Parábolas de Kryon. Wo y las Salas de Lecciones.

Kryon


Continuamos con la serie de parábolas de Kryon. Hasta ahora son 20 en total. Si Dios quiere, iré traduciéndolaas y compartiéndolas con ustedes.
Afectuosos saludos de Cris

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LAS PARABOLAS DE KRYON.

Les dije que compartiría mis favoritas con ustedes, y esta es una de ellas. Aunque esta fue una de las primeras que dio Kryon, permanece fuerte y relevante para nuestras vidas cotidianas.

Todo el impulso de Kryon es para darnos las herramientas con que elevar nuestra vibración en el planeta, para ser todo lo posible mientras estamos aquí. Esta parábola tiene mucho escondido en ella, que realmente nos permite ver las posibilidades que tenemos ante nosotros. También tira de nuestro corazón y nos pide recordar quiénes somos realmente.

Había una vez un humano que llamaremos Wo. Su género no es importante para esta historia, pero, en tanto ustedes no tienen una palabra adecuada para un género neutral, llamamos Wo al humano, para abarcar a un hombre llamado Wo y a una mujer (N.T. wo-man, mujer). No obstante, para la traducción solamente, diremos que Wo es un él.

Como todos los humanos en su cultura, Wo vivía en una casa, pero solo le ocupaba la habitación en que habitaba, ya que era suya únicamente. Su habitación era hermosa, y se le encargaba mantenerla así, cosa que él hacía. Wo vivía una vida buena, estaba en una cultura donde nunca le faltaba el alimento, ya que era abundante. Nunca tenía frío tampoco, ya que siempre tenía abrigo.

A medida que Wo creció, aprendió muchas cosas sobre sí mismo. Aprendió qué cosas lo hacían sentir feliz, y encontraba objetos para colgar en la pared que podía mirar y también lo hacían feliz. Wo también aprendió qué cosas lo hacían sentir triste, y aprendió a colgar esas cosas en la pared cuando quería estar triste.

Wo también aprendió las cosas que lo enojaban y encontró cosas para arrastrar afuera y poner en la pared a las que podía volverse cuando eligiera enojarse. Como es el caso de muchos otros humanos, Wo tenía muchos miedos, aun cuando tenía lo básico para la vida. Temía a otros humanos y a ciertas situaciones. Temía a los humanos y situaciones que pudieran traer cambios, porque se sentía seguro y estable con las cosas como estaban, y él había trabajado mucho para llegar a ese estado. De modo que Wo temía a esas situaciones que aparentemente tendrían control sobre su habitación estable. Y también temía a los humanos que controlaban esas situaciones.

Supo de Dios a partir de otros humanos. Ellos le dijeron que ser un humano era muy poca cosa, y él lo creyó. Después de todo, miraba alrededor y veía millones de humanos. Pero solo había un Dios. Le dijeron que Dios era todo, y que él no era nada. Pero Dios, en su amor infinito, respondería las oraciones de Wo si oraba en serio y tenía integridad en su vida. Entonces, como Wo era una persona espiritual, oraba pidiendo a Dios que los humanos y las situaciones que él temía no crearan cambios, para que su habitación pudiera permanecer igual. Y Dios respondió al pedido de Wo.

Wo temía al pasado, porque de algún modo le recordaba cosas desagradables. De modo que pidió a Dios que bloqueara esas cosas de su memoria. Y Dios respondió al pedido de Wo. Wo también temía al futuro, porque contenía potenciales de cambio, y era oscuro, incierto, y estaba oculto para él. Wo oró a Dios para que el futuro no trajera cambios a su habitación. Y Dios respondió a su pedido.

Wo nunca se aventuraba mucho entrando a su habitación, porque todo lo que realmente necesitaba como humano estaba en un rincón. Cuando sus amigos venían de visita, este era el rincón que les mostraba. Y estaba satisfecho con este arreglo.

Wo notó movimiento por primera vez en el otro rincón cuando él tenía unos 26 años; lo asustó mucho, e inmediatamente rezó a Dios para que se fuera eso, porque sugería que él no estaba solo en su habitación, y eso no era una condición aceptable. Dios respondió al pedido de Wo y el movimiento se detuvo. Entonces Wo ya no le tuvo miedo.

Cuando Wo tenía 34 años, el movimiento volvió y Wo pidió que se detuviera porque tenía mucho miedo. El movimiento se detuvo, pero no antes de que Wo viera algo que él no había notado en absoluto en el otro rincón: una puerta. Sobre la puerta había una escritura extraña, y Wo temió sus implicancias.

