El niño interior.

Kryon


El niño interior, como lo llama mi socio, es una gran fuente interior de felicidad humana y de paz, y es necesario como catalizador para que se produzca una verdadera transición de la nueva energía en relación con el proceso del implante. De hecho, es usted una entidad biológica compleja; muchos de ustedes han estudiado continuamente para comprender el funcionamiento del cerebro humano. Incluso aquellos que no saben nada de las ideas de la nueva energía reconocen y se dan cuenta de la importancia de esa parte de ustedes que permanece intacta desde su infancia.

Quizá piensen que a medida que crecieron desde niños, todas las cosas infantiles fueron borradas de algún modo de su ser y se vieron sustituidas por el pensamiento adulto. En realidad, la parte de sí mismos que fue el niño sigue existiendo, y constituye una parte esencial de su potencial como ser humano completo. Esto es muy potente desde el punto de vista de la Nueva Era, así como para la salud general del humano. Permítanme explicarme.
El niño humano puede mirarle como si no ocurriera gran cosa en su mente infantil. En realidad, existe un recuerdo residual extremadamente fuerte acerca de dónde se encontraba la entidad justo al otro lado del velo. Se necesitan meses y meses para §olvidar¦ por completo la transición a la biología. Naturalmente, el niño pequeño no puede hablar, de modo que raras veces se escucha el diálogo que se está produciendo en su interior. §¿Por qué estoy aquí? ¿Qué ocurrió con los otros? ¿Qué son estos nuevos sentimientos?¦ Además, el niño responde puramente desde una base de amor. Aunque necesitado, debido a la impotencia biológica, el niño lleva consigo grandes semillas de sabiduría y amor durante estos primeros meses. Cuántas madres no habrán mirado a los ojos de sus hijos durante estos primeros días y habrán preguntado: §¿Quién eres tú en realidad?¦. Durante esta época, los ojos de la §vieja alma¦ destellan luminosamente a través del niño, y son muchos los que pueden mirar fácilmente en ellos y ver la sabiduría de los tiempos y de muchas encarnaciones.

Sucede entonces que el niño, apropiadamente, §desaprende¦ con lentitud quién es en realidad, y se prepara para pasar por el período de aprendizaje como ser humano con karma. Una parte del karma se inicia inmediatamente después de nacer, al hallarse el niño ante situaciones difíciles, como los enfrentamientos y las luchas familiares. No obstante, la mayoría de los niños responden primero al amor, ya que ese es el estado del que proceden y que mejor conocen.

Cuando usted era un niño pequeño, no tenía preocupaciones. El intelecto, que es su agente humano equilibrador para estas cosas, todavía no había empezado a funcionar. Su madre le proporcionaba todo aquello que necesitaba, y las cosas que le resultaban importantes tenían que ver muy probablemente con el tiempo del juego. Y no sólo eso, sino que su madre lo aumentaba al jugar con usted, a veces leyéndole, y a menudo simplemente sosteniéndolo cerca para que usted se sintiera mejor. Algunos de ustedes dicen: §¡Oh, qué buena época fue aquella! Sólo hay que pensar en ello..., ¡qué maravilloso sería volver a sentir aquella clase de paz!¦. Tal como cabría esperar, les digo que esa es exactamente la clase de paz que ahora les ofrece el Espíritu.

Cuando se encuentra separado de su sí mismo superior, mientras está en el período de aprendizaje, existe un anhelo celular por encontrarse en el hogar, y el anhelo del amor y los cuidados de la madre, que es el Espíritu mismo. Eso produce un sentimiento de separación y alienación de algo mucho más grande que recuerda de algún modo, y que tanto desea recuperar. §¿Cómo se puede volver a encender ese atributo mientras se está aquí?¦, pueden preguntarse. La respuesta la encontrará en el niño interior de su ser. En lo más profundo de cada uno de ustedes el niño sigue intacto y preparado para surgir a la superficie. La mayoría de los humanos no están preparados para esto, ni lo desean necesariamente. Dejar salir a la superficie el niño que llevan dentro supone para ellos, aparentemente, como un regreso hacia algo, y como una negación de la persona adulta que es madura. Para muchos, el niño se halla enterrado muy profundamente y no puede surgir sin ayuda. Es terrible el diálogo interior que se produce en el adulto, que habla constantemente de cosas negativas y de posibilidades terroríficas. El niño interior escucha todas esas cosas y reacciona exactamente como haría un verdadero niño si se le dijera que es un individuo indigno y que no es amado.

