diferentes, a veces las cantidades o tal vez las mezclas son diferentes – esto es un ensayo.

Los humanos se presentan, reciben las píldoras, van a su casa, y regresan tal vez después de un mes. O puede ser más tiempo, depende de la duración que se requiera para asimilar esa sustancia en el cuerpo humano y hacer que el cuerpo reaccione a ella y haga lo que se ha designado. Creo que todos ustedes están familiarizados con este proceso. Casi todas las compañías que desarrollan drogas usan este proceso. antes de lanzarlas.

Entonces los humanos regresan, y hacen fila en una sala donde llenan un formulario: ¿Qué le ha pasado? ¿Esto ha ayudado? ¿Se ha ido el dolor? O tal vez más dramático, puede que hagan un examen de sangre, o incluso de imágenes, para ver si la sustancia quitó o sanó o trabajó con lo que sea que andaba mal, o cualquiera fuera el diseño de esto.

Y luego los científicos examinan los datos. Y aquí es donde se pone bueno. Algunos de ustedes saben adónde estoy yendo. Y los científicos miran, y para la compañía dicen “Esto funcionó, esto no funcionó” Y ellos ven todo un grupo, un número, que todos tuvieron algo en común: ellos tomaron una clase de píldora, y en ese grupo hubo sanación significativa. Se fue el dolor. En algunos casos el examen de sangre reveló que la química estaba curada; en algunos casos la enfermedad se había ido.

Y en lugar de que los científicos digan, “Esto es grandioso” y se alegren diciendo, “Lo hicimos, lo hicimos”, se miran entre sí con consternación, porque ese era el grupo de placebo. Todos ellos recibieron una píldora cubierta de azúcar que no tenía nada dentro. Ahora bien, esa píldora podría no haber estado cubierta de azúcar, pero esa es la frase que usan para un placebo; no había nada en ella, en absoluto.

Los científicos, con fechas y dosis, y los estadísticos, llaman a eso el grupo de control; sin embargo fue un grupo no controlado. Y lo que sucede luego es muy interesante, queridos. Lo que sucede después en casi todos los casos, en las estadísticas, en el negocio de los ensayos, los que recibieron esa píldora y los resultados son descartados o bien ensayados de nuevo, porque confunde los resultados de la sustancia real.

Yo podría contarles algo sobre esto. Hay dos aspectos en esto. ¿No les parece que, si alguien toma una píldora que no contiene nada, y la enfermedad se va, eso es lo que debiera estudiarse? Debieran detener todo lo demás, y decir ¿Por qué sucedió eso?

El otro aspecto es la incredulidad. El descartarlo. ¿Por qué es, que esto no sería más interesante para aquellos que son responsables de ayudar a los seres humanos? Es el misterio más asombroso de todo. ¿Cómo puede un ser humano tener esa clase de reacción, cuando no había nada en la píldora? ¿Cómo es posible para un ser humano entrar a un hospital, recibir un diagnóstico de cáncer, regresar, y de pronto se ha ido? Está ausente. Hay un nombre para eso. El estudio por imagen mostraría que se ha ido del cuerpo. Hay algo llamado remisión espontánea. Tan pronto como el ser humano encontró lo que era, eso asustó a las células de algún modo, tan locamente, ¡que se fueron! Eso es aún mejor que el efecto placebo, ¿no les parece?

El misterio más asombroso, presente en el ser humano, es este: ¿Cómo sucedió esto? Habrá quienes digan “Bueno, hubo intervención divina en todos los casos. Porque se suponía que el humano reaccionaría de ese modo y se curaría de la enfermedad”. Qué tal si les digo que, en cambio, algo se desencadenó en el ser humano que le hizo curarse a sí mismo. El humano está diseñado para estar en equilibrio. ¿Sabían eso? El ser humano está diseñado para sanarse a sí mismo. Y a menudo lo hace. Y ustedes lo pueden ver una y otra y otra vez, y realmente confunde los resultados, ¿no es así? en un ensayo experimental de una droga. Lo ponen a un lado y dicen “Hagámoslo otra vez, no estamos realmente seguros de qué pasó aquí. El efecto placebo interfirió” Imaginen: la sanación del ser humano interfirió; debemos hacerlo de nuevo.

¿Qué está equivocado en este cuadro? Uno de los mayores misterios de los que quiero hablarles. Lo que ustedes saben sobre sí mismos es cómo sucede esto. ¿Qué puedo decirles que necesiten saber? Les diré esto: viene incorporado. Está esperando su intención, está esperando que estén relajados y en paz con eso. Espera que su consciencia crea que puede corregirlo.

La persona que toma esa nueva píldora, cada una de las células de su cuerpo está creyendo totalmente. Que tengas una célula creyendo, es que cree que la píldora la curará y luego lo hace, y luego descubre que no contenía nada. Eso debiera decirles qué está pasando. La consciencia. Eso que ustedes llaman consciencia – no el poder del cerebro, no las sinapsis, sino la percepción conciente que tienes de una consciencia que está conectada con el otro lado del velo y es parte de esa energía del alma que traes, que es espectacularmente divina, se pone en marcha y la química del cuerpo lo elimina.

¡Qué majestad hay allí! ¡Qué magnificencia de la química está allí! ¡Qué milagro de consciencia tienes dentro de ti! No es un misterio. Es tuyo para que lo tomes. Y requiere creer. Entender. Ser capaz de volverse pacífico y eliminar el miedo. Y esas son las claves. Serán capaces de permitirte que te cures a ti mismo. Incluso sin una píldora en la que crees. La píldora, la píldora faltante, así se la ha llamado, eres tú. Tu creer en ti mismo: la creencia en que es posible, y es factible.

Estoy hablando a aquellos que tal vez están en problemas justo ahora, con este mismo asunto, ahora, hay algo mal. Porque tal vez has sabido, por el doctor en medicina, cuál es el diagnóstico cuidadosamente puesto en imagen, incluso hayas practicado ver las imágenes o los resultados. ¿Y qué haces después? ¿Tienes el coraje para salir del miedo y estar en paz? Sabiendo lo que recién te he contado, que sucede a diario.

La presencia dice: Yo soy un ser divino, y dentro de mí tengo la capacidad para controlar mi propia química, para ser de tan alta vibración que una enfermedad de vibración baja se vaya. Sucede todos los días. Y empieza a disminuir. Y con eso viene un aliento y la fuerza para saber que estás ganando, y empieza a disminuir aún más, y más. No hay píldora involucrada. Excepto la que tú tienes, llamada consciencia humana, que te ha sido dada directamente del Espíritu, de la Fuente. Tuya, para trabajar con ella de esta manera asombrosa.

No es realmente un misterio en absoluto, pero es una de las más grandes herramientas del humano. Equilibrio. Ser capaz. La capacidad de controlar la salud y hacer lo que necesitas para ti mismo, para caminar a través de un mundo caótico.

Esa es la mejor noticia que pueda darte. Eso es de Kryon Yo soy Kryon, enamorado de la humanidad.

Y así es.

Kryon



Canalización de Kryon por Lee Carroll
Primer Miércoles de Sanación 5 de Junio de 2024
Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro
www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

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