La Bendición de Buda

V.B. Anglada


Año tras año desde hace 2.500 años aproximadamente, el Buda hizo la promesa al Señor del Mundo de traer la luz del Nirvana a la Tierra, poniendo en contacto a la humanidad con estas fuerzas superiores, extrasolares, que provienen, según se nos dice, de la Constelación de la Osa Mayor, precisamente de una estrella con la cual está muy íntimamente conectado nuestro Logos Planetario, y saber que precisamente en virtud de este juramento, de este voto inquebrantable, cada año durante esta festividad que acaece en la luna llena del signo de Tauro, viene a nosotros en forma de bendición.

Hemos hablado tantas veces de Buda en un sentido meramente histórico cuando nos referimos a Sidharta Gautama, príncipe de la India, hijo de reyes, pero que renuncia a todo solo para servir a los intereses de Dios o del Logos Planetario. Y vernos a nosotros empobrecidos como nos vemos por tantos espejismos e ilusiones y que, sin embargo, manteniendo la fe del justo, tal como suele decirse místicamente, tenemos el afán de colaborar con Buda en ese intento de llevarle al mundo algo del precioso perfume de Su bendición. Una bendición que nos trae energías del 1er Rayo.

Naturalmente, para prepararnos para recibir aquello que todavía no ha sido revelado, se han creado las grandes avenidas de la expectación, de la serenidad, no estar esperando con impaciencia tratando de recibir aquello para luego expandirlo…

Estamos pensando en términos cósmicos, y todo cuanto estamos tratando de atraer a nuestra vida humana es de origen divino, por lo tanto, yo les rogaría mientras dure la invocación, mientras dure la meditación, de mantener este espíritu de expectación. Que la mente no razone, solamente se limite a percibir internamente, a que vaya penetrando sutilmente, que se produzca una paz, un silencio, un orden, una armonía, yo creo que es la mejor prueba de devoción que podemos dedicarle al Señor Buda, esta expectación serena…

Buda, embajador plenipotenciario ante la Logia Solar y de otros planetas

“El Senor Buda es un embajador del Logos Planetario en la Gran Logia Solar y una de Sus atribuciones principales es relacionar el centro místico de Shamballa con otros centros planetarios, especialmente con las logias espirituales de Venus y Júpiter. Podríamos decir –hablando en un lenguaje genuinamente político tal como lo conocemos en la Tierra– que el Señor Buda es un embajador plenipotenciario que goza de toda la confianza del Regente espiritual de nuestro mundo, el bendito Señor Sanat Kumara, y otras de sus actividades es “traer”cíclicamente a la Tierra energías de tipo cósmico, tal como lo ha venido haciendo desde hace muchos siglos, durante el Festival místico de Wesak que tiene lugar durante el plenilunio de Tauro de cada año en ciertas ocultas regiones del gran macizo del Tibet. Este “sacrificio anual” de Buda no sería posible si no tuviese el “derecho celestial” de hacerlo en virtud de Su cargo –si podemos decirlo así– de embajador plenipotenciario que el Logos planetario de nuestro Esquema le ha concedido en virtud de Su excelsa y esplendente evolución espiritual.” Fuente: “Diario Secreto de un Discípulo”.

Buda, un vértice del Gran Triángulo Mágico

Tres grandes Entidades Espirituales constituyen el Gran Triángulo Mágico, que a su vez canalizan tres energías:

1. Unas energías del Primer Rayo, de Voluntad creadora de la Divinidad, que vienen canalizadas desde un indescriptible punto del espacio cósmico ocupado por Aquella potentísima y misteriosa Entidad que llamamos “El Señor de Acuario”, y por otro indescriptible Ser y esplendente Entidad espiritual que esotéricamente denominamos “El Avatar de Síntesis”.

2. Otro tipo de energías, procedentes de la gran estrella Sirio y que a través de una gloriosa Potestad cósmica que en términos del Ashrama definimos como "El Espíritu de la Paz”, lleva a nosotros una corriente acuariana de Segundo Rayo, el Rayo del Amor, de la Comprensión y la Sabiduría.

