El poder de la rosa. Ejercicio de energía.

Varios/Otros


Toma una respiración y luego recuéstate en tu asiento, si te parece, conéctate a tierra, - compruébalo - en tiempo presente, aquí estoy, ahora mismo, no en el día de mañana, ni en esta mañana, ni en una reunión de negocios, aquí mismo, ahora mismo.

Si has jugado a crear la rosa al borde de tu aura, toma conciencia de que estás sentado aquí en tu espacio. Este es quien yo soy, aquí estoy. Luego crea otra vez esa rosa frente a ti y toma conciencia del centro de tu cabeza. Para algunos de ustedes que son nuevos, el centro de la cabeza está exactamente donde piensan que está: justo detrás de los ojos. Entonces lleven su atención detrás de los ojos y miren a través de los ojos. Ya sé que están cerrados, pero miren por sus ojos como si fueran ventanas. Y al mirar por esas ventanas, vean esa rosa roja. Imaginen, hagan de cuenta. Palabras realmente valiosas: imaginar, simular, hacer de cuenta. Tomen una respiración

Ahora bien; una cosa que nos sucede a cada uno de nosotros es que, en nuestro espacio de crecer, el papá/mamá/maestra/sacerdote de la vida muchas veces tiene mejor idea sobre cómo debemos vivir nuestra vida que la idea que tenemos nosotros o que creen que tenemos. De modo que constantemente te dirán: Esto es verdad, esto no es verdad. Esto es correcto. Esto está equivocado. Esto es bueno, malo, se debe, no se debe, habla con estos, no hables con aquellos, estos somos nosotros, eso es lo que son ellos. Mucho de esto crea divisiones entre todos los aspectos de tu vida.

Pero muchas veces, para poder convencerte – no estamos hablando de gente mala – para convencerte se meten en el centro de tu cabeza. “Mira, quiero que veas como yo lo veo, Esto es para tu mejor interés.” Así te dijeron. Pero muchas veces simplemente aceptamos eso, porque viene del papá/mamá/maestra/sacerdote, y no somos lo bastante sabios ni informados, o capaces en ese punto, para decir “No, no creo que eso sea correcto.” Sin embargo puedes tener una sensación, un sentimiento, toda tu vida, de “esto soy yo, esto es lo que quiero hacer, así quiero vivir mi vida” Entonces, esos lugares donde , en un número de casos, todavía estás viviendo tu vida basado en un punto de atención y energía de otros en el centro de tu cabeza – podría estar en tu corazón, podría estar en tu chakra corona, en muchos lugares diferentes – pero en el centro de tu cabeza es donde la gente te dice: “quiero que lo veas a mi manera.”

Entonces déjame preguntar: ¿Alguna vez alguien te dijo “quiero que lo veas a mi manera”? Cualesquiera fueron sus palabras, ¿recuerdas a alguien diciendo que quería que lo hicieras a su manera? Recuerdas decir “Esta es mi opinión”, y alguien te discute: “No, eso no es correcto. Así es como lo hacemos.”

Ahora bien, si tienes el recuerdo de alguien, hazlo realmente simple para empezar. ¿Había alguien a quien no le gustaba como tú hacías las cosas? Hazlo simple. Tal vez una maestra, en tercero o cuarto grado, o lo que sea. Crea esta rosa, viéndola justo delante de ti, y haz que esta rosa – son instrucciones – recolecte a esta persona del centro de la cabeza. No hay mucho que hacer, más que dar la instrucción, y permitir que la energía se mueva desde el centro de la cabeza hacia la rosa. Sucede instantáneamente, pero puedes quedarte tanto como quieras. Realmente sucede instantáneamente. ¿Te gustaría sacar a esa persona del centro de tu cabeza?

Ya oigo a alguna gente decir “Oh, no, esa es mi madre, yo amo a mi mamá.” Ya lo sé. Y ella está en el centro de tu cabeza. Este es tu centro de tu cabeza.

Lo que también sucede, cuando recolectas en esta rosa, y luego dentro de un momento haces explotar la rosa, la energía de ellos vuelve a ellos en neutralidad, incluso si fue mezquina o malévola, o un desafío. Realmente vuelve a ellos neutral.