Wo preguntó a los líderes religiosos sobre esa puerta extraña y el movimiento, y ellos le previnieron que no se acercara a ella, pero dijeron que era la puerta de la muerte, y él ciertamente moriría si su curiosidad lo llevaba a la acción. También le dijeron que la escritura sobre la puerta era maligna y que nunca más debía mirarla. En cambio, lo alentaron a participar en un ritual con ellos y dar de sus talentos y ganancias al grupo, y le dijeron que si hacía eso le iría bien.

Cuando Wo tenía 42 años, el movimiento volvió otra vez, aunque Wo no tuvo tanto miedo esta vez. Volvió a pedir que se detuviera, y lo hizo. Dios era bueno, respondiendo tan completamente y tan pronto. Wo se sentía empoderado por los resultados de sus oraciones.

Cuando Wo tenía 50 años, se enfermó y murió. Aunque realmente no se dio cuenta cuando sucedió. Notó el movimiento en el rincón otra vez, y volvió a rezar para que se detuviera, pero en cambio se hizo más claro y se acercó. Con miedo, Wo se levantó de su cama, solo para descubrir que su cuerpo terrenal se quedaba, y él estaba en forma de espíritu.

A medida que el movimiento se acercaba, Wo empezó a reconocerlo de algún modo. En lugar de asustado, estaba curioso, y su cuerpo de espíritu parecía de algún modo natural. Ahora Wo vio que el movimiento era realmente dos entidades que se aproximaban. Las figuras blancas, al acercarse, brillaban como si tuvieran luz desde adentro. Finalmente se pararon frente a él, y Wo se asombró por su majestad, pero no tuvo miedo. Una de las figuras le habló a Wo y dijo: “Ven, querido. Es hora de ir.” La voz de la figura estaba llena de amabilidad y familiaridad. Sin vacilar, Wo fue con las dos. Empezaba a recordar cuán familiar era todo esto, cuando miró hacia atrás y vio su cadáver, aparentemente dormido en la cama. Se llenó de un sentimiento maravilloso que no podía explicar.

Una de las entidades lo tomó de la mano y lo condujo directamente a la puerta con la escritura extraña. La puerta se abrió y los tres pasaron por ella. Wo se encontró en un gran pasillo con puertas que conducían a habitaciones en ambos lados. Pensó: esta ciertamente es una casa más grande que lo que yo había imaginado.

Wo notó que la primera puerta tenía más escritura extraña. Le habló a uno de los blancos, ¿Qué hay en esta puerta a la derecha? Sin decir palabra, la figura blanca abrió la puerta y le señaló a Wo que entrara. Cuando Wo lo hizo, se asombró. Apiladas desde el piso hasta el techo, había riquezas más allá de sus más locos sueños. Había lingotes de oro, perlas, diamantes; en un solo rincón había suficientes rubíes y gemas preciosas para un reino entero. Miró a sus brillantes compañeros blancos y preguntó: ¿Qué es este lugar? La figura blanca más grande contestó: Esta es tu habitación de abundancia, si hubieras deseado entrar en ella. Te pertenece, aún ahora, y permanecerá aquí para ti en el futuro. Wo se sorprendió ante esta información.

Al regresar al pasillo, Wo preguntó qué había en la primera habitación a la izquierda. Otra puerta con escritura que de algún modo empezaba a tener sentido. Al acercarse la figura blanca a la puerta, dijo: Esta es tu habitación de paz, si hubieras deseado usarla. Wo entró a la habitación con sus amigos, solo para hallarse rodeado de una niebla blanca y espesa. La niebla parecía estar viva, porque inmediatamente revistió su cuerpo, y Wo la inhaló, y lo abrumó el bienestar. Y supo que nunca más tendría miedo. Sintió paz, donde no había habido nada de paz antes. Quería quedarse, pero sus compañeros señalaron que siguiera, y otra vez fueron por el largo pasillo.

Todavía había otra puerta más, sobre la izquierda. ¿Qué es esta habitación?, preguntó Wo. Es un lugar donde solo tú puedes entrar, dijo la figura blanca más pequeña. Wo entró en la habitación e inmediatamente lo llenó una luz dorada. Él sabía qué era esto. Era la Esencia del ser de Wo, su iluminación, su conocimiento del pasado y del futuro, Esto era el Depósito de Wo del espíritu y el amor. Wo lloró de alegría, y se quedó largo rato absorbiendo verdad y entendimiento. Sus compañeros no entraron, fueron pacientes. Finalmente, Wo volvió a salir al pasillo. Él había cambiado. Miró a sus compañeros y los reconoció: Ustedes eran los ángeles guías, dijo Wo con naturalidad. No, dijo el más grande. Nosotros somos tus ángeles guías. En perfecto amor, continuaron, hemos estado aquí desde tu nacimiento solo por una razón Para amarte y ayudar a mostrarte la puerta. Tuviste miedo y nos pediste retroceder, y eso hicimos. Estamos a tu servicio en amor, y honramos tu encarnación de expresión.