3. Otra energía trascendente procedente de Shamballa es canalizada hacia la humanidad y vertida en los niveles etéricos más sutiles, por aquel bendito Ser planetario que todos conocemos con el nombre de Señor Buda y lleva para nosotros, como esperanza suprema de realización espiritual, un impulso acuariano que ha de producir “liberación” a través de impresiones constantes de una corriente de energía del Tercer Rayo de actividad creadora de la Divinidad, es decir Luz.

El Señor Buda constituye el tercer vértice del Gran Triángulo Mágico. Cuando se habla de Buda en nuestros estudios esotéricos se lo define "El Iluminado". Fue efectivamente el primer ser humano de la gran evolución planetaria que alcanzó la Liberación y que utilizó el poder ígneo proveniente de fuentes extraplanetarias para encender en el Planeta Tierra la llama de la “inspiración” o de la “iluminación” que, a través de las edades, constituiría el Camino o Sendero que recorrerían los seres humanos para llegar a “La Morada del Padre”.


* El Mántram de Unidad

Que la Luz Liberadora de Buda,
el Amor infinito del Espíritu de la Paz
y el poder indescriptible del Avatar de Síntesis
restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.


* El Señor Buda

Constituye el tercer vértice del Gran Triángulo Mágico. Cuando se habla de Buda en nuestros estudios esotéricos se lo define "El Iluminado". Fue efectivamente el primer ser humano de la gran evolución planetaria que alcanzó la Liberación y que utilizó el poder ígneo proveniente de fuentes extraplanetarias para encender en el planeta Tierra la llama de la "inspiración" o de la "iluminación" que, a través de las edades, constituiría el Camino o Sendero que recorrerían los seres humanos para llegar a "La Morada del Padre".

Todo trabajo esotérico o místico que se refiera a la Liberación (incluida la obra y el mensaje de Krishnamurti) está estrechamente relacionado con la Obra iniciada por Buda hace miles de años. La llama continúa ardiendo e iluminando la senda de los hijos de los hombres, que son los hijos del Padre. Por tanto, podemos hablar asimismo de "Vinculación Fraternal" cuando nos refiramos a Buda y a Su divina actividad de Luz, comprensión y Sabiduría.

De la misma manera que Cristo ilumina con amor las mentes de los hombres, Buda ilumina con su potentísima e ígnea Inteligencia, el corazón de los seres humanos. Esta aparente substitución de poderes, el del Amor iluminando las mentes y el de la razón despertando el Fuego del Amor contenido en el corazón, constituye uno de los grandes secretos iniciáticos. Su actividad conjunta produce equilibrio y las facultades intuitivas del hombre sólo se desarrollan cuando existe un apreciable equilibrio entre la razón y el amor, entre la mente y el corazón. El resultado de este equilibrio es Síntesis y en esta palabra tendrán explicada también una de las actividades mayores del Avatar de Síntesis, como centralizador de las que realizan el Espítitu de la Paz y Buda.

No vamos a referirnos a Buda en su conocida concepción histórica. El puro Gautama debe ser para nosotros sólo el reflejo de una actividad en el tiempo conocido, en tanto que la actividad de Buda como Avatar y como depositario del “Fuego de la Iluminación" de la Divinidad, debe ser considerada como un Centro Perpetuo de Liberación de las infinitas corrientes de Vida que provenientes del Universo circulan dentro y a través del pequeño esquema humano de perfección.

La vinculación de Buda y Cristo, los Hermanos Mayores de la Humanidad, iniciada infinitamente más allá de lo que la idea o el concepto del tiempo puede destilar en nuestras mentes, debe producir en ciertas fases de la Era de Acuario, una especie particular de "vinculación" que tendrá en el ser humano Andrógino una muy acabada y perfecta expresión, pues reflejará en espacio y tiempo y en una forma humana el Gran Equilibrio Cósmico.

La Era de preparación fue iniciada por Buda y Cristo hace siglos; es evidente ya para muchos seres humanos, que respondiendo al gran dictado acuariano, empiezan a vivir dentro de sí el gran equilibrio de la mente y del corazón y a mostrar a los demás seres humanos la Senda que han de recorrer para liberarse del pesado yugo del Karma conocido. La armonía de mente y corazón, contrabalanceando las cosas del tiempo y equilibrando los pensamientos de los hombres, ha de producir una nueva sociedad en la que será reconocida la Fraternidad como el único principio de relación.

