Las experiencias cercanas a la muerte y los ritos Egipcios de paso.

Ramtha


Se dice que las entidades que tienen experiencias cercanas a la muerte, cuando tienen una experiencia completa, la experiencia los enriquece y los cambia maravillosamente; nunca son los que solían ser. Lo que solían ser nunca será recuperado. ¿Por qué? Porque en una sola vida tuvieron un ataque al corazón, se ahogaron, se electrocutaron, tomaron una dosis fatal de algo, se salieron de su cuerpo y llegaron tan lejos como a la gran revisión en la luz. Algunos de ellos pasaron por toda la revisión de la luz y llegaron a ver el yo desde todas las perspectivas. Fueron el yo desde todas las perspectivas; excepto ese aspecto llamado Dios, ese gran ser que derramaba amor profundo e incondicional. Todos dicen que estuvieron conectados a este ser, y sin embargo, este era Dios. Ellos no estaban tan avanzados como para saber que el gran ser radiante eran ellos siendo Dios. No sabían eso pero sospecharon una interconexión con todo.

Y llegaron a ver con quién se casaron, y sus hijos, y sus problemas, y sus cuestiones de exito y fracaso, sus prejuicios, sus motivos ulteriores.

Quiero decir, ¿qué tan noble es el motivo ulterior de alguien que quiere matar? La gente que se quita la vida lo hace para vengarse de otra gente. Esa es la manera de desquitarse con alguien —lo es— y hacer que searrepienta. ¿Cuál es la mayor odisea que le podéis hacer pasar a alguien? Esa es la mayor odisea. Ahora, eso es una exageración, pero un ataque al corazón es el fracaso de vivir; es el fracaso de la expresión; es mantener intactas cosas que deberían soltarse. Es, a su manera, un suicidio.

Bueno, ellos llegan ahí y, de repente, ven todas esas cosas, y ven el impacto que han creado en la vida de otras personas. No te duermas; esta puede ser tu próxima experiencia. Ellos ven eso, y de repente tienen una gran comprensión de la importancia de la vida. En otras palabras, ellos despiertan en la revisión de la luz. Se despiertan en la revisión de la luz. Por eso pueden regresar. Por eso regresan y resucitan ese cuerpo muerto que yace en la mesa; esa máquina que pone en marcha el corazón otra vez o esos químicos que le meten al cuerpo para generar actividad en las ondas cerebrales. Regresan a ese cuerpo. Qué liberación. Y cuando regresan y despiertan, no son la misma persona que hace sólo unos momentos vivía en ese mismo cuerpo.

Son diferentes, profundamente diferentes. Sus visiones de la vida están tan drásticamente alteradas que le hacen a uno sospechar que ésta no puede ser la misma persona. ¿Por qué te estoy diciendo esto? Porque todo lo que ellos llegan a experimentar, a ti te toca experimentarlo hoy y esta noche en el mismo manifiesto.

Debes saber que este día es inevitable. Debes saberlo, porque lo es.

Entonces, ¿por qué es tan importante? Porque quizás ya ha sucedido. Quizás esta es la oportunidad de ver en una revisión lo que te ha atormentado insistentemente toda tu vida. Quizás es el día que despiertas y te das cuenta del valor de lo que obtienes del otro lado de este día. ¿Cuál es la diferencia? Quizás ya estás muerto.

«¿No te parece que mejor espero y me preocupo por eso cuando muera?» Quizás ya lo estás, y la broma se ha vuelto en tu contra, porque deberías vivir cada día conscientemente y no posponerlo. Cada día debería de ser conciencia primaria, no conciencia secundaria o de cuerpo-mente; primaria, porque eso es lo que dispara el espíritu de la secundaria todos los días. Bueno, ¿por qué piensas, entonces, que esto es algo que puede esperar y que puedes tratar irresponsablernente? ¿Cómo sabes lo hermosa que está a punto de ser tu vida?

¿Como sabes? ¿Qué es lo que acabas de decir para que sea recordado? Vas a estar diciéndolo esta noche.

Vas a estar hablándote a ti mismo esta noche. Vas a estar hablándote a ti mismo esta noche, y será recordado y será reproducido otra vez. ¿Y qué vas a querer oír?