Entonces, ¿la rosa recolectó a esta persona? Haz explotar la rosa. Algunas veces te preguntaré: ¿quién es la siguiente persona en el centro de tu cabeza? Puede ser otra vez la misma persona. Entonces, ¿he fallado? No, solo que está también en otra parte del centro de la cabeza. La recolectas de nuevo, y haces explotar la rosa otra vez. Lo haces dos veces. Entonces, haz la pregunta un par de veces, y el primer pensamiento, la primera persona, que surge, tal vez tus hijos, tu esposo/esposa, no son mala gente, solo que están dentro de tu cabeza. Entonces, hagamos esto unas pocas veces; ¿quién es la siguiente persona en el centro de la cabeza? Haz que la rosa la recolecte, la rosa te dirá “Ya está”, y entonces haz explotar la rosa.

Ahora bien, si estás analizando y pensando ¿Por qué está en mi cabeza? Nuestro comentario: “Debieran haberme dicho eso” Eso es todo del analizador que participa. El analizador no tiene nada que hacer en este ejercicio, excepto interferir. De modo que no estaremos pensando mucho.

Crea otra rosa. ¿Quién es la siguiente persona en el centro de tu cabeza? Y haz explotar esa rosa. Y luego ¿hay alguien más en el centro de tu cabeza? Ahora tu respuesta es “no puedo pensar en nadie”. Exactamente; estás pensando. Busca el primer pensamiento y luego haz explotar la rosa.

Esta es la segunda manera de usar la rosa para limpiar el centro de tu cabeza. Imagina. Dale a la rosa roja la orden de moverse hacia adelante. Imagínala moverse hacia ti, y haz que se mueva hacia el centro de tu cabeza y haz que se mueva alrededor. Guíala, que se mueva al rincón de arriba, y que recolecte todo el polvo, todas las opiniones de otra gente, toda la energía de otra gente que ni recuerdas ni reconoces. Y mueve la rosa, como hacia un lado y otro, de izquierda a derecha, de atrás a adelante, tómate el tiempo, haz de esto un juego. Y sigue respirando y nota que tu atención esté en el centro de la cabeza. Otra respiración.

Y luego trae la rosa de regreso, saliendo del centro de la cabeza, y luego, sin saber siquiera quién o qué estaba allí, pero no era tuyo, toma una respiración, y haz explotar la rosa.

Y nota cómo te sientes. ¿Tu cabeza está un poco más clara? ¿O está borrosa? Es esa rosa. Algo sucedió.

Esta rosa no es solo para el centro de tu cabeza, en este contexto. A veces entras en situaciones donde alguien se mete en tu espacio. Creas una rosa para esa persona que entró en tu espacio. Alguien que tenía una opinión diferente, o que literalmente se acercó demasiado. Alguien que arrojó energía hacia ti: “Eso no está bien, ¿Qué anda mal contigo?” Te arrojan energía. Si te encuentras caminando y tratando de entender por qué te dijo eso, por qué lo hizo, es que está en tu espacio.

Entonces, en lugar de resolverlo en tu mente racional, ¿no te gustaría sacar a esa persona de tu espacio? Otra rosa más. ¿Quién se metió en tu espacio? Haz explotar la rosa.

¿Quién más tiene una mejor idea que tú de cómo vivir tu vida? Es mi vida, por supuesto. Ponlo en una rosa. Pon al esposo en una rosa, pon al papá/mamá/maestra/sacerdote en una rosa. No son mala gente. Pero hay mucha gente que dice “Haz esto. Haz aquello” No hay pensamiento detrás, no hay malicia, pero se meten en nuestro espacio.

Ahora hagamos la siguiente parte de esto. ¿Tienes a veces una energía en el cuerpo? – me duele el codo, o corro y me duele la rodilla – Una cosa que tiene mucho valor – digamos que me duele un pie – y parece que duele sin una razón, no está roto, ni dañado, pero siempre duele.

Entonces, una pregunta que quieres hacer primero, es ¿qué hace esa parte del cuerpo? ¿cuál es el propósito de ella? Muñeca, codo, pie, rodilla, hombro. ¿Qué hace mi espalda? En este caso, un pie crea equilibrio, crea estabilidad, es un punto que sostiene al cuerpo erguido. Encuentra la parte del cuerpo y pregúntate qué hace esa parte. también hay vesículas, hígados, hay respuesta para eso. Pero aquí vamos a algo simple, sin hacer mucha investigación.