No hablamos de una Era lejana ni estamos mostrando el sueño de unos visionarios, nos estamos refiriendo simplemente a una posibilidad innata en el ser humano que puede ser expresada "aquí y ahora". Podemos, si tal es nuestra voluntad y nuestra resolución, alterar los ciclos del tiempo si en el altar de la mente situamos a Cristo y en el tabernáculo del corazón a Buda. Les rogamos que mediten esta última frase y piensen en último análisis que el Avatar de Síntesis -que nos envía en forma totalmente renovada el Fuego de la Resolución- puede ser directamente invocado cuando hay serenidad de mente y paz en el corazón, cuando la obra de Buda y de Cristo se han unificado místicamente en la vida del ser humano.

Buda es el Gran Intermediario Cósmico de la Vida planetaria o Logos Planetario. Es el Agente directo de Sanat Kumara en relación con los demás Logos Planetarios del Sistema Solar; de ahí su estrecha vinculación con el planeta Mercurio cuya expresión superior es "Relación Mental". La frase astrológica referente a Mercurio, el Dios alado, como "El Mensajero de los Dioses", puede ser aplicada íntegramente a Buda en lo que se refiere a nuestro planeta Tierra. La misión máxima de Buda en los momentos actuales es relacionar nuestra Logia Espiritual, cuyo Centro máximo es Shamballa, con una corriente espiritual de Vida proveniente del Gran Señor de Acuario que ha de producir Comprensión e Iluminación, es decir, Liberación.

Ciertos Rayos de poder que irradian constantemente de Acuario, el "Aguador Celeste", incidiendo sobre Shamballa, son canalizados por Buda anualmente durante el Festival Wesak, coincidente con la hora exacta del plenilunio de Tauro. Rogamos a todos los lectores guarden en su memoria el recuerdo de este Festival que relaciona directamente a Buda con todos los peregrinos de la Tierra que suspiran por la redención y la liberación. Nuestras invocaciones durante esta fecha cumbre en la historia de la Raza humana ayudarán a restablecer rectas relaciones humanas y a cerrar las puertas donde mora el Mal.

Mucho más podría ser dicho acerca de Buda pero temo que ello quedaría reducido al término de meras hipótesis o al de vanas reflexiones sin fundamento alguno de verdad a las que desgraciadamente ya estamos tan acostumbrados. La vida de Buda, de permanente Iluminación, como la de Cristo, de constante Redención, deben ser para nosotros el norte y la guía de todas nuestras meditaciones. Tratemos pues de vivir serenamente en mente y corazón ambas realidades y hagamos que nuestra voluntad sea el elemento centralizador de las mismas. La Verdad, el tesoro inapreciable que se oculta en los más íntimos repliegues de nuestra vida, está siempre a nuestro alcance, hasta que decidamos alcanzarla.

Fuente: Los Misterios del Yoga, p. 183-185


* El Espíritu de la Paz

Tal como su denominación ashrámica lo indica, el Espíritu de la Paz es un Centro de Paz, equilibrio y armonía imposible de ser descrito. Su Vida de Amor Infinito irradia una energía que hace comprensible mentalmente el alcance de la Fraternidad Universal. Más allá de todo argumento posible, los hombres se aman y se comprenden. El Karma es el agente de este Amor y de esta Comprensión, distorsionados casi siempre por el factor egoísmo heredado de otras vidas y sustentado todavía como un centro de energía negativa dentro de la mente y corazón de los hombres.

La actividad del Espíritu de la Paz es el resultado de la unión de tres potentísimas energías: las que fluyen del Corazón del Señor de Acuario, las que proceden de la Estrella Sirio, el gran Sol con el cual nuestro Logos Solar está kármicamente muy vinculado y las de la Logia Espiritual del Planeta Venus.

El Espíritu de la Paz es el resultado consciente de esta triple unión de fuerza. No es posible razonar sobre la tremenda excelsitud de esa Entidad extraplanetaria que centraliza en Su Corazón el Sentimiento de Fraternidad Cósmica de Aquellas tres Grandes Logias. Su actividad apreciable más asequible a nosotros es Cristo, el Centro de Amor de la Raza humana que, como ya hemos explicado en el anterior capítulo, ocupa el centro del Gran Triángulo Mágico.