Wo no sintió reprimenda en sus palabras. Se dio cuenta de que no estaban juzgándolo, sino honrándolo, y sintió su amor.

Wo miró las puertas y ahora pudo leer lo escrito. A medida que lo conducían por el pasillo, había puertas marcadas: “sanación”, “contrato”, y otra marcada “alegría”. Wo vio aún más que lo que había deseado, porque en la fila había puertas con nombres de niños no nacidos, incluso una marcada: líder mundial.

Wo empezó a darse cuenta de lo que había perdido, y cuando conocieron sus pensamientos, el guía dijo: no reproches a tu espíritu, porque es inapropiado, y no sirve a tu magnificencia. Wo no lo comprendió plenamente.

Miró por el pasillo, hacia donde había entrado al principio, y vio la escritura en la puerta. Esa escritura que originalmente lo había asustado. La escritura era un nombre; era su nombre, su nombre real. Y ahora Wo entendió plenamente. Wo conocía la rutina para ahora. porque recordó todo, y él ya no era Wo.

Dijo adiós a sus guías y les agradeció por su fidelidad. Se paró largo tiempo a mirarlos y amarlos. Luego se volvió para caminar hacia la luz al final del pasillo. Él había estado allí antes; sabía qué lo esperaba en su breve viaje de tres días a la Cueva de la Creación, para recuperar su esencia, y luego al Salón de Honor y Celebración, donde quienes lo habían amado profundamente lo esperaban, incluyendo a quienes él había amado y perdido cuando estaba en la Tierra. Sabía dónde había estado, y sabía adónde estaba yendo. Wo estaba yendo a casa.


La introducción del personaje de Wo por Kryon, en las primeras etapas de sus cuentos, es el intento de Kryon de crear una persona sin género. Wo es wo-man; ¿qué es? ¿Mujer u hombre? Su intención de evitar crear un sesgo de género que interfiera con tu comprensión completa de la parábola o tu capacidad de ponerte en el lugar de Wo.

En la parábola, la casa de Wo es obviamente su vida, o su expresión, como Kryon llama a una vida en la Tierra. La analogía de las diversas habitaciones se refiere a las ventanas de oportunidad que todos recibimos, que vienen con nuestro contrato, nuestro karma y por lo tanto nuestro potencial mientras estamos aquí.

La parte en que Wo aprende qué lo hace feliz, o triste, o enojado, y cuelga cosas en la pared para hacerlo sentir de ese modo, es realmente información esclarecedora sobre los humanos. Se refiere a esas partes de nosotros que repasan el pasado y vuelven a visitar sucesos con objeto de sentirse de cierto modo. Usualmente no es un comportamiento apropiado e iluminado, ya que excava viejos recuerdos, para poder sentir enojo, odio, deseo de venganza, victimización.

A veces, es simplemente un viejo deseo de estar en un lugar que nos haga feliz, como cuando crecíamos. El hecho de que Kryon dijo que Wo ponía cosas en la pared con este propósito también fue significativo. Cuando entras en mi casa las cosas en la pared están para que todos las vean; son mis fotos de familia, y obras de belleza. Lo que esto significa es que he colocado cosas en la pared para darles énfasis. Incluso en beneficio de los extraños que lleguen, porque siento que estos ítems son especiales. Por lo tanto, Kryon tiene a Wo colgando sus sentimientos para que todos los vean en su pared de lección, y reaccionen. Wo, como muchos humanos, quiere involucrar a otros en su propio proceso, porque hacer eso le hace sentir mejor. Wo no sabe sobre la responsabilidad aún. Pero más adelante aprendemos que, no importa en qué etapa esté Wo en el Departamento de Iluminación, nunca Dios lo juzga sobre eso.

Vemos que Wo tiene miedos, y el principal es sobre el control. Parece que, en su vida, teme a la situación en que alguien podría cambiar su habitación, su vida. Su reacción ante la mayoría de estos miedos es permanecer el mismo. Por lo tanto, su miedo real es al cambio. Y el ansía la estabilidad, o una percepción conciente estática.