Entonces, ¿por qué deben permitir que surja el niño? La respuesta es: por equilibrio. Hablamos una y otra vez del equilibrio humano y ahora les decimos que hay aquí una característica en la que pueden trabajar inmediatamente para mejorar su vida. No se trata de ningún atributo ocioso, y es absolutamente necesario para que su trabajo progrese. En el proceso, no sólo se producirán cambios químicos dentro de su cerebro y de su cuerpo, cambios que son naturales y saludables, sino que hay un recuerdo celular del lugar de donde proceden..., y de la seguridad existente en ese lugar. Pero, sobre todo, eso estimula el recuerdo celular de quién es usted en realidad y de qué lugar ocupa en el cosmos. ¿Le parece eso demasiado grandioso para un niño? ¡No tienen ni idea de lo importante que es! Oculto en cada uno de ustedes existe un plano completo de quiénes fueron y por qué están ahora aquí. El niño interior es la puerta de entrada que conduce a esa revelación.

¿Cómo hacerlo? A algunos de ustedes les resultará fácil, mientras que otros necesitarán que se les facilite el proceso. Aquellos de ustedes a quienes les encanta reír y jugar con regularidad, les resultará más fácil hacer surgir al niño que llevan dentro y tenerlo a su disposición. Aprendan a jugar con aquellas cosas que les hacen felices, sin pensar continuamente en las responsabilidades adultas. Procuren disponer de tiempo para hacer cosas alegres, y no se culpabilicen a sí mismos por hacerlas en lugar de dedicarse a trabajar. Encuentren a otros que quieran hacer las mismas cosas con usted (a los niños les gusta jugar con niños). Aprendan a relajarse cuando las presiones que les rodean les hayan mantenido en la actitud adulta de la preocupación y la depresión. EL NIÑO INTERIOR ES LA RESPUESTA A LA CURACIÓN DE UN ADULTO DEPRIMIDO. ¡Observe jugar a los niños! Recuerde intuitivamente la sensación que produce esa libertad respecto de las presiones de la vida. ¿Se debe eso a que los niños son ingenuos? No, se debe a que se sienten seguros con el amor de sus madres, y saben que no hay ningún problema que no pueda ser §arreglado¦ en un momento... Al fin y al cabo, eso es lo que hace mamá en todo momento.
El niño traumatizado, por otro lado, es un niño deprimido. Eso es un estado antinatural, pero puede verse en el caso de un niño que ha tenido que pasar por una tragedia humana. Se trata de un niño que se ha retirado dentro de sí mismo y que no está §presente¦. Eso es exactamente lo que puede sucederle al niño interior de los humanos que se dicen regularmente a sí mismos que son víctimas y que las cosas nunca pueden ir a mejor. La conclusión natural de esa clase de conversación es la muerte, y el niño interior lo sabe y se siente traumatizado por este potencial. ¿Cómo pueden hacer salir algunos de ustedes al niño necesitado si está dañado y traumatizado? La respuesta es: a través de la facilitación.

Una vez más, nos dirigimos a los humanos de la Nueva Era que comprenden y trabajan con la facilitación del niño interior. Confíe en ellos porque le ayudarán y saben que el estado natural del niño es el juego. No se necesitará mucho tiempo para hacerlo salir, pero tiene que haber ajustes de actitud, verbalizaciones, y cambios en la forma en que un humano asume la vida misma. El facilitador sabe cómo hacerlo, y le guiará hasta allí. El Espíritu ha otorgado a estos sanadores el conocimiento intuitivo necesario para ayudar en este tiempo incluso a los humanos más deprimidos. Busque a aquellos que posean este conocimiento, y no tema nada de lo que puedan hacer. Están aquí para ayudarle con la vida misma, y tienen contratos con el planeta para hacer precisamente eso.
...
y así sea.
KRYON

Extraído del libro "Kryon III - La alquimia del espíritu humano"

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