Vosotros sois dioses, los creadores de la realidad.

Ramtha


Cuando ayer te hablé acerca de que ya estás muerto, puede que simplemente lo estés. Pero lo que he venido a recordarte —y lo que vas a oír de nuevo y que voy a estar diciéndote cuando presencies esta vida otra vez— es que tú eres Dios; recuerda eso. Tú eres divino; recuerda eso. Todo se trata de elección y oportunidad, que es tu legítimo lugar en el reino de los cielos. Y aunque el mensaje de ayer parecía proclamar fatalidad y desconcierto, fue un mensaje digno de un oído divino. ¿Cuántos de vosotros entendéis eso?.

Sí, eres digno de escuchar eso. Eso quiere decir que eres una gran persona, un gran ser —un gran ser—, y vas a recordar eso cuando me oigas decírtelo de nuevo en un momento lleno de gozo: tú eres Dios encarnado y debes elegir el camino en el que ese Dios-fuente se perciba como poder total, mente total, amor total, eternidad. Debes crear una vida en la que esa naturaleza extraordinaria Pueda brillar a través de ti todo el tiempo. Quiero que recuerdes que tienes el poder de tener una vida en la cual Dios se hace manifiesto a través de ti, y que las maravillosas obras de una inteligencia suprema pueden manifestarse a través de ti, y que todo el dolor y el sufrimiento que has creado, tú lo creaste.

Nunca es demasiado tarde para decir: «¿Qué es lo que quiero? ¿Seguir con este juego o ser un ser maravilloso hasta tal punto que el poder y el amor del Espíritu Santo fluye a través de mí? ¿Qué tan práctico es eso en la vida? Bueno, enriquece el trabajo en el que estás. No debería ser un trabajo; debería ser una oportunidad, una oportunidad creada y embellecida para superarte. En tu familia tienes una oportunidad de brillar, de ser amor incondicional, de permitir la verdad en cada nivel. Con tus hijos, de quererlos incondicionalmente, de vivir una vida en la que tú eres un gigante ante sus ojos en lugar de convertirte en insignificante cuando ellos son lo suficientemente adultos para ver tu falsedad; que vivas tu vida de tal manera que sea extraordinaria, que por haber sido puestos a tu cuidado, estás ejercitando la gran dirección de enseñar a otro lo que es ser mejor, ser más grande, y asegurarte de que no hay ningún plan oculto que el niño pueda ver. Esta es una oportunidad de serlo con tu amante, con tu marido, con tu mujer.

Cuando ayer os pregunté: ¿por qué seguís juntos?(*) Eso es más doloroso que ser sincero. Hay que ser una gran persona para amarte tanto como para decir no, para amarse tanto como para decir no. ¿No quieres a alguien con sustancia y auténtico carácter, que sea confiable y con quien puedas contar? Te respaldarán y estarán a tu lado, porque son gente digna; no son hipócritas.
(*) Se refiere a las relaciones de pareja.

¿Por qué no dejas que se derrumbe? Para muchos de vosotros eso suena cruel. ¿Por qué? ¿Porque se te ha enseñado a sacrificar, a mantenerla unida? ¿Por qué? ¿Por una mentira? ¿Qué tipo de fruto da eso en una relación? Déjala ir. Estoy hablando de cualquier nivel; dondequiera que este problema esté en tu vida, déjalo ir.

Brilla. ¿Y entonces qué pasa? Todo el mundo recoge sus cosas y se va; permítelo. Tú eres quien manda aquí; permítelo. ¿Por qué? Sí, es muy dañino emocionalmente, ¿pero cuál es ahora el nuevo motivo ulterior. Es el honor, la integridad. Eso suena cruel y egoísta. ¿Pero no es de eso de lo que estamos hablando aquí, de estar al unísono con el yo? Y a veces, cuando dejas que se vaya, es como abrir una jaula y dejar volar al pájaro.

Nunca quieras ser prisionero o carcelero, porque cuando lo eres, lo eres contigo mismo. Recuerda: estamos regresando a los actos del ser que permanece solo ante la revisión de la luz.

Y deja que se vaya; deja que se rompa en pedazos. Y puede que tú te rompas en pedazos, pero aquí hay un motivo ulterior de bienestar. No tienes que decir nada más. No tienes que excusarte por nada. No siento nada sino curación. Eso es suficiente. Cualquier otra cosa es objeto de conjetura. Cómo te vas a remodelar va a ser algo que debes permitir que suceda y permitirte crecer de acuerdo con el motivo ulterior que hay ahí.