La triple corriente de energías procedentes de “las Alturas” incide principalmente en el Corazón de Cristo por una muy definida vinculación con el Espíritu de la Paz a través del Segundo Rayo de Amor, Compasión y Sabiduría que, como ustedes saben, es el Rayo mediante el cual fue concebido, creado y estructurado nuestro Sistema Solar, por uno de los Grandes Logos Solares que es el Dios del Universo "en donde vivimos, nos movemos y tenemos el Ser".

La efusión de Vida del Espíritu de la Paz a través de Cristo y actuando directamente sobre nuestra Jerarquía planetaria "acelera el proceso de expansión del Plan de Dios" siguiendo el trazado o diseño presentado por los Grandes Agentes de Shamballa. Todo el proceso de expansión de esta Vida radiante ha sido posible porque hay ciertas vinculaciones de carácter místico y oculto, reveladas solamente a los Grandes Iniciados del planeta, que provienen de “un muy remoto pasado para el cual los cómputos conocidos del tiempo carecen de valor para los humanos”. No vamos pues a intentar esclarecer el motivo esencial de estas vinculaciones que están más allá de la pobre mentalidad de nuestro entendimiento pero sí podemos depositar toda nuestra atención, en la radiante figura de Cristo, “la Mente más amorosa de la Jerarquía y su más luminoso Corazón...” Quien, a través de las edades y siguiendo la Ley de un Voto inquebrantable con los Agentes Inmortales de la Gran Fraternidad Cósmica, se ha sacrificado una y otra vez para la Redención y Salvación del Mundo.

Quisiera que analizaran la Vida de Cristo desde este punto de vista y que meditaran aquella frase bíblica tan imperfectamente comprendida y de la cual tan mal uso se ha hecho de que "... sólo a través de Cristo será salvado y redimido en hombre". Esta frase hace referencia no sólo al hecho de "haber tomado un cuerpo o una forma humana en el proceso histórico de la vida planetaria", de importancia menor pero sobre la cual se ha edificado toda una serie de doctrinas que han creado confusión y división de mentes y de corazones sino, principalmente, sobre la realidad inmortal de la "Gran Vinculación Cósmica de Cristo con el Espíritu de la Paz", un Hecho actual que empieza a ser comprendido por las mentes intuitivas de la Raza y que será la base y estructura firme de la verdadera Religión del futuro, cuando Acuario haga sentir sobre la Tierra el poder de la "Gran Fraternidad Universal", hoy solamente una idea sobre la cual se ha especulado frecuentemente pero que no ha llegado todavía a adentrarse en el corazón de los seres humanos.

Utilizando las palabras de Cristo: "por sus frutos los reconoceréis", por la bondad del proceso de Cristo puede ser reconocida la Obra Mística del Espíritu de la Paz. Es por tal motivo y por el tesoro de Gracia que Cristo está derramando constantemente sobre la humanidad, que una serena reflexión sobre la Vida y la Obra de Cristo debe ser efectuada desde el ángulo de aquella Gran Vinculación y no sobre el Hombre Muerto en la Cruz, un concepto que debe extinguirse de las mentes humanas ya que su perpetuación a través de las distintas religiones, que han hablado de "muerte y no de vida", ha originado y origina todavía en el misterio de los éteres que envuelven el planeta, los gérmenes de la descomposición física y moral de las gentes.

Por tal motivo les hablamos a ustedes de "Vinculaciones Cósmicas" al hablarles de Cristo y al presentarles este Gran Testigo de la Verdad como el Centro del Gran Triángulo Mágico que canaliza y exterioriza desde hace muchos siglos "Energía Cósmica" para nuestra humilde Tierra, preparándola grupalmente para el gran Misterio de la Iniciación. No vamos a insistir más sobre ello. La profundidad del comentario interior que cada uno de ustedes puede formular hará posible una nueva identificación con la obra de Curación que juntos intentamos llevar adelante...

