La Sensibilidad del Reino Vegetal.

V.B. Anglada


La misión de los Ángeles, sea cual sea su elevación espiritual o jerárquica, es embellecer la vida de la Naturaleza y dotarla de sensibilidad. Se nos dice esotéricamente al respecto que el Reino vegetal es el más bello y sensible de la Creación. Esta afirmación tiene una explicación muy lógica desde el ángulo oculto si se tiene en cuenta que este Reino constituye en su totalidad la máxima expresión de la Sensibilidad Cósmica en lo que a nuestro planeta se refiere, debido a que la sensibilidad es una radiación proveniente de aquel Centro de Vida Universal que llamamos esotéricamente "EL CORAZÓN DEL SOL" y que es a través de los éteres dinamizados del Espacio que estas energías del Amor de Dios se transmiten al Universo entero, constituyendo los anclajes permanentes de la Vida divina en el centro místico de todas las formas conocidas.

La imponderable belleza del Reino vegetal, el más evolucionado desde el ángulo de vista de las formas arquetípicas que ha logrado desarrollar, es producto de la incidencia sobre la Entidad Angélica que le da Vida a este Reino procedente de aquellas energías altamente sensibilizadas que crean belleza y armonía. Es precisamente en este Reino donde pueden ser apreciadas en su máximo esplendor las formas geométricas que han de constituir en un lejano futuro las nobles bases de un más prometedor orden social para la humanidad, cuando los seres humanos hayan desterrado definitivamente de su corazón los gérmenes del odio, de la lucha y de la destrucción que actualmente los mantienen divididos entre sí.

El ser humano posee también un centro de sensibilidad que le pone en comunicación, si así lo siente y desea, con el Centro de Amor divino. Nos referimos a su vehículo emocional mediante el cual le es posible acercarse a los demás seres de la Naturaleza en forma mucho mas directa y profunda que a través de los elementos de juicio mental, el cual, sujeto a la refracción de los sentidos internos, todavía en proceso de estructuración, distorsionan y falsean las cosas. El ser humano utiliza parte de esta sensibilidad como elemento embellecedor del deseo y como motivo de acercamiento al corazón de todo ser viviente, pero todavía no ha sido desarrollado en su aspecto más sublime: el del contacto con los Ángeles o los Devas, estos maravillosos centros de sensibilidad que desde los mundos invisibles están tratando de establecer un acercamiento cada vez más vivo y más profundo con los seres humanos.

Hay una indudable relación entre los Ángeles del Equilibrio, en el Cuarto Subplano del plano Astral, el Reino Vegetal y el Vehículo Emocional de los seres humanos a través de la medida universal de la Sensibilidad Cósmica. No queremos indicar con ello que los demás Reinos de la Naturaleza carecen de Sensibilidad, sino que tratamos de explicar el porqué los Ángeles y los hombres hallan su más virtual zona de atracción mística en el Reino vegetal, pues el Señor Deva Regente del mismo está en más íntimo y directo contacto con la Divinidad debido a los vínculos de Amor establecidos en muy alejadas épocas de nuestra vida planetaria entre nuestro Logos solar y aquel exaltado Deva...

La necesidad que hace que los Ángeles y los hombres establezcan un mutuo y espiritual contacto en la vida de la Naturaleza es debida precisamente al hecho fundamental de que la sensibilidad de Dios se halla más particularmente centralizada, ya que ello forma parte de Su propia y exaltada Evolución, en la vida y actividades del poderosísimo Ángel Regente del Reino Vegetal, la más bella expresión del Amor de Dios en la vida de la Naturaleza, y en el corazón místico de la humanidad, el cual es un centro vivo de sensibilidad que constantemente trata de explayarse y fundirse en el Cosmos.

La SENSIBILIDAD emocional es aparentemente una ley en nuestro Universo de Segundo Rayo, pero podríamos hacer referencia a otros Universos dentro de nuestra misma Galaxia, en los cuales el AMOR, tal como humanamente lo conocemos, es prácticamente desconocido o, a lo sumo, constituye sólo un aspecto adicional dentro del Centro atractivo mayor que origina la Vida en aquellos Universos. Nuestra intención en este Tratado es abrir unos nuevos cauces de comprensión y entendimiento de la Vida de Dios en nuestro planeta, haciendo un énfasis especial sobre el espíritu vivificador de SENSIBILIDAD que se expresa a través de nuestro Sistema solar y sirve de vehículo de relación e intercomunicación de todos los seres vivientes, dioses, ángeles y hombres, constituyendo aquel supremo lazo de indefinible unidad espiritual que llamamos corrientemente "Fraternidad", el sentimiento más elevado de integridad interna a que puede aspirar el ser humano aquí en la Tierra.


VICENTE BELTRAN ANGLADA

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