¿Qué es lo que va a marcar la diferencia? Cuando estés haciendo una revisión en la luz, vas a decirle a tu cuerpo —vas a decirle a tu vida—: «Mira, soy tu memoria. Yo existía con anticipación al ahora. Déjame decirte lo que quiero. He estado muerto. He estado sin inspiración. He vivido como un ser humano luchando por el éxtasis de un semblante espiritual. Lo he deseado, pero aún no lo he hecho; aún. Recuérdame, te estoy diciendo esto. ¿Qué quiero? Quiero que este día en mi vida sea recordado como el día que me desmoroné y renací a un cambio, un cambio fundamental y arraigado en mí. Yo quiero que recuerdes eso, porque ya se trate de hoy o del día siguiente, este día ya ha sucedido y seguramente llegará».

¿Qué quieres decir? «Espera, tienes tiempo. Tú, quiero que resucites mi cuerpo. Quiero que regreses, pero quiero que regreses con este conocimiento. No quiero nacer otra vez en otro cuerpo. Me toca decir mi parte.

Escúchame. Quiero otra oportunidad, pero no quiero olvidar. Quiero saber y recordar. Por lo tanto, regresa al cuerpo y revívelo, y ponme allí conscientemente alterado y cambiado. ¿Qué quiero que se altere? No quiero ser un ser humano limitado otra vez. No quiero que el valor de mí mismo se base en mi cuerpo. Quiero que el valor de mí mismo se base en la conciencia de lo que florece dentro de mí. No quiero participar en esos juegos nunca más. Quiero la realidad del manifiesto del gran arcano. Quiero ser un maestro del fuego viviente.

Regresa a ese cuerpo y despierta.»

Nadie te dijo que dijeras eso. Yo te estoy diciendo que lo digas porque tú ya estás muerto. Te estoy diciendo que debemos ser inmortales en una encarnación. No necesitamos encarnar. Sólo necesitamos despertar ahora.

Entonces tú dices: «¿Cuál es el problema? No estoy entendiendo esto ahora». ¿Sabes cuál es el problema?

Es que no te has dado cuenta de lo que te ha detenido, en dónde está coagulado tu poder. Está coagulado en tus motivos ulteriores. Ahí es donde está tu verdadera pasión. Pasión es poder. Y si estás tratando de empezar algo nuevo y no está alineado con tu motivo ulterior, no vas a tener la pasión de convertirlo en fruto. Ésta tiene que ser tu pasión. Y si tú eres tan pasional con el día de hoy como lo eres con tu motivo ulterior, vivirás conscientemente para siempre; siempre. Vivirás para siempre.

Cómo sé eso? Bueno, porque yo soy eso; porque esta conciencia primaria y esta entidad aquí (conciencia secundaria) deben estar de acuerdo. El acuerdo es el Espíritu Santo y el poder del Espíritu Santo. Estos dos es lo que tú eres. Ellos vivirán de cualquier modo. Pero ¿qué pasa con ellos? ¿Por qué necesitamos esto? Porque no hemos terminado con este nivel de exploración. Y la verdad es que no podemos ser ésta (conciencia primaria) plena y ricamente hasta que lo hayamos sido en ésta (conciencia secundaria), hasta que una refleje a la otra. Cuando lo hagas, solamente tendrás ésta (conciencia primaria).

Ahora, ¿quién te va a decir —te reto a que me contestes— que no te des prisa en cumplir ese mandato?

¿Quién va a frenarte? ¿Dios y sus ángeles? Tú eres Dios y sus ángeles. ¿Quién te va a frenar? La única persona que te va a frenar eres tú. ¿Sabes por qué te vas a frenar? Porque no crees en eso; tú sólo crees en esto (el cuerpo físico). Ese es el porqué; ése es.

Pero yo te digo: vas a tomar nota del mensaje, porque este día se va a repetir de nuevo, y alguien tiene que recordarte qué es lo que dices en medio de una revisión de la luz. ¿Qué dices tú? ¿Cuándo te despiertas en el sueño? ¿Y cuándo controlas el sueño? Qué va a pasar cuando te digas a ti mismo —te das la vuelta en la revisión de la luz y te estás mirando y estás diciendo—: «Sé que me estás mirando ahora. Sé que me estás observando. Tú, que seguiste adelante, te estoy dando un mensaje ahora porque vas a verme otra vez. Yo soy tú. Yo soy como me veo en el cuerpo. Tú me estás viendo fuera de ese cuerpo. Si estoy enterrado, también lo está la sabiduría que has aprendido. No vas a obtener un niño genético que esté abierto por completo.

Recuérdame. Vuelve tras de mí, y trae este conocimiento contigo: que yo he resucitado a la vida, que te ordeno que hoy me resucites». ¿Qué crees que va a pasar? Conciencia y energía crean la naturaleza de la realidad.

