Nuevo comienzo. I

Varios/Otros


El tiempo transcurrió rápidamente y en ese ínterin regresé a Córdoba, mi ciudad natal. Fue tan rápida la mudanza y la manera en cómo se dieron las cosas, que inmediatamente supe que no podía ser casualidad.

Apenas había transcurrido una semana y comenzamos la tarea de vibraciones con Norberto, mi amigo de la infancia que durante dos años consecutivos había estado viajando a Carlos Paz todas las semanas, a fin de realizarlas con el grupo de allá. No faltaba nunca, venía en medio del crudo invierno o del calor casi insoportable del verano. Incluso cuando llovía torrencialmente tomaba un micro para no faltar.

Comenzamos la tarea el primer jueves de haber llegado a la ciudad.

El ambiente espiritual estaba compuesto por espíritus que iban y venían anotando en sus cuadernos fluídicos, los nombres que teníamos anotados en el nuestro. De ésta manera, con los datos completos de las personas necesitadas y en especial sus direcciones, luego eran asistidas en sus hogares u hospitales por el plano espiritual que allí se encontraba presente. Me aclararon que cualquier persona de buena voluntad que hacía este trabajo, aún sola, era atendida casi de inmediato tanto ella como aquellos por quienes se estaba solicitando ayuda, principalmente cuando se respetaba la disciplina del día y horario establecido a tal fin.

Pero especialmente, el hogar se iluminaba formando fronteras vibratorias de protección.

Numerosas veces explicaron que por ser espíritus no eran adivinos y necesitaban saber las direcciones exactas de cada una de estas personas anotadas en el cuaderno, para evitarles perder un tiempo precioso a ellos en tratar de localizarlas. Además, pensé, sería una falta de respeto en cargarlos con una tarea que nos correspondía a nosotros y que por facilidad o comodidad, no nos preocupábamos en averiguar.

–Ustedes son espíritus al igual que nosotros, –dijo el Dr. Federico, uno de los mentores espirituales–, la diferencia reside en que están realizando una experiencia física-espiritual en la Tierra y precisan de un cuerpo para poder pasar los exámenes que las materias de la vida les brinda a cada uno para un crecimiento mayor.

–¿Qué materias?, –pregunté intrigado.

–No todas las personas nacen con cuerpos perfectos, –respondió–, esto ya es una prueba en que deben aprender a cultivar determinados sentimientos, como la paciencia, tolerancia, contener su ira descontrolada o desarrollar la humildad. Muchos compañeros de la jornada terrestre al partir hacia éste plano de la vida, se dan cuenta que el hermoso cuerpo que se le proveyó momentáneamente, y la mayoría de las veces pedidos por ellos mismos como ensayo para vencerse, lo usaron equivocadamente observando perturbados cómo fracasaron y las deudas contraídas especialmente en su juventud, cultivando la vanidad, el ego y en muchísimas ocasiones haciendo sufrir sentimentalmente a otras personas, valiéndose y abusando de ellas como objetos para luego darle la espalda, y lo que observamos actualmente de forma alarmante es la falta total de respeto, cuando uno de los integrante de la pareja sale a escondidas con otra persona.

Ésta David, es una de las faltas más graves a las Leyes Divinas. No se dan cuenta el dolor y sufrimiento que causan emocionalmente y psicológicamente en otros semejantes y vemos espantados la cantidad de suicidios cuando uno de los miembros abandona la otra, no por una causa sostenible, normal y respetable, sino porque simplemente sus intenciones no habían sido sinceras desde un principio ilusionando a la compañera o el compañero. Es por esto, que al llegar al plano espiritual se dispara el mecanismo de la consciencia culpable por más que pasen los años, porque aquí el tiempo es relativo y piden una nueva existencia para desarrollar la comprensión y el amor sincero, renacer con determinadas deficiencias o simplemente no tener ese cuerpo físico con una apariencia escultural del pretérito, y digo apariencia porque todo es pasajero en tu mundo, pero vamos hablar de eso un poco más adelante.

Otras materias son diferentes, como un amor no correspondido; querer un determinado objeto material y no conseguirlo; el famoso “síndrome del nido vacío” cuando los hijos se van a vivir solos o se casan y los padres piensan que los abandonaron en su egoísmo en vez de alegrarse que creció la familia. Son muchísimas materias ya que la vida es una Escuela de aprendizaje. Debemos aprender a soltar, respetar la independencia de cada uno y amar sin poseer. Somos viajeros del tiempo, del espacio y de los mundos… Amar sin apegos, reconociendo que somos espíritus inmortales. En la Tierra, David, todo es transitorio, efímero, salvo la espiritualidad que viene de lo Alto y las conquistas internas de cada uno, como también los vicios morales y sociales que hemos dominado y desterrado dentro de nosotros.

–¿Cuál es la diferencia?, –pregunté.