Volvamos al pie: equilibrio, estructura, apoyo. Entonces, ¿hay alguien que te mantiene fuera de equilibrio? ¿Hay alguien que te impide dar pasos hacia adelante en la vida? ¿Hay alguien que preferiría que fueras en una dirección distinta que ir hacia adelante, en tus propios términos? Cuando empiezas a hacerte una pregunta así para tener una sensación de lo que hace esa parte del cuerpo, muchas veces empiezas a recibir una respuesta energética, en lugar de “me duele el pie”.

A menudo empiezas a descubrir, “Si, en el trabajo no me dejan hacer, es como que me retienen, siempre hago propuestas para avanzar, pero parece que están estancados.” Ya entiendes el mensaje.

Entonces, encuentra esa parte del cuerpo – lo mantenemos simple - ¿qué hace? Y en el contexto de lo que hace, ¿hay alguien que no quiere que hagas eso? Otra palabra que surge en este espacio es: control. ¿Quién controla tu movimiento? ¿Quién controla cómo te experimentas a ti mismo? Aquí mismo, crea y destruye rosas, mientras yo hablo. No necesitas saber la respuesta. Pero por ejemplo: “sí, me siento controlado todo el tiempo”. ¿Quién es? “No lo sé. Puede ser en mi trabajo, en mi relación. En realidad, toda mi vida la gente no estuvo de acuerdo conmigo para ir en la dirección que yo quiero. Siento que me impiden, me bloquean, me demoran” Aquí mismo, no necesitas la respuesta, pero te das cuenta de la circunstancia. Simplemente creas y destruyes rosas.

Creas la rosa, destruyes la rosa. Creas otra rosa, destruyes la rosa. Mientras tú creas y destruyes la rosa, observa quién surge, qué pensamientos surgen, porque la rosa está sacando fuera de ti la respuesta a la pregunta hecha. Toma un minuto. Creas la rosa, la ves, ¿quién no te da permiso para ser quien eres? ¿Quién te ha impedido dar un paso adelante como querías avanzar en tu vida?

¿Qué parte de mi cuerpo se siente bloqueada? Sin respuestas ¿Dónde está la energía en mi cuerpo, que controla mi felicidad? Si piensas que está en tu codo izquierdo, entonces está en el codo izquierdo; no hay una respuesta correcta. ¿Tiene sentido? ¿No? No importa. Crea una rosa; destruye la rosa. Toma otra respiración.

Entonces, usar la rosa para empezar a responder a la pregunta, ¿qué me impide? ¿qué se interpone en mi camino? ¿Dónde está atascada la energía en mi espacio? Ese tipo de preguntas. No necesitas saber la respuesta. La Rosa sabe qué hacer. Estás haciendo una pregunta, estás poniendo tu atención en una energía que, en este caso, está bloqueando o impidiendo. Ese bloquear o impedir tendrá una cierta vibración que no vibra en tu estado de bienestar. La Rosa simplemente lo juntará y lo eliminará. Otra respiración.

No hay necesidad de preguntar ¿Puedo usar la rosa para esto, o para aquello? Si encuentras valor en eliminar algo que te impide, puedes usar la rosa. No puedes dañar a nadie; no puedes interferir en la realidad de otros – a menos que te estén controlando para su propio interés, y entonces empiezas a salir de ese acuerdo de ser controlado, y en ese punto tendrán un desafío. Eso es porque tú te estás haciendo cargo de ti, pero no porque tú estés interfiriendo en su camino. Otra respiración.

Empiezas a jugar en Nivel 1, Nivel 2, hay una palabra realmente grande que viene a hacerse presente aquí. Esa palabra es “libertad”. Empiezas a crear un estado de facilidad, de presencia, de libertad. Realmente empiezas a eliminar las energéticas del mundo que te rodea, que ha impedido, bloqueado, detenido o interferido con tu esencia creativa. ¿Empiezas a ver adónde va esto?

Es interesante – hay más herramientas – pero esta, ya sea que juegues en el cuerpo de luz viviente o seas simplemente muy nuevo y oyes esto por primera vez, entender cómo se usa esta rosa, exactamente como te lo decimos, sin limitaciones, sin complicaciones, encontrarás que si te sientas y creas y destruyes la rosa - ¿quién más está en mi espacio ¿qué me está impidiendo? ¿dónde está la energía? – a veces puedes preguntar, porque no ves una persona ni recibes una respuesta clara, haces una pregunta que simplemente dice: ¿de qué color es el siguiente impedimento? La razón por la que puedes preguntar por los colores, es porque las imágenes que estás buscando viven dentro de los colores. La primera vibración es el color, la segunda vibración es la imagen, y la tercera vibración es la configuración energética de la imagen y del color. Para ser simple, ¿cuál es el siguiente color que me impide? Otra respiración.