Cuando hablamos de vinculaciones kármicas al referirnos a la relación existente entre los Grandes Logos que condicionan con sus esplendentes Vidas los mundos, los Universos y las Galaxias, no hacemos sino atenernos a la más simple y lógica de las apreciaciones que resultan de actualizar el principio hermético de analogía y de correspondencia entre lo superior y lo inferior, entre el Macrocosmos divino y el microcosmos humano.

Actualmente y con ayuda de la gran agudeza y penetración mental que reserva el Señor de Urano para "aquellos" que decidan sinceramente comprender la raíz o esencia de las cosas, este dictado hermético permitirá elevar la conciencia de los seres humanos que así lo decidan, hacia la "nube de conocimientos arquetípicos" que condicionarán la mente de los hombres del futuro. Así, el campo de relaciones humanas condicionado a las vinculaciones kármicas de la Tierra con la Vida de otros mundos, se ampliará hasta extremos inconcebibles, abarcando con su divina expansión áreas o esferas celestes en donde el Karma, la Vinculación Fraternal de los Mundos y la Vida de los Grandes Logos Planetarios, Solares y Cósmicos, aparecen como la Misma cosa esencial: el dictado de una Ley Eterna que Emana de las Inmensidades del Cosmos Absoluto.

No teman, pues, ampliar la mente y ensanchar el corazón por las inenarrables avenidas de estas ideas inmortales, antes bien procuren hacerlo, pues es la única manera posible de comprender nuestras vinculaciones espirituales más elevadas y sentir dentro de nuestra pequeña vida humana, la indescriptible armonía, equilibrio y seguridad que están eternamente manando de los Corazones amorosos del Cristo y del Espíritu de la Paz.

Fuente: Los Misterios del Yoga,


* El Avatar de Síntesis

Hablar del Avatar de Síntesis, tomándole en primer lugar y como cúspide del Gran Triángulo Mágico que utiliza a Cristo como centro de proyección de las energías cósmicas del traspaso de Eras, implica —como ya hemos dicho anteriormente— hablar de las Fraternidades Ocultas y desconocidas dentro del inenarrable marco del Cosmos Absoluto que trascienden nuestro pobre entendimiento humano.

Debemos apelar por lo tanto al principio hermético de analogía o de correspondencia universal para tener siquiera un vislumbre débil e impreciso de Aquellas poderosas Entidades que impulsadas por ciertas leyes precisas y matemáticas de Fraternidad, ofrecen su divina colaboración en la obra redentora de los mundos. Cuando estas leyes sean mejor comprendidas por la mente y el entendimiento de los seres humanos, se tendrá un conocimiento más exacto o verdadero de "las Entidades Extraterrestres" que regulan y periódicamente visitan nuestro mundo.

El velo de misterio que rodea todavía a estos Testigos de la Hermandad Cósmica y las cábalas que suscitan en las mentes humanas, tan predispuestas siempre a lo espectacular y a lo maravilloso, dejarían de existir si se aceptaran "las visitas de tales Entidades" ya sea a través de "Cuerpos Voladores" que vencen todas las leyes de la estática predominante en nuestro mundo o en "Sutilísimos Cuerpos Espirituales de Sustancia Incorpórea" que trascienden por completo el concepto que la ciencia terrestre tiene acerca del éter, como hechos naturales, tan naturales como las visitas que nosotros los seres humanos efectuamos a nuestros familiares y a nuestras amistades.

La analogía hermética debería presentar estos hechos como una afirmación de la más pura y simple de las lógicas. Sólo una mente muy infantil —y ruego se nos perdone la expresión— puede asombrarse todavía hoy, en los finales del siglo XX, de tales testimonios de Poder Fraternal. Y, no obstante, nadie se maravilla de fenómenos de relación tan especialmente vinculativos como el telégrafo, la radio, la televisión... que desafían también las leyes de la estática y, triunfando del tiempo, producen la Instantaneidad.

Esta última palabra es singularmente descriptiva y puede darnos una idea muy aproximada del Poder Universal que utilizan los Grandes Seres para mantener una estrecha y vigilante atención sobre todos y cada uno de los hechos que tienen lugar dentro de nuestra sociedad humana en evolución.

Hablar del Avatar de Síntesis implica asimismo una nueva consideración del planeta Urano no sólo como proyector de energías de tremenda sutilidad relacionadas con la Vida mística del Logos Solar sino también como uno de los Grandes Agentes Vinculativos de la Tierra con la Vida Misteriosa del Señor de Acuario.