Siempre debemos cerciorarnos de que está en su sitio y que está limpio.

¿Entonces qué sucede? Muchas cosas van a suceder. Los inmaduros en tu vida van a ser la escoria y se van a marchar. Bien, bien, ya era hora. Deja que se vayan. Los inmaduros siempre van a irse aullando, protestando y hablando entre dientes a la distancia: pobre de mí, pobre de aquél. Ahora puedes ver lo que estabas manteniendo unido. Te asusta, ¿verdad? Da un poco de miedo. Tú deja que se vaya, porque ahora todo se vuelve verdaderamente claro para ti; o aquello que estás dejando ir está sintiendo lo mismo, y la curación comienza a tener lugar en el campo de cada uno. Y entonces lo que tenemos es un nuevo comienzo en una relación, como quiera o cualquiera que sea esta relación; podría ser tú y una mariposa. Entonces ya está todo en marcha.

Siempre hay alternativas, pero la que más nos interesa es la que soportamos nosotros mismos. Y esa es la enseñanza, porque te aseguro que si dices: «Yo renuncié a mi vida y la viví por esta persona», lo que se va a ver en la luz es resentimiento. Eso no es amor, mi gente. Y lo que queremos hacer—y esta fue la lección de ayer— es que tenemos aquí mismo una oportunidad para ser magníficos. Cada oportunidad es magnifica.

Podemos elegir.

Y también tenemos que hacer algo más que es doloroso: tenemos que sacar la espada y cortarle la cabeza a nuestro pasado; tenemos que destruirlo hasta sus cimientos. ¿Por qué? Porque tienes que hacerlo de tal manera que nunca lo visites otra vez; nunca, jamás. Destruyelo, destruye todo lo que tenga que ver con él.

Destruyelo, porque no quieres tener que volver a visitarlo nunca. Yo sé que te ha sido útil. Sé que tu victimismo, tu tiranía, tu dolor, tu sufrimiento, todo eso te ha sido útil. Yo sé que lo usas en contra de la gente para hacerlos sentirse culpables, avergonzados, que sientan lástima por ti; se trata todo de manipulación. Es manipulación. ¿Eres tan desgraciado que necesitas ser tan miserable para manipular a la gente? ¿Eres realmente tan desgraciado? Yo te veo a ti —y también te ve tu Dios— como un debilucho, un debilucho pernicioso. ¿Eres realmente tan desgraciado que tienes que jugar con la gente? No; córtalo por lo sano. No hay más que hablar. Acabas de nacer hace dos minutos; renaciste hace dos minutos. Eso es lo que estoy tratando de decirte: esto es una revisión de la luz; vas a renacer otra vez. ¿Quieres regresar a tu pasado? ¿Quieres regresar a tu vida anterior? Bueno, regresar a tu pasado es regresar a una vida anterior. ¿Lo entiendes?.

Ahora, aquí hay un ejemplo excelente expuesto por un maravilloso maestro. Él dijo que esto (el misterio de la vida, la muerte y la reencarnación) es igual al laberinto (*).
(*) Se refiere al laberinto de la disciplina de El Tanque.

Y aquellos de vosotros que habéis tenido la maravillosa y bella oportunidad de ir y ser parte del laberinto entendéis esto, que las personas muy interesadas en lo físico, están todas en el mismo lugar. Y un Dios que está avanzando en una vida espiritual llegará muy lejos, puede llegar muy lejos en el laberinto, justo hasta el Vacío, y lo hace impecablemente. O puedes decir:

«Yo sé que puedo continuar en la aventura hacia el Vacío, pero voy a regresar y desandar el camino y quedarme aquí con vosotros. En otras palabras, preferiría vivir en los pasillos antes que en el Vacío. ¿Por qué?.

Bueno, es mi pasado, después de todo. Es importante para mí, así que, ¿por qué estoy incluso haciendo un esfuerzo por avanzar? Deja que me quede aquí. No hay problema; es mi pasado». O es lo mismo que recorrer todo el camino y encontrar una escalera más, que te lleva a lo sublime, y decir: «No, no creo que quiera ir ahí.

Quiero regresar a mi pasado. Tengo amigos ahí, junto a los gusanos (**), y quiero volver y quedarme ahí el resto del día». ¿No es así? ¿Cuántos lo entendéis?
(**) No se refiere a los organismos vivos llamados gusanos, sino a una parte del laberinto en la disciplina El Tanque.


Extracto de NACIMIENTO MUERTE Y REENCARNACIÓN. El Libro Azul

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