Toma un momento, y observa, crea, destruye una rosa, haz otra pregunta a la rosa. Otra respiración. Empiezas a ver las posibilidades de jugar con esta herramienta muy simple, y sin embargo muy, muy poderosa, para empezar a manejar la energía que suele escapar a la atención de la mayoría de las personas, porque es la capa que subyace a nuestro espacio de actividad cotidiana.

Vayamos a otro aspecto del uso de esta rosa. Muchas veces tenemos un duelo, digamos, una pérdida, puede ser de una relación que se rompió, puede ser por la muerte de una persona, perder un animal, o un amigo que se va a vivir a otro lugar y no lo puedes ver. Entonces este nivel de pérdida de algo, podría crear una tristeza o una aflicción.

Muchas veces existe otro lado de eso: es alguien que quiere algo de ti. Y en ese contexto: “quiero que me ames; quiero que seas la persona que yo quiero que seas. Debieras ser médico, porque eso es lo que está en la historia de nuestra familia”. Y tú quieres ser guitarrista. Este nivel en que la energía de la gente se mete en tu espacio de diferentes maneras, particularmente en el área de la tristeza o la aflicción, por el lado de la pérdida, pero también desde el lugar en que, digamos, hay un divorcio. Y el divorcio fue hace diez años y si embargo el cónyuge todavía está muy enojado: “Nunca te perdonaré. Eres una mala persona”. ¿Te parece que es una energía para andar llevando? Ya sea que, del punto de vista de la otra persona, seas una mala persona o no, hay un nivel de equipaje que puedes estar cargando.

Pero la realidad es que el divorcio ya fue hace más de diez años. La realidad podría ser, “Sabes, yo realmente arruiné todo Debiera haber sido una persona más amable. No hice lo que tendría que haber hecho.” Entonces, en ese caso, la otra persona no va a perdonarte “Nunca te perdonaré Siempre serás una mala persona.” ¿Realmente quieres cargar con eso en tu mochila? Aun si tal vez podrías haberlo hecho de modo diferente.

Hay dos líneas muy interesantes, justo en medio del Padrenuestro, “Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores.” Muy simple. Lo que eso dice, realmente, es: “perdóname mis infracciones (N.T. abusos, invasiones) No dice “cuando te gusto, o cuando empieces a gustarme, entonces te perdonaré.” Realmente tiene muy poco que ver con la otra persona, porque todo lo que tiene que ver contigo realmente tiene que ver contigo.

Eso no significa que no hayas cometido un error; simplemente dice: fue hace años, ¿todavía quiero seguir cargando con este error? ¿Haría eso otra vez? Vamos a asumir que probablemente no. ¿Lo entendiste? Sí, fue una lección, todos tienen lecciones que aprender. Sacude el polvo de tus sandalias y ocúpate de tus cosas ahora.

Entonces, este próximo ejercicio es muy, muy valioso en estos lugares, de simplemente perdonarme por mis errores, y devolverles a ellos, perdonarlos, si quieres decir así, sus errores. Otra vez: esto no dice que cuando seas una buena persona, y lo entiendas, te perdonaré, Verás, esto es la carga en tu mochila, lo que acarreas. Pero realmente, el otro está bien, exactamente donde está; ese es su camino de vida, que está recorriendo. Y si no hay nada que puedas hacer para ayudarlo más, y al otro ni le interesa hablar contigo, ¿realmente quieres seguir acarreando cosas como la culpa, aflicción, tristeza? Toma una respiración.

Así es como vamos a hacer esto. Creas dos rosas, las pones delante de ti, a doce pulgadas o treinta centímetros, y solo para el propósito del ejercicio, haz que sean dos rosas blancas. Consigues ver un color diferente. Aquí el blanco no tiene un significado. Dos rosas.