–Podría encuadrarse dentro de los vicios sociales la bebida, el cigarrillo, la gula y hasta las drogas, pero no así el ego, el orgullo, los odios, la envidia y tantas otras enfermedades del alma que el ser Humano viene arrastrando de milenios, de forma ancestral hasta nuestros días, limando en cada existencia un poquito más éstas llagas que no los dejan crecer.

Los primeros, son vicios pasajeros y no por eso dejan de ser tan perjudiciales que muchos desencarnan como suicidas indirectos, pero los del alma vienen de un pretérito lejano. y si no podemos superar completamente algunos de estos últimos vicios arraigados de tiempos antiguos por lo menos atenuarlos, disminuirlos, ya que la preparación antes de venir se hace en el plano de los espíritus. Allí vemos sin los problemas mundanos del día a día en la Tierra y de manera objetiva, cuáles son las pruebas más convenientes a nuestro adelanto.

Cuando renacemos es para rendir los exámenes en que nos comprometimos con antelación, debido a que en el plano espiritual es muy fácil prometer, lo difícil es cumplir después ése compromiso porque en el mundo se evoluciona demostrando lo que aprendimos y prometimos en el plano de los espíritus, debiendo ponerlo en práctica a fin de aprobar el examen para evolucionar y en un futuro merecer habitar niveles superiores, ya que de éste otro lado de la vida, apenas estudiamos para rendir las pruebas que deberemos atravesar como encarnados. Las deudas contraídas en la Tierra se reparan allí mismo, en el mundo donde nos hemos endeudado, no aquí.

–¿Cuál es entonces el objetivo concreto de reencarnar?, –pregunté a pesar de toda la enseñanza que acababa de explicarme, para no dejar nada librado al azar.

–Evolucionar a través de las pruebas que cada uno atraviesa y poder reparar daños ocasionados al semejante, ya sea dentro de la misma familia consanguínea, como esposos, hijos, hijas o de la forma que fuere, para aliviar la consciencia de culpa. Es por esto que se encuadra dentro de la Justicia Divina, caso contrario no habría posibilidad de resarcir nuestros faltas y seríamos condenados eternamente a un Cielo ficticio sin hacer nada más para evolucionar, o a un infierno separado de nuestros seres queridos sin ningún tipo de perdón, cosa que es un absurdo ya que se anularía la Ley del Progreso que es Inmutable. Casi siempre son pedidas por nosotros mismos antes de renacer como te acabo de explicar, pero la mayoría de las veces muchas pruebas son consecuencias de nuestras propias faltas en ésta misma existencia. Es la ley de causa y efecto; acción y reacción; la siembra es libre pero la cosecha obligatoria o como quieras llamarle. Sufrimos lo que hicimos sufrir a nuestro semejante para aprender y no volver a cometer el mismo error. No todo es del “pasado”.

–¿No hay otra manera de hacerlo?, –pregunté–. Parecería ser “ojo por ojo y diente por diente”, una especie de revancha.

Federico sonrió benevolente y contestó:

–Cada vez que hacemos un bien disminuimos las deudas contraídas, no es necesario pasar exactamente el error que cometimos por ignorancia.

Por otra parte “el amor cubrirá multitud de pecados”. Quiere decir que no es como tú lo piensas, ya que siempre hay atenuantes especialmente cuando ayudamos al semejante, con una palabra amiga o dándole fuerzas y esperanzas, no se necesita ser un erudito ni tener una condición social elevada para ayudar. Además no todas son espinas en tu mundo, tienes la oportunidad de cultivar sentimientos nobles, la opción de que en medio del caos y el descontrol colectivo tu interior esté en paz y serenidad. Desarrollar estas cualidades no son fáciles, pero tampoco imposibles, por lo que bien vale la pena intentarlo un poquito cada día. La culminación de tomar consciencia de que estás aprendiendo en la Tierra es el Amor y no el amor pequeño, posesivo, egoísta, sino el Amor Universal hacia todas las criaturas vivientes y la naturaleza.

Aprende a Amar David, una puesta de sol, la maravilla de una flor, las aves surcando el cielo, el aire que refresca tu mente y por encima de todo a Dios, que es el Creador de todo. Sin Causa inteligente, no puede haber un Efecto inteligente. Observa con la maravillosa exactitud que giran los planetas junto a sus satélites naturales alrededor del sol, las aves, la vida en los océanos, la maravilla del ser humano. Todo lo que no creó el Hombre no se hizo al “acaso”, es obra de la Inteligencia Superior. No hay “acaso” inteligente, eso sí sería un absurdo mayor.

“Me deleitaba cada vez que podía conversar mentalmente con uno de mis instructores espirituales, además de enriquecerme con estos conocimientos, su vibración era tan linda que emocionaba”.