También le teme al pasado, pero no sabe por qué. Acude a otros humanos para saber sobre Dios, y usa lo que aprende para protegerse de los cambios. Este es un ejemplo excelente de lo que la religión enseña hoy en día. Tenemos a Dios desempeñando el papel de responsable de proteger contra el mal, y se alienta a los miembros de la iglesia a seguir la protección del pastor al cruzar por el valle de la sombra de la muerte. Esto no alienta mucho a empoderar el pensamiento espiritual de los individuos, ni promueve el concepto de hacerse responsable por lo que le sucede a uno, como nos ha aconsejado Kryon que podríamos considerar.

Lo maravilloso de esta historia es que, aun cuando Wo se convence del tipo de doctrina religiosa, él consigue resultados a partir de sus oraciones. Recibe la protección que pide, y ciertamente es protegido del cambio y del movimiento perturbador en el rincón. Nuevamente, Kryon nos ha dicho que la mecánica del espíritu de Dios es absoluta, y que la energía amorosa de la buena intención de la oración brinda resultados.

Recuerda el refrán: ten cuidado con lo que deseas, porque podrías recibirlo. Es verdad. Y esta parábola lo prueba. Todos recibimos diversas oportunidades de empoderamiento y autodescubrimiento en cada vida, y Wo recibió las suyas. Aun cuando sentía que tenía respuestas satisfactorias, Dios lo honraba con un codazo de sus guías. Este era el movimiento irritante que veía en el rincón, junto con la visión de una puerta allí. Eran los esfuerzos de sus guías por llevarlo a otra realidad, dándole así la oportunidad que merecía de un cambio, y la ocasión de enfrentar a sus miedos.

También fue esclarecedor por parte de Kryon, mostrar qué le dijeron las religiones de hoy en día que hiciera al respecto. Le dijeron a Wo que el movimiento era maligno. Hasta hoy, esta es la respuesta más citada a cualquier cosa contraria a la doctrina popular, sin importar cuál sea la creencia religiosa.

Muchos que no están de acuerdo con el punto de vista de otros simplemente lo llaman maligno y nunca se ocupan realmente de los mensajes o de mirar a la energía que rodea a la creencia.

Entonces, Wo finalmente murió, y lo que él más había temido, sucedió. El movimiento en el rincón se volvió realidad. Pero de algún modo él lo reconoció y no se asustó. Seguimos para ver las diversas habitaciones más allá de la puerta y compartimos el descubrimiento de Wo.

La visita a las habitaciones es una exposición de su contrato terrenal, el que él hizo para sí mismo. Y en esa visita, su iluminación potencial con riqueza, paz y esencia interior personal de poder individual, su pieza de Dios. El reconoce a sus guías a lo largo del camino, mostrándonos que sabemos quiénes son realmente nuestros guías, pero esto está oculto para nosotros mientras estamos aquí. Imaginen pasar la vida con dos o tres amigos listos para ayudarnos y amarnos a cada paso, e ignorarlos. Wo hizo esto mismo, y sus guías sin embargo no lo juzgaron, tal como son las cosas que están hechas del amor de Dios.

Wo empezó a ver el cuadro y sentir que se había equivocado terriblemente. Sin embargo los guías lo corrigieron inmediatamente; le dijeron: no reproches a tu espíritu, porque es inapropiado, y no sirve a tu magnificencia. Esto fue la transición de Wo en ese momento. Pasó de ser un humano en lecciones a volverse lo que siempre había sido: una pieza de Dios, una entidad universal.

La siguiente cosa que vio fue su nombre real en la puerta, y recordó todo.


Cuando Kryon presenta viajes y parábolas, realmente te lleva allí durante la traducción en vivo. En el caso de esta parábola, pude sentir el viento, el clima, y demás. Kryon suele dejarme describir lo que veo, además de los grupos de pensamiento que me da para traducir. En el proceso, sin embargo, me afecta grandemente, a menudo llorando de alegría por entender plenamente lo que se está presentando, mientras estoy en mi silla. No hay nada que pueda describir, que se acerque a esta experiencia para compararse, excepto lo que logramos sentir en un sueño muy, muy real. Realmente estuve allí como lo hizo Wo, colocado al borde de ir al hogar, bañado en amor. Sentí el tirón de amor de los que ya estaban allí y ansié ver a mis amigos en el otro lado. Vi mis brillantes guías y sentí su amor. Y luego tomé la mano de Kryon y regresé a mi silla en la reunión en Del mar.


Serie 1 - Parábola 2 – Wo y las Salas de Lecciones
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Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro
www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar

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