¿Qué es la iniciación? ¿Qué es la resurrección? ¿Qué es la muerte resucitada y el renacimiento? ¿Para qué sirve esa iniciación? Es para prepararte sobre cómo debes actuar. ¿Qué es El Libro Egipcio de los Muertos? El libro egipcio de los muertos sirve para enseñar al soberano qué hacer en el momento que esté fuera de su cuerpo: que decir, adonde ir, a quién decirle, a quién ver, qué hacer. Están encantados con él. ¿Por qué los sacerdotes están diciendo plegarias veinticuatro horas al día, recitando esos versos, recitándolos una y otra vez? Porque ese sacerdote está en la revisión de la luz de ese soberano. Ese sacerdote está rezando por ese soberano, y ese soberano, en la revisión de la luz, está escuchando al sacerdote desde el otro lado.

¿Entiendes? ¿Por qué es necesario rezar por las almas de los que partieron? Bueno, no reces a menos que tengas algo que decirles.

¿Pero qué pasa si tal mandato recayera en las manos de un hábil arbitrador, Aleph, que tiene una mano en el cielo y un pie en la tierra? Es el arbitrador supremo, que puede alcanzar el cielo y alcanzar la tierra. Eso es un maestro. ¿Qué pasa entonces si un maestro arbitrador sabe exactamente dónde alcanzarte y encontrarte del otro lado y lo que te quiere decir? Entonces, los cánticos van a ser oídos, y ellos cantan una y otra y otra vez, viajando a través de Nut(*) hasta llegar al final, hasta el momento de pesar el corazón, de pesar el alma en la balanza. Una y otra y otra vez el peso ha de corresponder a una pluma. ¿Y cuánto va a ver ese soberano que no va a pesar como una pluma? Bastante. ¿Qué es lo que va a seguir viendo, sin embargo, cuando vea la balanza? Una pluma. ¿Cómo va a ser sopesado? Contra una pluma. ¿Quién lo está pesando? Él mismo.(**)

(*) La diosa egipcia Nut. Su apariencia es la de una mujer cuyo cuerpo se arquea sobre el cielo, luciendo un vestido decorado con estrellas. Nut era la diosa del Cielo, cuyo cuerpo creaba una bóveda o un pabellón sobre la Tierra. Nut era la hermana y esposa de Geb, el dios de la Tierra. Era también la madre de Isis, lris, Neftis y Seth. Los antiguos egipcios creían que al final del día, Nut se tragaba a Ra, el Dios Sol, y lo daba a luz otra vez a la mañana siguiente. A la luz de las enseñanzas de Ramtha, la Diosa Nut representa el lugar de intervalo donde el alma descansa y repasa su vida tras la muerte.

(**) Ver el Papiro de Ani, comúnmente conocido como El Libro Egipcio de los Muertos, donde el corazón del individuo se sopesa contra una pluma en el juicio después de la muerte.

¿Le está llegando esto a alguno de vosotros? Todo esto está pasando al mismo tiempo, en el mismo momento. Entonces, ¿quién va a recitar los cánticos por ti a la hora de tu muerte? ¿Quién los recitó? ¿Quién es el arbitrador supremo en ese momento vulnerable? Tú lo eres. ¿Qué vas a decir? «Regresa aquí e ilumínate. Por el amor de Dios, desentiérrame y sigamos adelante con esto.»

Y tú dices: «Yo no quiero ese cuerpo por más tiempo. Dolía demasiado. Estoy tan feliz de estar libre de esta engorrosa prisión...» Y tú le vas a contestar: «Yo sé lo que estás pensando ahí arriba —tú te estás diciendo esto a ti mismo en la luz—; yo sé lo que estás pensando, qué bien se siente no tenerme. Tú te sientes tan bien porque ya no me tienes, porque ya no me duele la cabeza ni me duele la espalda, y no soy esto y no soy aquello, y estoy gordo y me gusta comer. Y estás pensando que estás mucho mejor sin mí. Escúchame. Los dos estaríamos mejor juntos si tú regresaras por mí y me hicieras como tú quieres. Hazme a la imagen de Dios.

Si lo haces, nunca tendrás que morir otra vez y nunca tendrás que reencarnar de nuevo». Date la vuelta y explícale a tu compañero.

Un día —una espléndida mañana o una maravillosa tarde—, cuando tengas la oportunidad de sentarte en una tertulia de maestros, te habrás ganado el derecho a estar allí porque habrás cambiado lo suficiente, en un periodo de tiempo, para pensar literalmente como ellos piensan. Y la enseñanza de hoy es como ellos piensan.


RAMTHA
Extracto de NACIMIENTO MUERTE Y REENCARNACIÓN. El Libro Azul

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