“Creo que nosotros, los seres humanos, necesitamos cada tanto nutrirnos de un amor superior, espiritual, que nos llene el alma, que nos dé ésas fuerzas que muchas veces precisamos para saber que vale la pena, a pesar que existen aquellos profesionales del desánimo a nuestro alrededor, para continuar creciendo por dentro y cultivar ese Amor diferente, sublime, celestial. Entendí que cualquier acción buena o ayuda que demos a un semejante, ya sea materialmente o lo que es mejor todavía, a través de la oración o mentalmente deseándole de corazón el bien, disminuye las deudas que hemos contraído en el presente o pasado, por lo tanto no todo es matemático ni existe puntualmente la ley del Talión”(*).

(*) Talión: Pena que consiste en hacer sufrir al que agravió un daño igual al que causó. Resumiendo, el “ojo por ojo y diente por diente”.


–Federico, –pregunté a mi mentor espiritual–, me gustaría compartir todas estas enseñanzas con Norberto, ya que su afán de aprendizaje es noble y sincero.

–Sin dudas, –aclaró–, te guiaremos para que al final de las vibraciones puedas incorporar nuestras ideas y transmitirlas, como lo estamos haciendo ahora. No será sólo a Norberto como también a numerosos seres desesperados que se encuentran del otro lado de la vida, despojados de sus cuerpos físicos y muchos de ellos ni saben que ya partieron de la Tierra. Están deambulando perdidos, aturdidos, sin entender lo que les ha sucedido por falta de una preparación espiritual adecuada, ya que cuando estuvieron encarnados, muchos de ellos usaron y abusaron de todo lo material, inclusive comprando situaciones de locuras y gozos deprimentes y sensuales de todo tipo, en vez de crecer con lo que el Creador les proveyó transitoriamente, ignorando que fue un momento fugaz en donde deberían haberlo aprovechado sanamente, elevar su nivel vibratorio y en consecuencia contagiar alrededor de ellos con fluidos de amor y paz.

Si los seres humanos despertarían a éstas realidades desde ahora, dándose cuenta que la eternidad no está en el organismo físico, sus consciencias serían superiores y más todavía, tu mundo ya estaría renovado para mejor.

–¿Podré ver lo que sucede del “otro lado”?, –pregunté no como curiosidad sino para aprender.

Notando mi intención, Federico respondió: – Te dejaremos observar lo que ocurre, presta nuevamente atención a lo que dijimos anteriormente.

Nosotros proyectamos las imágenes ya sea del local en que te encuentras, como también hechos que sucedieron a la distancia, en otro sitio. Como verás, es la misma mediumnidad desdoblada en dos partes debido a que en este último caso lo hacemos para orientar a personas necesitadas por eventos que pasaron en otros lugares distantes, por lo tanto el médium es un simple instrumento al servicio del Cristo, el Maestro que todos nosotros elegimos por guía de nuestras vidas, y no un “adivino”. Como consecuencia de esto, debes concluir que si te dejamos ver, de ninguna manera se puede lucrar con el dolor ajeno cobrando ni aún “a voluntad” que es peor todavía ya que piensan que mientras más dinero dejan mejor serán atendidos. Esto lo hacen los espíritus inferiores (**) que no respetan el libre albedrío, ya que es a través del mismo que evolucionamos.

Esta clase de seres ignorantes de las realidades espirituales, “trabajan” junto a médiums inescrupulosos dando precisiones al consultante, forzando actitudes. El trabajo debe ser individual e interno, nunca externo, es decir, debemos crecer y madurar como espíritus inmortales que somos. Por eso nuestras decisiones erradas o no, nos enseñan y así es como vamos aprendiendo. En resumen, los espíritus superiores jamás interfieren en el libre albedrío de la gente, al contrario de los inferiores que siempre se inmiscuyen dando respuestas a modo de “chismes precisos” provocando disputas, enojos y anulando la libre decisión de la persona. Los ignorantes del tema justamente consideran médiums fuertes y poderosos a éstos últimos, siendo que los seres realmente superiores auxilian dando esperanza, consuelo y fuerzas a quien sufre para un crecimiento mayor hacia el Creador y de ésta manera evolucionar.

(**) Recomendamos al lector consultar en: “El libro de los Espíritus”, codificado por Allan Kardec, Ítem 100, en “Escala Espírita”, para no dejarse engañar por supuestas comunicaciones de Jesús, la Virgen María u otros seres venerables que de ninguna manera tienen necesidad de comunicarse directamente con el médium. Para ello, están los espíritus intermediarios que atraemos por ley de sintonía y son afines a nuestro nivel vibratorio. Por eso la necesidad de estudiar las diversas clases de espíritus en el libro citado. Se debe tener mucho cuidado con médiums que dicen recibir mensajes directamente del Cristo ya que es una mistificación debido al ego e influencias espirituales inferiores. Para una aclaración científica corroborada por miles de médiums en el mundo actualmente, esta cuestión está explicada racionalmente en: “El libro de los Médiums”, también codificado por Allan Kardec. Debemos señalar que los dos libros señalados están “liberados” y cualquier persona lo puede descargar gratuitamente desde internet al pdf. (Nota aclaratoria).


Extracto de: La nueva era terrestre según los Pleyadianos. Carlos Levin

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