Empecémoslo muy simple; no elijamos la peor circunstancia, el peor caso en tu vida. Empecemos con algo simple. ¿Alguna vez tuviste una experiencia que no salió bien, algo sucedió?, y no lo manejaste bien, ellos no lo manejaron bien, y ellos todavía te culpan, o tú los culpas a ellos, o te sientes atascado porque fue tu culpa, Verás, todo lo que hay es emociones cargadas eléctricamente que están fuera del tiempo presente y las estás llevando en tu mochila, sin ningún valor, más que su peso. También tienen una tendencia a meterse en todo lo que te gustaría hacer en tu vida. ¿Alguna vez tomaste la decisión, “nunca volveré a hacer eso?”? “Nunca volveré a tener una cita. Nunca más hablaré a otro hombre/mujer porque no sé lo que hago, arruiné mi relación.” Eso es un golpe a la mochila. Toma una respiración.

Luego nota, mucho trabajo estamos haciendo ahora, estoy señalando todas estas cosas. Crea una rosa y destruye la rosa. Dos o tres veces. Por así decirlo, puse mi dedo en medio de tu mochila, tal vez la revolví un poco. Gracias, Jim, buen intento. Pero, ¿te gustaría limpiar eso? ¿Te gustaría dejar de acarrear esa carga? Otra vez, un ejercicio muy simple, comprende las palabras: “Perdóname por mis deudas,” simplemente “Está bien, yo podría haber hecho esto mejor, pero voy a soltarlo y dejarlo ir. No puedo cambiarlo. Voy a sacarlo de mi espacio y dejar que se vaya. Y no puedo arreglarlos, no puedo ayudarlos más, pero lo que puedo hacer es devolverles su energía, que todavía estoy cargando.” Quiero que sepas que lo lamento - y sin embargo te aferras a ellos.

Tú estás aferrándolos a ellos. Muchas veces, ellos quieren ser liberados. “Déjame salir”. Pero “Es necesario que entiendas que lo lamento”

Dos rosas, una de ellas te representa a ti, digamos, la que está a la derecha, y la otra rosa de la izquierda representa a la otra persona. Haz esto un par de veces. Hazlo simple, no elijas la peor experiencia de tu vida. Encuentra a esa persona que te gustaría permitirle que se ocupe de sus cosas, en tanto tú te permites a ti mismo ocuparte de lo tuyo. Tú simplemente le devuelves lo que es suyo, y recuperas de ellos lo que es tuyo.

Dile hola a tu rosa y donde tú estás llevando la energía de esa persona, el amor, el odio de esa persona, las negaciones de esa persona, cualesquiera sean las palabras para la energía que tú estás llevando en tu espacio, simplemente le ordenas a la rosa que la dirija de regreso a esa persona. Devolverle lo que es suyo. Y podrías observar: puede que haya un pequeño color, tal vez una vibración, incluso podría ser tu imaginación, pero la energía se mueve de tu rosa a la rosa de la otra persona. Simplemente observa. Es mucho más simple. Devolverle lo que es suyo. Todos esos “te amo”, “te odio”, “fuiste malo”, “fuiste bueno”, “te quiero”, “no quiero volverte a ver nunca”, no importa que su atención esté todavía en tu espacio.

Luego, cuando eso termina, dile hola a su rosa, y convoca de su espacio toda la energía que tú sostienes sobre la persona. Todos los “te amo”, “te odio”, “debieras haber…”, “cómo puede ser”, “lo lamento”, No hay energía adherida, no hay emoción adherida. Esto es simple limpieza doméstica. Estás convocando que regrese la energía; no la emoción. No el perdón, no la disculpa, no el “fui malo”. Solo tu energía. Todas las emociones se disipan.

Es realmente así de simple, así de fácil. Le devuelves lo que es suyo, y recuperas lo que es tuyo.

Hagámoslo una vez más, porque a veces dicen “¿Realmente? ¿Puede ser tan fácil?”

Entonces, mira qué hay en tu rosa, y no necesitas ver qué hay allí, solo dale la instrucción a tu rosa de juntar todo lo que sea de esa persona, toda su energía, su atención, lugares donde la emoción se atasca, y haz que la rosa lo envíe de regreso a esa persona. Haz que su rosa junte de ti lo que es tú, en otras palabras. Y luego nota cómo se siente eso.

Luego, una vez más, haz que tu rosa recolecte de la rosa del otro todos tus puntos de atención, cualquier cosa última que haya quedado allí. Y toma una respiración. Y aquí mismo, deséale que le vaya bien en su vida. Sea lo que sea que signifique para el otro. ¿Puedes permitirlo? Desearle el bien en su camino. Y simplemente déjalo ir.