Esta última consideración, así como la anterior, deberán ustedes aceptarla o admitirla como una razonable hipótesis, basándose en los principios de la Analogía Universal y de ciertas relaciones astrológicas o aceptarlas íntegramente como una fúlgida realidad amparándose en el juicio instantáneo y definitivo de la Intuición. En todo caso, la verdad del Hecho subsistirá como subsiste la idea básica de la Fraternidad de los Mundos, que en la Nueva Era será admitida y reconocida como un hecho de la más simple actualidad y naturalidad.

En el “Libro de los Iniciados” se nos dice que “... Los Dioses cabalgan sobre unos Rayos más rápidos que los de la luz solar... Para Ellos no existe ni la distancia ni el tiempo...” A medida que nuestro planeta se vaya adentrando por la zona de irradiación de Acuario y el planeta Urano destile para nosotros algunas de las sutiles verdades que hoy sólo pueden ser remotas teorías, "El Libro de los Iniciados", al que constantemente hacemos referencia, podrá ser leído por muchos seres humanos e interpretado con un tipo de inteligencia que será capaz de hacer efectivas aquellas ideas en un mundo en donde todavía impera una gran penumbra o zona sombría regida por nuestro satélite la Luna.

La culminación —ocultamente hablando— de esta zona de oscuridad aportará los elementos positivos que, incidiendo directamente sobre los cerebros humanos, les capacitará para medir verdades que están más allá de su entendimiento lógico actual y para sumergirse en áreas de luz que les darán la clave y resolución del Misterio Universal de Relación, así como del Objetivo Supremo que subyace en el proceso Místico del Propósito de la Vida. Intentamos decir con todo ello que el mundo en su totalidad, se está preparando para canalizar un tipo de energía de tal extrema e increíble sutilidad que todo cuanto hasta aquí ha sido admitido como realidad pura, será considerado de orden superficial pese a los tremendos avances científicos.

La evolución planetaria —en su totalidad— tiende hacia Síntesis, una Meta de perfección que exige, como siempre ha exigido del perfecto discípulo espiritual, sencillez de mente y pureza de corazón. Si unen ustedes los elementos de esta frase "sencillez de mente y pureza de corazón", tendrán una idea de lo que significa realmente la intuición y la síntesis en lo que al ser humano respecta.

El centro Omega, mencionado por el Iniciado Teilhard de Chardin, que unifica todos los esfuerzos y voluntades de los hombres y todos los intentos planetarios de perfección, está misteriosamente ocupado por el Avatar de Síntesis. Más allá de toda medida humana de conjetura y paradójicamente mucho más cerca del corazón de todos los hombres y mujeres de buena voluntad de lo que aparentemente se supone, este Excelso Ser derrama sobre la Raza de los Hombres principalmente, pero también sobre los demás Reinos de la Naturaleza, la Gracia de Su divina Bendición.

Su punto de anclaje planetario es Shamballa, el Centro de la Voluntad de Dios y desde allí irradia sobre todos los seres humanos la voluntad y la resolución, el cumplimiento de la Ley y la fraternidad pura de los corazones. El Avatar de Síntesis nos habla constantemente del tesoro de unidad subyacente dentro del corazón humano, sede de la vida.

Ocupa la cúspide o vértice superior del Gran Triángulo Mágico y prepara desde el Corazón de Cristo a la Humanidad para que descubra en sí misma la sabiduría de Síntesis, de la Voluntad Creadora y desarrolle sus cualidades innatas de vida y de conciencia fraternales que son esencia y verdad dentro de los seres humanos.

Utilizando la intuición y "cavando hondo en sus corazones", cada uno de ustedes podrá comprender el alcance de esta vinculación cósmica que proviene del Gran Señor de Acuario y que a través del Avatar de Síntesis, nos hace concientemente solidarios con los demás soles, planetas y humanidades del Cosmos Absoluto.

Fuente: Los Misterios del Yoga, p. 140-142 (Edición electrónica)


- Los Misterios del Yoga,
http://www.sabiduriarcana.org/libro-lmdy-esp.htm
Vicente Beltrán Anglada

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