Nota tu rosa, y explota tu rosa, arrojando de vuelta hacia ti toda esa energía que ha estado alejada de ti. Libertad.

Le haces al otro un gran favor, al completarlo, en tanto tienes la capacidad de darle lo que es suyo, y recuperar lo que es tuyo, te permite empezar a reenfocar tu atención, tu expresión creativa, para ti mismo. Y este ejercicio es muy, muy valioso, donde ha habido una pérdida, una herida, cuando hay duelo.

Déjame explicar el duelo (la aflicción). Desde el punto de vista de “yo te amo y tú me amas, y uno de los dos dice “terminé”, y básicamente se va, y se lleva su energía consigo, y hay un gran agujero en tu estómago, eso es aflicción. Lo que realmente sucedió es “voy a amarte y poner mi energía en tu espacio; tú vas a amarme y poner tu energía en mi espacio, donde acabo de entregar mi autoridad a ti”, esta es la mecánica, muy simple. Y entonces cuando el otro se va, se lleva su energía de ese espacio, y ahora hay un agujero. Y ese agujero es un vacío, una pérdida, una sensación de “no hay nada allí”, Y es porque no hay nada allí; tu energía nunca fue recuperada del espacio del otro. Entonces, cuando puedes recuperarte a ti de donde te habías dejado allá, esa aflicción empieza a llenarse, se allana. Ese dolor incómodo, esas horas de llanto. Simplemente hay una profunda respiración y una relajación. Tú estás íntegro otra vez, en ese contexto.

Lo mismo sucede cuando se muere alguien; la madre, el padre, el mejor amigo, un maestro, un sacerdote, novia, novio, esposo, esposa, hijo. Lazos. Cuando se muere, en ese proceso de la muerte, esa persona quita su energía de tu espacio. Eso la hace completa, lo mejor posible. Aquí el verdadero desafío está en dos cosas: tú te quedas con ese agujero, que no se ha llenado, pero muchas veces “no puedo dejarte ir, te extraño tanto, no es justo que te hayas ido, no puedo creer que te hayas ido”, etc. etc. Realmente estás reteniendo a esa persona para que no se mueva al cielo. Su energía: ella no está dispuesta a arrancarla de ti, y tú no estás dispuesto a dejarla ir. Y entonces tú andas afligido, con dolor, limitación, en el pasado, sin prestar atención al futuro. He visto gente que no come, pierde peso, está muy incómoda. “No puedo dejar que se vaya”. Sí que puedes.

Estas dos rosas se vuelven un vehículo muy valioso para hacer separaciones. El que se va, déjalo ir, y hacer su viaje en el nivel siguiente. Tú recolectas tu energía, toma una respiración, sigue tu camino.

Esta herramienta de la Rosa, en estos tiempos, en esta época de transición, en que mucho de lo que era el statu quo empieza a deshacerse, estamos entrando en una nueva realidad de consciencia; lo que era verdad un momento atrás puede no serlo, y muy a menudo no lo será, en el momento siguiente. Entonces, entender cómo devolver a otros lo que es suyo, hacer separaciones – separaciones en el sentido positivo – básicamente crear y destruir rosas para lo que interfiere contigo en tu camino. Esta herramienta es una herramienta sumamente valiosa para empezar a dominarla. Combinarla con la Rosa en el borde del aura para definir tu espacio, conectarse a tierra, operar desde el centro de la cabeza, empezar a usar otras herramientas fundamentales, las palabras, que se trabajan en nivel 1 y Nivel 2. Muy expansivo. Y cómo se construye la plataforma del bienestar – respeto, dignidad, aprecio, gratitud, vivir en co-creación, en una realidad de 5ª dimensión observando el ruido de la 3ª sin que se te caiga encima.

Estas herramientas fundamentales te permiten elegir de modo diferente

Juega bien con ellas, y continuaremos con las partes siguientes de esto en las semanas próximas, pero aquí mismo nos detenemos, tomamos una respiración. Gusta de ti mismo, porque puedes, y déjame escuchar un número de preguntas, le entregaré esto a Roxane y veremos qué podemos hacer.



Seminario Online de Jim Self – Mastering Alchemy
Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro
www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

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